"A lo largo de los siglos la
Etno-Botánica ha ido descubriendo los misterios del universo,
las propiedades y los diversos beneficios que ofrece y encierra
la naturaleza, específicamente su Fauna y Flora. Pero la
política de desarrollo, en sus múltiples fines ambiciosos,
ha convertido al hombre en un ser que desafía y destruye
la naturaleza".
Dr. Guillermo Arévalo Valera "Questembetsa"
(Onaya y Shaman del pueblo "Shipibo-Conibo").
"Los productos naturales han sido llamados los gigantes
durmientes de la industria farmacéutica. Una de cada diez
especies de plantas contienen compuestos con alguna propiedad
contra el cáncer". Así lo escribió el
destacado estudioso de la bio-diversidad E.O. Wilson.
El investigador norteamericano Jay Hair, presidente de la Federación
Nacional de Vida Silvestre, sostiene:
"Alrededor del mundo, cada vez que compramos una medicina
existe un cincuenta por ciento de probabilidades de que le debamos
sus componentes a los organismos silvestres. El valor de los productos
medicinales derivados de estas fuentes, bordea internacionalmente
los... ¡cuarenta billones de dólares anuales!".
Los bosques del planeta, en especial la Amazonia, son una suerte
de inmensas "farmacias", donde proliferan variedad de
plantas medicinales y utilísimas. La ciencia contemporánea
recién empieza a reconocer el potencial de toda esa riqueza
natural. Mas son los primitivos habitantes del bosque los mayores
conocedores de su potencial. Sabiduría milenaria que se
pierde a ritmos tan alarmantes como los de las selvas mismas.
El último lunes, en la sede del "Goethe Institut"
se presentó el libro: "Las plantas medicinales y su
beneficio en la salud", del Shaman Guillermo Arévalo
Valera, líder del pueblo Shipibo-Conibo y reconocido portador
de los conocimientos de las comunidades amazónicas. La
presentación del libro se enmarca en las actividades de
"Nuestros bosques, nuestra herencia", organizada por
el Goethe, la Alianza Francesa y la Asociación Peruana
de Conservación.
El doctor Arévalo nos explica: "Para los Shipibo-Conibo,
la selva y las plantas constituyen un medio de defensa contra
los elementos que puedan causar daño: enfermedades endémicas
y epidémicas". Su obra es un gran aporte en la revalorización
de los conocimientos de las primigenias comunidades que poblaron
el Perú...
¿Duerme usted más de la cuenta? Existe en la Amazonia
un arbusto que puede ayudarle a vencer tanta "flojera".
El pueblo Shipibo-Conibo llama a esta planta "Capa Joboshco",
en castellano se le conoce como "Huevo de Coto" y su
nombre científico es: Cordia nodosa. Así lo hemos
podido conocer gracias al excelente libro "Medicina Indígena:
las plantas medicinales y su beneficio". Su autor es el Dr.
Guillermo Arévalo Valera, "Questembetsa", líder
de los Shipibo-Conibo y experto en el arte de la curación
y shamanismo.
"VERDES REMEDIOS"
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que,
en el Tercer Mundo, hasta él. ¡80 por ciento de la
población! Depende de la medicina tradicional. Así,
la salud de millones de mujeres, hombres y niñez en los
países menos favorecidos está directamente vinculada
a los "remedios" que brinda la madre naturaleza. Allí,
donde la medicina moderna no llega o no goza de aceptación;
allí, también, donde la pobreza es grande, la gente
recurre se recupera gracias a las "plantas medicinales".
Cada día, además, son más las personas que
al no hallar respuesta en otros tratamientos vuelven su mirada
hacia los métodos ancestrales de curación. Como
acertadamente lo indica la Misionera franciscana Hermana Angela
de Luca Di Paolo, en el prólogo: "Hoy la Amazonia
vibra al compás de las aspiraciones de nuestros tiempos;
aportando un vital impulso al desarrollo de la terapéutica
natural". Ella misma ilustra: "La medicina tradicional
se ha desarrollado en el campo, al contacto con la naturaleza,
donde el aire puro, el sol y el agua, propician y conservan la
vida. Así, el ambiente tropical rico en elementos ha permitido
su evolución y continuidad" - y añade- "Este
libro nos invita a revalorizar el sistema ecológico, la
flora y la fauna de nuestro planeta y a amar el universo entero,
como síntesis y unidad de la Creación, por la cual
Dios dio inicio a la vida".
FLORA CURATIVA
La publicación recopila cuidadosa y detalladamente...
¡455 plantas curativas!, Pertenecientes a más de
80 familias botánicas. Cada una de ellas es claramente
descrita, así como el hábitat donde suele desarrollarse.
Se registra, además, el lugar dónde se recopiló
la información. Se señala los usos principales y
secundarios, las partes útiles de la planta, su forma de
preparación y dosis a administrarse; sin olvidar, en los
casos necesarios sus... ¡contraindicaciones!
