Diario El Comercio Lima -Perú
29 -05-1996

Martha Meier MQ.

 
Salud y biodiversidad
Los muchos remedios de la naturaleza
 
"En la variedad está el gusto", reza el conocido refrán. Bien podríamos añadir: "y la... salud también". ¡Así es! La diversidad biológica es una suerte de "seguro médico", amén de fuente de especies de gran potencial alimenticio e industrial. Preservarla es tanto un asunto ético como de supervivencia, pues significa la posibilidad de continuar descubriendo nuevos productos farmacéuticos, remedios vitales que permitirán sanar y salvar millones de invalorables vidas humanas...

"Los productos naturales han sido llamados los gigantes durmientes de la industria farmacéutica. Una de cada diez especies de plantas contienen compuestos con alguna actividad anticancerosa".

E. O. WILSON, investigador vinculado a la Universidad de Harvard.

"En las próximas tres décadas vamos a enfrentarnos a la extinción de una especie por hora sólo en los bosques tropicales... especies de las que poco sabemos y que podrían ser de gran valor para la humanidad".

GERALD DURRELL, en el prólogo de "Gaia: el atlas de la gestión del planeta".

Durante miles de años la humanidad no tuvo más "farmacia" que la naturaleza. Selvas, bosques, pastizales, mares y ríos fueron el "botiquín" donde medraban variadas especies de flora y fauna útiles, entre otras cosas, como remedio.

El siglo veinte trajo un vertiginoso desarrollo de la química, y los medios y la capacidad para manejar complejos procesos de síntesis orgánica. Así, hoy se pueden obtener muchos medicamentos en los laboratorios. El caso más conocido es, sin duda, el de la aspirina que fue desarrollada a partir de un original químico procedente de la corteza de una especie particular de sauce.

Pese a los avances científicos y tecnológicos, sin embargo, la medicina moderna sigue dependiendo de los compuestos de distintas plantas y otros organismos naturales. Es prácticamente imposible, en la actualidad, competir con la impresionante variedad de especies evolucionadas a lo largo de miles de millones de años. Esta diversidad biológica, o biodiversidad, juega un papel clave en el desarrollo de nuevas drogas "sanadoras" e investigaciones vinculadas al campo de la salud.

VERDES RECETAS

Cada vez que compramos alguna tableta, gota, ungüento, jarabe, supositorio o píldora, existe hasta 50% de probabilidades que sus ingredientes activos procedan de... ¡alguna especie silvestre, particularmente vegetal! Se calcula que las ventas de estos productos basados en materias primas procedentes de los bosques bordean los... ¡40 mil millones de dólares!, sólo en los países industrializados. La flora y la fauna es base de la medicina tradicional. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, a ella recurren para sanar el 80% de las mujeres, hombres y niñez de los países más pobres. En China, inmenso y poderoso país, dicha ciencia es la base de los programas de salud; por los datos del Instituto de los Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) sabemos que éstos se apoyan en el uso de más de 5,100 especies de plantas y animales.

LOS "POLVOS DE LA CONDESA"

Nuestro país está considerado de "mega-diversidad", un lugar donde la variedad de la vida es superlativa. En ese sentido contamos con un inmenso potencial medicinal, aunque sabido es que mucho falta aún por investigar y hasta descubrir. En este proceso los conocimientos de las poblaciones nativas, andinas y amazónicas, han y siguen resultando invalorables.

Lamentablemente pocas veces, por no decir jamás, se han beneficiado por el aprovechamiento industrial de las especies que ellas revelan al mundo. "Uña de gato", "sangre de grado (o drago)", "maca", "caihua", "tara", son algunos nombres que nos ayudan a comprender mejor el potencial al que nos referimos. ¿Cómo olvidar además los "polvos de la condesa?"...

Corría el año de 1638 cuando las propiedades de la flora nativa de esta parte del globo empezaron a conocerse internacionalmente, gracias a lo sucedido a la Condesa de Chinchón, esposa del Virrey Jerónimo Fernández de Cabrera, Bobadilla y Mendoza (que administró el Perú de 1629 a 1639). Ella sufría de fiebres persistentes, a saber a consecuencia del paludismo. Nadie había podido curarla. Pues bien, su mal fue aniquilado con un tratamiento a base del polvo obtenido de la corteza de un árbol hoy a punto de desaparecer: el de la quina (¡sí, ese mismo que aparece en nuestro Escudo Nacional!), conocido también como "cascarilla".

