El lago navegable más alto
del planeta: el Titicaca. El río más caudaloso y
largo del mundo: el Amazonas. Los cañones más profundos
de la Tierra: Cotahuasi y Colca. Nuestro país es sin duda
un privilegiado rincón del planeta. Aquí la diversidad
de climas y paisajes es asombrosa y permite la proliferación
de las más variadas especies de flora y fauna. Bosques
poblados de innumerables y valiosos vegetales, de importancia
para la medicina, la alimentación y la industria. Un mar
de proverbial riqueza.
Hombres y mujeres de diversas culturas, depositarios de ancestrales
conocimientos. Todo eso es el Perú y, sin embargo, tan
maltratado. Economía que no logra reconciliarse aún
con el ambiente para mala suerte de todos. Ese es nuestro mayor
problema. Así, lagos y ríos, fuentes de agua que
son la vida misma, se ahogan envenenados en nombre del "progreso".
"Degradar, contaminar, aniquilar. Estos son nuestros verbos
cotidianos", indica el ingeniero Amadeo Gómez Marmanilla,
secretario académico de la Facultad de Ingeniería
Ambiental, de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
A continuación el especialista nos ilustra cómo
nuestro país está en las garras de la "contaminación
nacional bruta"... (MMMQ)
En el Perú existen más de doce mil lagos y lagunas.
Estos cuerpos de agua son de vital importancia para la supervivencia
de distintas especies de flora y fauna, y reservorios fundamentales
del líquido elemento. A todo lo largo del Perú sufren
un creciente proceso de deterioro.
ECO-CLICK
La costa peruana sufre también por la contaminación
ambiental.
En el Perú la naturaleza derrama bienaventuranzas. Contamos
con doce mil lagos y lagunas; 84 zonas de vida, de las 104 que
hay en la Tierra; 821 515 km2 de bosques; 262 cuencas hidrográficas;
28 tipos de clima, de los 32 existentes a nivel mundial; Casi
cincuenta mil especies vegetales, la mayoría de las cuales
no han sido descubiertas aún; 1 800 kilometros de línea
costera. ¿Qué hacemos los peruanos? Degradar, contaminar,
aniquilar. Estos son nuestros verbos cotidianos.
LAGO DOLIENTE
El lago Junín, llamado también Chincaycocha, de
los Reyes o Bombón, yace a más de 4 mil metros de
altura en la sierra central. Es uno de los lagos más altos
del planeta y está ubicado dentro de la Reserva Nacional
de Junín. Esto, sin embargo, no es obstáculo para
que... ¡tres cuartas partes! Sean, ya, materia inerte. Su
flora y fauna han muerto por los relaves tóxicos de cuatro
grandes minas que descargan en el lago -además de aguas
ácidas- partículas de cobre, oro, plata y zinc,
a través de los ríos San José y San Juan,
hoy totalmente intoxicados. Las otrora abundantes ranas enmudecieron.
Las aves levantaron vuelo. Setenta mil moradores de 18 comunidades,
incluida la legendaria Rancas inmortalizada en la novela de Manuel
Scorza, son testigos de la muerte paulatina del Chinchaycocha
y de la invasión de un lodo amarillo... ¡con cianuro
y sulfato de cobre!, que aniquila sembríos y ganadería.
El hambre duele. El ecosistema se apaga.
PELIGROSA "ALFOMBRA"
El Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, se
muere de "civilización". El consumo y la industria
lo han convertido en una letrina. El alcantarillado de la ciudad
de Puno y alrededores descarga aguas negras en la cuna de la cultura
Inca. Se produce el temible fenómeno de la "eutrofización",
en el que una peligrosa alfombra verde (en este caso de "lenteja
de agua") empieza a cubrir el lago, multiplicándose
aceleradamente, consumiendo el oxígeno del agua e impidiendo
el paso de los rayos solares. El plancton se disemina, mueren
los peces y crustáceos. La totora desaparece. El ganado
se queda sin pasto y los campesinos y nativos sin material para
tejer sus embarcaciones. Las aves ribereñas son cada vez
menos. Los turistas se espantan por el fétido olor, mientras
la diarrea se apodera de la población infantil.
RIOS SIN RISA
El río Piura determina la existencia de los piuranos.
Inconstante. Antojadizo. Unas veces inunda suelos; otras con sus
ausencias desencadena sequías. Hoy es una cloaca. El Piura
recibe 150 litros por segundo de aguas inmundas, sin contar los
desagües ilegales. Por causa de las heces, detritus y otras
materias orgánicas, una capa verde va cubriendo los restos
de aquel río de hablar cantado. Es, sin duda, la "eutrofización"
que avanza.
