Diario El Comercio Lima -Perú 01 - 12 -1998

Martha Meier MQ.

 
Orquídeas en peligro
La triste agonía delas flores...
 

Formas de aves y mariposas. Hombrecitos barbados, pequeñas cabezas de zorro. Colores intensos que van del blanco al azul intenso. Casi podemos sentir el perfume de cada una de ellas. Basta hojear el más reciente número de la revista "Rumbos de Sol y Piedra" para que la magia y la luz de las orquídeas invadan la estancia. ¿Cómo puede la belleza ser tan leve?

¿Cómo pueden unas páginas zambullirnos en tan extraño reino? ¿Cómo puede caber tal fragmento de universo en nuestras manos?

Cabalgando sus páginas llegamos por rumbos irrepetibles a los más recónditos rincones del Perú, a sus incomparables paisajes, a ser partícipes de fiestas tradicionales y religiosas, como la de los danzantes de tijeras, entre otras.

Hoja tras hoja el nuevo número de la revista "Rumbos" se nos revela como una suerte de selva de iluminaciones, donde se alberga nuestra fauna, nuestra flora, nuestro esplendoroso pasado y lo que constituye, sin duda, el mayor tesoro de nuestra tierra: La diversidad de culturas y sus expresiones.

"Orquídeas del Perú en peligro", es el 'plato fuerte' que nos trae el más reciente número de la publicación creada por Charles Stone. La nota ha sido firmada por el biólogo Benjamín Collantes. En 1961 Collantes realizó un viaje científico entre Carpish y Tingo María, colectando más de 250 orquídeas a la vera de la trocha. En 1975 repitió el viaje y... ¡el 75% de estas flores ya no podían encontrarse! Hoy 'coleccionistas privados', comerciantes y lugareños contratados por los traficantes de flora saquean de nuestros bosques a la más rara, la más bella de las flores.

En 1990, en esta página publicamos: "El rapto de las orquídeas". Entonces advertíamos que ellas capaces de crecer tanto en las selvas como en las montañas más altas o sobre la copa de los árboles, en el agua e inclusive sobre la roca desnuda- estaban a punto de desaparecer por manos inescrupulosas que las arrancan por meros afán mercantilista que abastece un millonario comercio internacional. ¿Seremos testigos del adiós de una flor que ha cautivado desde tiempos inmemoriales?

El interés por las orquídeas data de la antigüedad. Fue el filósofo griego Teofrasto quien denominó a esta especie con el nombre de "orchis" (que quiere decir testículo), en alusión a esa parte masculina a la que se asemejan los bulbos. Por tal motivo se le atribuyen propiedades afrodisíacas y la capacidad de determinar el sexo de la descendencia.

En la América precolombina las orquídeas fueron apreciadas por algunas culturas, así como por la civilización inca. De acuerdo a los botánicos, la gran familia de las orquídeas es el grupo de plantas más evolucionadas

DE EXTRAÑAS FORMAS Y COLORES


Es evidente que lo fascinante de las orquídeas son sus flores que tienen sorprendentes formas, tamaños y colores. Los colores son impresionantes. Presentan casi todo el espectro y sus matices: desde el blanco puro hasta tonos morado oscuro pero no negro puro. No se ha demostrado la existencia de la 'Orquídea Negra'.

Por su apariencia encontramos semejanza con humanos, animales, aves, insectos y otros. Las hay desde las que miden dos milímetros (Trizeuxiz falcata), hasta las de setenta centímetros (Phragmipedium caudatum), la más grande.

La polinización la llevan a cabo por lo general insectos, como algunas abejas, moscas, mariposas, y ciertas aves como una especie de colibrí. Algunos buscan néctar, otros van por alimento sólido, y otros buscan aceites y perfumes.

DE OLORES Y SABORES

Los aromas producidos son diversos, uno de los más conocidos es el del género Vanilla, del cual se extrae la vainilla, una esencia muy usada en repostería.

Otros aromas son muy exquisitos y exóticos, como en los géneros Góngora y Cynoches.

También hay aromas desagradables parecidos a orines o a pescado en putrefacción, como en el caso de la 'Pleurathallis aphilosa'. Estos olores atraen a moscas carroñeras.

PERU DIVERSO

Los estudios del experto David Bennnet jr. , Dé la norteamericana Universidad de Rutgers, y del investigador Eric Christenson, indican que en el Perú hay aproximadamente, tres mil especies de orquídeas distribuidas de Tumbes a Puno. La mayor diversidad se alberga en la ceja de selva.

Este estimado podría parecer alto, pero no es así, sino el simple resultado de limitados estudios, escasos recursos económicos, falta de apoyo estatal y el total incumplimiento de los reducidos dispositivos legales de protección ambiental.

Sin embargo, y a pesar de lo antes mencionado, es estimulante que diariamente se reporten nuevas especies, gracias al solitario y tenaz esfuerzo de preocupados particulares, que con recursos propios investigan, estudian diversas zonas.

TESORO ABANDONADO

En países como Colombia y Ecuador este tesoro está protegido por diversas leyes y la activa participación de entidades oficiales, cuya contraparte vendría a ser en el Perú el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), que no pudo resolver el sonado caso Lucchetti (en los Pantanos de Villa) y el Consejo nacional del Medio Ambiente (CONAM), cuya eficacia aún no está demostrada.

El Inrena no cumple cabalmente su labor, pues no cuenta con el personal especializado, ni con los recursos tecnológicos adecuados para un correcto control de la exportación de orquídeas y de otros valiosos recursos agotables.

CONSERVAR LA BELLEZA

Conservar este valioso recurso, es tarea de todos. Preocupa sobremanera que no-existencia de una entidad única y responsable directa, ya que muchas comparten esta tarea (aunque sólo en teoría). Entre los organismos oficiales supuestamente encargados de velar por nuestras orquídeas están: El Ministerio de Agricultura (Inrena), CONAM, Indecopi, Promperú, Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Esta situación distorsiona y dificulta el adecuado manejo del tema que finalmente es tierra de nadie.

¿Privaría usted a sus hijos de ver las orquídeas en su entorno natural?