El
último Viernes Santo una resolución ministerial aprobó
normas pesqueras, vinculadas a la protección ambiental.
Especialistas indican que en la práctica resultarán
más bien en "desprotección", en carta
blanca para la degradación, como ha ocurrido con tantos
otros reglamentos y decretos. Pesca y minería son principales
fuentes de divisas. Como en la mayoría de historias hay
en esta una cara fea. Tales actividades son también, lamentablemente,
principales responsables de la actual crisis ecológica
que padecemos. Tierras fértiles, ríos, lagos y bahías
sacrificadas en nombre del progreso, de la modernización,
de las ganancias a corto plazo. En el afán de fomentar
las inversiones privadas y extranjeras se han dado una serie de
dispositivos que están resultando simples "salvoconductos"
para destruir, "licencias" para aniquilar el ambiente
en que
vivimos...
¿Progreso o retroceso? Desarrollo que "arrolla",
¿no es esto absurdo? Tal es la pregunta que surge a la
luz de los hechos. Fuentes de agua dulce -vitales para la supervivencia
de personas, animales y vegetación- sistemáticamente
envenenadas. Ríos aniquilados por los relaves y escorias
mineras, por los residuos petroleros. Bahías degradadas
por los "inmundos chorros" de las fábricas de
harina de pescado. Poblaciones desplazadas de sus territorios
ancestrales...
La "debacle verde" es insoslayable. Y mientras la crisis
crece cada día la legislación se hace más
flexible, tolerante y "Comprensiva" con los agentes
contaminadores.
Al Gore actual vice-presidente de los Estados Unidos escribió:
"Debemos corregir los defectos existentes en las reglas y
procesos que rigen las infinitas decisiones diarias que se producen
bajo la mano invisible de Adam Smith. Debemos actualizar la concreción
de los fallos y carencias que arrastran nuestros métodos
para definir lo que es progreso y lo que es absurdo". De
"absurdo", precisamente, califican diversos especialistas
el rumbo actual de las actividades productivas. En "el año
de los seiscientos mil turistas" se abren las puertas para
que irrepetibles paisajes del Perú sean agredidos...
ABANDONADO MAR
El saliente Ministro de Pesquería, Jaime Sobero Taira
dejó un "regalo": la Resolución Ministerial
No. 208-96-PE. Este dispositivo promulgado durante la Semana Santa,
entre otras cosas, deja la franja costera peruana a merced, de
las buenas o malas intenciones, de las fábricas de harina
de pescado. ¡Así es! Hoy tales plantas pueden vertir
sus desechos indiscriminadamente hasta que, en los próximos
dos meses, el Instituto del Mar del Perú, IMARPE, establezca
los "nuevos" límites máximos permisibles
de contaminantes.
La problemática de nuestro maltratado mar es de vieja
data, mas se ha profundizado en los últimos tiempos. Ya
en 1992, el propio presidente de la República, ingeniero
Alberto Fujimori Fujimori, se refirió a ella en "Cambios
Climáticos: Medio Ambiente y Desarrollo (opiniones de dirigentes
del mundo)". En ese libro de la Organización Meteorológica
Mundial, OMM, el presidente Fujimori expresa: "Las zonas
costeras del país se encuentran amenazadas por problemas
de contaminación de agua, provenientes de diversas fuentes:
agrícolas, mineras, industriales y domésticas.
La falta, en el pasado, de una adecuada puesta en vigencia de
medidas de control y vigilancia no ha permitido desarrollar acciones
encaminadas a determinar una real evaluación de la situación
actual. Hoy trabajamos para superar esto... El mar se encuentra
amenazado por el ingreso de aguas superficiales o subterráneas
contaminadas por los vertimientos señalados anteriormente
y por los residuos de maquinarias y otros equipos utilizados en
la pesca...".
AUNQUE USTED NO LO CREA...
En el artículo tercero de la reciente resolución
de Pesquería se indica, claramente, la existencia de: "condiciones
actuales que dificultan el tratamiento del efluente agua de bombeo".
Como se sabe, por cada tonelada de anchoveta se requieren tres
toneladas de la llamada "agua de bombeo" que es, simplemente,
agua de mar utilizada como vehículo de transporte de la
anchoveta desde el barco a la tolva de la fábrica. Estas
aguas cargadas de sangre, grasas y sólidos, con las que
nadie sabe que hacer, han sido solicitadas por un buen ciudadano.
El señor André Lantos Sulyok, rumano afincado desde
hace más de cuatro décadas en nuestro país,
es inventor de un método que permite el aprovechamiento
de la "cochinada" para producir ácidos grasos
de uso industrial, más harina de pescado, fertilizantes
y otros útiles productos. Lantos ha demostrado la viabilidad
de su tecnología en Tambo de Mora, Chincha, reutilizando
efluentes de una fábrica de Pesca-Perú. Desde hace
veinte años intenta, sin éxito, que se le entreguen
aguas de otras harineras.