Cáncer, bronquitis, infecciones intestinales, problemas
de la piel y visión, traumatismos, cuadros de depresión,
insomnio, infertilidad. En fin, toda la gama de males biológicos
y espirituales que nos afectan pueden ser enfrentados, según
nos lo enseña Arévalo, gracias a las propiedades
de nuestra maravillosa flora.
MILENARIA SABIDURIA
"Medicina Indígena: las plantas medicinales y su
beneficio en la salud", ha sido editado gracias al auspicio
del "Centro Orienta mentó Educativo", de la Iglesia
Católica Italiana. Como lo indica el área de salud
indígena de la "Asociación Interétnica
de Desarrollo de la Selva peruana-AIDESEP", institución
que agrupa a la totalidad de culturas de la Amazonia peruana,
la obra de "Questembetsa" nos revela que "los pueblos
amazónicos poseen hasta la actualidad una riquísima
farmacopea vegetal adecuada a un análisis meticuloso de
sus necesidades de salud y plasmada en una visión integrada
sobre la interrelación: persona-ecología-ambiente".
Dice el autor: "Es un conocimiento que el pueblo Shipibo-Conibo,
en el curso de los siglos, ha descubierto y puesto en práctica
para sobrevivir. Aprovechando los recursos que lo rodean, ha sabido
hacer uso de las plantas medicinales. Por eso conserva y practica
los conocimientos recibidos y los defiende como la parte más
preciosa de su vida".
AÑOS DE BUSQUEDA
Los "Shipibo-Conibo" pertenecen a la denominada familia
etno-lingüística "Pano", constituida por
catorce distintos grupos. La población "Shipibo-Conibo"
habita en las riberas del Ucayali. Durante más de una década,
y por todo ese amplio paraje, anduvo Arévalo Valera en
sus afanes de recuperar información sobre la cultura médica
ancestral de su pueblo, Milenarios conocimientos que amenazan
perderse, para siempre, ante los irreverentes embates de una práctica
arrasadora que mal podríamos llamar "progreso".
Por años "Questembetsa" ha venido, además,
trabajando a favor de la salud dentro de su comunidad, por la
revalorización de la medicina indígena y conservación
y recuperación de las plantas medicinales.
EL PODER DE LAS HOJAS
Durante siglos la raza humana recurrió a los remedios
naturales para curarse. Este fue el único recurso de los
médicos. A principios del presente siglo, el vertiginoso
desarrollo de la química y el dominio de los complejos
procesos de síntesis orgánica llevaron a la producción
de medicinas, en el laboratorio.
La industria farmacéutica cobró entonces tremendo
auge. La medicina moderna empezó a combatir con eficiencia
numerosas enfermedades, hasta entonces incurables. Nadie lo niega.
Las plantas medicinales y los remedios que se extraen de ellas,
sin embargo y felizmente, no fueron del todo relegados. Sus reservas
de materias primas son aún hoy, y aunque los grandes laboratorios
prefirieran no tener que reconocerlo, materia prima de las principales
medicinas que se comercializan alrededor del globo. Es más,
lo grandes laboratorios siguen estudiando esta maravillosa flora,
principalmente la amazónica.
Cuando el poder de las "píldoras" termina, las
plantas aparecen para curar males que las recetas modernas no
logran vencer.
FARMACIA NATURAL
En los últimos años dos científicos norteamericanos
realizaron un amplísimo trabajo de campo, en los bosques
tropicales amazónicos (incluida parte de la selva peruana).
Ellos lograron identificar más de. ¡mil plantas útiles!
Entre medicinales, alimenticias, tintes, etc... El proyecto consistía
en "examinar" la forma en que los nativos utilizaban
las plantas.
Este tipo de importante y necesaria investigación, lamentablemente,
puede derivar en una sutil forma de "piratería".
Los verdaderos poseedores del conocimiento y usuarios directos
de estas riquezas naturales nunca ven los beneficios. Otros se
llevan los créditos, los aplausos y los beneficios económicos.
No es raro que, en la actualidad, las grandes empresas farmacéuticas
auspicien estudios botánicos en esta parte del globo. Estamos
frente a lo Gerardo Budowski, destacado ecólogo venezolano
y ex directivo de la U.I.C.N (Unión para la Conservación
de la Naturaleza), denominó: "Colonialismo Científico".
En este sentido el libro de Arévalo Valera es una monumental
obra que permite dejar clara evidencia de "quién es
quién en el bosque". Las voces de los indígenas
deben ser escuchadas. Sabiduría que debe tomarse en cuenta
al tiempo de discutir el futuro del vasto territorio amazónico.
Nadie, como estas mujeres y hombres para revelarnos las particularidades
de un ecosistema que nunca dejará de asombrar, por su riqueza
y diversidad...