FLORECILLA SALVADORA

La "vincapervinca rosada" (Catharanthus roseus) es una pequeña planta de colorida flor, se le conoce también como "hierba doncella de Madagascar" (isla en el Indico, frente a la costa sudoriental del Africa). Se puede ver ciertas variedades en algunos de nuestros jardines y parques cultivadas por razones estéticas. Ella es la hermosa causa por la que han seguido viviendo... ¡tres cuartas parten de las niñas y niños víctimas de la leucemia en los últimos años! Gracias a drogas desarrolladas a partir de los compuestos aislados de sus hojas (como la vincristina), la esperanza de sobrevivir, a largo plazo, para pacientes con leucemia infantil, enfermedad de Hodgkin y otros cánceres, ha subido de: Una sobre cinco, en 1960, a... ¡cuatro sobre cinco, en la actualidad!

DESDE TIEMPOS REMOTOS...

En el Perú desde tiempos inmemoriales, las primigenias culturas supieron utilizar el patrimonio natural en beneficio de la nutrición y la salud, de ello hay innumerables testimonios. Depositarios de esa milenaria sabiduría son actualmente las comunidades nativas, igual ocurre en otras regiones.

Antiquísimos papiros egipcios ya refieren el potencial curativo de ciertos vegetales como la cebada, el ajo, el cedro, el olivo, el trigo, el comino, la vid y la sandía, entre cientos de recetas que utilizaban substancias de origen animal y vegetal. De estos papiros sobresale el denominado "quirúrgico de Edwin Smith" que se remonta a cerca de... ¡tres mil años antes de Cristo!

SABIOS CHINOS Y MAS...

Hace más de cuatro mil años la farmacopea china ya reconocía al "ginseng" como un revitalizante. La medicina occidental debe a los chinos muchos remedios derivados de plantas como el alcanfor, la efedrina, el ruibarbo, la genciana, el aceite de ricino, entre otros. Uno de los libros sagrados de la India, el Rigveda (dos siglos anteriores a Cristo), contiene un gran elogio a los vegetales curativos. En Babilonia el rey Mardukapalidine II (772-710 a.C.), mandó construir un jardín donde se cultivaron 64 especies medicinales hoy ampliamente consumidas: Manzanas, ajos, cebollas, mostaza, eneldo... Gracias a tablillas cuidadosamente redactadas en escritura cuneiforme se sabe que el recetario mesopotámico reunía 120 sustancias minerales, 250 plantas y 180 remedios procedentes de los animales, muchos de los cuales no han sido aún identificados.

La escuela del griego Hipócrates de Cos (460-377 a.C.), considerado "padre de la medicina", citaba bastante más de un centenar de plantas de importancia para la salud, muchas utilizadas hasta el día de hoy. En el siglo primero de nuestra era, Pedanio Dioscórides, botánico y médico griego al servicio de los ejércitos del emperador romano Nerón, colectó y registró más de... ¡seiscientas plantas! En los cinco tomos de su obra "De materia medica".

VIDA SALVADORA

Basta hojear una revista o prender la tele para que... ¡zas! Aparezca la publicidad, que nos ayuda a comprender lo mucho que las plantas siguen aportando hoy para nuestra salud y los buenos negocios de la industria farmacéutica. Pastillas de ajo, perejil, caihua, uña de gato, maca, ginseng, guaraná (fruto de la Amazonía), pomadas de eucalipto, áloe, entre otras, son una demostración palpable de la importancia de la biodiversidad para la salud. Y no sólo las plantas aportan...

El armadillo, por ejemplo, es el único animal conocido al que afecta la lepra. Gracias a esta criatura verdadero "acorazado viviente" que habita las zonas tropicales de América, se trata de desarrollar una vacuna contra esta terrible enfermedad, conocida también como mal de Hansen. La tierna y "pesada" vaca marina o manatí, "vecina" de los ríos y lagos de la Amazonía y zonas del sur de la Florida, viene contribuyendo con las investigaciones y posiblemente futuros tratamientos más efectivos en el campo de la hemofilia, debido al largo tiempo de coagulación que tiene su sangre. Hasta los temidos tiburones son una bendición para la salud humana.

En la actualidad de ellos se ha extraído un nuevo y potente antibiótico llamado "escualamina", capaz de combatir una serie de enfermedades. Organismos vivientes de todo tipo son fuente de importantísimas sustancias medicinales. Insustituibles formas de vida que desaparecen a ritmos alarmantes, conforme se arrasan las selvas, se contaminan las fuentes de agua, el suelo y el aire. Se empobrece así el patrimonio genético, la maravillosa diversidad biológica de la Tierra y con ello las posibilidades futuras de la humanidad. Proteger el intrincado tejido de la vida, en toda su variedad y esplendor, es pues un asunto "saludable"...