Diario El Comercio Lima -Perú
05 -02-1997

Martha Meier MQ.

 
Contaminación y Degradación
Triste agoniza la mar
 

¡Ah la costa peruana! Con sus interminables y fértiles valles, con sus ríos serpenteantes bajando de los Andes, esculpiendo a lo largo de los siglos profundas gargantas, brincando entre las piedras al son de la melodía del agua clara, desembocando al mar. ¡Ah la costa!, Con sus playas inmensas, sus rocosos acantilados y las olas de blanca espuma refulgiendo como el oro al caer la tarde. Paisajes que parecen arrancados del más hermoso de los sueños, especialmente esa línea azul que marca el horizonte. Cielo de agua es el mar, belleza irrebatible, despensa de las más útiles y nutritivas especies. Tesoros que se pierden para desgracia, de todas y todos, depredación que es amenaza actual y futura...

Verano. Los ojos de la mayoría de la población peruana vuelven hacia la costa, hacia su refrescante mar, sus atrayentes playas. No es para menos, es el tiempo del imperio del calor, y... ¿qué más apetecible que un chapuzón? La pregunta de estos tiempos es... ¿dónde?

A lo largo de nuestro litoral la contaminación marina por fuentes diversas, especialmente la proveniente de las fábricas de harina de pescado, está "asesinando" lo que antaño fueron límpidos rincones de tibia arena y aguas claras, pobladas de ágiles pececillos. En picada caían las aves marinas para atraparlos ante los ojos absortos de quienes empezaban a comprender, así, los equilibrios del mundo natural, la cadena alimenticia.

Hoy las cosas han cambiado tanto, y no sólo en las playas hoy sembradas de cemento y afectadas también por la creciente polución.

FRANJA AGREDIDA

La costa peruana es una estrecha franja, de 250 kilómetros de ancho y 3 080 kilómetros, lo que representa apenas el 10.6% del territorio nacional. Son apenas 136 700 km2, donde se concentra... ¡ más de la mitad de las mujeres, hombre y niñez del país!

En más de una oportunidad, nuestro diario, se ha referido a la creciente degradación que padecen los más diversos rincones de la costa, tanto sus ríos como sus zonas agrícolas, formación de lomas, bosques secos y especialmente su mar. Antaño paraíso natural, hogaño pesadilla cotidiana...

DESIERTO MARINO

Las costas, debemos siempre recordarlo, son los ecosistemas de mayor concentración y actividad biológica. Allí, gracias a las complejas interacciones del medio, se desarrolla la vida marina en sus más variadas expresiones. Es en estas zonas, las más cercanas a tierra firme, donde prolifera el minúsculo plancton base de la cadena alimenticia (trófica) de los océanos y que directa, o indirectamente, nutre a todas sus criaturas.

Desde hace largas décadas la mano del hombre, su codicia, su visión a corto plazo, empezó a aniquilar y degradar el ambiente natural. Sobre pesca con fines harineros, explotación irracional de los recursos marinos, destrucción y alteración del hábitat por la contaminación y la pesca con métodos inadecuados (como la dinamita, por ejemplo) son factores que atentan contra nuestro litoral viviente y lo están convirtiendo en una suerte de "desierto marino", mar moribundo, o verdadero cadáver, como es el caso de Chimbote.

Paita, Paracas, Chancay, Huacho, etc. ¿correrán la misma suerte? Temen los expertos que si nuestras modernas y adecuadas leyes siguen siendo "letra muerta", muerta también quedará la mar...

"AGUA AHOGADA"

Noticias de diversos puntos de la costa dan cuenta de los miles de dólares que se pierden, simple y llanamente, por la contaminación generada por las harineras. A simple vista, turistas, lugareños, pequeños empresarios y pescadores artesanales dan cuenta de las descargas indiscriminadas de las fábricas harineras, en zonas como Paracas, El Chaco y San Andrés, en Ica. Allí, como en tantos otros lugares, se observa flotando grasa, escamas y sangre en grandes proporciones. Esta materia orgánica consume, al descomponerse, el oxígeno del mar. Informes del Laboratorio de Química de la Facultad de Pesquería de la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, suscritos por el ingeniero Gustavo Ruiz Nacimiento, dan cuenta de ello.

SUCIEDAD ILIMITADA

Un documento llegado a nuestra redacción los primeros días de enero, suscrito por el Capitán PNP José Flores Villanueva, da cuenta de la situación que se sufre por el "boom" harinero. El escrito expresa "que en la bahía de Paracas, sobre todo en playa Atenas, se encontró signos de alta contaminación provenientes de las emanaciones de agua bombeo y sanguaza, vertidas por las fábricas de harina de pescado... causando mortandad en diferentes especies de la fauna marina de la bahía, debido a la carencia de oxígeno por aguas putrefactas, siendo esto corroborado por el personal policial de la delegación de Paracas y el Fiscal Provincial de Pisco".

ADIOS CONCHITAS

Las harineras no sólo están dejando a la costa sin su principal espacio de solaz y atractivo turístico: sus playas. Sino que, además, reduce las posibilidades de contar con pescado, a precio bajo, para su consumo directo, profundizando la desnutrición. Como si esto fuera poco, la degradación ambiental en las zonas pesquero-industriales afecta la salud de los vecinos: Alergias, infecciones a los ojos, males bronquiales y a la piel, son algunos de sus efectos. Y hay más...

