La
pesca como fuente de desequilibrios ambientales y contaminación.
¿Es esto posible? ¡Sí! Ya durante la dictadura
militar el Perú padeció los estragos de políticas
pesqueras erróneas, con visión a corto plazo, que
jamás tomaron en cuenta la capacidad de regeneración
natural. Hoy existe el temor por la posibilidad de que la dramática
historia se repita.
A lo largo del tiempo nuestra página de ecología
ha llamado la atención sobre la problemática ambiental
generada por la pesca industrial. Sus consecuencias afectarán,
principalmente, a la gran mayoría del pueblo peruano, a
las poblaciones costeras, a los sectores de menos recursos. Si
los intereses pesqueros fueran canción su desenfadado coro
sin duda sería: "Sacar y sacar del mar como si los
peces jamás se fueran a acabar, en las fábricas
harina y aceite procesar, y de paso contaminar sin que ninguna
autoridad se atreva a sancionar, nada nos debe frenar, nada nos
debe importar sólo pescar, pescar y pescar"...
"...la actividad pesquera industrial muestra en estos momentos
una tendencia decreciente, la que sumada a un esfuerzo de pesca
desmedido en nombre del principio de liberalización en
todos los sectores productivos del país, acabará
definitivamente en el colapso económico de las empresas
pesqueras, con la consiguiente depredación del recurso
pesquero y el daño a las futuras generaciones..."
CARTA ABIERTA DE LOS ARMADORES PESQUEROS
AL MINISTRO PANDOLFI (14 de julio de 1996)
"Sí de tus dones y de tus destrucciones, Océano,
a mis manos pudiera destinar una medida,
una fruta, un fermento,
escogería tu reposo distante, las líneas de tu
acero,
tu extensión vigilada por el aire y la noche,
y la energía de tu idioma blanco
que destroza y derriba sus columnas
en su propia pureza demolida"
PABLO NERUDA (1904 - 1973), poeta chileno
(Fragmento de "El gran Océano", Canto General).
"...en toda esta costa del Perú hay grandes pesquerías
de todo género de peces..."
AGUSTIN DE ZARATE (1555), citado por María Rostworowski.
La riqueza del mar peruano fue siempre proverbial. En nuestras
aguas costeras se dan cita las más variadas especies de
peces, moluscos, crustáceos, etc., que a lo largo de milenios
han sido parte integral de la dieta de la población y hoy,
principalmente, base de una millonaria industria. En la actualidad,
sin embargo, la explotación descontrolada, desordenada
y excesiva viene llevando a una disminución de las riquezas
hidrobiológicas disponibles.
AGUAS MARAVILLOSAS
En su libro "Recursos Naturales Renovables y Pesca, siglos
XVI y XVII", la destacada historiadora María Rostworowski
anota: "Es indiscutible que los habitantes del litoral buscaron
su manutención en el mar, es decir hace diez milenios y
así debió ser aproximadamente durante cinco milenios..."
Durante gran parte de su historia, pues, los antiguos habitantes
de estas tierras aprovecharon los dones de las aguas. Mar rico
y variado que llevó al célebre cronista Bernabé
Cobo (1580-1657), a escribir: "...hallamos en estos mares
de Indias gran diferencia y variedad de cualidades en los golfos
que caen en un mismo clima, como se experimenta en esta costa
del Perú, donde está el agua de la mar tan fría
todo el año, que apenas se puede nadar, siendo la de otras
partes del mismo mar y clima tan templada, que participa más
de calor que de frialdad..." No es raro que aguas tan variadas
sirvan de hábitat a alrededor de mil especies, muchas de
las cuales vienen siendo hoy sobre explotadas.
PESCA EXAGERADA
En Carta Abierta al Ministro de Pesquería, ingeniero Alberto
Pandolfi Arbulú, publicada el pasado domingo, los Armadores
Pesqueros del Perú advierten que: "Algunos armadores
inescrupulosos" autorizados para pescar jurel y caballa "vienen
capturando especies plenamente explotadas como son la sardina
y la anchoveta, en una franca y abierta trasgresión de
las normas legales pertinentes y fomentando una competencia ilegal
y desleal que no estamos dispuestos a aceptar y que denunciamos".
Para el economista Juan Carlos Sueiro, directivo del Instituto
para el Desarrollo de la Pesca y la Minería, IPEMIN, la
carta de los Armadores es tan clara que "exime de comentarios
acerca de la gravedad de la situación generada y de sus
posibles consecuencias". Sueiro nos informa, por ejemplo,
que según cálculos entre 1986 y 1993 la pesca se
incrementó en 64.4%.