El río Rimac agoniza gota a gota. Antes fue un río
"Hablador", ahora es un mudo receptor de fertilizantes,
plaguicidas, desagües y basura doméstica; los relaves
mineros lo asfixian. Abastece el 60% del agua que necesita Lima
mas toda su cuenca está contaminada. Su curso de 145 kilómetros
es una mina reptante de arsénico, cadmio, cobre, fierro,
manganeso, zinc y plomo...
Víctimas del gigantismo citadino callaron para siempre
los ríos Chilca y Florido, en Huancayo. Sus cauces se convertirán
pronto en letrinas naturales. Queda solamente el Shullcas. ¿Para
qué lo usan? Para transportar hasta el Mantaro basura doméstica
y residuos contaminantes originados en la agricultura, la industria
y el comercio. Los suelos se empobrecen, los campesinos huyen
de la hambruna.
SOMBRA CRECIENTE
En el sur, el Quilca parece un río salado por los relaves
de la minería y las filtraciones salobres de ciertas irrigaciones
carentes de drenaje. Los ríos Tambo, Ilo y Locumba agonizan
cargados de relaves, gases residuales, escoria, partículas
y aguas de mina.
En la selva la degradación destruye la subcuenca del Gera,
tributario del río Mayo, en San Martín. Más
de tres mil sembradores han talado los bosques; ahora cosechan
erosión, huaicos y reducción del caudal que ha llevado
a que una central hidroeléctrica, de seis mil kilowatios,
produzca apenas la mitad. A esto se suma la caída de los
precios agrícolas que ha empobrecido aún más
la zona, aumentando la presión sobre el resto de bosques.
Cada día se extraen más de... ¡noventa mil
pies de madera!
SED Y MIGRACION
El río Moche, en la Libertad, padece los estragos de los
relaves de las minas Quiruvilca y Shorey, en Otuzco. La tierra
contaminada ya no produce. Los agricultores emigran a las ciudades
de la costa. Para beber agua se agrega ceniza a los baldes, procurando
asentar los relaves. Pero los ácidos no se asientan, intoxican
y enferman a las poblaciones de esas zonas.
En la cuenca del Moche los peces y camarones son un recuerdo.
La descarga final de este río contamina además las
playas marinas.
Los ríos de Cajamarca, Cerro de Pasco y Junín -el
Mantaro principalmente- soportan también los embates de
productos residuales de la explotación minera. ¿Qué
pasa con la minería? Utiliza tecnología anticuada.
Sucede, pues, que la tecnología de punta es compleja y
cara. Más sencillo y gratuito es contaminar ríos,
lagos y mares. ¿Y el costo social? Lo paga el país,
claro...
SELVA PARA SALVAR
En mayo de 1995, el Obispo de Madre de Dios denunció que
más de 300 cargadores frontales removían las márgenes
del río Inambari en busca de oro. Tras destruir el suelo
agrícola, el mercurio utilizado para separar ese oro se
arroja al agua. Se contamina así plantas, peces y crustáceos
que sirven de alimento también a los seres humanos. Y conocemos
los efectos del mercurio por la tragedia ocurrida en Minamata,
Japón, donde los niños nacían sin extremidades.
El Huallaga, Pastaza, Tigre, Marañón y otros ríos,
sufren por los desechos tóxicos de la agricultura, la industria
maderera y el procesamiento de la pasta básica de cocaína.
En la selva los hidrocarburos, salmueras, metales pesados y
basura doméstica amenazan ríos, lagunas, cochas
y aguajales. En las cuencas del Putumayo y Yavarí existen
problemas fronterizos, tanto por el manejo inadecuado de ecosistemas
binacionales, como por el narcotráfico, el contrabando
y la exportación ilegal de especies silvestres.
Nuestros ecosistemas son presa de la contaminación nacional
"bruta", derivada en gran parte por el uso de tecnología
obsoleta. Hay que cambiar el estilo de producción para
revertir el problema. Así es.
POBRE PEREZOSO
Víctima del cruel tráfico de especies silvestres
un ejemplar bebé de perezoso fue encontrado, en Barcelona,
en una bolsa de basura. Se trata de un mamífero que prolifera
en las selvas de Centro y Sud América, incluida nuestra
Amazonía.
Hace poco más de una semana lo ocurrido a una indefensa
criatura de la Amazonía sirvió para confirmar, una
vez más, la crueldad y alcances del tráfico de animales
silvestres. ¡Así es! Cómo se recordará,
una cría enferma, al borde de la muerte, del simpático
"perezoso" (de la especie Bradypus tridactylus) fue
encontrada en... ¡una bolsa de basura, en pleno corazón
de Barcelona! Así lo reveló un cable de la agencia
noticiosa española Efe, publicado el pasado domingo 14
de enero en la sección internacional de nuestro diario.