Otrora prósperos negocios de pequeños empresarios y pescadores artesanales se están yendo "al agua". El certificado policial, mencionado líneas arriba, indica que sólo en una playa: Atenas, "constataron la mortandad de los cultivos de concha de abanico causando perdidas en los cultivos de los denunciantes por la suma de noventa mil dólares americanos y ciento veinte mil dólares americanos, respectivamente". Así, la degradación de las harineras anuló, sólo en un rinconcito de la costa, un negocio que hubiera producido... ¡210 000 dólares!

En esta historia se perjudicó a pequeños inversionistas y familias de escasos recursos. Para su mala suerte, ellos habían hipotecado sus propiedades para acceder a un préstamo del Fondo de Desarrollo Pesquero, FONDEPES, confiando en una actividad que siempre había resultado rentable... hasta que se multiplicaron esas fábricas que son hoy sinónimo de veneno para el mar.

"CADAVER DE YUYO"

La cosecha de algas es una actividad que ocupa a cientos de familias de nuestra costa. Los "yuyos" son utilizados tanto para la alimentación humana y de animales, como para la elaboración de distintos productos de belleza, industriales y medicinales.

La industria de las algas constituye un negocio multimillonario en países como el Japón, por ejemplo, donde se producen con tecnología simplísima diversidad de productos, que van desde jaleas, hasta caramelos, pasando por nutritivas sopas deshidratadas, etc. Aquí la cosa no está tan desarrollada, sin embargo, muchas familias costeras apoyan sus economías en la cosecha de la variada gama de algas útiles que medran en las orillas del mar peruano. Aquí, a saber, una desgracia más originada por las harineras...

Carl Voser es un ciudadano de los Estados Unidos dedicado a la cosecha de algas, en la Caleta de Pescadores de San Andrés, Pisco. Al mismo trabajo se dedican en este sitio unas ochenta familias, de las que dependen aproximadamente trescientas personas. Relata Voeer "en condiciones normales cada familia gana cerca de 600 soles mensuales, contribuyendo con sus economías".

El "gringo" sostiene que por las harineras de pescado las algas están muriendo, y lo peor.. ¡Las que todavía sobreviven están totalmente cubiertas de grasa, por lo que no son aceptables para procesamiento!

Así, gracias al "negocio redondo" de las harineras los cosechadores de algas, pescadores artesanales y concheros ven afectada su economía, mientras la Sociedad Nacional de Pesquería, SNP, difunde sobre los cerca de mil millones de dólares generadas el año pasado. Al otro lado de las multimillonarias, cifras están la realidad ecológica y social, la cotidiana desilusión de miles de mujeres, hombre y niños.

Dice el cosechador de algas: "no tenemos dinero ahora y no podemos mantener a nuestras familias. Yo buceo tratando de encontrar algas, y mis ojos se inflaman, y si accidentalmente trago agua, el próximo día tengo diarrea. Desde la orilla hasta unos 300 metros mar adentro, hay mortandad de peces y mariscos, hasta las lombrices del fondo han salido buscando oxígeno infructuosamente. Hay aproximadamente trece mil personas en San Andrés. Ochenta por ciento dependen del mar para ganarse la vida".

¿GANANCIAS PARA QUIEN?

En el boletín Litoral que edita la Asociación de Municipalidades del Litoral Peruano, AMULPE, se difunde una propuesta de la Municipalidad Provincial de Paita, departamento de Piura. Dicho Concejo, encabezado por el destacado químico farmacéutico Dr. Alejandro Torres Vega, ha esbozado un valioso Proyecto de Ley de Canon Pesquero. Se apunta, así, a lograr que las ciudades donde se desarrollan actividades de pesca industrial, se beneficien con un porcentaje de los ingresos generadas en sus jurisdicciones. Sin duda una propuesta que, a corto plazo, fortalecerá los puntos que la madre naturaleza ha beneficiado con mayores recursos y que las poblaciones tradicionales han sabido mantener a lo largo del tiempo. Un Canon que contribuirá, además, para que las Municipalidades cuenten con recursos propios para la conservación y recuperación ambiental.

TESOROS PERDIDOS

El señor Eduardo Cabada Ruesta nos ha dirigido un hermoso relato. Por su extensión nos es imposible publicarlo esta vez. Se trata de una supuesta conversación del señor Cabada con su difunto padre. A lo largo de la historia, va describiendo la decadencia de la costa sur del Perú, considerado por él un paraíso terrenal, degradado en las últimas décadas. En cierta parte le cuenta al padre ausente: "Me siento muy mal al ver la diferencia con lo que viviste... ¿Sabías papá, que tuviste mucha suerte de no volver a Paracas para percibir lo que ya había sucedido?" Y le dice con ternura y desesperación, algo que es un mensaje para todos: ¡"Papá, los vivos hemos perdido!" MARTHA MEIER MIRO QUESADA "Generalmente, se ha reconocido que las principales amenazas para el medio ambiente marino provienen de la tierra. Más del 70% de la contaminación marina llega desde tierra firme..."

- CONTACTO

(Boletín de Educación Ambiental de la UNESCO/PNUMA) "La producción regional latinoamericana de pescado podría cubrir un veinte por ciento del déficit de proteínas animales si fuera dedicada al consumo humano y no a fabricar harina, como actualmente ocurre". -CONSTANTINO TAPIAS Experto de la FAO, en un de la CEPAL y PNUMA, en 1979. "Hoy en día, nadie duda que para bien de la humanidad es necesaria la conservación pesquera y la planificación de una explotación racional, pues en caso contrario corremos el grave riesgo de destruir la más grande reserva de alimentos, que el mundo de hoy tanto necesita". - ALMIRANTE CHILENO, JOSE TORIBIO MERINO En la XIV reunión Comisión Permanente del Pacífico Sur.