Diario El Comercio Lima -Perú
15 -11-1995

Martha Meier MQ.

 
Piedras en el camino
 
Hace pocos días la problemática de las fábricas de harina de pescado saltó a las primeras planas, una vez más. Ahora, sin embargo, la inexperiencia de nuestras autoridades para enfrentar la complejidad del tema ambiental, habría llevado a un fallo paradójico. ¡Así es! El Fiscal de Pisco, Guillermo Chang Martínez, señaló como responsables de la contaminación de la bahía de Paracas, inexplicablemente, sólo a dos de las varias fábricas que allí proliferan. Mas esto no es todo...Una de ellas: "San Antonio-Pisco s.a.", es de las pocas en nuestro país que ¡sí! cuenta con moderna tecnología de punta, que les está permitiendo hacer negocios más "limpios". Si del caso hiciéramos una película ningún otro título mejor para ella que: "Justos pagan por Pecadores"...

En el mes de junio las autoridades pertinentes recogieron muestras de agua de la contaminada bahía de Paracas. En este lugar de gran riqueza ecológica y potencial turístico han proliferado, en terrenos con vista al mar, una serie de plantas procesadoras de harina y aceite de pescado. Todo ello con la "bendición" de las autoridades pertinentes.

A saber aquellas aguas fueron analizadas por el Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional, en coordinación con la Dirección General de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud. Hoy, casi medio año después, el representante de la Fiscalía de Pisco señaló como culpables de la contaminación a dos de las siete fábricas que operan allí. Una de ellas "San Antonio-Pisco s.a." es, paradójicamente,...¡una de las pocas plantas pesqueras peruanas que cuentan con moderna tecnología, lo que le estaría permitiendo reducir, drásticamente, los daños ambientales!

LOS BUENOS EQUIPOS

En un reciente recorrido por las impecables instalaciones, Jaime Dohler, presidente del directorio explicó: "El objetivo principal de San Antonio, desde sus propios inicios ha sido elaborar harina de pescado de la más alta calidad, demostrando que es posible mantener un justo equilibrio entre la actividad industrial y la preservación ambiental. Nadie en su sano juicio se arriesgaría a que lo de Chimbote suceda de nuevo, y menos aún en un lugar que está en los ojos del mundo por su importancia ecológica, como es esta hermosa bahía de Paracas. Estamos en una zona de gran afluencia turística y muy cerca de una de las principales Reservas Nacionales de nuestro país, por ello es doble nuestra responsabilidad. No ha sido simple dar con los equipos adecuados.

Hemos tenido un largo período de prueba y finalmente adaptamos tecnología de dos prestigiosas compañías norteamericanas, utilizadas en minería", concluye.

EFICIENCIA "VERDE"

A lo largo de toda la costa del Perú, hay patéticos ejemplos de la terrible degradación ambiental que se desprende de las fábricas de harina de pescado. Chimbote es, ya, sinónimo de crisis ecológica. Una bahía muerta ¡sí, muerta! por la irresponsabilidad de empresarios y autoridades. Chimbote es el símbolo de lo que ocurre cuando los intereses económicos "rompen" las reglas ambientales. ¿El resultado? Beneficio para unos pocos y perjuicio para todos. Pero las cosas están cambiando y mejorando. La "modernidad" irrumpe en el país y, pese a ciertos empresarios de mentes retardatarias, la "eficiencia" empieza a ir de la mano de lo "verde". Empresa que contamina, que degrada y que destruye el entorno es empresa obsoleta. Así lo entienden los directivos de la fábrica de harina de pescado "San Antonio-Pisco s.a.". Dohler sostiene: "Estos equipos son sólo un primer paso.

Somos concientes que debemos seguir avanzando, experimentando, probando nueva tecnología. El reto es lograr, cada día, mayor eficiencia". Creatividad y responsabilidad. El perfil del nuevo empresario ese es el reto

¿Y COMO LO HACE?

"El olor del dinero" es el título de un libro del destacado especialista en temas pesqueros, Juan Carlos Sueiro, del IPEMIN. Tal frase hace referencia al peculiar e intenso "aroma" que se desprende durante el procesamiento y que, durante décadas, ha "perfumado" las zonas harineras. La tecnología disponible en la actualidad permite que eso sea cosa del pasado.

En "San Antonio", la utilización de secadores especiales permiten recuperar los vahos y vapores para...¡aprovecharlos como fuente energética para la operación de la planta! Así se minimizan los olores, se ahorra energía y no se expelen gases contaminantes al aire. Y así ocurre en cada etapa del proceso. Se recupera materia prima (grasas, sangre, residuos sólidos) se le reutiliza obteniéndose mayor rendimiento de harina por tonelada de pescado y reduciéndose, además, grandemente la posibilidad de contaminar el ambiente. Inclusive las aguas de limpieza, cargadas de detergentes y ácidos, son tratadas y neutralizadas antes de ser desechadas. Todo este proceso es constantemente monitoreado desde un moderno laboratorio.

TENDENCIA GLOBAL

La búsqueda de alternativas tecnológicas que permitan el desarrollo industrial y la producción de bienes sin afectar el entorno, es una preocupación mundial. Frans Vollenbroek, jefe de tecnología ambiental del Ministerio de Ambiente de los Países Bajos, indica en un reciente boletín: "Prácticamente tendremos que reinventar los productos y los procesos, tomando como base la capacidad de soporte y recuperación del entorno".

Ya lo dijo en días recientes el español Ricardo Diez-Hochleitner, presidente del "Club de Roma": "Hay que abandonar la política de favorecer el crecimiento económico en detrimento del ambiente". El destacado lider sostuvo que: "la mera aplicación de la economía de mercado no basta para resolver los problemas del futuro, sino q