Diario El Comercio Lima -Perú
24 -01-1996

Martha Meier MQ.

 
"Contaminación nacional bruta"
Adiós al agua clara...
 

El lago navegable más alto del planeta: el Titicaca. El río más caudaloso y largo del mundo: el Amazonas. Los cañones más profundos de la Tierra: Cotahuasi y Colca. Nuestro país es sin duda un privilegiado rincón del planeta. Aquí la diversidad de climas y paisajes es asombrosa y permite la proliferación de las más variadas especies de flora y fauna. Bosques poblados de innumerables y valiosos vegetales, de importancia para la medicina, la alimentación y la industria. Un mar de proverbial riqueza.

Hombres y mujeres de diversas culturas, depositarios de ancestrales conocimientos. Todo eso es el Perú y, sin embargo, tan maltratado. Economía que no logra reconciliarse aún con el ambiente para mala suerte de todos. Ese es nuestro mayor problema. Así, lagos y ríos, fuentes de agua que son la vida misma, se ahogan envenenados en nombre del "progreso".

"Degradar, contaminar, aniquilar. Estos son nuestros verbos cotidianos", indica el ingeniero Amadeo Gómez Marmanilla, secretario académico de la Facultad de Ingeniería Ambiental, de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). A continuación el especialista nos ilustra cómo nuestro país está en las garras de la "contaminación nacional bruta"... (MMMQ)

En el Perú existen más de doce mil lagos y lagunas. Estos cuerpos de agua son de vital importancia para la supervivencia de distintas especies de flora y fauna, y reservorios fundamentales del líquido elemento. A todo lo largo del Perú sufren un creciente proceso de deterioro.

ECO-CLICK

La costa peruana sufre también por la contaminación ambiental.

En el Perú la naturaleza derrama bienaventuranzas. Contamos con doce mil lagos y lagunas; 84 zonas de vida, de las 104 que hay en la Tierra; 821 515 km2 de bosques; 262 cuencas hidrográficas; 28 tipos de clima, de los 32 existentes a nivel mundial; Casi cincuenta mil especies vegetales, la mayoría de las cuales no han sido descubiertas aún; 1 800 kilometros de línea costera. ¿Qué hacemos los peruanos? Degradar, contaminar, aniquilar. Estos son nuestros verbos cotidianos.

LAGO DOLIENTE

El lago Junín, llamado también Chincaycocha, de los Reyes o Bombón, yace a más de 4 mil metros de altura en la sierra central. Es uno de los lagos más altos del planeta y está ubicado dentro de la Reserva Nacional de Junín. Esto, sin embargo, no es obstáculo para que... ¡tres cuartas partes! Sean, ya, materia inerte. Su flora y fauna han muerto por los relaves tóxicos de cuatro grandes minas que descargan en el lago -además de aguas ácidas- partículas de cobre, oro, plata y zinc, a través de los ríos San José y San Juan, hoy totalmente intoxicados. Las otrora abundantes ranas enmudecieron. Las aves levantaron vuelo. Setenta mil moradores de 18 comunidades, incluida la legendaria Rancas inmortalizada en la novela de Manuel Scorza, son testigos de la muerte paulatina del Chinchaycocha y de la invasión de un lodo amarillo... ¡con cianuro y sulfato de cobre!, que aniquila sembríos y ganadería. El hambre duele. El ecosistema se apaga.

PELIGROSA "ALFOMBRA"

El Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, se muere de "civilización". El consumo y la industria lo han convertido en una letrina. El alcantarillado de la ciudad de Puno y alrededores descarga aguas negras en la cuna de la cultura Inca. Se produce el temible fenómeno de la "eutrofización", en el que una peligrosa alfombra verde (en este caso de "lenteja de agua") empieza a cubrir el lago, multiplicándose aceleradamente, consumiendo el oxígeno del agua e impidiendo el paso de los rayos solares. El plancton se disemina, mueren los peces y crustáceos. La totora desaparece. El ganado se queda sin pasto y los campesinos y nativos sin material para tejer sus embarcaciones. Las aves ribereñas son cada vez menos. Los turistas se espantan por el fétido olor, mientras la diarrea se apodera de la población infantil.

RIOS SIN RISA

El río Piura determina la existencia de los piuranos. Inconstante. Antojadizo. Unas veces inunda suelos; otras con sus ausencias desencadena sequías. Hoy es una cloaca. El Piura recibe 150 litros por segundo de aguas inmundas, sin contar los desagües ilegales. Por causa de las heces, detritus y otras materias orgánicas, una capa verde va cubriendo los restos de aquel río de hablar cantado. Es, sin duda, la "eutrofización" que avanza.

