Diario El Comercio Lima -Perú
17 -07-1996

Martha Meier MQ.

 
Pesca y degradación ambiental
El "rapto" de los peces y la destrucción del mar...
 
La pesca como fuente de desequilibrios ambientales y contaminación. ¿Es esto posible? ¡Sí! Ya durante la dictadura militar el Perú padeció los estragos de políticas pesqueras erróneas, con visión a corto plazo, que jamás tomaron en cuenta la capacidad de regeneración natural. Hoy existe el temor por la posibilidad de que la dramática historia se repita.

A lo largo del tiempo nuestra página de ecología ha llamado la atención sobre la problemática ambiental generada por la pesca industrial. Sus consecuencias afectarán, principalmente, a la gran mayoría del pueblo peruano, a las poblaciones costeras, a los sectores de menos recursos. Si los intereses pesqueros fueran canción su desenfadado coro sin duda sería: "Sacar y sacar del mar como si los peces jamás se fueran a acabar, en las fábricas harina y aceite procesar, y de paso contaminar sin que ninguna autoridad se atreva a sancionar, nada nos debe frenar, nada nos debe importar sólo pescar, pescar y pescar"...

"...la actividad pesquera industrial muestra en estos momentos una tendencia decreciente, la que sumada a un esfuerzo de pesca desmedido en nombre del principio de liberalización en todos los sectores productivos del país, acabará definitivamente en el colapso económico de las empresas pesqueras, con la consiguiente depredación del recurso pesquero y el daño a las futuras generaciones..."

CARTA ABIERTA DE LOS ARMADORES PESQUEROS
AL MINISTRO PANDOLFI (14 de julio de 1996)

"Sí de tus dones y de tus destrucciones, Océano,
a mis manos pudiera destinar una medida,
una fruta, un fermento,

escogería tu reposo distante, las líneas de tu acero,
tu extensión vigilada por el aire y la noche,
y la energía de tu idioma blanco
que destroza y derriba sus columnas
en su propia pureza demolida"

PABLO NERUDA (1904 - 1973), poeta chileno
(Fragmento de "El gran Océano", Canto General).

"...en toda esta costa del Perú hay grandes pesquerías de todo género de peces..."

AGUSTIN DE ZARATE (1555), citado por María Rostworowski.

La riqueza del mar peruano fue siempre proverbial. En nuestras aguas costeras se dan cita las más variadas especies de peces, moluscos, crustáceos, etc., que a lo largo de milenios han sido parte integral de la dieta de la población y hoy, principalmente, base de una millonaria industria. En la actualidad, sin embargo, la explotación descontrolada, desordenada y excesiva viene llevando a una disminución de las riquezas hidrobiológicas disponibles.

AGUAS MARAVILLOSAS

En su libro "Recursos Naturales Renovables y Pesca, siglos XVI y XVII", la destacada historiadora María Rostworowski anota: "Es indiscutible que los habitantes del litoral buscaron su manutención en el mar, es decir hace diez milenios y así debió ser aproximadamente durante cinco milenios..."

Durante gran parte de su historia, pues, los antiguos habitantes de estas tierras aprovecharon los dones de las aguas. Mar rico y variado que llevó al célebre cronista Bernabé Cobo (1580-1657), a escribir: "...hallamos en estos mares de Indias gran diferencia y variedad de cualidades en los golfos que caen en un mismo clima, como se experimenta en esta costa del Perú, donde está el agua de la mar tan fría todo el año, que apenas se puede nadar, siendo la de otras partes del mismo mar y clima tan templada, que participa más de calor que de frialdad..." No es raro que aguas tan variadas sirvan de hábitat a alrededor de mil especies, muchas de las cuales vienen siendo hoy sobre explotadas.

PESCA EXAGERADA

En Carta Abierta al Ministro de Pesquería, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú, publicada el pasado domingo, los Armadores Pesqueros del Perú advierten que: "Algunos armadores inescrupulosos" autorizados para pescar jurel y caballa "vienen capturando especies plenamente explotadas como son la sardina y la anchoveta, en una franca y abierta trasgresión de las normas legales pertinentes y fomentando una competencia ilegal y desleal que no estamos dispuestos a aceptar y que denunciamos".

Para el economista Juan Carlos Sueiro, directivo del Instituto para el Desarrollo de la Pesca y la Minería, IPEMIN, la carta de los Armadores es tan clara que "exime de comentarios acerca de la gravedad de la situación generada y de sus posibles consecuencias". Sueiro nos informa, por ejemplo, que según cálculos entre 1986 y 1993 la pesca se incrementó en 64.4%.

