Diario El Comercio Lima -Perú
08 -02-1995

Martha Meier MQ.

 
"Semillas del mal" y venenos
Nuestro amenazado suelo...
 

Apenas dos centímetros en las áreas de cultivo. Tan sólo... ¡medio centímetro! En las zonas montañosas. Así de fina es la piel de la Tierra; esa delicadísima capa que llamamos "suelo". Gracias a ella crecen nuestros alimentos. Las culturas humanas, la civilización, dependen en gran medida de este recurso. Cada día que pasa, sin embargo, se le maltrata.

La agricultura contemporánea, con todas sus artificiales distorsiones, se ha convertido en una seria amenaza para... ¡el propio suelo que la sustenta! Los frutos de esta agricultura intensiva, "en serie", "industrializada", "moderna" son... ¡amargos problemas ecológicos! Sí. ¡Así es! Y algunos de éstos son: pérdida de fertilidad, erosión y contaminación de los suelos. Sobre la importancia de su conservación; uso, abuso, y factores que los amenazan trata la nota que resumimos a continuación. Aparecida en el último número del boletín "Agrario", del Ministerio de Agricultura, su autor es el ingeniero agrónomo Victoriano Soto Chávez, especialista del "Proyecto Nacional de Manejo de Cuencas Hidrográficas y Conservación de Suelos-PRONAMACHS".

El suelo: vital recurso que se pierde a ritmos alarmantes. Su crisis nos recuerda aquella lúcida sentencia del venezolano Arturo Uslar Pietri "... y la Tierra girará yerma y sin vida, en el inmenso espacio, como el mejor mausoleo a la insensatez humana"...

El "suelo" es la porción superficial de la corteza terrestre. En su formación intervienen diferentes factores ambientales como: el clima, el material madre, el relieve, los organismos vivos y el tiempo. Es la interfase donde las plantas combinan la energía solar y el bióxido de carbono de la atmósfera, con los nutrientes y el agua para formar tejidos vivos.

SOPORTE DE LA VIDA

El concepto "ambiente" se define como: "el agregado de todas las condiciones externas e influencias que afectan la vida y el desarrollo de los organismos".

Los principales factores ambientales que influyen en el crecimiento de las plantas son: la temperatura, la energía radiante, la composición del aire, la reacción del suelo y el abastecimiento de nutrientes minerales. Todos estos factores están Inter.-relacionados. El suelo, por consiguiente, debe constituir un receptáculo ambiental libre de factores inhibidores (por exceso o deficiencia) como: el exceso de sales o extrema acidez, la presencia de contaminantes resultante del exceso de fertilizantes, pesticidas y relaves mineros.

PAPAS Y CHOCLOS

A través de la historia, predomina el uso del suelo para la producción de alimentos.

En las épocas pre-inca e inca, se desarrolló una labor agrícola de importancia. Se avanzó en el cultivo, por ejemplo, de la papa y el maíz, hasta obtener variedades de valor. En nuestros días estos dos cultivos constituyen la base de la dieta mundial.

Los incas desarrollaron una agricultura que guardaba relación con el ecosistema. Se lograron variedades de alto valor genético como el llamado "maíz Urubamba" y una gran variedad de cultivos de papa que llegaron a ser cerca de... ¡tres mil distintas!

La agricultura actual desconoce este inmenso potencial genético. Se pone a disposición de los agricultores semillas de variedades de "alto rendimiento", que llevan a la utilización obligatoria de fertilizantes químicos. Sin ellos no hay tales "altos rendimientos".

CIRCULO VENENOSO

El suelo recibe sustancias de todo tipo: fertilizantes, pesticidas, detergentes, relaves mineros, etc...

La utilización de fertilizantes químicos hace que los cultivos sean más susceptibles al ataque de plagas y enfermedades.

La pretensión de controlarlas por la vía rápida agudiza el problema. Actualmente existe enorme dependencia de estas "semillas mejoradas" por altas dosis de fertilizantes químicos y por plaguicidas cada vez más potentes. Es un círculo de veneno.

POBRECITAS LAS PLANTAS

El exceso de fertilizantes químicos altera, en las plantas, la absorción de micro elementos (nutrientes). Esto afecta sus funciones normales y, en consecuencia, las hace menos resistentes al ataque de plagas y enfermedades.

A esto hay que sumar, además, los pesticidas que incorporan a la planta sustancias tóxicas. Se crean, así, otras disfunciones y, también, cambios complejos en el suelo que van: desde la alteración de la población de microorganismos, hasta trastornos en la dinámica de las reacciones químicas del suelo.

"ALDRIN EL MALO"

Un ejemplo claro de lo que aquí referimos lo da el plaguicida "Aldrin". Una sola aplicación permanece 27 años. En contacto con el suelo se transforma en "Dieldrín", que tarda 48 años en degradarse.

Las preguntas serían: ¿Cuánto daño habrá causado en este tiempo? Y... Si se sigue aplicando, cada año, ¿por cuánto más tendremos veneno en nuestras chacras?

AGRICULTURA PELIGROSA

En el suelo existen microorganismos que se nutren de la materia en descomposición. La presencia de sustancias contaminantes extrañas impacta, negativamente, en este proceso natural. Crea desequilibrios y, a la vez, altera fisiológicamente a los cultivos.

Como es lógico, por el consumo de productos agrícolas en tales condiciones, se pueden adquirir enfermedades.

RETOMANDO EL CAMINO

Es urgente, pues, pensar en preservar todo nuestro potencial genético, que es enorme. No se debe caer en el uso precipitado de "semillas mejoradas".

Tales semillas han sido mejoradas para tecnologías que requieren un alto consumo de insumos químicos, y no para nuestras laderas alto andinas, con una agricultura de subsistencia.

Es agricultura nuestra es, sin embargo, más segura y duradera...

-ING. VICTORICO SOTO CHAVEZ

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