Diario El Comercio Lima -Perú
04 -09-1996

Martha Meier MQ.

 
Reserva nacional de Calipuy
En las alturas del guanaco...
 
El cielo azul, irrepetible de la sierra. La luz intensa reflejándose sobre cada hoja, sobre cada piedra, sobre las espinas de los cactus. Un camino tortuoso, como una cinta desatada. Frente a nuestros ojos los parajes más bellos, cambiantes a cada paso. Altas cumbres, abismos alucinantes, curvas insoportables. La vegetación varía al subir y bajar por estos senderos, a ratos desesperantes. Hace varias horas dejamos la costa para trepar y trepar los Andes del departamento de La Libertad.

Atrás quedó Santiago de Chuco, tierra del inmortal poeta César Vallejo. Vamos hacia Calipuy, un pueblo pequeñito y hermoso desde donde se divisa, a lo lejos, la Cordillera Blanca, como si fuera una pincelada, una línea de nubes. Nuestro destino es la Reserva Nacional de Calipuy, uno de los últimos reductos del guanaco, imponente camélido en serio peligro de extinción, cuyos dominios alguna vez se extendieron hasta la costa...

Tras una larga y agotadora travesía que nos obliga a cruzar las gélidas alturas de La Libertad - y todo porque aún no se concluye la nueva carretera que dará acceso por Virú, acortando distancias y penurias- divisamos el pueblo de Calipuy. Está abajo, muy abajo, como sumergido. Para llegar hasta él hay que descender por un camino escarpado, sinuoso, amenazante.

El paisaje es impresionante. Un mar dorado agitado por el viento. Son interminables campos de trigo, cultivo foráneo que se da bien en la zona y ha quitado tierras a los cereales nativos. "Es que el trigo lo podemos vender bien en Santiago de Chuco", nos dice un lugareño. "Bien" quiere decir en este lugar "a dos o tres soles, y a veces menos" por cada. ¡Arroba! (Unos 11.5 kilos).

Calipuy es un pueblo apacible, de gente cálida y amable. Un pequeño paraíso para el turismo si se contara con infraestructura. Aquí sin embargo no hay no restaurantes ni albergues pero el pueblo entero, incluido el alcalde, sale a recibir a los visitantes. Más de una señora ofrecerá preparar algo de comer. Otros gentilmente cederán una cama, o al menos un techo bajo el cual pasar la noche.

EN LA CASA DEL CAMELIDO

Nuestro destino es la Reserva Nacional de Calipuy, el límite norte del territorio del guanaco, especie cuya distribución alcanza hasta la Patagonia, en Argentina, pasando por Chile, Bolivia y Paraguay.

La mencionada reserva es un área de 64 mil hectáreas, relativamente cercana al pueblo de Calipuy. Fue establecida en 1981 para proteger uno de los últimos refugios del guanaco, el más grande de los camélidos sudamericanos. Tal especie, particularmente en el Perú, está en inminente peligro de extinción. Esta Reserva Nacional es hábitat principal de un imponente animal cuyos dominios naturales se extienden desde la costa hasta los cuatro mil metros sobre el nivel del mar. Hoy, sin embargo, su distribución en nuestro país se restringe a las alturas de Ica, Arequipa, La Libertad, Ayacucho, Puno y Cusco.

Según citaba el célebre biólogo británico Ian Grimwood, hasta la década de los cincuenta era posible observarlos en la costa, en sitios como las Lomas de Lachay, Ancón y Lurín.

En la actualidad los guanacos bajan a la costa cada vez con menor frecuencia, exclusivamente en las lomas de Atiquipa, en Arequipa, y eventualmente en las pampas de Marcona y San Fernando, en Ica.

CENSANDO AL REY

Al establecerse la Reserva Nacional de Calipuy, se calculó que en el sitio existían apenas unos cuatrocientos ejemplares de la especie. Domingo Hoces Roque, Director Técnico del Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos, CONACS, explica:

"Por estos días se está realizando un censo para conocer la cifra exacta de guanacos en nuestro país. La realidad parece indicar que en el Perú habrían entre tres mil a cinco mil ejemplares de guanaco, siendo la Reserva Nacional de Calipuy el lugar donde se alberga la mayor proporción de ellos". El especialista explica que se trata de un animal que está constantemente trasladándose y que lamentablemente sus caminos migratorios (hacia las lomas en tiempos invernales) se han visto truncados por carreteras, nuevos asentamientos humanos y diversas actividades productivas.

"Lo importante es que el CONACS y el Instituto Nacional de Recursos Naturales, INRENA, han estrechado lazos y vienen trabajando proyectos conjuntos para lograr la efectiva conservación de la especie. En Escocia se está estudiando el potencial de la fibra de guanaco, según datos bajo ciertas condiciones puede llegar a ser tan fina como la de vicuña".

BELLO LUGAR

La Reserva Nacional de Calipuy tiene grandes perspectivas para el desarrollo de proyectos eco-turísticos. Las bellezas paisajísticas son indescriptibles, distinguiéndose en lontananza inclusive los bellos nevados de la Cordillera Blanca. En el lugar se observa diversidad de fauna y flora típicas de esta parte de los Andes. Hay además atractivos arqueológicos que podrían ser puestos en valor para lograr así un interesante circuito, y la óptima protección y conservación del patrimonio natural y cultural de esta parte del Perú. Cerca se extiende también el Santuario Nacional del mismo nombre, donde abunda la hermosa Puya de Raimondi. Reserva y Santuario que debieran ser una sola gran área protegida, con dos "corredores ecológicos intangibles": uno hacia el Parque Nacional del Huascarán, en Ancash, y otro hacia la costa, para que los guanacos recuperen así un fragmento de su territorio perdido...