Economía
y Ecología. Si tomamos estas dos palabras y las juntamos
aparece un nuevo término: Econología. "Esa es
la ciencia que permitirá el Desarrollo Sostenible",
nos dice el ingeniero Amadeo Gómez Marmanilla, profesor principal
de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad
Nacional de Ingeniería (UNI). Se trata de lograr una íntima
vinculación entre estas dos disciplinas de vital importancia
para el futuro de la humanidad. Crecer sin arrasar. Desarrollar
sin atropellar, sin poner en riesgo las posibilidades de las futuras
generaciones. Avanzar sin diezmar la naturaleza. Tal es el reto
actual. La economía y los empresarios empiezan a "pintarse
de verde", a veces lamentablemente solo por fuera. Las máscaras
caen tarde o temprano. Ejemplos sobran. "Somos todos ecologistas,
hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación",
así lo ha escrito el lúcido uruguayo Eduardo Galeano.
Esto es lo que se apunta a cambiar. Una propuesta económica
que armonice con la conservación ambiental es la única
que merece llamarse Economía, lo demás es simple explotación,
usura, egoísmo. "Econología", así
sugiere llamar Gómez Marmanilla a esta vertiente para diferenciarla
de esa otra, distorsionada, manipulada forma de "hacer negocios".
No se trata sólo de innovar técnicas y métodos,
lo que se busca es un cambio de mentalidad, de valores y de principíos.
La "Econología" nos habla de una economía
ética y un renovado compromiso de solidaridad con la humanidad,
su futuro y el destino de la vida toda sobre el planeta...(MMMQ).
Crece el producto bruto interno, mueren los mares, ríos
y lagos; se esterilizan los suelos. El paisaje pierde color, la
atmósfera lo entristece. Las impurezas dan al agua sabor
a hiel. El humo envuelve los espectáculos. Los bronquios,
la piel y los oídos padecen enfermedades, alergias y ruidos
destructores. El azote es la contaminación y para detenerla
se requiere la intimidad entre la economía y la ecología.
SALUDABLE INTIMIDAD
Después de caminar a distancia, ecólogos y economistas
buscan el entendimiento, la enseñanza mutua. La coincidencia
se torna una meta imperativa. Una respuesta eficiente al problema
de la contaminación reclama una simbiosis. Una sola ciencia
estructurada con principios ecológicos y económicos.
Es la hora de la "Econología".
Si la Economía procura maximizar el bienestar humano y
la Ecología trata de preservar la integridad de los ecosistemas,
la "Econología" alimentará a la humanidad,
conservando la naturaleza. La "Econología" por
ello es la ciencia del desarrollo sostenible.
Las actividades económicas originan los peores contaminantes
del ecosistema Tierra. Luego corresponde a los economistas y ecologistas
caminar juntos para evitar la degradación ambiental. Tienen
que hallar analogías y lo cierto es que, en el camino,
se topan con cinco temas comunes: población, desarrollo,
equilibrio, cambio y política.
TEMAS COMUNES
POBLACION: estudio de la población es abordado por la
ecología clasificando las especies. Forma grupos de organismos
sobre la base de características similares, o cualidades
que diferencian los grupos entre si. La economía considera
poblaciones vivientes (obreros, empresarios, consumidores), sin
vida o mercancías (máquinas, artefactos, herramientas)
y sociales, que comprenden a las familias, las industrias, las
asociaciones y los gobiernos. Las poblaciones económicas
y ecológicas: nacen, crecen y mueren. Responden a las leyes
de crecimiento y descomposición.
DESARROLLO: El desarrollo es igualmente un rasgo afín.
Los ecosistemas y los sistemas económicos rara vez se mantienen
en un estadio de desarrollo. Evolucionan. El largo plazo es testigo
del proceso: desierto, pantano, pradera, bosque.
Asimismo involucionan. Análogamente un sistema económico:
crece, prospera y declina. El plazo depende de los recursos, la
tecnología, los conocimientos y objetivos de la población;
de las fuerzas que aceleran o desaceleran el desarrollo.
EQUILIBRIO: Dichas fuerzas tienden hacia el equilibrio. En el
ecosistema las leyes naturales mantienen la balanza: elementos
sin vida, plantas productoras, animales consumidores y organismos
descomponedores. Las tasas de nacimiento y mortalidad se nivelan.
En el sistema económico, en teoría, la producción
y el consumo tienden también a equilibrarse. Alcanzan sus
objetivos en el equilibrio.
CAMBIO: El cambio es una regla en la ecología y la economía.
En el ecosistema los elementos sin vida proporcionan agua, dióxido
de carbono (CO2), luz solar y minerales a las plantas productoras.
Este sector facilita hidratos de carbono a los animales consumidores,
y continóa la cadena alimenticia. Sin el cambio desaparece
el ecosistema. Igualmente el sistema económico, el cambio
constituye una operación indispensable entre los sectores
de la economía. Todos cambian: las familias, las empresas
y el gobierno; productores y consumidores, asalariados y patrones.
POLITICA: Por óltimo tenemos la política. Esta
depende de las personas y afecta tanto al ecosistema como al sistema
económico. Las políticas económicas, con
el objeto de acrecentar la producción, alteran los procesos
naturales. La aplicación de abonos, plaguicidas máquinas
y trabajo, tienen como fin el mercado de productos, nunca conservar
las praderas, los bosques y la fauna. De ahí el "encontronazo"
de la economía con la ecología.
PRODUCCION Y DESTRUCCION
Se anuncia la más grande producción de harina de
pescado, mientras se extermina la biomasa marina. La minería
aduce ser el mejor manantial de divisas, en tanto sacrifica lagos,
ríos y suelos. Las loas por las marcas económicas
son el requiescat in pace (descansa en paz) de la naturaleza.
Si los criterios para medir el producto bruto no cambian, desaparecerán
las reservas. El ecosistema demanda protección y respeto
a sus leyes. Sólo de este modo la producción presente
asegurará el consumo futuro. Es la finalidad de la "Econología".
Así es.
Ing. AMADEO GOMEZ MARMANILLA
(Profesor Principal, Facultad de Ingeniería Ambiental,
UNI).