Felipe
Benavides Barreda forma ahora parte de esa naturaleza que con tanto
valor defendió. Parte de sus cenizas fueron lanzadas la semana
pasada al inconfundible viento de Paracas, otro poquito se la llevaron
los comuneros de Lucanas para que estuviera cerca de las vicuñas
de Pampa Galeras. Sólo faltaría que un puñado
se arrojara a las selváticas aguas del río Manu para
que se cumpliera su deseo de estar para siempre, y al mismo tiempo,
en los tres lugares por los cuales más luchó.
Este próximo jueves veintiuno de marzo recordaremos ese otro
triste jueves de hace un mes cuando Felipe, el infatigable guerrero,
tuvo finalmente que descansar.
A modo de homenaje, hemos creído oportuno publicar una nota
de Wilfredo Pérez Ruiz, apoderado legal de la Comunidad de
Lucanas y joven secretario general del Frente Ecológico Peruano,
de quien Benavides dijera hace algunos años en la página
editorial de este diario: "dentro de un panorama deprimente
es para mi un honor encontrar, a través de sus artículos,
a Wilfredo, que despierta ante este mundo contaminado y paulatinamente
violado y sale con la mejor arma que tiene en sus manos la nueva
generación, su voz libre y valiente de protesta..."
Se trata de una nota humana, escrita por un joven que se formó
en la rectitud de Benavides y que nos descubre facetas poco conocidas
de la vida e inmensa obra de un peruano eterno...
Hace algunas semanas, se interrumpió la presencia vital
de un peruano ilustre, Don Felipe Benavides Barreda; luchador infatigable
que consagró su vida al servicio de una noble causa mundial:
la conservación de la naturaleza y defensa del patrimonio
ecológico.
Felipe fue un forjador de instituciones, servicios y obras. Fue
ejemplo de consecuencia y lealtad para con los principios morales
y éticos que sostuvo indeclinablemente, en su esforzada lucha.
Su obra fue fecunda y amplia. Un poco de historia...
Como Presidente del Patronato de Parques Nacionales y Zonales (PARNAZ)
Felipe Benavides (con el taxidermista cusqueño Celestino
Kalinowski Villamonte y el biólogo británico Ian Grimwood)
gestó desde l965 el Parque Nacional del Manu, al que apoyó
a través de la Asociación Pro Defensa de la Naturaleza
(PRODENA), obteniéndole invalorable ayuda técnica
y financiera. Y tuvo desde el principio una profética visión
de lo que hoy sucede en esta área natural: Será en
el futuro este lugar maltratado por las invasiones de científicos,
turistas, y negociantes de la conservación y nunca más
podrán volver a apreciar lo que hoy día admiramos
(l975).
Otro de sus logros fue la Reserva Nacional de Paracas, admirable
joya ecológica, cuyos proyectos de constitución presentó
en l968 al Presidente Fernando Belaunde Terry, aprobándose
oficialmente en l975.
Fue su más firme defensor cuando en l983 se inicia la invasión
por los engordadores artificiales de conchas de abanico. Una vez
más evidencia su apasionamiento y admira por la firmeza de
sus convicciones para salir solitariamente a defender la Paracas
que tanto amó. Cuando muchas Organizaciones no Gubernamentales
(ONG) de corte ambiental guardaban cómplice silencio, él
denunció la depredación promovida por intereses económicos
y políticos que generaba efectos irreversibles sobre el equilibrio
ecológico.
Trabajó en todas las esferas
Felipe trabajó arduamente cerca de las comunidades campesinas,
de los gobiernos, del Parlamento, de los organismos internacionales.
Desplegó ejemplares esfuerzos en todos los niveles donde
fuese necesario para cristalizar los proyectos que le embargaban
en su preocupación peruanista. En l978, por ejemplo, a través
de un amigo, sugirió al Presidente de la Constituyente que
la nueva Carta Magna consignara un capítulo referido a los
recursos naturales y el medio ambiente, en concordancia con las
más modernas constituciones del mundo. La sugerencia, felizmente
para el Perú, resultó exitosa.
