Formas de aves y mariposas. Hombrecitos
barbados, pequeñas cabezas de zorro. Colores intensos que
van del blanco al azul intenso. Casi podemos sentir el perfume
de cada una de ellas. Basta hojear el más reciente número
de la revista "Rumbos de Sol y Piedra" para que la magia
y la luz de las orquídeas invadan la estancia. ¿Cómo
puede la belleza ser tan leve?
¿Cómo pueden unas páginas zambullirnos en
tan extraño reino? ¿Cómo puede caber tal
fragmento de universo en nuestras manos?
Cabalgando sus páginas llegamos por rumbos irrepetibles
a los más recónditos rincones del Perú, a
sus incomparables paisajes, a ser partícipes de fiestas
tradicionales y religiosas, como la de los danzantes de tijeras,
entre otras.
Hoja tras hoja el nuevo número de la revista "Rumbos"
se nos revela como una suerte de selva de iluminaciones, donde
se alberga nuestra fauna, nuestra flora, nuestro esplendoroso
pasado y lo que constituye, sin duda, el mayor tesoro de nuestra
tierra: La diversidad de culturas y sus expresiones.
"Orquídeas del Perú en peligro", es el
'plato fuerte' que nos trae el más reciente número
de la publicación creada por Charles Stone. La nota ha
sido firmada por el biólogo Benjamín Collantes.
En 1961 Collantes realizó un viaje científico entre
Carpish y Tingo María, colectando más de 250 orquídeas
a la vera de la trocha. En 1975 repitió el viaje y... ¡el
75% de estas flores ya no podían encontrarse! Hoy 'coleccionistas
privados', comerciantes y lugareños contratados por los
traficantes de flora saquean de nuestros bosques a la más
rara, la más bella de las flores.
En 1990, en esta página publicamos: "El rapto de
las orquídeas". Entonces advertíamos que ellas
capaces de crecer tanto en las selvas como en las montañas
más altas o sobre la copa de los árboles, en el
agua e inclusive sobre la roca desnuda- estaban a punto de desaparecer
por manos inescrupulosas que las arrancan por meros afán
mercantilista que abastece un millonario comercio internacional.
¿Seremos testigos del adiós de una flor que ha cautivado
desde tiempos inmemoriales?
El interés por las orquídeas data de la antigüedad.
Fue el filósofo griego Teofrasto quien denominó
a esta especie con el nombre de "orchis" (que quiere
decir testículo), en alusión a esa parte masculina
a la que se asemejan los bulbos. Por tal motivo se le atribuyen
propiedades afrodisíacas y la capacidad de determinar el
sexo de la descendencia.
En la América precolombina las orquídeas fueron
apreciadas por algunas culturas, así como por la civilización
inca. De acuerdo a los botánicos, la gran familia de las
orquídeas es el grupo de plantas más evolucionadas
DE EXTRAÑAS FORMAS Y COLORES
Es evidente que lo fascinante de las orquídeas son sus
flores que tienen sorprendentes formas, tamaños y colores.
Los colores son impresionantes. Presentan casi todo el espectro
y sus matices: desde el blanco puro hasta tonos morado oscuro
pero no negro puro. No se ha demostrado la existencia de la 'Orquídea
Negra'.
Por su apariencia encontramos semejanza con humanos, animales,
aves, insectos y otros. Las hay desde las que miden dos milímetros
(Trizeuxiz falcata), hasta las de setenta centímetros (Phragmipedium
caudatum), la más grande.
La polinización la llevan a cabo por lo general insectos,
como algunas abejas, moscas, mariposas, y ciertas aves como una
especie de colibrí. Algunos buscan néctar, otros
van por alimento sólido, y otros buscan aceites y perfumes.
DE OLORES Y SABORES
Los aromas producidos son diversos, uno de los más conocidos
es el del género Vanilla, del cual se extrae la vainilla,
una esencia muy usada en repostería.
Otros aromas son muy exquisitos y exóticos, como en los
géneros Góngora y Cynoches.
También hay aromas desagradables parecidos a orines o
a pescado en putrefacción, como en el caso de la 'Pleurathallis
aphilosa'. Estos olores atraen a moscas carroñeras.
PERU DIVERSO
Los estudios del experto David Bennnet jr. , Dé la norteamericana
Universidad de Rutgers, y del investigador Eric Christenson, indican
que en el Perú hay aproximadamente, tres mil especies de
orquídeas distribuidas de Tumbes a Puno. La mayor diversidad
se alberga en la ceja de selva.
Este estimado podría parecer alto, pero no es así,
sino el simple resultado de limitados estudios, escasos recursos
económicos, falta de apoyo estatal y el total incumplimiento
de los reducidos dispositivos legales de protección ambiental.
Sin embargo, y a pesar de lo antes mencionado, es estimulante
que diariamente se reporten nuevas especies, gracias al solitario
y tenaz esfuerzo de preocupados particulares, que con recursos
propios investigan, estudian diversas zonas.
TESORO ABANDONADO
En países como Colombia y Ecuador este tesoro está
protegido por diversas leyes y la activa participación
de entidades oficiales, cuya contraparte vendría a ser
en el Perú el Instituto Nacional de Recursos Naturales
(Inrena), que no pudo resolver el sonado caso Lucchetti (en los
Pantanos de Villa) y el Consejo nacional del Medio Ambiente (CONAM),
cuya eficacia aún no está demostrada.
El Inrena no cumple cabalmente su labor, pues no cuenta con el
personal especializado, ni con los recursos tecnológicos
adecuados para un correcto control de la exportación de
orquídeas y de otros valiosos recursos agotables.
CONSERVAR LA BELLEZA
Conservar este valioso recurso, es tarea de todos. Preocupa sobremanera
que no-existencia de una entidad única y responsable directa,
ya que muchas comparten esta tarea (aunque sólo en teoría).
Entre los organismos oficiales supuestamente encargados de velar
por nuestras orquídeas están: El Ministerio de Agricultura
(Inrena), CONAM, Indecopi, Promperú, Ministerio de Industria,
Comercio y Turismo. Esta situación distorsiona y dificulta
el adecuado manejo del tema que finalmente es tierra de nadie.
¿Privaría usted a sus hijos de ver las orquídeas
en su entorno natural?