Diario El Comercio Lima -Perú
30-10-1996

 
Reserva turística y ecológica
Huanchaco se viste de verde..
 

Huanchaco mágico y hermoso paraje de la costa norte. El sol muere inmenso como un fruto perfectamente redondo, amarillo, naranja, colorado. Triunfando sobre la imborrable negrura de la noche, la luna derrama su palidez sobre la espuma, traza luces sobre la superficie irregular del océano e ilumina los arenales cercanos. A lo lejos el rumor del viento agita la larga y verde cabellera de los totorales; planta utilizada durante centurias para elaborar esas naves sobre las cuales descendientes de los Chimú vencen la mar y realizan sus faenas pesqueras, como lo hicieron sus antepasados y los habitantes de tantos otros puntos de nuestra costa. Totorales que son, además, punto de descanso y albergue de diversidad de aves acuáticas y migratorias.

Huanchaco es también soñado paraíso para quienes andan por el mundo buscando las mejores playas, con su tabla hawaiana al hombro. Las olas lamen sonoras las orillas y el cercano desierto está poblado de imponentes restos arqueológicos.

El Cerro Campana, uno de los puntos principales del "nacimiento" del fenómeno de lomas en nuestro país, y lugar donde se alberga variadísima flora y fauna nativa, es una suerte de olvidado gigante guardián de toda esta belleza y legado cultural...

El martes 15 de octubre se publicó en el diario oficial El Peruano, la Resolución Ministerial No. 144-96-ITINCI-DM. Firmada por la ministra Liliana Canale, pese a su inmensa importancia, no ha sido difundida en su debida magnitud. Se trata de un importantísimo dispositivo y un real avance para la protección ambiental de uno de los más valiosos reductos silvestres y culturales de la costa norte del Perú. ¡Así es!

Una conveniente y acertada resolución que, lamentablemente, ha dejado fuera del ámbito protegido al Cerro Campana, uno de los primeros centros en el Perú donde se inicia la formación de lomas, que se extiende interrumpidamente hasta la localidad de Coquimbo en Chile.

JOYA ABANDONADA

Situado a unos quince kilómetros de la ciudad de Trujillo, recordemos que el Cerro Campana es una verdadera joya ecológica, abandonada. Paraje poblado de flora y fauna diversa, que aprovecha las nieblas invernales para su desarrollo. Allí medran cinco especies de lagartijas, además de diversas aves como el jilguero, la putilla, el gavilán etc. Entre los mamíferos destacan la vizcacha, el zorro costero y gato silvestre, así como variedad de mariposas, escarabajos y diez especies de caracoles, para no mencionar las variadísimas plantas. Sobre el particular nos referimos ampliamente el pasado 28 de agosto, en la nota "Cerro Campana: Verdor tras la Niebla", llamando la atención de la necesidad que el Ministerio de Agricultura, a través de su Instituto Nacional de Recursos naturales, Inrena, estableciera en este sitio un área protegida.

AMPLIA PROTECCION

La resolución Canale, que contó con el apoyo del vice-ministro de Turismo Diego Calmet, viene a cubrir un vacío importante en esta parte del norte del Perú, donde la presencia del Inrena es también necesaria para la coordinación de acciones con los diversos sectores.

Gracias al Ministerio de Turismo hoy están formalmente protegidas, las zonas: de los totorales, de donde se extrae la materia prima para la elaboración de los famosísimos "caballitos" y que además sirven de refugio para diversidad de aves acuáticas y migratorias; la poza donde se espera realizar un amplio programa de reforestación de totorales; también la antiquísima y bella iglesia así como el pueblo de Huanchaco. Estas son las áreas amparadas por tal dispositivo. En total son más de. ¡Dos millones de metros cuadrados! Considerados como centros de gran valor ecológico, turístico y cultural. Un primer paso para frenar la "moderna" lápida de concreto que parecía destinada a sepultar la vida, la belleza y riquezas ecológicas de este ancestral pueblo bañado por el mar.

NADANDO CONTRA CORRIENTE

Dos poetas miran el sol hundiéndose en el océano. Recios cuerpos vencen las crestas de las olas en sus caballitos de totora.

Elvira Roca Rey Miró Quesada y Walter Curonizzi Lostanau viven, desde hace cerca de dos décadas, luchando por la defensa de Huanchaco. Esta pareja de tercos artistas, junto a otros lugareños organizados en la Asociación Nacional de Rescate Ecológico y Cultural, Anrec, tras una ardua, solitaria y muchas veces incomprendida cruzada "proverde", y siguiendo el camino que anteriormente otros anduvieron, lograron finalmente sensibilizar a nuestras autoridades para emitir una resolución que en parte dice..."el atractivo paisajístico que posee el distrito de Huanchaco y áreas aledañas, permitirá un importante incremento en el desarrollo del turismo... en la citada zona se encuentran totorales utilizados en la fabricación de los tradicionales caballitos de totora... que los recursos mencionados están expuestos a sufrir deterioro, contaminación y depredación por agentes humanos, siendo necesario proteger las áreas donde están localizados a fin de garantizar su intangibilidad, cautelar su conservación y uso racional..."

Un primer paso que para los defensores de Huanchaco, organizados en la Anrec, continuará con la realización en Abril, "Mes de la Pachamama", del Primer Congreso Internacional de Ecología y Turismo de Huanchaco. Dos poetas que al mirar el sol cayendo como una naranja sueñan con recuperar el esplendor de este rincón de nuestro maltratado Perú...

MARTHA MEIER M.Q.

Leones de mar en el desierto Hombres de duelo contemplando el sol que muere como malagua de fuego hundiéndose en los húmedos confines del planeta hombres de duelo disputándose la ciénaga entre ellos mismos cortando las eneas del vecino, por primera vez viendo su hacienda reducida, descorazonados retrocediendo ante la marea humana, los últimos juntándose por la espalda, formando un sólo cuerpo un sólido pulpo de múltiples tentáculos.

ELVIRA ROCA REY M.Q. en: "El último delfín".

"Aves mágicas danzaban en la mística ciénaga. La hierba se balanceaba con ellas, y las aguas poco profundas, y la tierra se agitaba bajo ellas. La tierra danzaba con las grullas, y el sol bajo, y el viento y el cielo". -MARJORIE KINNAN RAWLINGS (1896-1953) Escritora norteamericana "Nunca dice la Naturaleza una cosa y la sabiduría otra". JUVENAL (50-130 d.C.) Poeta y satírico latino.

"En la naturaleza no hay recompensas ni castigos, sólo hay consecuencias". R.D. INGERSOLL (1833-1899) Abogado estadounidense.