¿Mirada de esperanza? Los niños y las niñas juegan callando el
futuro que podría deparar a su valle si es que no se exige la
salida de la minera Manhattan de San Lorenzo. Es mentira que sea
un desierto.
Bonita vecindad. Las lluvias, a lo largo de estos años han generado
una prolija cubierta boscosa, donde población y biodiversidad
conviven y se desarrollan.
Líquido elemento. La gente depende de la agricultura y la agricultura
depende del agua. Una eventual explotación minera contaminará
todas las fuentes de agua existentes.
A mano. La quebrada de San Francisco, afluente del río Piura es
solo uno de los tantos caudales en torno al que la vida campesina
encuentra su plenitud a diario.
¿Mirada de esperanza? El agua es clara hasta ahora, la vegetación
crece gracias a este recurso RENOVABLE, y es un excelente --nos
consta-- sitio de recreación con gran potencial ecoturístico.
Rechazo. Manhattan ha intentado comprar a la población de Tambogrande;
sin embargo, ellos, en su humildad, han detectado el soborno y
no aceptan la presencia de los inversionistas.
Pedido. Varias casas de Tambogrande tienen pintas que rezan "No
a la explotación minera".
Promesa de vida. El valle de San Lorenzo espera que se desarrolle
una política pro agrícola coherente que permita aprovechar las
bellezas paisajísticas con fines científicos, agroindustriales
y ecoturísticos...