Machu
Picchu. Chan Chan. Sipán. Pajatén. Chavín.
Andenes del Colca. Necrópolis de Paracas. Líneas de
Nazca.
Pictogramas de Llipa y muchísimo más. Recorrer
nuestro país es encontrar a cada paso las huellas del esplendoroso
y diverso pasado del Perú precolombino, sus ciudadelas,
utensilios, huacos, momias, telas, joyas. Estos restos resumen
varios miles de años de civilización; fragmentos
que nos permiten "leer" sobre las costumbres de entonces,
la dieta, el alto desarrollo tecnológico y el uso racional
de la naturaleza alcanzados en esos tiempos. Catedrales, conventos,
pequeñas iglesias, plácidas casonas, lienzos, esculturas
y tallas son testimonio de un pasado más cercano: el virreynato.
Danzas, música, festividades y fiestas patronales, poesía,
faenas agrícolas, conservación de las especies de
flora y fauna nativas, son expresiones de la cultura viva, transmitida
de generación en generación.
Todo este inmenso patrimonio cultural está enmarcado y
relacionado estrechamente a variadísimos paisajes, climas,
flora y fauna. En los últimos días Trujillo, la
bella, fue sede del forum nacional "Patrimonio Cultural:
Conservación, Turismo y Alternativas". Una cita para
avanzar propuestas en el afán de conservar a futuro la
inmensa heredad de las mujeres y hombres del Perú...
"Tal vez, aprender a vivir de una manera más armónica
nuestras memorias colectivas nos enseñe a vivir mejor".
"¿Qué queda de los viejos pueblos y de sus
entornos?"
JORGE ENRIQUE HARDOY,
MARGARITA GUTMAN
(Urbanistas de Argentina).
"El Perú requiere con urgencia dos leyes: una para
proteger adecuadamente nuestro inmenso patrimonio cultural y su
entorno natural, y la otra para promover el turismo. Estas dos
leyes tan necesarias no deberán resultar contradictorias
entre sí". Las palabras pertenecen a la periodista
y congresista María Ofelia Cerro (UPP), principal organizadora
del forum nacional "Patrimonio Cultural: Conservación,
Turismo y Alternativas". La cita se desarrolló durante
el último fin de semana en Trujillo, irrepetible capital
de La Libertad.
El "papá" del Señor de Sipán,
Dr. Walter Alva Alva fue uno de los principales expositores de
las importantes jornadas con "La arqueología como
propuesta para el desarrollo nacional". El embajador en retiro
Félix Alvarez Brun; el arquitecto José Correa Orbegoso;
Las doctoras Mariana Mould de Pease, Ruth Shady y Susana de Alva;
Los doctores Luis Repetto y Aldo Zapata fueron algunos de los
destacados panelistas que comentaron las opiniones de autoridades,
representantes de las embajadas de España, México
y Estados Unidos, y de profesionales ligados al turismo, la arqueología,
el derecho, la conservación y recuperación del patrimonio
cultural.
El doctor Juan Guillermo Carpio Muñoz, flamante director
del Instituto Nacional de Cultura, INC, inauguró este evento
que fue organizado por la Municipalidad Provincial de Trujillo,
Museo Brunning de Lambayeque y el diario "La Industria",
decano de la prensa norteña.
CUIDAR LOS TESOROS
El Perú alberga una singular riqueza arqueológica
y cultural. Todas aquellas huacas, templos y demás construcciones
prehispánicas, cada pieza y fragmento, así como
la arquitectura virreynal, la pintura y otras expresiones artísticas
son de fundamental importancia para la investigación del
pasado y la educación de las generaciones actuales. Más
no sólo esto. Para Mariana Mould de Pease: "en países
heterogéneos, como el nuestro, donde habitan diversidad
de etnias y culturas, la identidad se transmite a través
de estos espacios y no sólo mediante la sangre, como ocurre
en países uniformes y homogéneos".
