Diario El Comercio Lima -Perú
21 -02-1996

Martha Meier MQ.

 
Clamor indígena
Olvidados hijos de la Pachamama...
 
A mediados del año pasado se promulgó la "Ley de Tierras". Controvertida, polémica, vapuleada por unos, aclamada por otros, la referida norma tiene a estas alturas dos "hijos" prontos a nacer, es decir a promulgarse. Uno de ellos es "Z.P.E." o Decreto Supremo que establece las zonas de protección ecológica en la selva. El otro se llama "Reglamento". Ambos se encuentran actualmente en revisión, tomando en cuenta aportes de los sectores civiles. La modificación de las distorsiones contenidas en ambos proyectos así como la correcta aplicación de la referida ley es de vital importancia para la supervivencia de la diversidad cultural del Perú, es decir para el mañana de las comunidades nativas y campesinas, tanto de los Andes como de la Amazonía. Lo que desde las ciudades se percibe como "campo", "paisaje", "naturaleza" o bien "de importancia científica y económica", para un grueso sector de mujeres y hombres del Perú es simplemente... ¡"casa" Así es. El futuro de esa "casa", pues, debe ser discutido con sus principales habitantes, como lo deja en claro el Consejo Aguruna Huambisa...

La supervivencia de las culturas amazónicas y las comunidades andinas está estrechamente ligada al futuro de esas vastas regiones. Cualesquiera sean los planes para la conservación o aprovechamiento de sus riquezas naturales influirán, necesariamente, sobre el destino de millones de mujeres y hombres del Perú. Hablamos del futuro de casi... ¡treinta por ciento de la población! (Cifra cercana a la cantidad de gente que habita en este caos llamado Lima).

En un artículo aparecido hace algunos años en el semanario "Kanatari", publicación del Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía, CETA, el investigador Alberto Chirif explica: "...la destrucción y usurpación de la naturaleza por la colonización ha significado para los indígenas no sólo la reducción de sus posibilidades de sobrevivencia, sino también la alteración de su mundo espiritual". En ese mismo sentido ha escrito Reynaldo Trinidad Ardiles, especialista en temas agrarios: "...no se debe olvidar que entre el campesinado peruano y la tierra -Madre Tierra o Pachamama- existe una identificación atávica e inmemorial. Ese conglomerado social luchó y esperó durante más de cuatrocientos años para recuperar dicho patrimonio.

Ahora mismo, a pesar de todas las inclemencias de la naturaleza, los ensayos macroeconómicos y las secuelas de la violencia terrorista, persisten en aferrarse a la Pachamama. Para el campesino en general y para el campesino indígena en particular, ella no es sólo su medio de vida sino su vida misma".

VOZ A LOS PUEBLOS

En julio del año pasado se promulgó la "Ley de Tierras" (#26505). Actualmente se revisa su reglamento. Diversos sectores vienen llamando la atención sobre puntos de necesaria corrección, así como de las pretensiones de sectores empresariales vinculados a la minería que no resultan nada favorables para la actividad agraria. Como es sabido la agricultura es una de las principales ocupaciones del país y por ello requiere expansión, apoyo y mejoramiento. Un editorial pasado de la revista "Agro noticias" nos recuerda: "El Perú es un país donde no hay suficientes áreas de labranza, ni siquiera para los auténticos campesinos. Las mismas estadísticas oficiales indican que el 29.7% de nuestra población es rural y que apenas el 3% de nuestro territorio -con proyección máxima a 10%- es agrícola. La desproporción no puede ser más dramática".

En revisión se encuentra también el Decreto Supremo que establece las "Zonas de Protección Ecológica" de la selva, ZPE. Tan importante propuesta del Instituto Nacional de Recursos Naturales, INRENA, se inscribe en el artículo 12 de la referida ley. Especialistas coinciden en que las nuevas normas deberán apoyarse, fundamentalmente, en el respeto y reconocimiento de los derechos inalienables de las comunidades nativas y federaciones agrarias. ¿Se hace así?

