Diario El Comercio Lima -Perú
24-08-1994

Martha Meier MQ.

 
Kuntursuyo
Visa para un sueño...
 
Tal es el nombre del libro que saca a luz Ediciones PEISA y que será presentado esta noche, en el auditorio de Petroperú. El volumen recoge casi un centenar de artículos de la recordada Bárbara d'Achille sobre los parques nacionales, reservas, santuarios y otras áreas de interés para la conservación de las riquezas naturales nativas de nuestra costa y sierra. Renace Bárbara gracias a la magia de la palabra. El libro difunde, además, bellísimas fotografías de los multicolores y diversos parajes de esta parte del Perú, de su asombrosa flora y fauna. Con sus más de trescientas páginas es un pasaporte, una visa que nos permite viajar por irrepetibles caminos de ensueño, caminos llenos de vida...

En las altas soledades de los Andes vive el cóndor. Parece flotar cuando vuela. Bajo el sol sus plumas, negrísimas, refulgen como plata bruñida. El azul intenso del cielo serrano, la silueta recortada del ave planeando entre estrechas gargantas de piedra, venciendo los macizos... `En majestuoso vuelo, el viento silbando entre las plumas de sus enormes alas, es símbolo de esta naturaleza agreste y sobrecogedora' , escribió en 1986 tras verlos en el Colca. Desde allá arriba baja el cóndor hasta la costa, buscando su alimento. En su viaje recorre grandes distancias y cruza, por aire, parajes diversos que van cambiando, transformándose hasta alcanzar finalmente el mar. Vuelo que une. Ave que vincula un vasto espacio del territorio nacional. Sierra y costa enlazados

"Kuntursuyo: Territorio del Condor" es el libro editado por PEISA, con auspicio del Banco Latino. En él se recogen casi un centenar de escritos de la recordada Bárbara d'Achille, la mayoría de ellos publicados -a fines de los ochenta- en esta misma página de "El Comercio", y otros, previos, aparecidos en "Caretas". La acertada selección de todo este material estuvo a cargo de lo señores Maurizio d'Achille, Julio Villanueva y Germán Coronado.

Las notas periodísticas de la señora d'Achille han sido enriquecidas con recuadros, mapas, y fotografías, a todo color, que presentan documentados textos explicativos de Walter H. Wust. Los diversos índices: temático, alfabético, onomástico, iconográfico y de nombres científicos lo hacen de fácil acceso. En conjunto una obra hermosa, de gran alcance pedagógico, amena, útil y de fácil comprensión.

Con sus más de trescientas páginas de fino papel, pulcramente diagramadas por Emilia Paredes y Germán Coronado, y el diseño de Carlos González, "Kuntursuyo" es una suerte de "pasaporte", una "visa" hacia ese sueño irrepetible que es el Perú. VIAJAR EN CAPITULOS El libro es un recorrido por los lugares más hermosos, encerrados en esos 136 700 kilometros cuadrados que constituyen la costa peruana. Gracias a él viajamos, también, hasta los más recónditos rincones de nuestra sierra; región que con sus 391 980 kilometros cuadrados, representa el 30.5% del territorio nacional (la selva será motivo de otro volumen según informan en PEISA).

"A vuelo de cóndor" y sin escalas recorremos por esos miles de kilometros, revelados, iluminados, por la elegante pluma de doña Bárbara.

Nuestro viaje se inicia en la "Reserva de Biosfera del Noroeste" -conformada por el bosque nacional de Tumbes, el parque nacional Cerros de Amotape y el coto de caza El Angolo- para culminar en el lago del cual emergieron Manco Capac y Mama Ocllo: el Titicaca, el lago navegable más alto del planeta. `...la vida en el lago parece haberse detenido, cual instante congelado en el tiempo, igual ahora, que como hace 200, 300 años, 1 000 siglos...' ,

escribió Bárbara en 1988, un año antes de su muerte. Agrupados en dieciseis capítulos, los artículos de Bárbara nos guían por esos rincones, tan diversos, que esconde nuestra Patria entre el mar y la puna.

Los Pantanos de Villa y sus aves migratorias; el norte y sus algarrobos; Paracas; el Colca y sus impresionantes andenes son otras, de las muchas, `escalas' en ese maravilloso viaje que emprendemos gracias a la re-lectura de los textos de esta mujer.

Entre las fotografías figuran algunas captadas por la propia Bárbara. De las imágenes destacan las de ese maestro de la lente que es Alejandro Balaguer y las de J. Blass y G. Ziesler, junto a las de los expertos `eco-fotógrafos': Heinz Plenge y Walter Wust. Imágenes que nos permiten vislumbrar cuánta más belleza nos deparará el `andar' por estas páginas.

El PODER DE LA PALABRA Al final del libro nos encontramos con "El pájaro sin nombre", breve texto del siempre magistral Carlos Rodríguez Saavedra. Se refiere a un pequeñito loro amazónico, descubierto en nuestra selva por el reconocido ornitólogo norteamericano John O'Neill. Tal psitácido lleva, hoy, el nombre científico de Nannopsittaca dachileae, en honor a esta periodista nacida en Letonia, en 1941, y brutalmente asesinada en 1989, en la tierra que ella escogió como suya.

"Bajo el modo innumerable de un pequeño pájaro verde, vivaz, con la frente azul, que revolotea en la selva peruana, Bárbara d'Achille está nuevamente radiante de vida, en el espacio mágico al que había consagrado la suya", finaliza Rodríguez Saavedra.

`...fue mostrándonos lo que su inagotable curiosidad descubría en la floresta, en el páramo, en el légamo de los ríos, en las punas o en los valles cisandinos', escribe en la presentación de Jorge Picasso Salinas, presidente del banco que auspició esta obra.

Los aportes de Bárbara a la divulgación de las inmensas riquezas naturales del Perú, su preocupación por defender la maravillosa diversidad de esta tierra que la acogió a principios de los años sesenta, seguirán siempre vigentes gracias a la magia de la palabra escrita. Eterna, imperecedera...

"La palabra es un poderoso soberano, que con un pequeñísimo y muy invisible cuerpo realiza empresas absolutamente divinas", escribió el célebre sofista griego Gorgias (nacido hacia los años 500 a 497 a.J.C.) en su "Elogio de Helena".

Divina es pues la empresa realizada por la señora d'Achille.

Palabras para sensibilizar. Palabras para denunciar. Palabras para revelar la belleza y riqueza natural del Perú. Naturaleza a la que ella se consagró colaborando activamente, desde principios de los ochenta, con `Pro-defensa de la Naturaleza-PRODENA' y las campañas de don Felipe Benavides Barreda. Cruzada `verde' que continuó con la pluma.

En las primeras páginas de , el biólogo canadiense Adrian Forsyth rinde un homenaje: `En memoria de Bárbara d'Achille'.

"Murió en su ley -anota- luchando por la conservación de la naturaleza en el Perú...El legado de Bárbara es enorme. Esta mujer de origen europeo, con limitada formación profesional, se adentró en las complejidades que caracterizan al trópico, enfrentándose en su camino con las presiones de quienes ejercen el periodismo, con los rigores que imponen los remotos y desolados parajes que le tocó recorrer y con la inicial indiferencia del público, y triunfó en la medida en que se convirtió en la voz y conciencia pública en la lucha por la conservación de esa naturaleza que tanto defendió", concluye Forsyth.

Bárbara seguirá siempre viva en tanto en cada una de nosotras, y nosotros, viva su palabra.