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Llegará
el día en que el resto de la creación animal adquiera
aquellos derechos que nunca hubiera sido posible denegarle sino
por mano de la tiranía".
JEREMY BENTHAM (1748-1832)
Filósofo y jurisconsulto inglés.
No es exagerado decir que el tráfico de fauna silvestre
es un cruel crimen ecológico. Dejando de lado los sentimientos
y la simpatía por las variadas criaturas, con las que compartimos
este maltratado planeta, y sin considerar los aspectos éticos
y morales de la crueldad contra seres indefensos, este ilegal
comercio es, por donde se le mire, un d-e-l-i-t-o. ¡Sí!
así con todas sus letras. Un real atentado contra la vida
en su conjunto...
Guacamayos y otras variadísimas aves. Monos de las más
diversas especies y tamaños. Lagartijas. Sapos y peces
multicolores. Mariposas...
Larga de enumerar sería la lista de los seres que, día
a día, son arrancados de su hábitat para abastecer
al inescrupuloso negocio de "mascotas exóticas".
Otras especies, como venados, sajinos o tortugas, son masacradas
para aprovisionar a los exclusivos restaurantes donde se deleitan
irresponsables "gourmets". El tráfico de cueros
de especies nativas es otra de las atrocidades que atentan contra
nuestro patrimonio natural.
El comercio ilegal de fauna y sus derivados, viola todo tipo
de normas y reglamentos vigentes en nuestro país. Y no
sólo esto...
SERES FUNDAMENTALES
Sabido es el papel fundamental que cumple la fauna en la dispersión
de las semillas y fecundación de las plantas, por lo tanto
en la...¡regeneración de los bosques! Aves, mamíferos,
insectos y hasta peces cumplen, cada quien a su manera, este rol
de "jardineros". Y hay más. Las aves y reptiles
que se alimentan, por ejemplo, de insectos resultan siendo un
verdadero "control biológico". Así nos
libran de la proliferación de muchas especies dañinas
y peligrosas y otras que, por su "explosión",
podrían convertirse en plagas.
Queda claro, pues, que el equilibrio ambiental está íntimamente
relacionado a la presencia de la fauna silvestre. Ella es además
vital para la supervivencia de las poblaciones indígenas
y rurales, pues es base de su dieta. Diversos animales son de
gran importancia para la medicina tradicional, entre otras...
COMBATIR LA LACRA
En días recientes la Policía Ecológica realizó
un nuevo operativo en las inmediaciones del Mercado Central de
Lima. Este rincón de la capital se ha convertido en toda
una aberración de lo que debiera significar la sana actividad
comercial.
A vista y paciencia de las autoridades del Ministerio de Agricultura,
cada día, se venden todo tipo de ejemplares de la fauna
nacional, muchas de ellas en peligro de extinción y cuya
captura y comercio, en su mayoría, está expresamente
prohibida y penada. Desde 1973, por ejemplo, el Decreto Supremo
No. 934-73-AG, estableció la veda indefinida de caza o
captura de todas las especies de la fauna amazónica, así
como la comercialización de sus productos y despojos (salvo
quince especies utilizadas tradicionalmente en la alimentación
de las mujeres y hombres de selva rural). Otros dispositivos amparan
tambièn a la fauna. A la luz de los hechos tales normas
son, para variar, "letra muerta".
SISTEMATICA VIOLACION
Las especies de la Amazonia, pese a la prohibición, son
las preferidas por los traficantes y "coleccionistas".
Cada día salen como "pan caliente" de las inhumanas
jaulas del Mercado Central criaturas consideradas en serio peligro
de extinción. El lugar es ya un símbolo patético
de la crueldad y falta de respeto por la vida animal en nuestro
país.
Las loables y muchas veces incomprendidas incursiones de la Policía
Ecológica no son, sin embargo, suficientes. Se requiere,
entre otras cosas, que todo el peso de la ley caiga sobre estos
pillos; que las dependencias regionales de agricultura y las comisarìas,
asì como los municipios, ejerzan un verdadero control de
este delito que, a fin de cuentas, se origina lejos de la capital.
Es urgente, además, que en las garitas de control de las
carreteras se examine a conciencia todo equipaje, así como
en los aeropuertos, a fin de detectar a los traficantes y desenredar
los hilos que conducen a las verdaderas cabezas de estas mafias
que ponen en riesgo el equilibrio ecológico de nuestros
más diversos hábitats naturales.
PROBLEMA GLOBAL
El tráfico de vida silvestre es un problema mundial. No
en vano desde hace varias décadas las naciones del globo
firmaron la Convención Internacional sobre el Comercio
de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES). El
problema, lamentablemente, ha seguido creciendo; la mayoría
de las veces por la corrupción o desconocimiento de las
propias autoridades nacionales.
Las áreas naturales del Perú, como las del resto
de América Latina, el Caribe y Africa, están siendo
saqueadas. El negocio de las "mascotas exóticas"
prolifera en los países desarrollados. Una vuelta por las
tiendas de mascotas de las ciudades del llamado Primer Mundo resulta
traumática para cualquier persona sensible, preocupada
por la conservación de la fauna silvestre.
PARAISO DE TRAFICANTES
Un reciente cable de la agencia de noticias Reuters indica que
la ciudad norteamericana de Miami, considerada "paraíso
vacacional", se ha convertido en verdadero "edèn"
para los traficantes de vida silvestre. Por sus aduanas pasan
ilegalmente cada año miles de ejemplares de la fauna silvestre
neo-tropical. Según el cable, la detección de animales
introducidos clandestinamente a Estados Unidos suele ocurrir "por
casualidad". Debido a su ubicación estratégica
Miami, con su clima tropical todo el año y la facilidad
de acceso por aire y mar, es hoy principal "punto de entrada"
para los traficantes. Para Reuter, Miami ofrece una ventaja adicional:
"una ausencia casi total de control".
No está demás recordarlo: después del tráfico
de armas y el narcotráfico, el de vida silvestre es el
tercer gran comercio ilegal mundial. Sus ganancias se contabilizan
en miles de millones de dólares anuales. A la larga sus
estragos ecológicos y morales son tan peligrosos como los
de esas otras dos lacras contemporáneas. Un real atentado
contra la vida...