Pues bien aquí la paradoja, la locura, lo increíble.
El mismo Ministro que sostiene en su resolución de Semana
Santa la dificultad para tratar las "aguas de bombeo",
es el mismo que hace pocas semanas negó a Lantos autorización
para aplicar su método en las provenientes de las fábricas
de harina de pescado de la bahía de Paracas. Y hay más...
¡le arrebató también al rumano las aguas de
Pesca Perú que descontaminaba en Tambo de Mora!
EL AGUA MUERTA
"¿Hasta cuándo seguiremos acabando con nuestros
ríos, lagunas, lagos...?" Tal es él titulo
de un ilustrativo artículo del ingeniero Enrique Millones
Olano. Aparecida en el último número de la revista
"Agro-economía", editada por la firma consultora
Eco-planeación Civil s.a. "Quienes evalúan
la producción de bienes y servicios de nuestros ecosistemas,
apreciamos que en la mayoría de los ríos de la costa,
si no son todos, la desaparición de los recursos hidrobiológicos,
es un indicador del lamentable estado en que se encuentra la calidad
ambiental de nuestros principales cuerpos de agua", indica
Millones.
Según el especialista esta situación se deriva
de una actividad minera que no respeta el entorno, de una legislación
atrasada en materias ambientales, infraestructura obsoleta y,
en muchos casos, por "la falta de valores éticos y
morales de personas o empresarios que agreden el ambiente, guiados
solamente por las mayores ganancias que le reporta el desarrollo
de sus actividades empresariales".
TRISTE "DIVORCIO"
Según explica el consultor Millones resulta lamentable
que el marco para la inversión privada, que exitosamente
ha logrado atraer capitales para la explotación minera,
sé de en el contexto de una "normativa ambiental poco
exigente". Así se pregunta: "¿Somos verdaderamente
conscientes del daño que causamos, con la política
actual de promover las inversiones en el sector minero y petrolero?
¿Hemos medido los efectos de estas actividades, las ventajas
o desventajas que estamos asumiendo con el desarrollo de la minería
y el petróleo? ¿Se está promoviendo con este
tipo de política las bases de un desarrollo regional descentralizado?"
Millones nos recuerda el "divorcio" existente entre
el discurso y la práctica en temas vinculados a la empresa,
la conservación ambiental y la legislación vigente.
"Tenemos un código del medio ambiente -indica- que
por las modificaciones introducidas hasta la fecha no hemos puesto
en práctica, a fin de frenar la contaminación de
los cuerpos de agua. Se incentiva el desarrollo de la explotación
minera y petrolera pero, lamentablemente, sin las restricciones
ambientales prevalecientes en los países de donde provienen
los capitales para el desarrollo de estas actividades".
PETROLEO QUE AMENAZA
El reciente anuncio del inició de actividades petroleras
en los lotes 77 y 78, ubicados en pleno corazón de Madre
de Dios, ha generado también preocupación. En nuestra
página de la semana pasada informamos ampliamente sobre
el particular. Para Conservation International, entidad ecologista,
que dirige en el Perú el ingeniero Carlos Ponce del Prado:
"el desarrollo energético es importante y necesario
pero consideramos que para la planificación ordenada de
los recursos naturales es crucial tener en cuenta no sólo
variables económicas a corto plazo, sino también
la conservación del patrimonio natural. Es necesario, por
ello, recordar que el lote 78 incluye una región incorporada,
desde 1990, dentro del sistema de áreas naturales protegidas
por el estado y que es, nada más y nada menos, que la Zona
Reservada Tambopata-Candamo, donde proliferan ecosistemas y especies
únicas. El desarrollo energético no debe estar reñido
con la protección de la diversidad biológica y el
respeto de los derechos humanos de las poblaciones locales".
"HARAKIRI ECOLOGICO"
En 1974 el doctor Godofredo Stutzin, destacado conservacionista
chileno y pionero del derecho ambiental en la región, acuñó
la frase "Harakiri Ecológico". Con estas dos
palabras se refería a las consecuencias ambientales de
una economía distorsionada por la visión a corto
plazo, por inversiones mal enfocadas. Escribió entonces
lúcidas líneas que parecen referirse al Perú
de hoy: "Si bien es cierto que el país, para su desarrollo
económico y social, necesita impulsar la explotación
de sus recursos naturales, no es menos cierto que esta explotación
debe ser racional y quedar sujeta en todo momento a estrictas
normas de orden ecológico, con el fin de evitar que se
vuelva a incurrir en los errores del pasado y se siga comprometiendo
el porvenir a cambio de efímeras ganancias que, a la postre,
resultan ser pérdidas de alcances incalculables".
"Pan para hoy, hambre para mañana" es un refrán
que vale recordar hoy más que nunca...