Diario El Comercio Lima -Perú
16- 03-1991

 
Felipe : Hizo camino al andar...
 
Felipe Benavides Barreda forma ahora parte de esa naturaleza que con tanto valor defendió. Parte de sus cenizas fueron lanzadas la semana pasada al inconfundible viento de Paracas, otro poquito se la llevaron los comuneros de Lucanas para que estuviera cerca de las vicuñas de Pampa Galeras. Sólo faltaría que un puñado se arrojara a las selváticas aguas del río Manu para que se cumpliera su deseo de estar para siempre, y al mismo tiempo, en los tres lugares por los cuales más luchó.

Este próximo jueves veintiuno de marzo recordaremos ese otro triste jueves de hace un mes cuando Felipe, el infatigable guerrero, tuvo finalmente que descansar.

A modo de homenaje, hemos creído oportuno publicar una nota de Wilfredo Pérez Ruiz, apoderado legal de la Comunidad de Lucanas y joven secretario general del Frente Ecológico Peruano, de quien Benavides dijera hace algunos años en la página editorial de este diario: "dentro de un panorama deprimente es para mi un honor encontrar, a través de sus artículos, a Wilfredo, que despierta ante este mundo contaminado y paulatinamente violado y sale con la mejor arma que tiene en sus manos la nueva generación, su voz libre y valiente de protesta..."

Se trata de una nota humana, escrita por un joven que se formó en la rectitud de Benavides y que nos descubre facetas poco conocidas de la vida e inmensa obra de un peruano eterno...

Hace algunas semanas, se interrumpió la presencia vital de un peruano ilustre, Don Felipe Benavides Barreda; luchador infatigable que consagró su vida al servicio de una noble causa mundial: la conservación de la naturaleza y defensa del patrimonio ecológico.

Felipe fue un forjador de instituciones, servicios y obras. Fue ejemplo de consecuencia y lealtad para con los principios morales y éticos que sostuvo indeclinablemente, en su esforzada lucha. Su obra fue fecunda y amplia. Un poco de historia...

Como Presidente del Patronato de Parques Nacionales y Zonales (PARNAZ) Felipe Benavides (con el taxidermista cusqueño Celestino Kalinowski Villamonte y el biólogo británico Ian Grimwood) gestó desde l965 el Parque Nacional del Manu, al que apoyó a través de la Asociación Pro Defensa de la Naturaleza (PRODENA), obteniéndole invalorable ayuda técnica y financiera. Y tuvo desde el principio una profética visión de lo que hoy sucede en esta área natural: Será en el futuro este lugar maltratado por las invasiones de científicos, turistas, y negociantes de la conservación y nunca más podrán volver a apreciar lo que hoy día admiramos (l975).

Otro de sus logros fue la Reserva Nacional de Paracas, admirable joya ecológica, cuyos proyectos de constitución presentó en l968 al Presidente Fernando Belaunde Terry, aprobándose oficialmente en l975.

Fue su más firme defensor cuando en l983 se inicia la invasión por los engordadores artificiales de conchas de abanico. Una vez más evidencia su apasionamiento y admira por la firmeza de sus convicciones para salir solitariamente a defender la Paracas que tanto amó. Cuando muchas Organizaciones no Gubernamentales (ONG) de corte ambiental guardaban cómplice silencio, él denunció la depredación promovida por intereses económicos y políticos que generaba efectos irreversibles sobre el equilibrio ecológico.

Trabajó en todas las esferas

Felipe trabajó arduamente cerca de las comunidades campesinas, de los gobiernos, del Parlamento, de los organismos internacionales. Desplegó ejemplares esfuerzos en todos los niveles donde fuese necesario para cristalizar los proyectos que le embargaban en su preocupación peruanista. En l978, por ejemplo, a través de un amigo, sugirió al Presidente de la Constituyente que la nueva Carta Magna consignara un capítulo referido a los recursos naturales y el medio ambiente, en concordancia con las más modernas constituciones del mundo. La sugerencia, felizmente para el Perú, resultó exitosa.