Como resultado se tiene "exceso de infraestructura en mar
y tierra, así como una mayor competencia por un recurso
cada vez más escaso a consecuencia de las políticas
de libre acceso". Según explica el experto: "Aquí
el asunto reviste mayor gravedad pues el Perú es el país
de mayor captura en todo el mundo, además del hecho de
que no se respetan las propias leyes, como bien lo expresa un
sector de los armadores pesqueros". Sueiro advierte que es
impostergable que el nuevo Ministro de Pesquería, ingeniero
Alberto Pandolfi, "atienda el problema y marque un viraje
decisivo en este tema que el anterior se negó a realizar".
LA VIDA EN LAS ORILLAS
Las zonas costeras representan apenas un pequeño porcentaje
del total de la superficie oceánica. Es, sin embargo, en
estos estrechos márgenes donde se produce más de
la ¡Mitad de las riquezas hidrobiológicas! Y donde
se realiza prácticamente la mayor parte de las capturas.
Y no sólo esto, a saber el 60% de la población mundial
vive en las costas, o a un radio de 100 kilómetros de ella.
Pese a su importancia, a lo largo y ancho del planeta (incluido
nuestro país) estas zonas vienen siendo seriamente degradadas.
Tomemos por ejemplo el caso de las fábricas de harina
de pescado. Ubicadas justamente en terrenos colindantes al mar,
vierten sus desechos en las orillas con graves consecuencias ambientales
y sin que las autoridades impongan mano dura.
Recordemos que una sola planta harinera de tamaño mediano,
trabajando al máximo de su capacidad, puede contaminar
tanto o más que los desagües de una ciudad de varios
millones de habitantes.
LICENCIA PARA CONTAMINAR
Los primeros días de abril, durante la Semana Santa, se
dio la Resolución Ministerial # 208-96-PE, que se supone
"Aprueba Normas Complementarias para la aplicación
del título VIII del Reglamento de la Ley General de Pesca
relativas a la Protección del Medio Ambiente". Esta
norma fue ampliamente comentada en nuestra página del pasado
10 de abril. Como se recordará advertíamos que por
ella quedaba en suspenso la Resolución que fijaba los límites
permisibles para la emisión de desechos líquidos
de las fábricas harineras al mar. Tenemos así que
desde abril, y hasta nuevo aviso, las fábricas pueden contaminar...
¡sin límites! Aquí una "perla",
una fuente nos reveló lo que vaticinábamos... ¡los
nuevos "límites" por fijarse serán mucho
más tolerantes! Es decir que las fábricas podrán
contaminar más, y con permiso...
INDIFERENCIA MINISTERIAL
Los peces empiezan a desaparecer de nuestro litoral. Las fábricas
contaminan a su antojo. Mientras tanto el Presidente del Consejo
de Ministros y Ministro de Pesquería, ingeniero Alberto
Pandolfi Arbulú, es personaje central de un asunto digno
de "Ripley", como lo fuera su antecesor Jaime Sobero
Taira. Aquí la historia...
El 28 de junio Pandolfi dirige el oficio No. 405-96-PE/DM/SG
al congresista Samuel Matsuda Nishimura, Tercer Vice-Presidente
del Congreso de la República. Trata así de responder
a la inquietud del congresista Ernesto Gamarra Olivares sobre
las razones para que su despacho haya negado al señor André
lantos Sulyok quien "desde hace veinte años viene
solicitando autorización para tratar las aguas desechadas
-aguas de bombeo- por las fábricas instaladas en Paracas,
en el entendido que es inventor de un procedimiento de descontaminación
que extrae grasas y sólidos de las mismas, dejándolas
limpias en un 90%".
Con un oficio suscrito por la Secretaria General del Ministerio
de Pesquería, Mirtha Rodríguez de Centeno, Pandolfi
explica porqué la negativa de entregar en concesión.
Y ¿por qué? Sostiene Rodríguez de Centeno:
"por cuanto de conformidad con el artículo 130 del
Reglamento de la Ley General de Pesca, las personas naturales
o jurídicas que desarrollen actividades pesqueras son responsables
por las emisiones, vertimiento y disposición de desechos
al medio ambiente marino y continental; estando obligadas a evitar
y controlar sus efectos negativos".
Rico mar agredido. Políticas Pesqueras inciertas y una
historia de colapso ambiental a partir de la sobre pesca que parece
a punto de repetirse, con sus secuelas de tensión social,
desempleo, y desaparición de otras especies de la fauna
marina, así como de aves guaneras...