"
En
la variedad está el gusto", reza el conocido refrán.
Bien podríamos añadir: "y la... salud también".
¡Así es! La diversidad biológica es una suerte
de "seguro médico", amén de fuente de especies
de gran potencial alimenticio e industrial. Preservarla es tanto
un asunto ético como de supervivencia, pues significa la
posibilidad de continuar descubriendo nuevos productos farmacéuticos,
remedios vitales que permitirán sanar y salvar millones de
invalorables vidas humanas...
"Los productos naturales han sido llamados los gigantes
durmientes de la industria farmacéutica. Una de cada diez
especies de plantas contienen compuestos con alguna actividad
anticancerosa".
E. O. WILSON, investigador vinculado a la Universidad de Harvard.
"En las próximas tres décadas vamos a enfrentarnos
a la extinción de una especie por hora sólo en los
bosques tropicales... especies de las que poco sabemos y que podrían
ser de gran valor para la humanidad".
GERALD DURRELL, en el prólogo de "Gaia: el atlas
de la gestión del planeta".
Durante miles de años la humanidad no tuvo más
"farmacia" que la naturaleza. Selvas, bosques, pastizales,
mares y ríos fueron el "botiquín" donde
medraban variadas especies de flora y fauna útiles, entre
otras cosas, como remedio.
El siglo veinte trajo un vertiginoso desarrollo de la química,
y los medios y la capacidad para manejar complejos procesos de
síntesis orgánica. Así, hoy se pueden obtener
muchos medicamentos en los laboratorios. El caso más conocido
es, sin duda, el de la aspirina que fue desarrollada a partir
de un original químico procedente de la corteza de una
especie particular de sauce.
Pese a los avances científicos y tecnológicos,
sin embargo, la medicina moderna sigue dependiendo de los compuestos
de distintas plantas y otros organismos naturales. Es prácticamente
imposible, en la actualidad, competir con la impresionante variedad
de especies evolucionadas a lo largo de miles de millones de años.
Esta diversidad biológica, o biodiversidad, juega un papel
clave en el desarrollo de nuevas drogas "sanadoras"
e investigaciones vinculadas al campo de la salud.
VERDES RECETAS
Cada vez que compramos alguna tableta, gota, ungüento, jarabe,
supositorio o píldora, existe hasta 50% de probabilidades
que sus ingredientes activos procedan de... ¡alguna especie
silvestre, particularmente vegetal! Se calcula que las ventas
de estos productos basados en materias primas procedentes de los
bosques bordean los... ¡40 mil millones de dólares!,
sólo en los países industrializados. La flora y
la fauna es base de la medicina tradicional. Según datos
de la Organización Mundial de la Salud, OMS, a ella recurren
para sanar el 80% de las mujeres, hombres y niñez de los
países más pobres. En China, inmenso y poderoso
país, dicha ciencia es la base de los programas de salud;
por los datos del Instituto de los Recursos Mundiales (WRI, por
sus siglas en inglés) sabemos que éstos se apoyan
en el uso de más de 5,100 especies de plantas y animales.
LOS "POLVOS DE LA CONDESA"
Nuestro país está considerado de "mega-diversidad",
un lugar donde la variedad de la vida es superlativa. En ese sentido
contamos con un inmenso potencial medicinal, aunque sabido es
que mucho falta aún por investigar y hasta descubrir. En
este proceso los conocimientos de las poblaciones nativas, andinas
y amazónicas, han y siguen resultando invalorables.
Lamentablemente pocas veces, por no decir jamás, se han
beneficiado por el aprovechamiento industrial de las especies
que ellas revelan al mundo. "Uña de gato", "sangre
de grado (o drago)", "maca", "caihua",
"tara", son algunos nombres que nos ayudan a comprender
mejor el potencial al que nos referimos. ¿Cómo olvidar
además los "polvos de la condesa?"...
Corría el año de 1638 cuando las propiedades de
la flora nativa de esta parte del globo empezaron a conocerse
internacionalmente, gracias a lo sucedido a la Condesa de Chinchón,
esposa del Virrey Jerónimo Fernández de Cabrera,
Bobadilla y Mendoza (que administró el Perú de 1629
a 1639). Ella sufría de fiebres persistentes, a saber a
consecuencia del paludismo. Nadie había podido curarla.
Pues bien, su mal fue aniquilado con un tratamiento a base del
polvo obtenido de la corteza de un árbol hoy a punto de
desaparecer: el de la quina (¡sí, ese mismo que aparece
en nuestro Escudo Nacional!), conocido también como "cascarilla".
