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Ochenta
mil niñas y niños morirán durante los dos días
que dure la Cumbre Mundial en favor de la infancia que se inicia
hoy. Líderes de más de cien países del mundo
debatirán, discutirán y diseñarán nuevas
políticas que permitan un real mejoramiento de los niveles
de vida de los mil setecientos millones de pequeños seres
humanos que viven en nuestro planeta.
En cada segundo de reunión
nacerán tres nuevos individuos. La mayoría de estos
nacimientos ocurrirán en zonas de pobreza extrema. Mientras
tanto se habrán perdido más de cuatro mil kilómetros
de nuestros suelos más fértiles, y cientos de hectáreas
de bosques tropicales. Además, los grandes irresponsables
habrán despilfarrado miles de millones de dólares
en armamento sin pensar que casi media humanidad no tuvo que comer.
Hechos, todos, que impactarán de manera negativa sobre la
niñez.
Conservar el medio ambiente,
de hecho, ayudará a que estos hombres y mujeres del mañana
tengan un mejor futuro. Primero es necesario establecer nuevas políticas
y compromisos en favor de los más pequeños, pues de
ellos depende el futuro de este único mundo nuestro... que
algunos insisten en seguir dividiendo en tres.
La Cumbre en Favor de la Infancia que hoy se inicia, puede contribuir
con las causas "verdes".
A muchos parecerá que
los temas a tratarse en la Cumbre (mortalidad infantil, educación,
derechos de la infancia, etc...) poco, o nada, tienen que ver con
la gestión ambiental; la siguiente nota demostrará
lo errado de ese parecer. Por ejemplo, la reducción de la
mortalidad infantil (tarea impostergable en la que todos deberíamos
colaborar) es un factor determinante para ordenar y controlar el
crecimiento demográfico (que tantas presiones ejerce sobre
la naturaleza).
Según se afirma en un
reciente informe de la UNICEF, "ningún país en
desarrollo ha logrado una reducción realmente significativa
en las tasas de natalidad sin haber alcanzado una reducción,
también, significativa en la mortalidad infantil". Al
parecer, una de las razones es que sólo cuando los padres
están seguros de la supervivencia de todos sus hijos aceptan
los métodos de control. Además, algunas de las estrategias
sugeridas (espaciamiento de los nacimientos y lactancia materna)
son parte de estrategias que contribuyen a reducir la fecundidad
en general.
De cada cuatro niños,
tres mueren a causa de un peligroso problema ambiental: la contaminación
de las reservas de agua dulce, y los métodos insalubres de
saneamiento. Las medidas de protección infantil que se tomen
en este sentido, en la mencionada Cumbre, contribuirán a
la mejora del entorno de muchas comunidades rurales del mundo; un
asunto en el que vienen trabajando los ambientalistas desde hace
varias décadas.
Dar educación básica
a todas las niñas y niños del mundo es otro de los
compromisos de la década y uno de los temas que se definirán
en la Cumbre; algo que, a largo plazo, permitirá un desarrollo
global y sostenido del planeta. Recordemos que estos pequeños
son los adultos del mañana y que, justamente, son ellas y
ellos quienes tomarán las decisiones políticas y ambientales
del siglo próximo.
Sólo brindándoles
una sólida formación, instrucción adecuada
y buena información podremos asegurarnos que sus opciones
(en lo que respecta, por ejemplo, al tamaño de la familia,
el manejo de la tierra, la eliminación de desechos o la administración
de los recursos naturales) serán las más sensatas
y adecuadas.
Ambiente y pobreza
Así como la proliferación de ciertas tecnologías
"sucias" y poco adecuadas para el entorno ha causado profundo
deterioro ambiental en los países industrializados; la pobreza
y la falta de alternativas, han arrastrado a los pobladores de los
países m s pobres a incidir fuertes presiones sobre el medio
ambiente. La quema de bosques, el cultivo de tierras no aptas, el
sobrepastoreo y la deforestación en busca de leña
para el hogar, son algunos de los ejemplos que aclaran este concepto.
Queda claro, pues, que si bien
la prosperidad de una población no asegura un manejo racional
del entorno, sí permite que se den las condiciones para elaborar
estrategias de conservación y crear conciencia. Y ese es
otro punto a tratarse en la cumbre: el alivio de la deuda externa,
ese monstruo enorme que ha puesto a nuestros países al borde
del abismo.
Sólo si los usuarios directos
de los recursos (pequeños agricultores, pastores etc...)
tienen estabilidad económica, educación, tienen acceso
al crédito y a la información podremos logar que junto
con el planeta siga girando la raza humana. Y eso se conseguirá
solamente si se logra crear una situación de bienestar para
las nuevas generaciones. El compromiso de la última década
del siglo veinte es con los millones de niños que viven en
naciones pobres como la nuestra y con los mil millones que nacer
n hasta el año dos mil. Diez años para enmendar errores
e injusticias de siglos y recordar cada día que la infancia
es el futuro..
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