Humos. Basuras. Sepultura
de tierras agrícolas y áreas verdes bajo la voraz
lápida del asfalto. Delincuencia. Violencia. Drogadicción.
Contaminación visual y sonora. Proliferación de
grifos y establecimientos comerciales en zonas residenciales.
Este es el triste panorama de las ciudades. Mientras más
grandes ellas...¡peor! A la vista de los hechos bien se
puede afirmar que nada tan "anti-ecológico",
como nuestras urbes. "Ad-portas" del siglo XXI las vecinas
y vecinos en el Perú, como en el resto del planeta, apuestan
por barrios más sanos, más amables, a fin de cuentas
más...¡vivibles!
Votar por un sueño. Esto es lo que haremos este domingo
al elegir nuevos representantes municipales. El sueño es
hacer de nuestras ciudades espacios para la vida y no para la
decadencia, y que "ciudad" deje de ser sinónimo
de "pesadilla"...
Este domingo elegiremos nuevos representantes municipales. En
los próximos tres años esas mujeres y hombres tratarán
de cumplir las promesas en que basaron sus campañas. Al
cabo de ese tiempo, esperamos, nos entregarán ciudades
mejores o en todo caso "menos peores". He allí
el reto...
Grandes o pequeños los centros urbanos sufren los mismos
problemas ecológicos. A lo largo y ancho de nuestro país
la constante agresión repercute, directamente, en la salud
de vecinas y vecinos. Basura. Falta de saneamiento básico.
Pérdida de áreas verdes y zonas agrícolas.
Contaminación del aire y fuentes de agua por residuos industriales,
agrícolas y relaves mineros. Ruidos. Humos. Deterioro del
paisaje citadino por la proliferación de vallas publicitarias.
Rompimiento de la armonía arquitectónica. Caos en
el transporte. ¿Quién no ha sufrido estos problemas?
EL PESO DE LA LEY
En más de una oportunidad nos hemos referido al rol "verde"
que están llamados a jugar los gobiernos locales. En más
de una oportunidad, también, nuestra página de ecología
ha resaltado las iniciativas, tanto de la comunidad como de las
autoridades municipales, cuyos logros constituyen ejemplo a seguir.
Una breve revisión de la "Ley Orgánica de
Municipalidades" (Ley #23853) permite comprender la "vocación
ecológica" de esta institución fundamental,
desde donde se puede empezar a construir el tan ansiado "desarrollo
sustentable". Para muestra un botón. En su artículo
# 3, por ejemplo, la mencionada norma indica: "las municipalidades...fomentan
el bienestar de los vecinos y el desarrollo integral y armónico
de las circunscripciones de su jurisdicción". Más
claro...¡el agua! ¿no? Pero sigamos...
El artículo #65, en su tercer inciso, determina como función
municipal: "velar por la conservación de la flora
y fauna locales y promover ante las entidades respectivas las
acciones necesarias para el desarrollo, aprovechamiento racional
y recuperación de los recursos naturales..." Además,
el artículo #66 indica como "funciones de las municipalidades
en materia de población, salud y saneamiento ambiental":
"Normar y controlar las actividades relacionadas con el saneamiento
ambiental...Difundir programas de educación ambiental...Propiciar
campañas de forestación y reforestación....",
entre otros varios y múltiples asuntos. Su radio de acción
es, pues, inmenso...
MEJORAR EL HABITAT
En junio del año próximo se desarrollará
en Estambul, Turquía, la conferencia "Hábitat
II", convocada por las Naciones Unidas. La cita apunta a
resaltar la problemática de las grandes ciudades del planeta.
Cabe recordar que la mayor parte de la población mundial
es urbana. Sólo en Lima, por ejemplo, se concentra la...¡tercera
parte de la población del Perú! Con miras a la "Hábitat
II", el Instituto para la Democracia Local (IPADEL) ha venido
recopilando una serie de experiencias locales, tanto nacionales
como bolivianas, que nos dan luces sobre lo mucho que desde las
propias bases se hace en defensa del medio urbano.
La arquitecta Liliana Miranda indica que la iniciativa de IPADEL
aporta a la "construcción de un consenso nacional
que se exprese en una estrategia, para permitir el desarrollo
de las capacidades, habilidades y recursos requeridos para una
mejor gestión ambiental urbana y, así, contribuir
al mejoramiento y creación de ciudades sanas y sostenibles".
Pero si las ciudades necesitan de la fuerza y buen corazón
de sus vecinas y vecinos para "florecer", requieren
también de una buena "cabeza"...
MENTES QUE BRILLAN
Nada más saludable para una ciudad que una autoridad municipal
ingeniosa, creativa, capaz de reconocer los principales problemas
de su comuna, de escuchar las propuestas del vecindario y canalizar
toda iniciativa. Denisse Chávez Cuentas de la Red Nacional
de Acción Ecologista (RENACE-Perú) lo expresa así:
"Sin la espontánea participación de los grupos
organizados y de base, los planes de desarrollo más cuidadosos
pueden resultar estériles. Frente a la descomposición
que se evidencia en las ciudades, aquí y en otras partes
del globo, en sus áreas verdes y edificios y restos arquitectónicos,
las mujeres y hombres han respondido creando agrupaciones y hasta
"micro-empresas" de reciclaje de basura. Así
se empieza a convertir en rentable un serio problema.
Los "Comedores Populares", el "Programa del Vaso
de Leche", los "Clubs de Madres" son otras demostraciones
de lo mucho que es capaz de hacer la población organizada.
Mucho más amplio será su espectro de acción
si cuentan con el apoyo de sus autoridades. Estas iniciativas
barriales, comunales, son las que están perfilando las
nuevas mentalidades de los políticos, sus estrategias y
propuestas", concluye.
EL BUEN MUNICIPIO
Larga sería la lista si pretendiéramos enumerar
los múltiples problemas que se viven a nivel de vecindario.
Basura, ruidos, caos en el tránsito, humos, delincuencia,
pérdida de parques, insalubridad... Cada barrio sufre sus
"paltas" particulares. A lo largo de los años,
sin embargo, los gobiernos locales -salvo conocidas excepciones-
no han sabido responder a la inquietud de los vecinos. Alcaldes
y alcaldesas, en su mayoría, se han "amodorrado"
y limitado su acción, básicamente, a la buena o
mala administración de las rentas distritales.
Niñez abandonada, discriminación, drogadicción,
violencia doméstica, problemas ambientales son asuntos
que pueden, y deben, empezar a enfrentarse desde cada municipio,
en estrecha coordinación con las respectivas dependencias
del gobierno central. Desde los gobiernos locales se puede aportar
y contribuir grandemente para que las acciones aisladas, emprendidas
por los diversos ministerios y organismos sectoriales, se agilicen,
potencien y realicen de manera coordinada.
Pintar de "verde" nuestras ciudades, convertirlas en
espacios para la vida, ese es el reto de quienes serán
elegidos este domingo por la voluntad popular. Nuestra responsabilidad
es contribuir al engrandecimiento de la Patria, desde nuestros
propios barrios...