Leymebamba. Sonoridad de un nombre
poco conocido. Recóndito y hermoso rincón de Chachapoyas,
capital del Departamento de Amazonas. A cuarenta kilómetros
de distancia de este poblado chachapoyano se ubica la Laguna de
los Cóndores.
Un sitio de bellezas escénicas que parecen arrancadas
del más alucinado de los sueños. Imperio de verdor,
montañas cubiertas de densa y abigarrada vegetación,
musgos, líquenes y orquídeas. Límpidas cascadas
fluyendo sin cesar, resonando junto al silbido del viento y de
los pájaros. Sucesión de lagunas. Universo de árboles,
plantas, flores, frutos y agua, poblado por diversidad de coloridas
especies de fauna. Verdadero paraíso, un evidente polo
para el desarrollo de proyectos de ecoturismo, que tras un reciente
descubrimiento, además, se ha convertido en punto de principal
importancia para desentrañar los misterios de nuestro pasado.
El apacible lugar es hoy fundamental para arqueólogos,
etnólogos e historiadores. Siete mausoleos, o "chullpas",
que cobijan cerca de doscientas momias, han arrancado del anonimato
a este pedacito de la selva alta peruana. Un convenio entre el
Discovery Channel y el Centro Mallqui permitirá que, en
pocas semanas y gracias a la magia de la televisión, los
hallazgos y las bellezas naturales en las que están incrustadas
se conozcan alrededor del globo... Un simple paseo por el campo
desató el revuelo.
La familia Ulliken, conocidos ganaderos de la zona, notaron algo
diferente en los alrededores de la Laguna de los Cóndores,
sitio ampliamente conocido por ellos a cuarenta kilómetros
del distrito de Leymebamba, Provincia de Chachapoyas, Departamento
de Amazonas.
Tras los árboles de una montaña sobresalía
algo que jamás habían visto. La curiosidad los llevó
a vencer todos los obstáculos que se interponían
entre ellos y lo que parecía ser una extraña construcción.
Las fuertes lluvias habían dejado al descubierto tan peculiar
estructura.
La noticia corrió como reguero de pólvora y pronto
llegaron arqueólogos, antropólogos e historiadores.
Todos coincidieron en que sé tratababa de uno de los hallazgos
más importantes en ceja de selva. Lamentablemente, los
huaqueros -para variar- habían llegado antes. Aún
así hay mucho que descifrar.
INTERES CRECIENTE
Renombrados investigadores de la talla del doctor Federico Kauffmann
Doig han demostrado su interés en este descubrimiento.
Turistas y estudiosos tanto nacionales como extranjeros han empezado
a invadir -literalmente- a la acogedora ciudad de Leymebamba,
ubicada en la margen izquierda del río Utcubamba (del quechua
sitio profundo); a 2,279 metros sobre el nivel del mar, en la
vertiente oriental de los Andes.
Los pobladores se sorprenden al ver el creciente número
de 'gringos' (como llaman a cualquier foráneo) que llegan
atraídos por la Laguna de los Cóndores.
NECESARIO MUSEO
El Centro Mallqui, que dirige la reconocida antropóloga
Sonia Guillén Oneglio, viene implementando un pequeño
museo donde se restauran, conservan y realizan investigaciones
de algunas de las piezas encontradas.
"Nuestro pueblo merece todo un museo" -sostiene el
párroco Diego Isidro García- "un gran museo
donde se exhiba la grandiosidad de sus gentes y su esplendoroso
pasado, un complejo cultural con biblioteca, hemeroteca, sala
de conferencias, laboratorio, entre otros".
James Hidalgo, del Instituto Nacional de Cultura, INC de la zona,
indica: "nos toca colaborar en la conservación y concretar
el museo. Somos concientes de la responsabilidad que tenemos en
la conservación de nuestro patrimonio cultural y el desarrollo
de proyectos eco turísticos".
PARTICIPACION COMUNAL
La doctora Sonia Guillén cuenta con el apoyo de la comunidad
y autoridades del distrito, quienes participan en todo el proceso
de cuidado de este legado. La gente del lugar está convencida
que será la propia población la más favorecida
con el hallazgo. No falta quien ya plantea un programa de rehabilitación
de las viviendas para poder recibir a los turistas y brindarles
todos los servicios necesarios.
RECONSTRUIR EL PASADO
La doctora Guillén, con una reconocida trayectoria que
incluye trabajos en la Cripta de la Catedral de Lima; investigación
de Juanita, la doncella del Ampato y que ha levantado un importante
museo en el distrito de El Algarrobal, en Ilo, actualmente viene
trabajando con un equipo multidisciplinario. "La mayoría
de estudios arqueológicos -señala- se centran en
la arquitectura y la cerámica. Muy poco se ha estudiado
los aspectos biológicos. Nuestro interés es reconstruir
el pasado, la evolución de ciertas enfermedades, bacterias,
la dieta de esos tiempos". Con Guillén trabajan arqueólogos
y antropólogos físicos de Austria, Inglaterra y
Alemania, además de varios profesionales peruanos, tratando
de desentrañar los misterios de estas momias.
"La técnica utilizada para conservar a sus muertos
es tan particular que no la he encontrado ni en las momias de
Egipto" señala la doctora Guillén, quien es
invitada continuamente a formar parte de las investigaciones que
se realizan en ese país.
Reciente descubrimiento que nos revela los inmensos tesoros culturales
que se esconden en los bellos parajes del Perú...