En el informe que se le solicitó para la Comisión
de Recursos Naturales Renovables de la Constituyente, expresaba
Benavides el l5 de setiembre de l978: No se puede respetar la dignidad
del ser humano mientras que el ser humano no respete la dignidad
de la naturaleza... Reconociendo que el bienestar futuro de la humanidad
depende del adecuado uso que se haga de los sistemas naturales,
de los cuales la humanidad es una parte, y reconociendo además
que es la herencia natural de la Nación, que debe de ser
manejada no sólo para el beneficio del pueblo de hoy sino
como un encargo que se tiene para el beneficio de las futuras generaciones...la
conservación del medio ambiente proporciona una ética
que ha de guiar las futuras acciones hacia el bienestar de las generaciones
presentes y venideras y la conservación de la salud mundial.
Guardián de las vicuñas
Su inquietud por la vicuña se inicia en l938 cuando universitario
en Gran Bretaña inicia un trabajo sobre las importaciones
del Perú al Reino Unido. Después de largas investigaciones
sugeridas por Harold Lasky encontró bajo el rubro "lanas"
referencias sobre las importaciones de alpaca sin poder encontrar
evidencias oficiales sobre las importaciones de fibra de vicuña.
Encontró, sin embargo, una publicación "The Rarer
Wools" (Las lanas raras). Así pudo conocer que James
Johston & Co. fue el primer importador inglés de fibra
de vicuña, y que fue un joven de la ciudad de Elgin, donde
se encuentra la fábrica, quien viajó al Perú
a principios del Siglo XIX convirtiéndose en uno de los más
grandes comerciantes de Sud-América.
En l965 solicitó ante el Foreign Office (Oficina de asuntos
extranjeros) la colaboración de un experto que pudiera dar
un informe sobre la situación de la vicuña en el Perú,
Argentina, Bolivia y Chile. Gracias a la comprensión de John
Hall y a la intervención del ex- Embajador, Sir Berkeley
Gage, se obtuvo del Ministerio d e Desarrollo de Ultramar cooperación
para traer al Perú al destacado biólogo Ian Grimwood
(quien señaló existían entre cinco mil a ocho
mil vicuñas a nivel nacional). Ante la necesidad de consolidar
esfuerzos binacionales, Benavides y el experto boliviano en camélidos,
Armando Cardozo Gonzáles, impulsaron la creación del
Convenio para la Conservación de la Vicuña, suscrito
en l969 por Bolivia y Perú.
Su ejemplar tenacidad lo llevó a lograr un anhelado proyecto
que permitiría a nuestro país iniciar la producción
de telas de vicuña bajo la marca Vicuñandes-Perú.
Aquello se logró en la VI Conferencia Anual de la Convención
CITES (Convención Internacional para el Comercio de Especies
en vías de extinción), celebrada en Canadá
en julio de l987 (como Presidente de la Delegación Peruana
logró respaldo unánime de las naciones asistentes).
Vida que fue ejemplo
Benavides tuvo la personalidad propia de los grandes líderes.
Quienes estuvimos cerca, percibíamos en él una cálida
ternura por la vida animal y notable sensibilidad ante el sufrimiento
de la vida silvestre.
Sus delicados sentimientos sobre la niñez, su preocupación
por la juventud, y la ancianidad demostraban su alto espíritu.
Trabajando algunos años a su lado me impresionaba la firmeza
de sus convicciones, la seguridad en sí mismo, y fundamentalmente
su actitud ética, la transparencia en cada uno de sus valientes
actos.
Son frases suyas expresivas: p... la conservación es lucha
permanente, independencia indispensable para decir la verdad y toda
la verdad. Etica como todo en la vida es la mayor fuerza que tiene
el hombre para defender la vida (l989).
Felipe Benavides es ejemplo de ética y de lealtad hacia
la conservación ambiental, lucha a la que dedicó su
vida, renunciando a aspiraciones personales y profesionales. Escogió
un camino difícil y solitario, lleno de adversidades e incomprensiones.
Es deber de las nuevas generaciones, continuar su ejemplo ético.
Especialmente en las circunstancias actuales cuando la conservación
se ha convertido en negocio y lucro. Negocio y lucro que descubrió
y denunció Benavides a nivel internacional en su anhelo moralizador.
Su obra y su legado permanecerán incólumes. Quienes
nos educamos a su lado, ratificamos nuestra promesa de seguir su
ejemplo sin traicionar su limpia entrega por el Perú. Por
derecho propio Felipe es hoy una de las más grandes figuras
de la conservación ambiental. Su huella no podrá ser
borrada ni olvidada jamás de las páginas de nuestra
historia.
Gracias amigo Felipe, fuiste maestro de quien muchos aprendimos,
herencia y legado que tenemos el deber de respetar y conservar,
por siempre...
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