Diario El Comercio Lima -Perú
12 -04-1995

Martha Meier MQ.

 
Plantas para la Vida...
 

"A lo largo de los siglos la Etno-Botánica ha ido descubriendo los misterios del universo, las propiedades y los diversos beneficios que ofrece y encierra la naturaleza, específicamente su Fauna y Flora. Pero la política de desarrollo, en sus múltiples fines ambiciosos, ha convertido al hombre en un ser que desafía y destruye la naturaleza".

Dr. Guillermo Arévalo Valera "Questembetsa"

(Onaya y Shaman del pueblo "Shipibo-Conibo").

"Los productos naturales han sido llamados los gigantes durmientes de la industria farmacéutica. Una de cada diez especies de plantas contienen compuestos con alguna propiedad contra el cáncer". Así lo escribió el destacado estudioso de la bio-diversidad E.O. Wilson.

El investigador norteamericano Jay Hair, presidente de la Federación Nacional de Vida Silvestre, sostiene:

"Alrededor del mundo, cada vez que compramos una medicina existe un cincuenta por ciento de probabilidades de que le debamos sus componentes a los organismos silvestres. El valor de los productos medicinales derivados de estas fuentes, bordea internacionalmente los... ¡cuarenta billones de dólares anuales!".

Los bosques del planeta, en especial la Amazonia, son una suerte de inmensas "farmacias", donde proliferan variedad de plantas medicinales y utilísimas. La ciencia contemporánea recién empieza a reconocer el potencial de toda esa riqueza natural. Mas son los primitivos habitantes del bosque los mayores conocedores de su potencial. Sabiduría milenaria que se pierde a ritmos tan alarmantes como los de las selvas mismas.

El último lunes, en la sede del "Goethe Institut" se presentó el libro: "Las plantas medicinales y su beneficio en la salud", del Shaman Guillermo Arévalo Valera, líder del pueblo Shipibo-Conibo y reconocido portador de los conocimientos de las comunidades amazónicas. La presentación del libro se enmarca en las actividades de "Nuestros bosques, nuestra herencia", organizada por el Goethe, la Alianza Francesa y la Asociación Peruana de Conservación.

El doctor Arévalo nos explica: "Para los Shipibo-Conibo, la selva y las plantas constituyen un medio de defensa contra los elementos que puedan causar daño: enfermedades endémicas y epidémicas". Su obra es un gran aporte en la revalorización de los conocimientos de las primigenias comunidades que poblaron el Perú...

¿Duerme usted más de la cuenta? Existe en la Amazonia un arbusto que puede ayudarle a vencer tanta "flojera". El pueblo Shipibo-Conibo llama a esta planta "Capa Joboshco", en castellano se le conoce como "Huevo de Coto" y su nombre científico es: Cordia nodosa. Así lo hemos podido conocer gracias al excelente libro "Medicina Indígena: las plantas medicinales y su beneficio". Su autor es el Dr. Guillermo Arévalo Valera, "Questembetsa", líder de los Shipibo-Conibo y experto en el arte de la curación y shamanismo.

"VERDES REMEDIOS"

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que, en el Tercer Mundo, hasta él. ¡80 por ciento de la población! Depende de la medicina tradicional. Así, la salud de millones de mujeres, hombres y niñez en los países menos favorecidos está directamente vinculada a los "remedios" que brinda la madre naturaleza. Allí, donde la medicina moderna no llega o no goza de aceptación; allí, también, donde la pobreza es grande, la gente recurre se recupera gracias a las "plantas medicinales".

Cada día, además, son más las personas que al no hallar respuesta en otros tratamientos vuelven su mirada hacia los métodos ancestrales de curación. Como acertadamente lo indica la Misionera franciscana Hermana Angela de Luca Di Paolo, en el prólogo: "Hoy la Amazonia vibra al compás de las aspiraciones de nuestros tiempos; aportando un vital impulso al desarrollo de la terapéutica natural". Ella misma ilustra: "La medicina tradicional se ha desarrollado en el campo, al contacto con la naturaleza, donde el aire puro, el sol y el agua, propician y conservan la vida. Así, el ambiente tropical rico en elementos ha permitido su evolución y continuidad" - y añade- "Este libro nos invita a revalorizar el sistema ecológico, la flora y la fauna de nuestro planeta y a amar el universo entero, como síntesis y unidad de la Creación, por la cual Dios dio inicio a la vida".

FLORA CURATIVA

La publicación recopila cuidadosa y detalladamente... ¡455 plantas curativas!, Pertenecientes a más de 80 familias botánicas. Cada una de ellas es claramente descrita, así como el hábitat donde suele desarrollarse. Se registra, además, el lugar dónde se recopiló la información. Se señala los usos principales y secundarios, las partes útiles de la planta, su forma de preparación y dosis a administrarse; sin olvidar, en los casos necesarios sus... ¡contraindicaciones!

