Diario El Comercio Lima -Perú
25 -10-1995

Martha Meier MQ.

 
Traficantes de vida
Crueles criminales "verdes"...
 
"Llegará el día en que el resto de la creación animal adquiera aquellos derechos que nunca hubiera sido posible denegarle sino por mano de la tiranía".

JEREMY BENTHAM (1748-1832)

Filósofo y jurisconsulto inglés.

No es exagerado decir que el tráfico de fauna silvestre es un cruel crimen ecológico. Dejando de lado los sentimientos y la simpatía por las variadas criaturas, con las que compartimos este maltratado planeta, y sin considerar los aspectos éticos y morales de la crueldad contra seres indefensos, este ilegal comercio es, por donde se le mire, un d-e-l-i-t-o. ¡Sí! así con todas sus letras. Un real atentado contra la vida en su conjunto...

Guacamayos y otras variadísimas aves. Monos de las más diversas especies y tamaños. Lagartijas. Sapos y peces multicolores. Mariposas...

Larga de enumerar sería la lista de los seres que, día a día, son arrancados de su hábitat para abastecer al inescrupuloso negocio de "mascotas exóticas". Otras especies, como venados, sajinos o tortugas, son masacradas para aprovisionar a los exclusivos restaurantes donde se deleitan irresponsables "gourmets". El tráfico de cueros de especies nativas es otra de las atrocidades que atentan contra nuestro patrimonio natural.

El comercio ilegal de fauna y sus derivados, viola todo tipo de normas y reglamentos vigentes en nuestro país. Y no sólo esto...

SERES FUNDAMENTALES

Sabido es el papel fundamental que cumple la fauna en la dispersión de las semillas y fecundación de las plantas, por lo tanto en la...¡regeneración de los bosques! Aves, mamíferos, insectos y hasta peces cumplen, cada quien a su manera, este rol de "jardineros". Y hay más. Las aves y reptiles que se alimentan, por ejemplo, de insectos resultan siendo un verdadero "control biológico". Así nos libran de la proliferación de muchas especies dañinas y peligrosas y otras que, por su "explosión", podrían convertirse en plagas.

Queda claro, pues, que el equilibrio ambiental está íntimamente relacionado a la presencia de la fauna silvestre. Ella es además vital para la supervivencia de las poblaciones indígenas y rurales, pues es base de su dieta. Diversos animales son de gran importancia para la medicina tradicional, entre otras...

COMBATIR LA LACRA

En días recientes la Policía Ecológica realizó un nuevo operativo en las inmediaciones del Mercado Central de Lima. Este rincón de la capital se ha convertido en toda una aberración de lo que debiera significar la sana actividad comercial.

A vista y paciencia de las autoridades del Ministerio de Agricultura, cada día, se venden todo tipo de ejemplares de la fauna nacional, muchas de ellas en peligro de extinción y cuya captura y comercio, en su mayoría, está expresamente prohibida y penada. Desde 1973, por ejemplo, el Decreto Supremo No. 934-73-AG, estableció la veda indefinida de caza o captura de todas las especies de la fauna amazónica, así como la comercialización de sus productos y despojos (salvo quince especies utilizadas tradicionalmente en la alimentación de las mujeres y hombres de selva rural). Otros dispositivos amparan tambièn a la fauna. A la luz de los hechos tales normas son, para variar, "letra muerta".

SISTEMATICA VIOLACION

Las especies de la Amazonia, pese a la prohibición, son las preferidas por los traficantes y "coleccionistas". Cada día salen como "pan caliente" de las inhumanas jaulas del Mercado Central criaturas consideradas en serio peligro de extinción. El lugar es ya un símbolo patético de la crueldad y falta de respeto por la vida animal en nuestro país.

Las loables y muchas veces incomprendidas incursiones de la Policía Ecológica no son, sin embargo, suficientes. Se requiere, entre otras cosas, que todo el peso de la ley caiga sobre estos pillos; que las dependencias regionales de agricultura y las comisarìas, asì como los municipios, ejerzan un verdadero control de este delito que, a fin de cuentas, se origina lejos de la capital.

Es urgente, además, que en las garitas de control de las carreteras se examine a conciencia todo equipaje, así como en los aeropuertos, a fin de detectar a los traficantes y desenredar los hilos que conducen a las verdaderas cabezas de estas mafias que ponen en riesgo el equilibrio ecológico de nuestros más diversos hábitats naturales.

PROBLEMA GLOBAL

El tráfico de vida silvestre es un problema mundial. No en vano desde hace varias décadas las naciones del globo firmaron la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (CITES). El problema, lamentablemente, ha seguido creciendo; la mayoría de las veces por la corrupción o desconocimiento de las propias autoridades nacionales.

Las áreas naturales del Perú, como las del resto de América Latina, el Caribe y Africa, están siendo saqueadas. El negocio de las "mascotas exóticas" prolifera en los países desarrollados. Una vuelta por las tiendas de mascotas de las ciudades del llamado Primer Mundo resulta traumática para cualquier persona sensible, preocupada por la conservación de la fauna silvestre.

PARAISO DE TRAFICANTES

Un reciente cable de la agencia de noticias Reuters indica que la ciudad norteamericana de Miami, considerada "paraíso vacacional", se ha convertido en verdadero "edèn" para los traficantes de vida silvestre. Por sus aduanas pasan ilegalmente cada año miles de ejemplares de la fauna silvestre neo-tropical. Según el cable, la detección de animales introducidos clandestinamente a Estados Unidos suele ocurrir "por casualidad". Debido a su ubicación estratégica Miami, con su clima tropical todo el año y la facilidad de acceso por aire y mar, es hoy principal "punto de entrada" para los traficantes. Para Reuter, Miami ofrece una ventaja adicional: "una ausencia casi total de control".

No está demás recordarlo: después del tráfico de armas y el narcotráfico, el de vida silvestre es el tercer gran comercio ilegal mundial. Sus ganancias se contabilizan en miles de millones de dólares anuales. A la larga sus estragos ecológicos y morales son tan peligrosos como los de esas otras dos lacras contemporáneas. Un real atentado contra la vida...