Diario El Comercio Lima -Perú 18 - 11-1998

Martha Meier MQ.

 
Shamanes y Científicos se reunieron en Tarapoto
 
Por los caminos del espíritu

La "Séptima Dirección" es una antiquísima y mágica leyenda de los Lakota, pueblo indígena de los Estados Unidos. La bellísima historia, según versión de Kevin Locke, narrador lakota contemporáneo, es parte de "La Sabiduría del Indio Americano", antología de Joseph Bruchac.

Poética y profunda, encierra una gran verdad que nos despierta, que guía hacia la luz por el camino interior que nos hace humanos y nos conecta con los demás, con el entorno, con la plenitud de la vida, con el recuerdo siempre presente de nuestra relación con el Creador... Cuentan los lakota: "Cuando Wakan Tanka, el Gran Espíritu, había dispuesto ya las seis direcciones (Este, Sur, Oeste, Norte, Arriba y Abajo), quedaba por situar una séptima dirección.

Pero como la séptima dirección era la más poderosa de todas, la que contenía mayor sabiduría y mayor fuerza, Wakan Tanka, el Gran Espíritu, quería situarla donde no la encontraran fácilmente. Así que al final decidió hacerlo en el último lugar en que se les ocurre buscar normalmente a los humanos: en el corazón de cada persona". La tórrida Tarapoto, San Martín, fue tropical escenario del Segundo Foro Internacional sobre Espiritualidad Indígena, realizado la semana pasada y sobre la cual escribe en esta página Francisco Mattos de la asociación Tafos.

La sabiduría lakota estuvo presente, así como la de las otras muchas ancestrales culturas que pueblan nuestra América. Más de un centenar de representantes indígenas, además de especialistas y científicos de diversos rincones del planeta se sumergieron en la verde profundidad amazónica para realizar rituales tradicionales y rescatar otros que empiezan a perderse, avasallados por eso que algunos llaman progreso y que más bien es retroceso, por la falta de respeto e ignorancia de una sociedad cada vez más adormecida e inconsciente.

De cara al nuevo milenio es tiempo de revalorar el mayor patrimonio con que cuenta este extenso continente nuestro, tan unido y dividido a la vez: el milenario conocimiento de las mujeres y hombres descendientes de sus primigenios pobladores, su visión integral e integradora, su respeto por la diversidad y sus voces alzándose potentes contra un modelo de desarrollo que expolia, que despoja, que ha empezado a robar el alma de los hombres...

Durante toda la semana pasada, la ciudad de Tarapoto fue invadida por un centenar y medio de extraños personajes: shamanes, curanderos, antropólogos, biólogos, médicos, psiquiatras, psicólogos, sacerdotes, abogados, filósofos y periodistas peruanos y extranjeros. Convocados por Takiwasi, reconocido Centro de Rehabilitación de Toxicómanos y de Investigación de Medicinas Tradicionales, el variopinto grupo de líderes espirituales indígenas, científicos y profesionales se reunió para participar en el Segundo Foro Internacional de Espiritualidad Indígena: Etica, Mal y Transgresión que se clausuró el sábado último.

ILUMINADOS DIAS

En esos largos y bellos siete días, ancestrales rituales de los lakotas que pueblan los bosques de los Estados Unidos se mezclaron con perdidos ritos mayas y mazatecas de México y Guatemala y con viejos y desconocidos ritos incas y amazónicos del Perú y Ecuador.

Pero también se entrecruzaron las reflexiones filosóficas con los últimos avances en medicina, se acercaron los descubrimientos químicos con lo último del pensamiento psicoanalítico, se rozaron la difícil biología molecular con el derecho y no faltaron los mejores conceptos de la religión y hasta la pura curiosidad.

En suma, los representantes de toda la riqueza de la espiritualidad de los pueblos nativos americanos y de las más avanzadas prácticas y conocimientos de la ciencia moderna u occidental que llegaron para el evento dialogaron sobre una gran verdad: el que todas las generaciones de hombres y mujeres estamos vinculados a un mismo saber universal.

EL FUEGO INTERIOR

"Yo no sé cómo se llama la fuerza que hace que una planta que está debajo de enormes piedras pueda crecer. No sé que fuerza invisible y misteriosa es esa que permite que nazca la vida en condiciones tan difíciles", señaló el biólogo suizo Jeremy Narby, entrevistado en un intermedio del foro. "Si a eso se le llama espíritu, muy bien. Yo no sé si es un espíritu, pero es una fuerza bella y extraña que está ahí. Se puede demostrar, se puede comprobar", agregó el también autor del libro "La Serpiente Cósmica", texto que ensaya una relación entre el ADN de los seres humanos con la composición de algunas plantas maestras o tradicionales y las formas cómo éstas pueden interrelacionarse.

Sus declaraciones, en parte, resumían el criterio de muchos de los presentes: que la maravilla de la vida, en todas sus formas, se origina de una fuerza común a todos y que está integrada a eso que los seres humanos llamamos espíritu. Y puede tener cualquier nombre, pero siempre está presente en toda obra humana.

