Diario El Comercio Lima -Perú
08 -05-1996

Martha Meier MQ

 
Mamá salvaje..
 

Este domingo celebramos el "Día de la Madre". Una fecha en la que se rinde homenaje a todas esas mujeres que durante nueve lunas cobijaron en su vientre una vida nueva; a todas aquellas que con sacrificio enfrentan la adversidad y sacan adelante a sus hijas e hijos, tratando de forjar buenas personas. A lo largo de los años ríos de tinta han corrido para describir la maternidad y exaltarla. Mas las mamás humanas no son las únicas.

Compartimos el planeta con diversidad de especies cuyas hembras prodigan también tiernos y amorosos cuidados a sus crías...

"La continuidad de la propia estirpe, el ansia de eternidad que está impresa a fuego en todos y cada uno de los seres vivos, únicamente queda satisfecha trayendo a este mundo réplicas, más o menos exactas de uno mismo".

-JOAQUIN ARAUJO

"El reto de la vida" (tomo II)

"Mi madre era pequeñita

Como la menta o la hierba;

apenas echaba sombra

sobre las cosas, apenas,

y la Tierra la quería

por sentírsela ligera

y porque le sonreía

en la dicha y en la pena"

- GABRIELA MISTRAL (1889-1957)

poeta chilena, Nóbel de Literatura 1945

"Madre Mía" (fragmento)

Rodeada de misterio la vida empieza en lo más profundo de la hembra. Allí en la tibia penumbra ocurre un milagro que desde siempre, y por millones de años, ha sido el mismo y ha permitido que la vida perdure...

Sacrificio. Ternura. Paciencia. Son palabras usualmente vinculadas a la maternidad, al amoroso cuidado que brindan las "mamás" a sus hijas e hijos. Madres son hembras... ¡y de las más diversas especies!

CARIÑOSA BALLENA

Si alguien puede enseñarle a una mamá humana lo que es la paciencia con su prole esa es doña ballena. ¡Así es!

"La madre sencillamente aguanta todas las travesuras de su hijito como si su bondad y buen genio fueran recursos inagotables". Así escribió el doctor Payne, destacado estudioso de cetáceos quien investigó a conciencia la vida de estas inmensas criaturas marinas, en el sur de Argentina. Payne relató también: "Muchas veces he observado un ballenato jugando por horas arrebatadamente alrededor de su madre, deslizándose de sus aletas, tapando su orificio nasal con la cola, arremetiendo contra su costado, todo sin reacción perceptible de parte de la mamá. Cuando finalmente responde al tormento no hace más que ponerse de espaldas y embrazar al ballenato con sus aletas hasta que se haya tranquilizado".

MAMI MANATI

La "vaca marina" o "manatí" (Trichechus inunguis) es un gran mamífero herbívoro acuático, de hasta tres metros de largo y 360 kilogramos de peso. Pertenece al orden Sirenia, habita en los afluentes de los ríos de la Amazonía y se encuentra en serio peligro de extinción debido -cuando no- a la persecución de la que ha sido objeto durante décadas por su carne y cuero. En nuestro país las "vacas marinas" habitan en los ríos Napo, Tigre, Marañón, Pastaza, Pacaya, Samiria y Amazonas. Pese a estar a punto de desaparecer se las protege sólo en la Reserva Nacional de Pacaya Samiria.

"Mami manatí" es atentísima progenitora. Se comunica con su cachorro (que nace tras un año de gestación) mediante chirridos y chillidos agudos. Un bebé manatí no se aleja nunca demasiado de su madre y va generalmente "montado" sobre su espalda. Prácticamente desde su nacimiento empieza a alimentarse de algas y plantas, sin embargo la madre lo amamanta por año y medio.

CARIÑOSA "GUANACA"

El guanaco (Lama guanicoe) es una de las cuatro especies de camélidos sudamericanos, las otras son: llama, alpaca y vicuña. Se trata de un animal silvestre que en nuestro país está desapareciendo abatido por cazadores furtivos y destrucción de su hábitat. Ya en 1990 el estudioso Domingo Hoces estimaba que en el Perú quedaban apenas poco más de... ¡1 500 ejemplares! La mayor parte de la población se alberga en la Reserva Nacional de Calipuy, en Santiago de Chuco, La Libertad. Viven en rebaños compuestos por varias hembras y sólo un macho guía.

Doña "guanaca" da a luz tras once meses de gestación. Normalmente nace una sola cría aunque no son raros los casos de mellizos. Apenas nacidos, en apariencia flaquitos y debiluchos, ya pueden andar con soltura y siguen a su madre a todas partes. La "guanaca" está muy unida a su pequeñuelo durante las semanas de lactancia.

ABRAZAME QUE ME CAIGO

Los "perezosos" son mamíferos del orden mal dentados. Habitan en las selvas de Centro América y América del Sur. Son vecinos de distintos puntos de nuestra Amazonía, conocidos por sus "records" de "velocidad". Para mover una extremidad pueden demorar hasta... ¡medio minuto! Las especies de los dos géneros existentes (Choloepus y Bradypus) pasan su "lentita" vida colgando de los árboles. Mamá perezosa da a luz una sola cría, tras algo más de cinco meses de embarazo. "Perezosito" nace con los ojos abiertos y bastante despabilado. La mamá corta el cordón umbilical con sus dientes. Acto seguido el recién nacido trepa hasta su pecho y se sujeta fuertemente.

Las primeras semanas tras el parto ella procura moverse lo menos posible. Nueve meses doña perezosa "carga a cuestas" a su bebito.

PREOCUPADA FAMILIA

En los ríos de la Amazonía viven especies de la familia de las tan afamadas "martas", prácticamente exterminadas por las ambiciones de los traficantes de finas pieles de nutria. Una de esas víctimas es el "lobo de río" (Pteronura brasiliensis) que habita en lugares como el Parque Nacional del Manu, en Madre de Dios, o la propuesta Reserva Comunal de Pucacuro, en Loreto.

En nuestro país han sido ampliamente estudiados por Elke Staib y Christof Schenck, expertos de Alemania. La gestación de las "lobas de río" dura de 65 a 72 días. A saber, solo se reproduce la hembra líder de los grupos (conformados por los padres y las crías de varios años). Toda la "familia" ayuda en la crianza y cuida a los bebés. Y no es para menos, "mamá loba" es sumamente nerviosa y la supervivencia de los cachorros depende, en gran medida, de su tranquilidad pues bajo "estrés" no logra producir la leche necesaria para los cinco meses de lactancia.

Madres salvajes que pese a la adversidad y a la sistemática destrucción de su hábitat se esmeran en perpetuar la vida...