¡Ah la costa peruana! Con
sus interminables y fértiles valles, con sus ríos
serpenteantes bajando de los Andes, esculpiendo a lo largo de
los siglos profundas gargantas, brincando entre las piedras al
son de la melodía del agua clara, desembocando al mar.
¡Ah la costa!, Con sus playas inmensas, sus rocosos acantilados
y las olas de blanca espuma refulgiendo como el oro al caer la
tarde. Paisajes que parecen arrancados del más hermoso
de los sueños, especialmente esa línea azul que
marca el horizonte. Cielo de agua es el mar, belleza irrebatible,
despensa de las más útiles y nutritivas especies.
Tesoros que se pierden para desgracia, de todas y todos, depredación
que es amenaza actual y futura...
Verano. Los ojos de la mayoría de la población
peruana vuelven hacia la costa, hacia su refrescante mar, sus
atrayentes playas. No es para menos, es el tiempo del imperio
del calor, y... ¿qué más apetecible que un
chapuzón? La pregunta de estos tiempos es... ¿dónde?
A lo largo de nuestro litoral la contaminación marina
por fuentes diversas, especialmente la proveniente de las fábricas
de harina de pescado, está "asesinando" lo que
antaño fueron límpidos rincones de tibia arena y
aguas claras, pobladas de ágiles pececillos. En picada
caían las aves marinas para atraparlos ante los ojos absortos
de quienes empezaban a comprender, así, los equilibrios
del mundo natural, la cadena alimenticia.
Hoy las cosas han cambiado tanto, y no sólo en las playas
hoy sembradas de cemento y afectadas también por la creciente
polución.
FRANJA AGREDIDA
La costa peruana es una estrecha franja, de 250 kilómetros
de ancho y 3 080 kilómetros, lo que representa apenas el
10.6% del territorio nacional. Son apenas 136 700 km2, donde se
concentra... ¡ más de la mitad de las mujeres, hombre
y niñez del país!
En más de una oportunidad, nuestro diario, se ha referido
a la creciente degradación que padecen los más diversos
rincones de la costa, tanto sus ríos como sus zonas agrícolas,
formación de lomas, bosques secos y especialmente su mar.
Antaño paraíso natural, hogaño pesadilla
cotidiana...
DESIERTO MARINO
Las costas, debemos siempre recordarlo, son los ecosistemas de
mayor concentración y actividad biológica. Allí,
gracias a las complejas interacciones del medio, se desarrolla
la vida marina en sus más variadas expresiones. Es en estas
zonas, las más cercanas a tierra firme, donde prolifera
el minúsculo plancton base de la cadena alimenticia (trófica)
de los océanos y que directa, o indirectamente, nutre a
todas sus criaturas.
Desde hace largas décadas la mano del hombre, su codicia,
su visión a corto plazo, empezó a aniquilar y degradar
el ambiente natural. Sobre pesca con fines harineros, explotación
irracional de los recursos marinos, destrucción y alteración
del hábitat por la contaminación y la pesca con
métodos inadecuados (como la dinamita, por ejemplo) son
factores que atentan contra nuestro litoral viviente y lo están
convirtiendo en una suerte de "desierto marino", mar
moribundo, o verdadero cadáver, como es el caso de Chimbote.
Paita, Paracas, Chancay, Huacho, etc. ¿correrán
la misma suerte? Temen los expertos que si nuestras modernas y
adecuadas leyes siguen siendo "letra muerta", muerta
también quedará la mar...
"AGUA AHOGADA"
Noticias de diversos puntos de la costa dan cuenta de los miles
de dólares que se pierden, simple y llanamente, por la
contaminación generada por las harineras. A simple vista,
turistas, lugareños, pequeños empresarios y pescadores
artesanales dan cuenta de las descargas indiscriminadas de las
fábricas harineras, en zonas como Paracas, El Chaco y San
Andrés, en Ica. Allí, como en tantos otros lugares,
se observa flotando grasa, escamas y sangre en grandes proporciones.
Esta materia orgánica consume, al descomponerse, el oxígeno
del mar. Informes del Laboratorio de Química de la Facultad
de Pesquería de la Universidad San Luis Gonzaga de Ica,
suscritos por el ingeniero Gustavo Ruiz Nacimiento, dan cuenta
de ello.
SUCIEDAD ILIMITADA
Un documento llegado a nuestra redacción los primeros
días de enero, suscrito por el Capitán PNP José
Flores Villanueva, da cuenta de la situación que se sufre
por el "boom" harinero. El escrito expresa "que
en la bahía de Paracas, sobre todo en playa Atenas, se
encontró signos de alta contaminación provenientes
de las emanaciones de agua bombeo y sanguaza, vertidas por las
fábricas de harina de pescado... causando mortandad en
diferentes especies de la fauna marina de la bahía, debido
a la carencia de oxígeno por aguas putrefactas, siendo
esto corroborado por el personal policial de la delegación
de Paracas y el Fiscal Provincial de Pisco".
ADIOS CONCHITAS
Las harineras no sólo están dejando a la costa
sin su principal espacio de solaz y atractivo turístico:
sus playas. Sino que, además, reduce las posibilidades
de contar con pescado, a precio bajo, para su consumo directo,
profundizando la desnutrición. Como si esto fuera poco,
la degradación ambiental en las zonas pesquero-industriales
afecta la salud de los vecinos: Alergias, infecciones a los ojos,
males bronquiales y a la piel, son algunos de sus efectos. Y hay
más...
Otrora prósperos negocios de pequeños empresarios
y pescadores artesanales se están yendo "al agua".
El certificado policial, mencionado líneas arriba, indica
que sólo en una playa: Atenas, "constataron la mortandad
de los cultivos de concha de abanico causando perdidas en los
cultivos de los denunciantes por la suma de noventa mil dólares
americanos y ciento veinte mil dólares americanos, respectivamente".
