Diario El Comercio Lima -Perú
12 -11-1997

Martha Meier MQ.

 
Naturaleza y cultura en la selva alta
Tras las huellas del pasado...
 

Leymebamba. Sonoridad de un nombre poco conocido. Recóndito y hermoso rincón de Chachapoyas, capital del Departamento de Amazonas. A cuarenta kilómetros de distancia de este poblado chachapoyano se ubica la Laguna de los Cóndores.

Un sitio de bellezas escénicas que parecen arrancadas del más alucinado de los sueños. Imperio de verdor, montañas cubiertas de densa y abigarrada vegetación, musgos, líquenes y orquídeas. Límpidas cascadas fluyendo sin cesar, resonando junto al silbido del viento y de los pájaros. Sucesión de lagunas. Universo de árboles, plantas, flores, frutos y agua, poblado por diversidad de coloridas especies de fauna. Verdadero paraíso, un evidente polo para el desarrollo de proyectos de ecoturismo, que tras un reciente descubrimiento, además, se ha convertido en punto de principal importancia para desentrañar los misterios de nuestro pasado.

El apacible lugar es hoy fundamental para arqueólogos, etnólogos e historiadores. Siete mausoleos, o "chullpas", que cobijan cerca de doscientas momias, han arrancado del anonimato a este pedacito de la selva alta peruana. Un convenio entre el Discovery Channel y el Centro Mallqui permitirá que, en pocas semanas y gracias a la magia de la televisión, los hallazgos y las bellezas naturales en las que están incrustadas se conozcan alrededor del globo... Un simple paseo por el campo desató el revuelo.

La familia Ulliken, conocidos ganaderos de la zona, notaron algo diferente en los alrededores de la Laguna de los Cóndores, sitio ampliamente conocido por ellos a cuarenta kilómetros del distrito de Leymebamba, Provincia de Chachapoyas, Departamento de Amazonas.

Tras los árboles de una montaña sobresalía algo que jamás habían visto. La curiosidad los llevó a vencer todos los obstáculos que se interponían entre ellos y lo que parecía ser una extraña construcción. Las fuertes lluvias habían dejado al descubierto tan peculiar estructura.

La noticia corrió como reguero de pólvora y pronto llegaron arqueólogos, antropólogos e historiadores. Todos coincidieron en que sé tratababa de uno de los hallazgos más importantes en ceja de selva. Lamentablemente, los huaqueros -para variar- habían llegado antes. Aún así hay mucho que descifrar.

INTERES CRECIENTE

Renombrados investigadores de la talla del doctor Federico Kauffmann Doig han demostrado su interés en este descubrimiento. Turistas y estudiosos tanto nacionales como extranjeros han empezado a invadir -literalmente- a la acogedora ciudad de Leymebamba, ubicada en la margen izquierda del río Utcubamba (del quechua sitio profundo); a 2,279 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente oriental de los Andes.

Los pobladores se sorprenden al ver el creciente número de 'gringos' (como llaman a cualquier foráneo) que llegan atraídos por la Laguna de los Cóndores.

NECESARIO MUSEO

El Centro Mallqui, que dirige la reconocida antropóloga Sonia Guillén Oneglio, viene implementando un pequeño museo donde se restauran, conservan y realizan investigaciones de algunas de las piezas encontradas.

"Nuestro pueblo merece todo un museo" -sostiene el párroco Diego Isidro García- "un gran museo donde se exhiba la grandiosidad de sus gentes y su esplendoroso pasado, un complejo cultural con biblioteca, hemeroteca, sala de conferencias, laboratorio, entre otros".

James Hidalgo, del Instituto Nacional de Cultura, INC de la zona, indica: "nos toca colaborar en la conservación y concretar el museo. Somos concientes de la responsabilidad que tenemos en la conservación de nuestro patrimonio cultural y el desarrollo de proyectos eco turísticos".

PARTICIPACION COMUNAL

La doctora Sonia Guillén cuenta con el apoyo de la comunidad y autoridades del distrito, quienes participan en todo el proceso de cuidado de este legado. La gente del lugar está convencida que será la propia población la más favorecida con el hallazgo. No falta quien ya plantea un programa de rehabilitación de las viviendas para poder recibir a los turistas y brindarles todos los servicios necesarios.

RECONSTRUIR EL PASADO

La doctora Guillén, con una reconocida trayectoria que incluye trabajos en la Cripta de la Catedral de Lima; investigación de Juanita, la doncella del Ampato y que ha levantado un importante museo en el distrito de El Algarrobal, en Ilo, actualmente viene trabajando con un equipo multidisciplinario. "La mayoría de estudios arqueológicos -señala- se centran en la arquitectura y la cerámica. Muy poco se ha estudiado los aspectos biológicos. Nuestro interés es reconstruir el pasado, la evolución de ciertas enfermedades, bacterias, la dieta de esos tiempos". Con Guillén trabajan arqueólogos y antropólogos físicos de Austria, Inglaterra y Alemania, además de varios profesionales peruanos, tratando de desentrañar los misterios de estas momias.

"La técnica utilizada para conservar a sus muertos es tan particular que no la he encontrado ni en las momias de Egipto" señala la doctora Guillén, quien es invitada continuamente a formar parte de las investigaciones que se realizan en ese país.

Reciente descubrimiento que nos revela los inmensos tesoros culturales que se esconden en los bellos parajes del Perú...