En el informe que se le solicitó para la Comisión de Recursos Naturales Renovables de la Constituyente, expresaba Benavides el l5 de setiembre de l978: No se puede respetar la dignidad del ser humano mientras que el ser humano no respete la dignidad de la naturaleza... Reconociendo que el bienestar futuro de la humanidad depende del adecuado uso que se haga de los sistemas naturales, de los cuales la humanidad es una parte, y reconociendo además que es la herencia natural de la Nación, que debe de ser manejada no sólo para el beneficio del pueblo de hoy sino como un encargo que se tiene para el beneficio de las futuras generaciones...la conservación del medio ambiente proporciona una ética que ha de guiar las futuras acciones hacia el bienestar de las generaciones presentes y venideras y la conservación de la salud mundial.

Guardián de las vicuñas

Su inquietud por la vicuña se inicia en l938 cuando universitario en Gran Bretaña inicia un trabajo sobre las importaciones del Perú al Reino Unido. Después de largas investigaciones sugeridas por Harold Lasky encontró bajo el rubro "lanas" referencias sobre las importaciones de alpaca sin poder encontrar evidencias oficiales sobre las importaciones de fibra de vicuña. Encontró, sin embargo, una publicación "The Rarer Wools" (Las lanas raras). Así pudo conocer que James Johston & Co. fue el primer importador inglés de fibra de vicuña, y que fue un joven de la ciudad de Elgin, donde se encuentra la fábrica, quien viajó al Perú a principios del Siglo XIX convirtiéndose en uno de los más grandes comerciantes de Sud-América.

En l965 solicitó ante el Foreign Office (Oficina de asuntos extranjeros) la colaboración de un experto que pudiera dar un informe sobre la situación de la vicuña en el Perú, Argentina, Bolivia y Chile. Gracias a la comprensión de John Hall y a la intervención del ex- Embajador, Sir Berkeley Gage, se obtuvo del Ministerio d e Desarrollo de Ultramar cooperación para traer al Perú al destacado biólogo Ian Grimwood (quien señaló existían entre cinco mil a ocho mil vicuñas a nivel nacional). Ante la necesidad de consolidar esfuerzos binacionales, Benavides y el experto boliviano en camélidos, Armando Cardozo Gonzáles, impulsaron la creación del Convenio para la Conservación de la Vicuña, suscrito en l969 por Bolivia y Perú.

Su ejemplar tenacidad lo llevó a lograr un anhelado proyecto que permitiría a nuestro país iniciar la producción de telas de vicuña bajo la marca Vicuñandes-Perú. Aquello se logró en la VI Conferencia Anual de la Convención CITES (Convención Internacional para el Comercio de Especies en vías de extinción), celebrada en Canadá en julio de l987 (como Presidente de la Delegación Peruana logró respaldo unánime de las naciones asistentes).

Vida que fue ejemplo

Benavides tuvo la personalidad propia de los grandes líderes. Quienes estuvimos cerca, percibíamos en él una cálida ternura por la vida animal y notable sensibilidad ante el sufrimiento de la vida silvestre.

Sus delicados sentimientos sobre la niñez, su preocupación por la juventud, y la ancianidad demostraban su alto espíritu. Trabajando algunos años a su lado me impresionaba la firmeza de sus convicciones, la seguridad en sí mismo, y fundamentalmente su actitud ética, la transparencia en cada uno de sus valientes actos.

Son frases suyas expresivas: p... la conservación es lucha permanente, independencia indispensable para decir la verdad y toda la verdad. Etica como todo en la vida es la mayor fuerza que tiene el hombre para defender la vida (l989).

Felipe Benavides es ejemplo de ética y de lealtad hacia la conservación ambiental, lucha a la que dedicó su vida, renunciando a aspiraciones personales y profesionales. Escogió un camino difícil y solitario, lleno de adversidades e incomprensiones.

Es deber de las nuevas generaciones, continuar su ejemplo ético. Especialmente en las circunstancias actuales cuando la conservación se ha convertido en negocio y lucro. Negocio y lucro que descubrió y denunció Benavides a nivel internacional en su anhelo moralizador.


Su obra y su legado permanecerán incólumes. Quienes nos educamos a su lado, ratificamos nuestra promesa de seguir su ejemplo sin traicionar su limpia entrega por el Perú. Por derecho propio Felipe es hoy una de las más grandes figuras de la conservación ambiental. Su huella no podrá ser borrada ni olvidada jamás de las páginas de nuestra historia.

Gracias amigo Felipe, fuiste maestro de quien muchos aprendimos, herencia y legado que tenemos el deber de respetar y conservar, por siempre...