El
viento ruge indómito. Nos envuelve con el profundo y verde
aroma de la selva. Trae el sonido de las hojas cayendo leves como
plumas, de las ramas crujiendo por los años. A lo lejos el
murmullo del río, sinuosa serpiente plateada que humedece
la inmensidad. Piedra sobre piedra y sobre una piedra otra, como
queriendo alcanzar las nubes o quizá el sol. Ciudadela perdida
cercana al cielo, aferrada a escarpadas montañas, despeñándose
hacia el abismo. Machu Picchu es, sin duda, una de las obras cumbres
de la arquitectura. Admirable logro estético, perfecta armonía
entre la naturaleza y la creación humana.
Llegar hasta aquí es una experiencia única, irrepetible.
Desde que en 1911 la expedición dirigida por el connotado
científico Hiran Bingham nuestro "Cerro Viejo"
está considerado una atracción turística
sin parangón. Centro arqueológico de principal importancia,
con otros 34 grupos arqueológicos enlazados por el "Camino
Inca". Paraje rodeado de bosques que son hogar de diversidad
de criaturas.
Pese a lo degradado, maltratado, disturbado del lugar el Santuario
Histórico de Machu Picchu es hogar de aves diversas como
el gallito de las rocas o el cóndor, y otros animales como
las nutrias, osos de anteojos, tigrillos, venados rojos, zorros
andinos, pumas, por citar algunos pocos. Especies algunas únicas
en el mundo que se refugian bajo la bóveda de árboles
maderables como cedro, intimpa, los helechos arborescentes y pululan
entre más de... ¡noventa especies de bellísimas
y coloridas orquídeas! Legado, tesoro donde se dan cita
flora y fauna típica tanto de los Andes como de la Amazonía.
"Cerro Viejo" que asombra a propios y extraños
y que, sin embargo, está en problemas pese a la protección
legal de la que goza.
A continuación una nota del experto en cultivos andinos
y conservación de la naturaleza Salustio Poma cóndor,
sobre la situación actual de esta "joya ecológica"
de los Andes
Martha Meier M.Q.
"La primera regla del restaurador inteligente consiste en
salvar todas las partes"
ALDO LEOPOLD (1887-1948), naturalista estadounidense.
La siguiente nota apunta a transmitir una inquietud y las propuestas
necesarias para recuperar ambientalmente al Santuario Histórico
de Machu Picchu.
Quienes tenemos raíces andinas, junto con millones de
personas en todo el mundo, apostamos por el futuro de nuestra
Machu Picchu, o "Cerro Viejo" que es lo mismo. Buscamos
alternativas para que esa ciudad edificada en el cielo andino,
esa metrópoli como cuento de hadas y diosas labrada en
piedra, se conserve para la admiración y deleite de la
niñez, juventud y generaciones futuras de todo el planeta.
PELIGRO EN EL CIELO
Parece de "Ripley" que el Ministerio de Agricultura,
a través de Instituto Nacional de Recursos Naturales, INRENA,
ambas entidades encargadas de velar y proteger la flora y fauna
de esta área irrepetible; así como el Instituto
Nacional de Cultura, I.N.C., responsable de cuidar las antiquísimas
e históricas estructuras líticas de los conjuntos
arqueológicos, osaran "autorizar" la intromisión
de helicópteros de gran capacidad en el espacio aéreo
del Santuario para transportar pasajeros, cargados de dólares
más escasos de conciencia ecológica alguna. Esta
"autorización" sería un peligro que baja
del cielo para propiciar una tragedia ambiental sin precedentes.
Las entidades responsables se hicieron de la "vista gorda"
en lo que respecta a la invasión de los helicópteros
en el Santuario de Machu Picchu. Entonces, todos los medios de
expresión con sensibilidad patriótica y ecológica
dieron la voz de alarma para evitar el vuelo de estos "pájaros
de acero".
VUELO MORTAL
¿Tanto rollo por un helicóptero? ¡Pues sí!
Aparte del ruido originar "stress" en las aves y demás
animales de la zona, muchos de ellos en severo peligro de extinción,
la vibración de los motores y la onda expansiva de las
hélices de estos poderosos aparatos afectan también
la estabilidad de los restos arqueológicos pudiendo acelerar
su destrucción. Mas no sólo esto sino impactarían
sobre la delicada flora suspendidas en las rocas e inclusive a
sus agentes polinizadores. Como si esto fuera poco se sabe que
se deterioraría también la salud de muchísimas
especies de fauna cuyos sentidos son cientos de veces más
agudos que los de los seres humanos.
Los "vuelos" son inmensos obstáculo para la
conservación de las más variadas especies de la
flora y fauna de esta parte del globo y, en especial, de la joya
arqueológica más hermosa y enigmática del
planeta.
Somos depositarios de estas riquezas y tenemos él deber
de conservar tan inmenso Patrimonio de la Humanidad.
ARMA DE DOBLE FILO
Por la fragilidad ambiental del lugar debiera prohibirse en forma
permanente y sin excepción el vuelo de estos helicópteros
en toda el área de influencia del paisaje escénico
que comprende el Santuario Histórico de Machu Picchu. Los
funcionarios responsables deben entender que estos "pájaros
de metal" jamás podrán formar parte, ni deben,
de este hábitat.
Se puede hoy decir que los derrumbes en los taludes de la carretera
que conduce a la ciudadela, hoy no se deben sólo a las
lluvias que arrastran el suelo deforestado, sino también
al efecto de la onda expansiva de las hélices de los helicópteros
y, probablemente, al agrietamiento acelerado de las paredes líticas
de los conjuntos arqueológicos, cuya situación requiere
profundas evaluaciones para determinar la capacidad de soporte
de visitantes. No olvidemos que el turismo es arma de doble filo.
El 7 de enero del presente año el Sr. Presidente de la
República, ingeniero Alberto Fujimori Fujimori, prohibió
el vuelo de los helicópteros a la ciudadela. Pero hasta
donde se sabe sigue permitiendo el aterrizaje tanto en Aguas Calientes
como cerca al Puente Ruinas, dentro del área protegida
del Santuario.
RECUPERAR LA BELLEZA
De Machu Picchu se habla cuando hay incendios forestales, derrumbes
y huaicos que se llevan pueblos. Nada o casi nada se hace para
restituir la flora siniestrada en las miles de hectáreas
a pesar de los años transcurridos. Al Ministerio de Agricultura
y al INC les preocupa más que al son del neoliberalismo,
los mercaderes del turismo anti ecológico rapazmente lleven
a este lugar Sagrado -a como dé lugar- miles de visitantes
sin tomar en cuenta el ecosistema de la zona. Si se sigue con
esta conducta tan fantástica herencia de nuestros antepasados
puede que mañana quede tan sólo en leyenda...
VERDE SANTUARIO
NOMBRE : Santuario Histórico de Machu Picchu
FECHA DE CREACION: 8 de enero de 1981 (D.S. # 001-81-AA)
EXTENSION : 32 592 hectáreas.
UBICACION : Región Inca, Departamento de Cusco, Provincia
de Urubamba, Distrito de Machu Picchu.
OBJETIVOS : Proteger la flora, fauna y bellezas paisajísticas
de la zona.
Proteger las formaciones geológicas, y restos arqueológicos
de las ruinas del mismo nombre.
RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL: Patrimonio Cultural y Natural de
la Humanidad (UNESCO).
PROBLEMAS : Quema anual de pastizales. Caza Furtiva. Turismo
desorganizado. Sobrevuelo de helicópteros. Autorización
de nuevos hoteles en zonas frágiles. Explotación
de madera para leña. Sobre pastoreo en ciertos puntos.