Así, la degradación de las harineras anuló,
sólo en un rinconcito de la costa, un negocio que hubiera
producido... ¡210 000 dólares!
En esta historia se perjudicó a pequeños inversionistas
y familias de escasos recursos. Para su mala suerte, ellos habían
hipotecado sus propiedades para acceder a un préstamo del
Fondo de Desarrollo Pesquero, FONDEPES, confiando en una actividad
que siempre había resultado rentable... hasta que se multiplicaron
esas fábricas que son hoy sinónimo de veneno para
el mar.
"CADAVER DE YUYO"
La cosecha de algas es una actividad que ocupa a cientos de familias
de nuestra costa. Los "yuyos" son utilizados tanto para
la alimentación humana y de animales, como para la elaboración
de distintos productos de belleza, industriales y medicinales.
La industria de las algas constituye un negocio multimillonario
en países como el Japón, por ejemplo, donde se producen
con tecnología simplísima diversidad de productos,
que van desde jaleas, hasta caramelos, pasando por nutritivas
sopas deshidratadas, etc. Aquí la cosa no está tan
desarrollada, sin embargo, muchas familias costeras apoyan sus
economías en la cosecha de la variada gama de algas útiles
que medran en las orillas del mar peruano. Aquí, a saber,
una desgracia más originada por las harineras...
Carl Voser es un ciudadano de los Estados Unidos dedicado a la
cosecha de algas, en la Caleta de Pescadores de San Andrés,
Pisco. Al mismo trabajo se dedican en este sitio unas ochenta
familias, de las que dependen aproximadamente trescientas personas.
Relata Voeer "en condiciones normales cada familia gana cerca
de 600 soles mensuales, contribuyendo con sus economías".
El "gringo" sostiene que por las harineras de pescado
las algas están muriendo, y lo peor.. ¡Las que todavía
sobreviven están totalmente cubiertas de grasa, por lo
que no son aceptables para procesamiento!
Así, gracias al "negocio redondo" de las harineras
los cosechadores de algas, pescadores artesanales y concheros
ven afectada su economía, mientras la Sociedad Nacional
de Pesquería, SNP, difunde sobre los cerca de mil millones
de dólares generadas el año pasado. Al otro lado
de las multimillonarias, cifras están la realidad ecológica
y social, la cotidiana desilusión de miles de mujeres,
hombre y niños.
Dice el cosechador de algas: "no tenemos dinero ahora y
no podemos mantener a nuestras familias. Yo buceo tratando de
encontrar algas, y mis ojos se inflaman, y si accidentalmente
trago agua, el próximo día tengo diarrea. Desde
la orilla hasta unos 300 metros mar adentro, hay mortandad de
peces y mariscos, hasta las lombrices del fondo han salido buscando
oxígeno infructuosamente. Hay aproximadamente trece mil
personas en San Andrés. Ochenta por ciento dependen del
mar para ganarse la vida".
¿GANANCIAS PARA QUIEN?
En el boletín Litoral que edita la Asociación de
Municipalidades del Litoral Peruano, AMULPE, se difunde una propuesta
de la Municipalidad Provincial de Paita, departamento de Piura.
Dicho Concejo, encabezado por el destacado químico farmacéutico
Dr. Alejandro Torres Vega, ha esbozado un valioso Proyecto de
Ley de Canon Pesquero. Se apunta, así, a lograr que las
ciudades donde se desarrollan actividades de pesca industrial,
se beneficien con un porcentaje de los ingresos generadas en sus
jurisdicciones. Sin duda una propuesta que, a corto plazo, fortalecerá
los puntos que la madre naturaleza ha beneficiado con mayores
recursos y que las poblaciones tradicionales han sabido mantener
a lo largo del tiempo. Un Canon que contribuirá, además,
para que las Municipalidades cuenten con recursos propios para
la conservación y recuperación ambiental.
TESOROS PERDIDOS
El señor Eduardo Cabada Ruesta nos ha dirigido un hermoso
relato. Por su extensión nos es imposible publicarlo esta
vez. Se trata de una supuesta conversación del señor
Cabada con su difunto padre. A lo largo de la historia, va describiendo
la decadencia de la costa sur del Perú, considerado por
él un paraíso terrenal, degradado en las últimas
décadas. En cierta parte le cuenta al padre ausente: "Me
siento muy mal al ver la diferencia con lo que viviste... ¿Sabías
papá, que tuviste mucha suerte de no volver a Paracas para
percibir lo que ya había sucedido?" Y le dice con
ternura y desesperación, algo que es un mensaje para todos:
¡"Papá, los vivos hemos perdido!" MARTHA
MEIER MIRO QUESADA "Generalmente, se ha reconocido que las
principales amenazas para el medio ambiente marino provienen de
la tierra. Más del 70% de la contaminación marina
llega desde tierra firme..."
- CONTACTO
(Boletín de Educación Ambiental de la UNESCO/PNUMA)
"La producción regional latinoamericana de pescado
podría cubrir un veinte por ciento del déficit de
proteínas animales si fuera dedicada al consumo humano
y no a fabricar harina, como actualmente ocurre". -CONSTANTINO
TAPIAS Experto de la FAO, en un de la CEPAL y PNUMA, en 1979.
"Hoy en día, nadie duda que para bien de la humanidad
es necesaria la conservación pesquera y la planificación
de una explotación racional, pues en caso contrario corremos
el grave riesgo de destruir la más grande reserva de alimentos,
que el mundo de hoy tanto necesita". - ALMIRANTE CHILENO,
JOSE TORIBIO MERINO En la XIV reunión Comisión Permanente
del Pacífico Sur.