JUNTOS POR LA PACHAMAMA

"Muchos no entienden eso que es tan simple. Muchos hombres casi se han olvidado de vivir. Violentamos a la madre tierra, no la respetamos. La contaminamos y no queremos recordar que eso es lo que nos enferma", predicó durante la ancestral ceremonia de fertilidad que realizó la sacerdotisa guatemalteca Esperanza Collop. No era necesario mucho pensar para entender que, en el fondo, lo que científicos y líderes nativos querían decir era lo mismo.

Precisamente el foro anhelaba eso: juntar a shamanes y curanderos con mujeres y hombres de ciencia y profesionales para reflexionar sobre la espiritualidad de los pueblos. Y a partir de ello, abrir espacios comunes no sólo de opinión sino de intercambio de experiencias.

De un lado, revelador resultó escuchar a psicólogos y psiquiatras que trabajaban con ancestrales ritos de diversos pueblos nativos. Biólogos y químicos reconocían, con pruebas en la mano, los beneficios de muchas plantas tradicionales indígenas en bien de la salud. Los médicos y otros especialistas asentían.

Por otro lado, los shamanes y curanderos compartían con todos los más profundos secretos guardados en la memoria de sus pueblos: ceremonias de ayahuasca, del San Pedro, del tabaco, de la mesa de coca, sobas de cuy y purgas fueron conducidas por los mejores maestros y líderes espirituales llegados de lejanos pueblos indígenas de toda América.

Tradicionalmente llevadas por los shamanes y maestros, las ceremonias fueron una experiencia reveladora, aleccionadora, humana y, por sobre todo, espiritual.

Pero mucho más impactante resultó conocer como muchas disciplinas han comenzado ya a utilizar estos ritos indígenas.

EL PODER DE LA RAZON

El médico psiquiatra brasileño Marcos Callia nos reveló cómo apela a la técnicas del sueño aprendida de curanderos zapotecas para lograr acceder al subconsciente de sus pacientes: "En México los nativos celebran el Día de los Muertos con diversas ceremonias que se basan en el principio que los muertos nunca están solos y que nunca se han ido de nuestro lado. Por ello, en ese día todo el pueblo va al cementerio a visitar a los suyos. Se les lleva comida, música, tabaco y todo lo que les ha gustado. Mientras tanto, en casa también se deja algo para ellos, pues la creencia es que mientras los vivos están en el cementerio, los muertos regresan a las casas a visitarlas. Incluso en la iglesia de San José Pacífico se realiza una misa en la que no ingresa nadie al templo, pues el pueblo cree que mientras ellos están fuera del templo sus muertos están dentro", anotó.

En tales días Marcos Callia realiza una ceremonia que se prolonga por siete días con sus noches, que incluye dietas, peregrinaciones, terapias de grupo, sesiones de masajes y conversaciones con apoyo de curanderos para que utilizando los sueños los pacientes puedan expresar sus traumas y temores: "Es una practica de emociones muy fuertes, pero realmente ayuda mucho a las personas que presentan problemas de tipo afectivo y emocional", concluyó.

HOMBRES DE PIEDRA

Casi con la misma efectividad y sabiduría, el líder lakota Wallace Black Elk condujo y explicó la antiquísima ceremonia de los hombres de piedra y que permite a hombres y mujeres unir sus potencialidades: la sabiduría, el saber, el poder y el don, para invocar a los espíritus de los cielos, la tierra, el agua y los vegetales que permitan conectar a la persona consigo mismo y con su entorno.

Basado en la purificación del ser humano mediante el agua, esta ceremonia permitió conocer el viejo ritual del cannupa, conocida también como Ceremonia del Temazcal, suerte de tienda de sudor cuya profundidad lleva, incluso, a quienes participan a tener todo tipo de visiones.

FUNDAMENTAL CITA

Viajes y ceremonias, conferencias y mesas de trabajo se combinaron gracias al trabajo desarrollado por el Consejo Interamericano Sobre Espiritualidad Indígena, Cisei, con sede en México, y de Takiwasi, entidad que organizó el evento en nuestro país.

El Segundo Foro Internacional de Espiritualidad Indígena dejó, a unos y a otros, nuevas lecciones. La primera, que muchas son las cosas que nos unen y pocas las que nos separan. La segunda, es que todos los seres humanos venimos de un mismo lugar y, así lo neguemos, hacia allá vamos.

"Es tiempo que los gobiernos del continente reconozcan que el aporte de las culturas indígenas es un elemento fundamental en las sociedades contemporáneas y debe ser revalorizado y respetado, pues sólo así reivindicaremos una plena espiritualidad de la persona que anhelamos en nuestros corazones, lo que fortalecerá los puentes entre la civilización occidental y las culturas originales de nuestro continente. Conclusiones, Segundo Foro Internacional de Espiritualidad Indígena (Tarapoto, 9-14 de noviembre 1998 (CISEI/Takiwasi).