El río Rimac agoniza gota a gota. Antes fue un río "Hablador", ahora es un mudo receptor de fertilizantes, plaguicidas, desagües y basura doméstica; los relaves mineros lo asfixian. Abastece el 60% del agua que necesita Lima mas toda su cuenca está contaminada. Su curso de 145 kilómetros es una mina reptante de arsénico, cadmio, cobre, fierro, manganeso, zinc y plomo...

Víctimas del gigantismo citadino callaron para siempre los ríos Chilca y Florido, en Huancayo. Sus cauces se convertirán pronto en letrinas naturales. Queda solamente el Shullcas. ¿Para qué lo usan? Para transportar hasta el Mantaro basura doméstica y residuos contaminantes originados en la agricultura, la industria y el comercio. Los suelos se empobrecen, los campesinos huyen de la hambruna.

SOMBRA CRECIENTE

En el sur, el Quilca parece un río salado por los relaves de la minería y las filtraciones salobres de ciertas irrigaciones carentes de drenaje. Los ríos Tambo, Ilo y Locumba agonizan cargados de relaves, gases residuales, escoria, partículas y aguas de mina.

En la selva la degradación destruye la subcuenca del Gera, tributario del río Mayo, en San Martín. Más de tres mil sembradores han talado los bosques; ahora cosechan erosión, huaicos y reducción del caudal que ha llevado a que una central hidroeléctrica, de seis mil kilowatios, produzca apenas la mitad. A esto se suma la caída de los precios agrícolas que ha empobrecido aún más la zona, aumentando la presión sobre el resto de bosques. Cada día se extraen más de... ¡noventa mil pies de madera!

SED Y MIGRACION

El río Moche, en la Libertad, padece los estragos de los relaves de las minas Quiruvilca y Shorey, en Otuzco. La tierra contaminada ya no produce. Los agricultores emigran a las ciudades de la costa. Para beber agua se agrega ceniza a los baldes, procurando asentar los relaves. Pero los ácidos no se asientan, intoxican y enferman a las poblaciones de esas zonas.

En la cuenca del Moche los peces y camarones son un recuerdo. La descarga final de este río contamina además las playas marinas.

Los ríos de Cajamarca, Cerro de Pasco y Junín -el Mantaro principalmente- soportan también los embates de productos residuales de la explotación minera. ¿Qué pasa con la minería? Utiliza tecnología anticuada. Sucede, pues, que la tecnología de punta es compleja y cara. Más sencillo y gratuito es contaminar ríos, lagos y mares. ¿Y el costo social? Lo paga el país, claro...

SELVA PARA SALVAR

En mayo de 1995, el Obispo de Madre de Dios denunció que más de 300 cargadores frontales removían las márgenes del río Inambari en busca de oro. Tras destruir el suelo agrícola, el mercurio utilizado para separar ese oro se arroja al agua. Se contamina así plantas, peces y crustáceos que sirven de alimento también a los seres humanos. Y conocemos los efectos del mercurio por la tragedia ocurrida en Minamata, Japón, donde los niños nacían sin extremidades. El Huallaga, Pastaza, Tigre, Marañón y otros ríos, sufren por los desechos tóxicos de la agricultura, la industria maderera y el procesamiento de la pasta básica de cocaína.

En la selva los hidrocarburos, salmueras, metales pesados y basura doméstica amenazan ríos, lagunas, cochas y aguajales. En las cuencas del Putumayo y Yavarí existen problemas fronterizos, tanto por el manejo inadecuado de ecosistemas binacionales, como por el narcotráfico, el contrabando y la exportación ilegal de especies silvestres.

Nuestros ecosistemas son presa de la contaminación nacional "bruta", derivada en gran parte por el uso de tecnología obsoleta. Hay que cambiar el estilo de producción para revertir el problema. Así es.

POBRE PEREZOSO

Víctima del cruel tráfico de especies silvestres un ejemplar bebé de perezoso fue encontrado, en Barcelona, en una bolsa de basura. Se trata de un mamífero que prolifera en las selvas de Centro y Sud América, incluida nuestra Amazonía.

