Diario El Comercio Lima -Perú
13 -09-1995

Martha Meier MQ.

 
"Día internacional de la capa de ozono".
En defensa del escudo protector...
 

Desde lo alto se protege la vida. Como un fino y transparente velo, la llamada "capa de ozono" juega un papel principal para hacer más habitable este planeta nuestro. Es más, los científicos sostienen que fue, en parte, gracias a ella que la vida se hizo posible en esta parte del universo. Se trata de un verdadero escudo protector que "filtra" la radiación ultravioleta de alta energía (UV-B), dañina y peligrosa. Mucho es, pues, lo que tenemos que agradecerle a tal capa estratosfèrica. Amèn de los procesos naturales, diversos productos químicos utilizados cotidianamente parecen estar afectándola.

El "agujero en la capa de ozono" es una pesadilla contemporánea. De crecer éste -dicen especialistas- serios problemas enfrentaría la humanidad. Este año por primera vez se conmemora el "Día Internacional para la Protección de la Capa de Ozono". Así se hará cada 16 de setiembre, a partir de este sábado. La fecha ha sido instaurada por las Naciones Unidas en la mira de crear una sólida conciencia, a nivel global, sobre la necesidad de cuidar un "velo" tan vital para la vida...

El sol baña de vida a nuestro planeta. Su calor y su luz, en las dosis exactas, son necesarios para la proliferación de las diversas especies que lo habitamos. Gracias a la radiación solar, las plantas y algas microscópicas -como el fitoplancton marino- realizan el vital proceso bioquímico llamado "fotosíntesis". Este proceso ocurre en las plantas verdes. Ellas tienen la capacidad de transformar y almacenar como energía química, la energía solar (eso que distinguimos como luz) en combinación con el agua, sales y minerales del suelo y el anhídrido carbónico del aire. Esta energía química "guardada" es lo que las hace nutritivas y esenciales para la supervivencia de la propia flora, la fauna y los seres humanos.

Gracias a la radiación solar tenemos, pues, la base de todas las cadenas alimenticias (tróficas), en los más diversos ecosistemas de la Tierra. Pero como "no todo lo que brilla es oro..."

RADIACION MORTAL

La radiación solar tiene su lado peligroso y para el caso nos referimos a los rayos ultravioletas de alta energía (UV-B). Se sabe que altas dosis de tal radiación resulta dañina para la vida. La protectora "capa de ozono", ubicada en la estratósfera, es una suerte de "filtro"; un fino escudo que protege a todas las especies "terrícolas", incluidos peces, plantas, insectos, microorganismos, personas, animales, etc... Es más, la ciencia nos enseña que la vida pudo desarrollarse sobre la Tierra, en toda su variedad, sólo cuando nuestro escudo protector se formó allá arriba. Segón las hipotesis las primeras algas microscópicas empezaron a emanar grandes cantidades de oxígeno. Así, en un proceso de millones de años se pudo formar la atmósfera terrestre y, con ella, la "capa de ozono".

A grandes rasgos, estamos hablando de un gas azulado paradójicamente venenoso y explosivo. Se trata de una forma rara del oxígeno que se caracteriza por la presencia de tres átomos de oxígeno, en vez de dos. Constantemente se està formando de manera natural. Se le detecta en el aire que respiramos en bajísimas concentraciones (1/30 partes por millón), en dosis mayores resultaría mortal; en la estratósfera su concentración asciende a 5 partes por millón (ppm).

¿UN HUECO EN EL CIELO?

En 1984 científicos británicos que realizaban estudios en la Antártida, en la base de Halley Bay, descubrieron "un hueco invisible en el cielo". Se trataba de un área tan grande como Estados Unidos, o casi ocho veces mayor que el Perú, en el que...¡no quedaba nada de ozono! Este fue el primer indicio del llamado "agujero". Desde entonces se vienen realizando múltiples estudios sobre su causa. A la fecha se estima que resulta de una serie de complicadas reacciones químicas, sobre el Polo Sur, en las que toman parte sustancias que contaminan la atmósfera, el sol primaveral y cristales de hielo. Esta "mezcla" resulta tremendamente destructora. A saber, 60% del ozono en esa zona "desaparece" entre setiembre y octubre, de cada año, para luego recuperarse. Se estima, sin embargo, que el "agujero" està creciendo a un ritmo de...¡2% anual o màs!


"ENEMIGOS DE LA CAPA"

A principios de los años sesenta el científico norteamericano James Lovelock, creador de la hipótesis de "Gaia", fue el primero en descubrir la presencia de los Cloro-Fluoro-Carbonos (CFC) en la atmòsfera. Estos químicos, creados por el hombre, son utilizados ampliamente en aérosoles, sistemas de refrigeración, aire acondicionado, espumas plásticas, solventes y extintores de incendios. Los CFC están considerados verdaderos "enemigos de la capa"; se elevan a las partes altas de la atmósfera y permanecen allí por largas décadas, afectàndola.

"La evaluación científica del agotamiento del ozono", es un informe realizado en 1994, por la Organización Meteorológico Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Reóne las opiniones de más de 80 científicos, de 26 países, que discutieron la situación de la "ozonósfera", los efectos de los CFC y del bromo, presente en varios químicos sintéticos, además de procesos naturales, tales como la erupción volcánica del monte Pinatubo, en 1991, y su relaciòn con el crecimiento del "hueco". Sobre los CFC se menciona: Estas emisiones "ocurren principalmente en el Hemisferio Norte, un 90% de estos gases son liberados en Europa, Rusia, Japón y los Estados Unidos. Estos gases son insolubles en agua y relativamente no reactivos, se mezclan en la atmósfera inferior y de allí suben a la estratósfera principalmente en las latitudes tropicales. Los vientos en estas regiones mueven el aire hacia los polos" afectándose, por sus caracterìsticas, principalmente a la Antártida.

REVERTIR EL DAÑO

El informe en mención añade: "Los cloros y componentes de bromuro, fabricados por el hombre, son responsables de la formación del agujero en la Antártida". Según estos especialistas, también afectan al nivel medio de la atmósfera. A la luz de los datos la industria empieza a buscar sustitutos "ecológicos" para sustancias tan necesarias en la vida moderna. Se estima que el ozono destruido se recuperaría en medio siglo, si se dejara de utilizar a los "enemigos de la capa". ¿Será esto posible o no? Por lo pronto las naciones del globo, incluido el Perú, tienen dos grandes compromisos sobre el particular: "El Convenio de Viena sobre la Protección de la Capa de Ozono", suscrito en 1985, y el "Protocolo de Montreal Sobre las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono", suscrito en esa ciudad canadiense el 16 de setiembre de 1987.

A partir de este año, a iniciativa del Programa de las Naciones Unidas Para el Medio Ambiente (PNUMA), se ha designado el 16 de setiembre, este vez sábado, como "Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono". Al mirar el cielo no veremos ningún "agujero". Es bueno, sin embargo, recordar que es nuestra responsabilidad empezar a cerrar esa herida invisible, en bien del futuro de la raza humana y de la vida toda sobre el planeta...