Cáncer, bronquitis, infecciones intestinales, problemas de la piel y visión, traumatismos, cuadros de depresión, insomnio, infertilidad. En fin, toda la gama de males biológicos y espirituales que nos afectan pueden ser enfrentados, según nos lo enseña Arévalo, gracias a las propiedades de nuestra maravillosa flora.

MILENARIA SABIDURIA

"Medicina Indígena: las plantas medicinales y su beneficio en la salud", ha sido editado gracias al auspicio del "Centro Orienta mentó Educativo", de la Iglesia Católica Italiana. Como lo indica el área de salud indígena de la "Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva peruana-AIDESEP", institución que agrupa a la totalidad de culturas de la Amazonia peruana, la obra de "Questembetsa" nos revela que "los pueblos amazónicos poseen hasta la actualidad una riquísima farmacopea vegetal adecuada a un análisis meticuloso de sus necesidades de salud y plasmada en una visión integrada sobre la interrelación: persona-ecología-ambiente".

Dice el autor: "Es un conocimiento que el pueblo Shipibo-Conibo, en el curso de los siglos, ha descubierto y puesto en práctica para sobrevivir. Aprovechando los recursos que lo rodean, ha sabido hacer uso de las plantas medicinales. Por eso conserva y practica los conocimientos recibidos y los defiende como la parte más preciosa de su vida".

AÑOS DE BUSQUEDA

Los "Shipibo-Conibo" pertenecen a la denominada familia etno-lingüística "Pano", constituida por catorce distintos grupos. La población "Shipibo-Conibo" habita en las riberas del Ucayali. Durante más de una década, y por todo ese amplio paraje, anduvo Arévalo Valera en sus afanes de recuperar información sobre la cultura médica ancestral de su pueblo, Milenarios conocimientos que amenazan perderse, para siempre, ante los irreverentes embates de una práctica arrasadora que mal podríamos llamar "progreso". Por años "Questembetsa" ha venido, además, trabajando a favor de la salud dentro de su comunidad, por la revalorización de la medicina indígena y conservación y recuperación de las plantas medicinales.

EL PODER DE LAS HOJAS

Durante siglos la raza humana recurrió a los remedios naturales para curarse. Este fue el único recurso de los médicos. A principios del presente siglo, el vertiginoso desarrollo de la química y el dominio de los complejos procesos de síntesis orgánica llevaron a la producción de medicinas, en el laboratorio.

La industria farmacéutica cobró entonces tremendo auge. La medicina moderna empezó a combatir con eficiencia numerosas enfermedades, hasta entonces incurables. Nadie lo niega. Las plantas medicinales y los remedios que se extraen de ellas, sin embargo y felizmente, no fueron del todo relegados. Sus reservas de materias primas son aún hoy, y aunque los grandes laboratorios prefirieran no tener que reconocerlo, materia prima de las principales medicinas que se comercializan alrededor del globo. Es más, lo grandes laboratorios siguen estudiando esta maravillosa flora, principalmente la amazónica.

Cuando el poder de las "píldoras" termina, las plantas aparecen para curar males que las recetas modernas no logran vencer.

FARMACIA NATURAL

En los últimos años dos científicos norteamericanos realizaron un amplísimo trabajo de campo, en los bosques tropicales amazónicos (incluida parte de la selva peruana). Ellos lograron identificar más de. ¡mil plantas útiles! Entre medicinales, alimenticias, tintes, etc... El proyecto consistía en "examinar" la forma en que los nativos utilizaban las plantas.

Este tipo de importante y necesaria investigación, lamentablemente, puede derivar en una sutil forma de "piratería". Los verdaderos poseedores del conocimiento y usuarios directos de estas riquezas naturales nunca ven los beneficios. Otros se llevan los créditos, los aplausos y los beneficios económicos. No es raro que, en la actualidad, las grandes empresas farmacéuticas auspicien estudios botánicos en esta parte del globo. Estamos frente a lo Gerardo Budowski, destacado ecólogo venezolano y ex directivo de la U.I.C.N (Unión para la Conservación de la Naturaleza), denominó: "Colonialismo Científico".

En este sentido el libro de Arévalo Valera es una monumental obra que permite dejar clara evidencia de "quién es quién en el bosque". Las voces de los indígenas deben ser escuchadas. Sabiduría que debe tomarse en cuenta al tiempo de discutir el futuro del vasto territorio amazónico. Nadie, como estas mujeres y hombres para revelarnos las particularidades de un ecosistema que nunca dejará de asombrar, por su riqueza y diversidad...