Diario El Comercio Lima -Perú
23- 03-1991

 
El medio ambiente y las Sagradas escrituras
 
Para muchos, lamentablemente, la Biblia se ha convertido en sinónimo de libro antiguo, gordo y aburrido. En no pocos estantes las Escrituras reposan olvidadas, cubiertas de polvo sin que nadie las consulte. Ediciones de lujo son adquiridas como un simple adorno que luego se coloca en la sala o el escritorio, cual vistoso florero.

En estos cercanos días de Semana Santa, cuando nos preparamos a recordar la agonía y resurrección de Jesús, Dios hecho hombre, queremos compartir con las lectoras y lectores de esta página, algunos pasajes bíblicos, de alguna manera vinculados al quehacer ambiental.

Releer las Sagradas Escrituras, descifrar cada frase con nuevos ojos, nos hará comprender que hablar del Antiguo y nuevo Testamento, es hablar de un importante documento que encierra palabras sabias, y que ante todo es un código de ética y moral, asuntos que buena falta hacen estos días....

Conocer la posición de las diversas filosofías, ideologías, líderes políticos y espirituales frente a la actual crisis ecológica es un asunto que nos ayuda a vislumbrar salidas y posibilidades de las nuevas propuestas. Por ello en diversas oportunidades nos ha parecido apropiado difundir la posición de, por ejemplo, la Iglesia Católica respecto a estos temas. Hemos dado a conocer las inquietudes del Papa Juan Pablo II sobre asuntos como la paz, el hambre, los bajos niveles de vida en el Tercer Mundo, la sobreexplotación de los recursos y preocupaciones "verdes". La Iglesia, pues, no está al margen de la problemática ecológica y el Papa ha sido uno de los pocos líderes mundiales, que ha cuestionado las causas reales del deterioro actual, al responsabilizar a los inhumanos y egoístas sistemas económicos que anteponen intereses individuales al bienestar de la humanidad toda.

Aunque hay quienes prefieren creer lo contrario, el tema ambiental no es de ninguna manera cosa nueva para la Iglesia de Roma. En el Antiguo Testamento y en el Nuevo, podemos encontrar ciertas recomendaciones ecológicas y normas de conducta que mucho tienen que ver con la conciencia "verde".

Leer la Biblia

El Concilio Ecuménico Vaticano II urgía con singular insistencia la lectura de la Biblia. En la Constitución Dogmática "Dei Verbum" se menciona de forma expresa "la necesidad de que los cristianos tengan pleno acceso a la Escritura".Respetando la Fe y creencia de cada una de nuestras lectoras y lectores, invitamos a que en estos próximos días (cuando hasta las programaciones de radio y TV. recuerden la dolorosa agonía de Cristo en la Cruz) se vuelva a la Biblia con ojos renovados.

Solo así descubriremos que se trata de un texto que encierra, no sólo, el origen de la civilización occidental y de la vida misma sobre la tierra, sino que es además un manual de ética, una guía moral que puede ayudarnos a perfeccionar nuestra conducta. Así como nos identificamos con las enseñanzas de Lao-Tse, los proverbios de Confucio y otras filosofías y cosmovisiones, así también debemos de tratar de comprender lo escrito en la Biblia.

Sobre el cuidado de los campos

Una vez que leamos las Escrituras, y desechando los pasajes sobre prácticas actualmente fuera de contexto (como sacrificios y otras que han sido dejadas de lado por nuestra evolución histórica) podremos descubrir, por ejemplo, que en el Antiguo Testamento, en el capítulo l9 del Levitico se lee: "Cuando hagáis la recolección de vuestra tierra, no segarás hasta el limite extremo de tu campo, ni recogerás las espigas caídas, ni harás el rebusco de tus viñas y olivares, ni recogerás la fruta caída de los frutales, los dejaras para el pobre y el extranjero...Todas estas, son recomendaciones que siguen vigentes; la Biblia nos aconseja pues, no exigirle demasiado a los suelos, no dedicar las tierras a un solo tipo de cultivo, (monocultivo) dejar que espigas y frutos contribuyan a fertilizar naturalmente el campo y aprender a compartir todo aquello que producimos.

En el mismo capítulo hay referencias que pueden aplicarse a la actual preocupación ambientalista sobre la bío-tecnología y la experimentación genética: "No aparearás bestias de diversa especie, ni sembrarás en tu campo simiente de dos especies...Cuando hubiereis entrado en la tierra y plantaréis árboles frutales de cualquier especie, sus frutos...durante tres años...no los comeréis...Al quinto año comeréis ya sus frutos y el árbol aumentará vuestras utilidades..." Esto último tiene mucho que ver con no exigirle demasiado a los campos y dejar descansar la tierra, un asunto que se repite, por ejemplo, en el capítulo 25: "El año cincuenta será para vosotros jubileo, no sembraréis, ni recogeréis lo que de sí diere la tierra, ni vendimiaréis la viña no podada...comeréis el fruto que de sí dieren los ..."

·La tenencia de la tierra, un asunto que se debate intensamente en el mundo ambiental, es tratada de la siguiente manera: "Las tierras no se venderán a perpetuidad, porque la tierra es mía (dice Yahvé) y vosotros sois en lo mío peregrinos y extranjeros". En estas palabras claramente se expresa que somos seres transitorios que nada nos pertenece sino que lo hemos tomado prestado de las futuras generaciones.

En Eclesiastes hay una clara alusión a eso que nos tratan de hacer entender los ambientalistas que, no somos los dioses y que nuestra especie no debe influir negativamente sobre el entorno, que hay que aprender a respetar los ciclos de la naturaleza a los que estamos sujetos: "Pasa una generación y viene otra, pero la tierra permanece para siempre. Levantase el sol, se pone y corre con el afán de llegar a su lugar de dónde vuelve a levantarse tira el viento al medio día, gira al norte, va siempre dando vueltas y retorna a sus giros. Los ríos van todos al mar y la mar no se llena; allá de donde vinieron torna de nuevo, para volver a correr... Lo que fue eso será, lo que ya se hizo eso es lo que se hará..."

Estos son algunos breves pasajes del Antiguo Testamento que tienen relación directa con la cuestión ecológica. Los invitamos a descubrir otros. Y en estos días de reflexión, a través de la vida de Cristo relatada en el Nuevo Testamento, recuperar esa nueva ética que él nos enseño. Conocer la Biblia y aplicar sus enseñanzas ayudará además a más de un ambientalista a recuperar la mística perdida...