Diario El Comercio Lima -Perú
22 -10-1997

Martha Meier MQ.

 
Contra las drogas
Unir voluntades..
 

Alcaldes de diversos puntos del país, incluido el ingeniero Luis Guerrero, presidente de la Asociación de Municipalidades del Perú, Ampe; autoridades distritales; Marino Costa Bauer, ministro de salud y presidente del programa gubernamental "Contra drogas"; expertos de organizaciones que trabajan el tema y periodistas, se reunieron el último sábado para avanzar propuestas, compartir experiencias y coordinar esfuerzos en la lucha contra lo que, sin duda, es la más grande lacra de fin de siglo: las drogas.

El certamen fue convocado por la Oficina de Asuntos Antinarcóticos, NAS, que en la actualidad viene apoyando en nuestro país una diversidad de proyectos con un presupuesto mayor al millón de dólares, dedicados en su mayoría a la prevención, desde una óptica integral, es decir incorporando a los distintos sectores de la sociedad civil.

Una cita sin precedentes en Latinoamérica, cuya última finalidad fue lograr el compromiso a nivel municipal. Y así se hizo al término de la reunión...

CIUDADES LIMPIAS

Bajo el lema 'Forjando Coaliciones: Ciudades Peruanas contra las Drogas", los alcaldes asumieron batallar contra este flagelo desde el ámbito de su competencia: "La Declaración de Lima", un documento de alcaldes peruanos contra las drogas que concilia las tendencias sobre este tema.

Para algunos quizá tan sólo un papel más, pero el espíritu de la reunión ha dejado en claro que la preocupación es compartida por los representantes de los más diversos sectores. Porque la droga es un problema creciente que cruza a la sociedad en su conjunto, un mal que afecta a las familias, sin distingo de clases, ni niveles socioeconómicos. Está íntimamente relacionada a la corrupción, la decadencia moral y la criminalidad.

Trabajar por prevenir y reducir la demanda de drogas es, por ello, tarea urgente. Como bien lo expresara Heather Hodges, encargada de negocios de la Embajada de los Estados Unidos: "El Perú es el primer país donde se realiza un evento similar, por lo que creo que el día de hoy estamos marcando un hito, en cuanto al compromiso de un país en su lucha contra las drogas. Creo sinceramente que esta reunión marcará el inicio de la primera coalición nacional contra las drogas de Latinoamérica. Esta reunión no tiene precedentes y será un ejemplo a seguir, ojalá, por muchos países en el futuro".

A los presentes les quedó en claro que es impostergable que los gobiernos locales incorporen el tema de prevención en sus agendas, incluyéndolo en otras de sus secretarías como educación, deportes, salud y defensorías.

EJEMPLO DE MIAMI

La cita contó con la participación de Claudia Becerra, cabeza de la "Coalición de Miami", experiencia de la sociedad civil que ha logrado congregar a los más diversos sectores de la sociedad civil: desde rectores de universidades, hasta banqueros y empresarios, pasando por deportistas, artistas, comunicadores sociales, entre otros. Gente de todo nivel unida por un mismo sueño: lograr ciudades libres de drogas.

La exposición de Becerra sirvió para dar más luces sobres aspectos como, por ejemplo: que el consumo de drogas es un problema social y no individual; que en los programas de prevención son muy efectivas las estrategias, es decir jóvenes trabajando jóvenes, etc.

SUMAR ESFUERZOS

A través de sus propuestas resaltó la importancia de coordinar con las organizaciones de base y redes sociales existentes a fin de que asuman también esta preocupación. La conclusión que pudo sacarse tras su exposición fue que en el caso de la prevención del uso drogas lo principal es "sumar y no restar", trabajando en la formación y reforzamiento de los valores.

Hoy la situación es quizá más preocupante que nunca. Actualmente existe una mayor accesibilidad a la droga. Históricamente la droga nunca ha tenido un precio tan bajo y tampoco ha habido tanta droga circulando en el mercado nacional, sin salir al extranjero. Ahora, más que nunca, existe un riesgo real de que el crecimiento del consumo crezca geométricamente en él país.

El consumo en las propias zonas productoras, algo casi inexistente hace algunos años, es asunto creciente. Y cada vez son más jóvenes quienes empiezan a hacerse adictos.

En este último enfoque es que, a lo largo del tiempo, hemos venido tratando ampliamente en nuestra página sobre la necesidad de crear espacios para que los jóvenes tengan acceso a programas para un buen uso del tiempo libre, a través de brigadas de servicio social, clubes ecológicos (como el ya conocido "Club de Súper Zanahorias" de Renace-Perú, entre otros).

En fin el reto es grande pero basta asumir la responsabilidad de empezar a avanzar unidos, valiéndose de todas las armas y estrategias posible para defender la vida...