LOS SIN TIERRA

En fecha reciente el Consejo Aguaruna Huambisa, CAH, encabezado por su renombrado líder Evaristo Nugkuag dirigió una carta al Ministro de Agricultura, Absalón Vasquez Villanueva. Le indican que la falta de diálogo para la elaboración del referido reglamento de la "Ley de Tierras" es una abierta violación tanto a la Constitución como al Convenio-Tratado 169, de la OIT sobre los pueblos indígenas: "ratificado -según explican- por el presidente Fujimori como Tratado Internacional y además Ley Peruana #26253, promulgada el 2 de diciembre de 1993". Para el CAH el proyecto de reglamento, elaborado inconsultamente, "genera inestabilidad social en más de ocho millones de peruanos indígenas; en particular en las fronteras vivas amazónicas, creando incertidumbre sobre nuestros territorios comunales que defendemos junto a la soberanía nacional..."

OIDOS SORDOS

La "Agenda XXI", aprobada en el marco de la "Eco-92" de Río de Janeiro, encierra una serie de programas a implementarse en cada uno de los países participantes para lograr el "desarrollo sustentable". El capítulo 26 se refiere al "Reconocimiento y fortalecimiento del rol de los indígenas y sus comunidades". Nada de esto se toma en cuenta, al tiempo de diseñar las nuevas políticas.

En su carta los Aguaruna-Huambisa expresan que en la elaboración del proyecto de reglamento no se respetó el "derecho indígena a ser consultados", según lo establecido en el Convenio-Tratado 169 y recomendado por la "Agenda XXI".

Consideran urgente "entablar diálogo directo con las comunidades campesinas y amazónicas, cumpliendo con el tipo de consulta dispuesto por el referido convenio, con procedimientos adecuados y de buena fe, a través de nuestras organizaciones representativas".

DIVERSIDAD CULTURAL

Cada día se habla más de la importancia de la bio-diversidad para la supervivencia de la humanidad y la vida toda sobre el planeta. El mismo concepto debe imperar al tiempo de hablar de la "diversidad cultural". El Perú tiene "records" en lo que se refiere a culturas. En nuestro territorio coexisten más de setenta grupos, descendientes de los primigenios habitantes. En los Andes y en la Amazonía sus tradiciones, conocimientos y particulares visiones han subsistido hasta nuestros días. Son herederos de aquellas mujeres y hombres que durante milenios supieron mantener una relación productiva armoniosa con el entorno, muy distinta a la que introdujeron, a sangre y fuego, los conquistadores. El Perú actual es heterogéneo desde todo punto de vista.

A puertas del nuevo milenio las comunidades andinas y amazónicas, por siglos marginadas de las tomas de decisión y el ejercicio pleno de los derechos inherentes a todo hombre y mujer, avanzan y dejan en claro sus lógicas preocupaciones.

Pongámoslo así. Si usted supiera que va a darse una norma, un proyecto, una ley, que pudiera alterar su casa, su jardín, el modo en que usted y su familia viven, las costumbres que les enseñaron su padre y su madre, el destino de sus hijas e hijos ¿no le parecería civilizado que las autoridades respectivas se tomaran la molestia de preguntarle su opinión?

"Elemento central en las culturas indígenas es el apego y cercanía a la Madre Tierra. Amáis la tierra y queréis permanecer en contacto con la naturaleza. Uno mi voz a la de cuantos demandan estrategias y medios eficaces para proteger y conservar la naturaleza creada por Dios".

JUAN PABLO II

"Mensaje a los Indígenas, Santo Domingo, 1992"

"Los indios y la naturaleza somos uno solo en nuestros territorios, por eso no-solo pedimos tierras para nosotros sino para los monos, las huanganas, los añujes. Por que ellos tienen también derecho a vivir".

JUANECO (Jefe Ashaninka)