Diario El Comercio Lima -Perú
11-09-1996

Martha Meier MQ.

 
"El cuento del lobo"
 
Una vez más los lobos marinos han sido llevados al "banquillo de los acusados", debido a la escasez de pescado que afecta a la pesca artesanal, olvidándose la depredación generada por la actividad pesquera con fines industriales.

"El cuento del lobo". Así podríamos llamar a esa ilógica historia que se repite, una y otra vez, cuando disminuye la disponibilidad de peces en nuestro mar.

No es novedad que la industria harinera, con su enorme voracidad por este recurso, puede llevarlo al colapso. Como ya ocurrió en décadas pasadas.

Faltan los peces y los pescadores artesanales buscan "culpables".

Las autoridades colocan entonces a los lobos marinos en el "banquillo de los acusados". Es más fácil buscar "chivos expiatorios" que cuestionar y corregir las políticas pesqueras, o lo que es lo mismo: ponerle freno a las poderosas empresas pesqueras. Se dice entonces que estos animales, los lobos marinos, rompen las redes artesanales y se llevan los peces. Basta una pregunta ¿cuánto pueden mellar realmente estos mamíferos las capturas de los pescadores artesanales, frente a barcos que en un instante extraen varios cientos de toneladas? ¿Puede haber realmente en la actualidad un "exceso" de lobos marinos?

Se anuncia la realización de un censo con miras a realizar una "saca", es decir una vulgar, cruel y sangrienta matanza que se realiza con garrotes o pesadas barras de fierro. Un comunicado de la Red Nacional de Acción Ecologista, RENACE-Perú, expresa: "Si se quiere atacar la raíz del problema de la escasez que afecta la pesca artesanal en nuestro país, debiera ponerse coto a la sobre pesca con fines harineros. Esto es la que verdaderamente está llevando al exterminio a nuestra riqueza marina y poniendo en peligro inclusive la supervivencia de especies como los lobos marinos".

¿"SOBRA" LA VIDA?

El anuncio de la realización de un censo de lobos marinos para saber si hay "demasiados" y realizar una "saca", ha causado malestar entre las agrupaciones preocupadas por la vida silvestre y la conservación de la naturaleza.

En el mismo comunicado que citamos líneas arriba la RENACE manifiesta: "No es posible que las autoridades de pesquería sólo anuncien censos cuando tienen intenciones de realizar "sacas". Ya en 1990 la Resolución Ministerial No. 1082-90 AG calificó a las dos especies de lobos marinos existentes en nuestro país, en situación vulnerable, es decir en peligro. Lo lógico sería que se hubiera realizado un monitoreo constante de ellas. Se dice que hoy la población de lobos marinos sería "excesiva". ¿Excesiva en relación a qué?", pregunta la red. "Bajo argumentos de manejo racional -indica- se ha cometido todo tipo de excesos.

Entre diciembre de 1941 y marzo de 1942, por ejemplo, una empresa peletera reunió... ¡36,650 pieles de lobo chusco! Desde entonces la población ha ido declinando. De lo que debieran preocuparse nuestras autoridades es de fomentar planes y proyectos para que la vida y no la muerte resulte rentable. Proyectos eco-turísticos en zonas de lobos contribuirían enormemente a mejorar la economía de las familias de pescadores artesanales, así como una política coherente que impida la devastación de nuestros mares por parte de las grandes empresas pesqueras. La problemática de abastecimiento que padece el gremio de pescadores artesanales es consecuencia directa de la pesca con fines industriales".

¿COMPETENCIA O AMISTAD?

La importancia de los mamíferos marinos, como los lobos, para el mejoramiento de la pesquería ha sido ampliamente estudiada.

Los lobos marinos, delfines, etc. ¡no compiten con nosotros, más bien colaboran! Ante todo hay que recordar que en el caso de los lobos marinos, éstos no tienen al pescado como parte principal de su dieta, ellos prefieren los calamares, crustáceos y moluscos. Es cierto que también se alimentan de peces y aquí viene lo interesante. Demostrado está que en ese sentido los lobos marinos son una suerte de "inspectores sanitarios" que eliminan preferentemente a los peces menos ágiles, más viejos y disminuidos, que son los más fáciles de capturar. Así contribuyen a mantener la calidad de los cardúmenes.

Amistad que los hombres no saben agradecer...