FLORECILLA SALVADORA
La "vincapervinca rosada" (Catharanthus roseus) es
una pequeña planta de colorida flor, se le conoce también
como "hierba doncella de Madagascar" (isla en el Indico,
frente a la costa sudoriental del Africa). Se puede ver ciertas
variedades en algunos de nuestros jardines y parques cultivadas
por razones estéticas. Ella es la hermosa causa por la
que han seguido viviendo... ¡tres cuartas parten de las
niñas y niños víctimas de la leucemia en
los últimos años! Gracias a drogas desarrolladas
a partir de los compuestos aislados de sus hojas (como la vincristina),
la esperanza de sobrevivir, a largo plazo, para pacientes con
leucemia infantil, enfermedad de Hodgkin y otros cánceres,
ha subido de: Una sobre cinco, en 1960, a... ¡cuatro sobre
cinco, en la actualidad!
DESDE TIEMPOS REMOTOS...
En el Perú desde tiempos inmemoriales, las primigenias
culturas supieron utilizar el patrimonio natural en beneficio
de la nutrición y la salud, de ello hay innumerables testimonios.
Depositarios de esa milenaria sabiduría son actualmente
las comunidades nativas, igual ocurre en otras regiones.
Antiquísimos papiros egipcios ya refieren el potencial
curativo de ciertos vegetales como la cebada, el ajo, el cedro,
el olivo, el trigo, el comino, la vid y la sandía, entre
cientos de recetas que utilizaban substancias de origen animal
y vegetal. De estos papiros sobresale el denominado "quirúrgico
de Edwin Smith" que se remonta a cerca de... ¡tres
mil años antes de Cristo!
SABIOS CHINOS Y MAS...
Hace más de cuatro mil años la farmacopea china
ya reconocía al "ginseng" como un revitalizante.
La medicina occidental debe a los chinos muchos remedios derivados
de plantas como el alcanfor, la efedrina, el ruibarbo, la genciana,
el aceite de ricino, entre otros. Uno de los libros sagrados de
la India, el Rigveda (dos siglos anteriores a Cristo), contiene
un gran elogio a los vegetales curativos. En Babilonia el rey
Mardukapalidine II (772-710 a.C.), mandó construir un jardín
donde se cultivaron 64 especies medicinales hoy ampliamente consumidas:
Manzanas, ajos, cebollas, mostaza, eneldo... Gracias a tablillas
cuidadosamente redactadas en escritura cuneiforme se sabe que
el recetario mesopotámico reunía 120 sustancias
minerales, 250 plantas y 180 remedios procedentes de los animales,
muchos de los cuales no han sido aún identificados.
La escuela del griego Hipócrates de Cos (460-377 a.C.),
considerado "padre de la medicina", citaba bastante
más de un centenar de plantas de importancia para la salud,
muchas utilizadas hasta el día de hoy. En el siglo primero
de nuestra era, Pedanio Dioscórides, botánico y
médico griego al servicio de los ejércitos del emperador
romano Nerón, colectó y registró más
de... ¡seiscientas plantas! En los cinco tomos de su obra
"De materia medica".
VIDA SALVADORA
Basta hojear una revista o prender la tele para que... ¡zas!
Aparezca la publicidad, que nos ayuda a comprender lo mucho que
las plantas siguen aportando hoy para nuestra salud y los buenos
negocios de la industria farmacéutica. Pastillas de ajo,
perejil, caihua, uña de gato, maca, ginseng, guaraná
(fruto de la Amazonía), pomadas de eucalipto, áloe,
entre otras, son una demostración palpable de la importancia
de la biodiversidad para la salud. Y no sólo las plantas
aportan...
El armadillo, por ejemplo, es el único animal conocido
al que afecta la lepra. Gracias a esta criatura verdadero "acorazado
viviente" que habita las zonas tropicales de América,
se trata de desarrollar una vacuna contra esta terrible enfermedad,
conocida también como mal de Hansen. La tierna y "pesada"
vaca marina o manatí, "vecina" de los ríos
y lagos de la Amazonía y zonas del sur de la Florida, viene
contribuyendo con las investigaciones y posiblemente futuros tratamientos
más efectivos en el campo de la hemofilia, debido al largo
tiempo de coagulación que tiene su sangre. Hasta los temidos
tiburones son una bendición para la salud humana.
En la actualidad de ellos se ha extraído un nuevo y potente
antibiótico llamado "escualamina", capaz de combatir
una serie de enfermedades. Organismos vivientes de todo tipo son
fuente de importantísimas sustancias medicinales. Insustituibles
formas de vida que desaparecen a ritmos alarmantes, conforme se
arrasan las selvas, se contaminan las fuentes de agua, el suelo
y el aire. Se empobrece así el patrimonio genético,
la maravillosa diversidad biológica de la Tierra y con
ello las posibilidades futuras de la humanidad. Proteger el intrincado
tejido de la vida, en toda su variedad y esplendor, es pues un
asunto "saludable"...