¿Qué hacía en un basurero catalán
un ejemplar de la fauna neo-tropical? Se trata, sin duda, de una
víctima más del comercio ilegal de especies naturales.
Como se sabe países del Tercer Mundo se han convertido
en base de poderosas mafias que operan, no pocas veces, en colusión
con las autoridades pertinentes y en estrecha coordinación
con cárteles de la droga. Se sabe, por ejemplo, que el
tristemente célebre zar colombiano de la cocaína,
Pablo Escobar, hizo sus "pininos" delincuenciales en
el tráfico de animales silvestre. Así, al parecer,
se habría ido poco a poco "entrenando" para burlar
a las autoridades aduaneras.
El Perú, por su gran riqueza de flora y fauna, sufre también
por esta lacra cuyo único objetivo es abastecer la frívola
demanda de "mascotas exóticas". Para los expertos
del Centro de Protección de Animales, entidad que se hizo
a cargo del perezoso del basurero, "traer a España
a un animal tan extraño, importante y protegido, como éste,
es un esnobismo de gente que quiere tener animales cada vez más
raros".
EL PERFIL DE LA CRIATURA
Los perezosos son mamíferos, del orden de los mal dentados
y de la familia de los bradipódidos. Sobre tan peculiar
criatura de los bosques tropicales americanos nos referimos, en
esta misma página, en un extenso artículo aparecido
el 21 de agosto de 1993.
Los "perezosos" habitan también en nuestra selva,
en lugares como la Reserva Nacional de Pacaya Samiria y el Parque
Nacional del Manu, entre otros. Se distribuyen a lo largo del
sur de América Central y por toda la Amazonía. A
saber, existen dos géneros (Choleopus y Bradypus), con
unas pocas especies todas muy parecidas entre sí. Miden
hasta 65 centímetros y pueden llegar a pesar hasta nueve
kilos. Están cubiertos por un largo y denso pelaje, colonizado
por las algas y que resulta en un inigualable camuflaje. En las
patas poseen larguísimas uñas falciformes -en forma
de hoz-, tienen dos o tres dedos según el género.
Son de costumbres solitarias y movimientos sumamente lentos. Andan
a una "velocidad" promedio de... ¡dos kilómetros
por hora! Y pueden tardar hasta medio minuto... ¡para mover
una extremidad! Su lentitud es una suerte de "protección"
que les permite pasar inadvertidos. Nadan, sí, con bastante
agilidad y pueden girar la cabeza como un periscopio, casi 360
grados. Su vida transcurre en los árboles. Viven colgados
de las ramas, prendidos con sus fuertes uñas curvadas.
Son vegetarianos, se alimentan de flores, tallos tiernos y brotes.
Sumamente resistentes son capaces de sobrevivir a fuertes golpes
y heridas. Soportan como pocos la sed y el hambre.
BEBITO "OJON"
Los perezosos tienen una sola cría. El "bebito"
nace muy desarrollado y con los ojos abiertos. Desde el primer
instante se sujeta fuertemente al pelaje de su mamá. La
gestación dura entre cinco y seis meses. Durante el parto
la hembra permanece colgada de una rama, sujeta de sus patas delanteras;
corta el cordón umbilical con sus dientes. "Perezosito"
nace sin placenta, ya que tal envoltura podría resultar
un estorbo para que el recién nacido pueda trepar de inmediato
hasta el pecho de su madre. Durante las primeras semanas tras
el parto la hembra permanece prácticamente inmóvil
entre la densa vegetación. A las cuatro semanas la cría
ya empieza a interesarse por el mundo que la rodea, olfatea e
intenta alcanzar las ramas y tallos cercanos pero sin soltarse
del pelaje de mamá. Es recién a los nueve meses,
que inician su vida independiente. A esta edad "mamá"
no les permite subirse más sobre ella. A los tres años
alcanzan su tamaño definitivo.
- Martha MEIER M.Q.
"El desarrollo conseguido a costa del ambiente no es progreso
sino retroceso".
DR. WOLFGANG ROTKEGEL
(Naturalista y político alemán, ex-alcalde de Zehlendorf)
"El avance de la "civilización" ha causado
en el orbe la destrucción de ambientes naturales con proyecciones
desfavorables para el futuro de la humanidad..."
DR. FELIPE BENAVIDES BARREDA
(Conservacionista peruano)