Vale la pena recordar que en el Perú actual, "globalizado"
y "post-moderno", coexisten setenta grupos etno-lingüísticos,
con costumbres y lenguas distintas. Son los descendientes de los
primigenios habitantes de esta parte del globo. Como bien lo expresó
la doctora de Alva: "el Perú tiene una larga historia
de varios miles de años, frente a los apenas quinientos
años de la llegada de los españoles. Tenemos que
comprender que vivimos en un país pluricultural, intercultural,
multiétnico y multilingüe.
Un verdadero mosaico como lo fue desde siempre y que recién
empezamos a comprender gracias a los últimos hallazgos
e investigaciones arqueológicas".
La cita de Trujillo apuntó fundamentalmente a abrir el
debate en torno al espinoso tema del patrimonio cultural y su
incorporación dentro de los planes de turismo, tomando
también en cuenta los factores negativos que puede generar
la "industria sin chimeneas".
ECO-PERU
El nuestro es un país de proverbiales riquezas naturales
e irrepetibles bellezas paisajísticas, cada día
mejor comprendidas como verdaderos "imanes" para turistas.
Ya en 1937 el ingeniero Benjamín Almanza Ocampo, por entonces
un joven agrónomo, llamaba la atención sobre este
potencial: "es pues nuestro país uno de los más
privilegiados del mundo, y algún día con las facilidades
que el progreso ha de dar a los viajes por él, encantará
a muchedumbres regocijadas de turismo mundial que lo recorrerá
derramando oro...". El llamado eco-turismo es hoy una realidad
concreta.
En Trujillo Ricardo Marcenaro (C90-NM), presidente de la comisión
de Turismo del Congreso hizo hincapié en los grandes atractivos
ecológicos con que cuenta el Perú. Ilustró
sobre la asombrosa diversidad de flora, fauna y climas que se
dan en nuestra Amazonía calificando esto como una "ventaja
comparativa".
EN BUSCA DEL ESPLENDOR
La doctora Ruth Shady, de la Escuela de Arqueología de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, precisó que
el verdadero atractivo del Perú más allá
de sus imponentes maravillas ecológicas es su patrimonio
cultural. Informó que según las estadísticas
más del... ¡85 por ciento! De viajeros afirman visitarnos
atraídos por sus riquezas arqueológicas. Para Shady
es por ello tarea impostergable concertar y concretar acciones
y estrategias para lograr la conservación de ese patrimonio,
tan venido a menos y desamparado durante la gestión en
el INC de su pasado director, Pedro Gjurinovic.
"La oferta turística del Perú es su cultura.
En esto es insuperable", afirmó el doctor Santiago
Uceda, co-director del proyecto Huaca de la Luna. "¿Cuántos
países pueden decirle al mundo que son cuna de civilización?"
Preguntó, respondiendo: "Apenas cuatro o cinco...
¡y el Perú es uno de ellos!"
La gente que llega aquí viene en busca de las huellas
que dejaron sus primeras poblaciones, del esplendor de esas antiquísimas
culturas que supieron domesticar variedad de plantas alimenticias
y entablaron una armoniosa relación con la naturaleza.
NATURA Y CULTURA
Naturaleza y Cultura. ¿Dónde tan pródigas
como en el Perú? En pocos lugares del globo, sin duda.
Conservación de las riquezas ecológicas y arqueológicas
van de la mano. Nadie puede negar el vínculo estrecho entre
ambas. Patrimonio arqueológico vital para la identidad
nacional. Patrimonio ecológico fundamental para la supervivencia
de las culturas primigenias del Perú. Infinito potencial
para desarrollar planes turísticos coherentes y hacer así
de la "industria sin chimeneas" un pilar fundamental
de la economía nacional.
Urgen políticas coherentes y proyectos transparentes para
que esas, nuestras principales riquezas, beneficien al Perú
en su conjunto y permitan el mayor conocimiento de nuestro pasado.
Espacios que esconden secretos que poco a poco nos están
revelando el origen de nuestra historia. Riqueza saqueada, invadida,
devastada, amenazada por traficantes y mezquinos intereses. Herencia
para recuperar, conservar y transmitir a las futuras generaciones
de la gran nación peruana.