Hace poco más de una semana lo ocurrido a una indefensa criatura de la Amazonía sirvió para confirmar, una vez más, la crueldad y alcances del tráfico de animales silvestres. ¡Así es! Cómo se recordará, una cría enferma, al borde de la muerte, del simpático "perezoso" (de la especie Bradypus tridactylus) fue encontrada en... ¡una bolsa de basura, en pleno corazón de Barcelona! Así lo reveló un cable de la agencia noticiosa española Efe, publicado el pasado domingo 14 de enero en la sección internacional de nuestro diario.

¿Qué hacía en un basurero catalán un ejemplar de la fauna neo-tropical? Se trata, sin duda, de una víctima más del comercio ilegal de especies naturales. Como se sabe países del Tercer Mundo se han convertido en base de poderosas mafias que operan, no pocas veces, en colusión con las autoridades pertinentes y en estrecha coordinación con cárteles de la droga. Se sabe, por ejemplo, que el tristemente célebre zar colombiano de la cocaína, Pablo Escobar, hizo sus "pininos" delincuenciales en el tráfico de animales silvestre. Así, al parecer, se habría ido poco a poco "entrenando" para burlar a las autoridades aduaneras.

El Perú, por su gran riqueza de flora y fauna, sufre también por esta lacra cuyo único objetivo es abastecer la frívola demanda de "mascotas exóticas". Para los expertos del Centro de Protección de Animales, entidad que se hizo a cargo del perezoso del basurero, "traer a España a un animal tan extraño, importante y protegido, como éste, es un esnobismo de gente que quiere tener animales cada vez más raros".

EL PERFIL DE LA CRIATURA

Los perezosos son mamíferos, del orden de los mal dentados y de la familia de los bradipódidos. Sobre tan peculiar criatura de los bosques tropicales americanos nos referimos, en esta misma página, en un extenso artículo aparecido el 21 de agosto de 1993.

Los "perezosos" habitan también en nuestra selva, en lugares como la Reserva Nacional de Pacaya Samiria y el Parque Nacional del Manu, entre otros. Se distribuyen a lo largo del sur de América Central y por toda la Amazonía. A saber, existen dos géneros (Choleopus y Bradypus), con unas pocas especies todas muy parecidas entre sí. Miden hasta 65 centímetros y pueden llegar a pesar hasta nueve kilos. Están cubiertos por un largo y denso pelaje, colonizado por las algas y que resulta en un inigualable camuflaje. En las patas poseen larguísimas uñas falciformes -en forma de hoz-, tienen dos o tres dedos según el género. Son de costumbres solitarias y movimientos sumamente lentos. Andan a una "velocidad" promedio de... ¡dos kilómetros por hora! Y pueden tardar hasta medio minuto... ¡para mover una extremidad! Su lentitud es una suerte de "protección" que les permite pasar inadvertidos. Nadan, sí, con bastante agilidad y pueden girar la cabeza como un periscopio, casi 360 grados. Su vida transcurre en los árboles. Viven colgados de las ramas, prendidos con sus fuertes uñas curvadas. Son vegetarianos, se alimentan de flores, tallos tiernos y brotes. Sumamente resistentes son capaces de sobrevivir a fuertes golpes y heridas. Soportan como pocos la sed y el hambre.

BEBITO "OJON"

Los perezosos tienen una sola cría. El "bebito" nace muy desarrollado y con los ojos abiertos. Desde el primer instante se sujeta fuertemente al pelaje de su mamá. La gestación dura entre cinco y seis meses. Durante el parto la hembra permanece colgada de una rama, sujeta de sus patas delanteras; corta el cordón umbilical con sus dientes. "Perezosito" nace sin placenta, ya que tal envoltura podría resultar un estorbo para que el recién nacido pueda trepar de inmediato hasta el pecho de su madre. Durante las primeras semanas tras el parto la hembra permanece prácticamente inmóvil entre la densa vegetación. A las cuatro semanas la cría ya empieza a interesarse por el mundo que la rodea, olfatea e intenta alcanzar las ramas y tallos cercanos pero sin soltarse del pelaje de mamá. Es recién a los nueve meses, que inician su vida independiente. A esta edad "mamá" no les permite subirse más sobre ella. A los tres años alcanzan su tamaño definitivo.

- Martha MEIER M.Q.

"El desarrollo conseguido a costa del ambiente no es progreso sino retroceso".

DR. WOLFGANG ROTKEGEL

(Naturalista y político alemán, ex-alcalde de Zehlendorf)

"El avance de la "civilización" ha causado en el orbe la destrucción de ambientes naturales con proyecciones desfavorables para el futuro de la humanidad..."

DR. FELIPE BENAVIDES BARREDA

(Conservacionista peruano)