Ronsoco. Capibara. Chigüire.
Carpincho. Chigüiro. ¡NO! No es una lengua extraña.
Tampoco una sucesión de palabras sin sentido, ni un hechizo.
Son las distintas voces que se utilizan para nombrar al roedor
más grande de la Tierra. La ciencia lo ha bautizado: Hydrochoerus
hydrochaeris; Esto es... ¡"Cerdo de agua"!. Se
alberga en diferentes puntos de la Amazonía. A saber, existe
una subespecie cuyo hábitat se extiende hasta la zona del
Canal de Panamá. Su carne es muy apreciada por colonos,
indígenas y "gourmets". Su cuero, resistente
y flexible, se cotiza bien en el mercado internacional. La ambición
por estos "tesoros" desató voraces persecuciones.
Por ello, sus poblaciones han sufrido un franco retroceso. Pacífico,
tímido, inteligente.
El buen ronsoco pasa su vida cerca, muy cerquita, al agua. Es
en esencia anfibio. Un pequeño gigante que, aunque nos
duela el corazón, se erige como gran alternativa frente
a la ganadería amazónica; actividad que tantos estragos
causa en el verde corazón del planeta...
Es del tamaño de un perro mediano. Tiene pelo de jabalí
y patas con membranas natatorias interdigitales. Tiene hocico
de carnero y se alimenta de hierbas. Aunque no se le parece en
lo más mínimo es pariente cercano de la... ¡rata!
Las primeras sombras caían sobre la selva. Siguiendo el
camino del río el grupo avanzaba sigilosamente. Cerca a
la orilla varios ronsocos (Hydrochoerus hydrochaeris) se deleitaban
con su manjar predilecto... ¡hierbas! De tallo corto. De
pronto... alguien resbaló y con su caída espantó
a los animales. Un grito ronco fue seguido de una suerte de "mini-estampida":
de un salto los inmensos roedores se lanzaron al agua y se alejaron
nadando ágil y coordinadamente.
DE LA SELVA SU "RATA"
Aunque parezca increíble estos "bichos" son
parientes cercanos de las... ¡Ratas!, Los ¡cuyes!
Y ¡conejos! ¿Cómo así? Pues como ellos
son: roedores. El "ronsoco" o "capibara" es
él... ¡roedor más grande del mundo! Hace más
de... ¡treinta millones de años! Sus antepasados
ya proliferaban en esta parte del continente. Algunos fueron muchísimo
más grandes, enormes...
Su nombre científico significa literalmente "cerdo
de agua", pues este animal (que con los cerdos no tiene ningún
parentezco) es básicamente anfibio. Es por esta vida acuática
que, en los poblados de la Amazonía, los parroquianos comen
su carne -salada o fresca- aún en tiempos de Semana Santa
(pues lo consideran casi un... ¡pescado!) ¡Y cómo
no! Si hasta se zambulle y resiste, sin problemas, unos diez minutos
bajo el agua.
CERQUITA AL AGUA
María y Pekka Soini son dos estudiosos afincados en Iquitos,
Loreto, vinculados al "Instituto de Investigaciones de la
Amazonía Peruana-IIAP". En el período comprendido
entre 1979-1988, estudiaron la "ecología, comportamiento
y dinámica poblacional del ronsoco", en el ámbito
de la "Reserva Nacional: Pacaya-Samiria". Sus conclusiones
se publicaron en "Folia Amazónica", excelente
revista del IIAP. Allí queda claro porqué lo de
"cerdo de agua".
En sus pacientes y largas observaciones, los Soini constataron
que estos animales: "...no frecuentaban el interior de los
bosques... sólo raras veces se les observó alejarse
más de 100 m. del cuerpo de agua más cercano...
Durante los meses de máxima creciente del río (marzo-mayo)
todo o casi todo el hábitat del ronsoco se encontraba inundado.
Entonces se alimentaba mayormente semi-sumergido en el agua".
Los Soini pudieron constatar, además, que ocho especies
de aves se interrelacionan con estos animales (se alimentaban
de los tábanos que revoloteaban a su alrededor y otras
los "limpiaban" de garrapatas, picoteándolos.
CURIOSAS COSTUMBRES
Son los más inteligentes de los roedores. Ante el peligro
braman (es un grito potente, ronco). Huyen organizadamente: las
"damas" a la cabeza, los machos a la retaguardia y las
crías protegidas en medio del grupo. Andan en fila india,
en manadas de hasta treinta individuos (las que aumentan por nacimientos
o disminuyen por defunciones). Estas manadas mantienen su composición
por años. Son grupos cerrados. Los líderes son machos
adultos reproductores. No tienen "paciencia" con los
"intrusos" y si hay que batirse pues lo hacen a dentelladas.
No les gusta alternar con otras especies en su territorio.
Usan una y otra vez los mismos senderos, andando en "fila
india". Este paso continuo por los mismos caminos da lugar
a unas características zanjas.
Cuando se trata de ir al "baño" son sumamente
metódicos: acostumbran hacerlo, por lo general, más
o menos en los mismos sitios y a la misma hora. En las orillas
depositan montones de excremento. La "pichi" la hacen
dentro del agua.
GANADERIA INTELIGENTE
Cada año millones de hectáreas de bosques húmedos,
las zonas de mayor biodiversidad del universo, son -literalmente-
convertidas en ceniza. A punta de fuego se abren claros para establecer
zonas de pastos y mono-cultivos. Esto causa estragos ambientales
y lo que es peor, las grandes inversiones y esfuerzo no justifican
los miserables frutos. Se desprende una gran pérdida de
recursos forestales, agotamiento de los suelos y de biodiversidad.
Si se ha de continuar ingiriendo proteínas animales, el
ronsoco resulta alternativa ganadera para zonas húmedas.
Venezuela es pionera este tipo de "eco-ganadería".
Se utiliza, así, una especie nativa, adaptada y resistente
a los rigores y plagas de la Amazonía, capaz de aprovechar
terrenos no aptos para otras actividades y pastos naturales, sin
depredarlos. En el Brasil los típicos "rodizios"
(restaurantes que sirven variedad de carnes) ya ofrecen la de
"capibara" procedente de florecientes criaderos.
El animalillo es mucho más rendidor que una res, que consume
45 Kg. diarios de pastos (más de lo que comen... ¡diez
ronsocos juntos!). Como buen roedor tiene una alta tasa de natalidad).
Así, los Hydrochoerus producen -según lo estableció
el investigador Otero de la Espriella- hasta... ¡cinco veces
más carne que el ganado convencional, sin alterar el bosque
e incorporando tierras pantanosas a las economías locales!
Hace ya un par de años Japón importó crías
para ensayar su introducción. Estudios realizados en Francia
e Inglaterra determinaron que resisten muy bien el frío
(inclusive les gusta retozar sobre la nieve), lo que les da gran
proyección mundial.
"Ronsoco", "Capibara", "Carpincho".
Parece que su supervivencia, como la de otros tantos, inteligentes
y dóciles animales depende de convertirse en "plato"
de los humanos. Debiéramos procurar alimentarnos sólo
con lo que cultivamos (¡vaya sueño!), Mas si en las
selvas va a seguir el ganado, que éste sea el adecuado.
Quién no entienda que para esos avatares es mejor el ronsoco,
pues... está ¡loco!