Como resultado se tiene "exceso de infraestructura en mar y tierra, así como una mayor competencia por un recurso cada vez más escaso a consecuencia de las políticas de libre acceso". Según explica el experto: "Aquí el asunto reviste mayor gravedad pues el Perú es el país de mayor captura en todo el mundo, además del hecho de que no se respetan las propias leyes, como bien lo expresa un sector de los armadores pesqueros". Sueiro advierte que es impostergable que el nuevo Ministro de Pesquería, ingeniero Alberto Pandolfi, "atienda el problema y marque un viraje decisivo en este tema que el anterior se negó a realizar".

LA VIDA EN LAS ORILLAS

Las zonas costeras representan apenas un pequeño porcentaje del total de la superficie oceánica. Es, sin embargo, en estos estrechos márgenes donde se produce más de la ¡Mitad de las riquezas hidrobiológicas! Y donde se realiza prácticamente la mayor parte de las capturas. Y no sólo esto, a saber el 60% de la población mundial vive en las costas, o a un radio de 100 kilómetros de ella. Pese a su importancia, a lo largo y ancho del planeta (incluido nuestro país) estas zonas vienen siendo seriamente degradadas.

Tomemos por ejemplo el caso de las fábricas de harina de pescado. Ubicadas justamente en terrenos colindantes al mar, vierten sus desechos en las orillas con graves consecuencias ambientales y sin que las autoridades impongan mano dura.

Recordemos que una sola planta harinera de tamaño mediano, trabajando al máximo de su capacidad, puede contaminar tanto o más que los desagües de una ciudad de varios millones de habitantes.

LICENCIA PARA CONTAMINAR

Los primeros días de abril, durante la Semana Santa, se dio la Resolución Ministerial # 208-96-PE, que se supone "Aprueba Normas Complementarias para la aplicación del título VIII del Reglamento de la Ley General de Pesca relativas a la Protección del Medio Ambiente". Esta norma fue ampliamente comentada en nuestra página del pasado 10 de abril. Como se recordará advertíamos que por ella quedaba en suspenso la Resolución que fijaba los límites permisibles para la emisión de desechos líquidos de las fábricas harineras al mar. Tenemos así que desde abril, y hasta nuevo aviso, las fábricas pueden contaminar... ¡sin límites! Aquí una "perla", una fuente nos reveló lo que vaticinábamos... ¡los nuevos "límites" por fijarse serán mucho más tolerantes! Es decir que las fábricas podrán contaminar más, y con permiso...

INDIFERENCIA MINISTERIAL

Los peces empiezan a desaparecer de nuestro litoral. Las fábricas contaminan a su antojo. Mientras tanto el Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Pesquería, ingeniero Alberto Pandolfi Arbulú, es personaje central de un asunto digno de "Ripley", como lo fuera su antecesor Jaime Sobero Taira. Aquí la historia...

El 28 de junio Pandolfi dirige el oficio No. 405-96-PE/DM/SG al congresista Samuel Matsuda Nishimura, Tercer Vice-Presidente del Congreso de la República. Trata así de responder a la inquietud del congresista Ernesto Gamarra Olivares sobre las razones para que su despacho haya negado al señor André lantos Sulyok quien "desde hace veinte años viene solicitando autorización para tratar las aguas desechadas -aguas de bombeo- por las fábricas instaladas en Paracas, en el entendido que es inventor de un procedimiento de descontaminación que extrae grasas y sólidos de las mismas, dejándolas limpias en un 90%".

Con un oficio suscrito por la Secretaria General del Ministerio de Pesquería, Mirtha Rodríguez de Centeno, Pandolfi explica porqué la negativa de entregar en concesión. Y ¿por qué? Sostiene Rodríguez de Centeno: "por cuanto de conformidad con el artículo 130 del Reglamento de la Ley General de Pesca, las personas naturales o jurídicas que desarrollen actividades pesqueras son responsables por las emisiones, vertimiento y disposición de desechos al medio ambiente marino y continental; estando obligadas a evitar y controlar sus efectos negativos".

Rico mar agredido. Políticas Pesqueras inciertas y una historia de colapso ambiental a partir de la sobre pesca que parece a punto de repetirse, con sus secuelas de tensión social, desempleo, y desaparición de otras especies de la fauna marina, así como de aves guaneras...