Diario El Comercio Lima -Perú
10 -01-1996

Martha Meier MQ.

 
Un niño, la totora y el mar..
 

El equilibrio de un cuadrado, leve, pulcro. La cara blanca como la espuma del mar o como las nubes. Sobre ella una fotografía de caballitos de totora descansando frente a las olas. Esa cara es una puerta fascinante, abrirla es ingresar al mundo de Alex, el niño de las totoras.

Desde el universo plano de la fotografía Alex juega con quien lo mira. Su figura pequeñita se pierde entre los caballitos, entre las varas secas. Sus manos atan el material con maestría, utilizando esa suerte de cuerda denominada "tirana". Sobre su obra terminada, Alex remonta las crestas de las olas y vence al océano, como lo hacen los hombres de esas tierras desde tiempos inmemoriales.

"Caballito de Totora. Caballito del Mar" es un impecable libro, biling e, de la psicóloga Alina Jara Yupanqui. Pensada para las niñas y niños la publicación, que contó con el auspicio de Cervecera del Norte, contribuye a difundir la importancia del recurso totora. En la presentación Jara Yupanqui refiere: "El uso del caballito de totora como medio de pesca es muy antiguo. Es una técnica artesanal que ya era empleada por los Mochicas.

La Dra. María Rostworowski precisa que el uso procede del pre-cerámico. En sus investigaciones la destacada historiadora encuentra que el empleo de esta balsa, durante el siglo XVI, se presentaba en un amplio espacio de la costa, desde el norte del departamento de Lambayeque hasta la zona de Pisco, departamento de Ica. Ello se debía a la existencia de numerosas lagunas en las que crecía la totora (Scirpus)".

Alina Jara Yupanqui, autora del libro y sus fotografías, nos recuerda que en la actualidad el empleo de las balsas se limita a tres zonas: Santa Rosa y Pimentel, en Lambayeque, y Huanchaco en La Libertad. ¿La razón? El desecamiento de las lagunas costeras debido al caótico crecimiento urbano y la introducción de nuevas tecnologías de pesca. Los caballitos empiezan a desaparecer, junto a la materia prima que le da vida, junto a los humedales costeros, esos ecosistemas de principal importancia para la supervivencia de variedad de aves acuáticas y migratorias y de la utilísima totora...