Hoy miércoles 16 de octubre
a lo largo y ancho del planeta se conmemora el "Día
Mundial de la Alimentación". Una fecha en la que hay
poco para celebrar y más bien mucho, muchísimo,
que lamentar. El hambre es una triste y cotidiana realidad para
grandes sectores de la población global.
La desnutrición afecta a millones de niñas y niños,
de mujeres y hombres.
Se calcula que más de... ¡800 millones de personas!
Son víctimas de este inhumano flagelo. Doscientos millones
de niñas y niños menores de cinco años no
reciben las proteínas y calorías necesarias para
un desarrollo saludable. Se limita así sus posibilidades
futuras, y la debilidad es causa principal de muerte. En las próximas
semanas Roma, la ciudad eterna, será sede de la Cumbre
Mundial sobre la Alimentación convocada por la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación,
FAO. Allí, líderes y gobernantes del mundo entero
coordinarán una serie de estrategias y renovarán
su compromiso en la lucha contra el hambre. La meta es garantizar
la seguridad alimentaría para la humanidad toda...
Hoy alrededor del planeta se conmemora el "Día Mundial
de la Alimentación". Fecha para reflexionar y luchar
por un cambio, por estrategias que extirpen de una vez por todas
la más aberrante distorsión de nuestra civilización:
el hambre.
Nuestro país posee una inmensa variedad de especies vegetales
domesticadas, desde tiempos pre-colombinos, de gran valor alimenticio.
En nuestra Amazonía, además, en los alrededores
de la hermosa ciudad de Iquitos, se han registrado cerca de doscientos
vegetales altamente nutritivos de uso cotidiano, la mayoría
de ellos silvestres, con gran contenido de vitaminas y proteínas.
No debemos olvidar tampoco que en tiempos de los Incas no se conocieron
las hambrunas pues los excedentes eran almacenados en grandes
silos para épocas de carestía.
Se sabe que en aquellos tiempos se consumían regularmente
multiplicidad de especies vegetales, que llegaban a más
de trescientas con varios miles de variedades. No se puede soslayar,
además, que los productos de la región andina han
enriquecido la dieta mundial, con productos como la papa, el maíz,
el maní, la kiwicha, la quinua, tomate, tarwi, zapallo,
etc. El hambre y la malnutrición son hoy, sin embargo,
un verdadero flagelo en nuestro país y más allá
de sus fronteras.
ROSTROS DEL HAMBRE
Cada mañana temprano, muy tempranito, Miguelito se levanta
para ir al colegio. Tiene apenas once años y conoce bien
el significado de la palabra "hambre". Es pálido,
delgado y de pequeña estatura. Casi un hombrecito, mas
cualquiera apostaría que no pasa de los ocho años.
Se cansa con facilidad, tiene pocas ganas de jugar y menos aún
de estudiar. Una simple gripe resultó fatal para su hermana
menor mal nutrida como él, cuando vivían en un pequeño
pueblo de nuestra sierra. Antes de partir hacia la escuela Miguel
tomará desayuno, si así puede llamarse a un té
ralo y un trozo de pan.
En un barrio marginal de Surco, el Centro de Educación
Inicial Hortencia Marguet de Cresci atiende a más de un
centenar de niñas y niños menores de cinco años
de escasos recursos. De lunes a viernes brinda a sus alumnos,
además de educación, desayuno, almuerzo y un suculento
lonche. Cuando llega la tarde del viernes son muchas las pequeñas
y pequeños que se lamentan, aseguran que en sus hogares
apenas comerán durante el fin de semana.
Un pequeño se abalanza con una franela sobre la luna delantera
de un elegante automóvil que circula por una céntrica
avenida. "Por favor un sencillito para comprarme pan",
dice con los ojos tristes y desorbitados, y el rostro afilado,
Descolorido. Estos son los rostros de una maldición que
convive entre nosotros. Es el hambre, la desnutrición,
esa desgracia que afecta a una mayoría de compatriotas
y que se considera como una de las cuatro principales causas de
enfermedad y mortalidad en la niñez. Mas el hambre no es
de ninguna manera mal nacional, ni únicamente infantil,
sino desgracia global, extendida, persistente e inaceptable que
afecta a gente de todas las edades. Si el hambre no distingue
edades, sí condición social. Son los pobres los
más profundamente afectados.
La alimentación es un derecho humano básico y así
debemos entenderlo y luchar por él. El hambre es un freno
para el progreso real de los pueblos. La escasez de vitaminas
y minerales esenciales puede ocasionar también retraso
del desarrollo mental y físico y contribuir a la aparición
de problemas graves de salud a lo largo de la vida. Como bien
lo sostiene la FAO, la debilidad generada por la desnutrición
impide, además, el pleno ejercicio del derecho a la vida,
a la libertad y a la seguridad de cada persona, a la autodeterminación
e incluso a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación, FAO, nació al calor de las esperanzas
de la post-guerra. Ya desde entonces, distintos portavoces alertaron
sobre la alarmante situación alimentaría mundial.
Desde entonces la productividad de los campos ha ido mejorando,
así como el uso de diversas técnicas que permiten
cultivar en terrenos poco aptos, hasta hace poco impensables.
No ha corrido la misma suerte la distribución equitativa
de esta mayor producción.
Datos de la FAO indican que "en teoría, el mundo
produce alimentos suficientes para todos. Sin embargo, los alimentos
no llegan a muchos millones. Se estima que en los países
en desarrollo ochocientos millones de personas padecen desnutrición
crónica. Cada año, casi once millones menores de
cinco años mueren como consecuencia directa o indirecta
de la malnutrición".
PAZ Y PAN
Entre el 13 y 17 de noviembre próximos la hermosa ciudad
de Roma será sede de la "Cumbre Mundial sobre la Alimentación".
Bajo el lema "Alimentos para todos", se darán
cita Jefes de Estado y representantes de gobiernos de aproximadamente
doscientos países. La reunión apunta a lograr una
campaña mundial que ponga fin al hambre que azota a distintas
regiones del mundo. La cumbre se enfocará en acuerdos de
acciones concretas y no en la creación de nuevos mecanismos
financieros ni mayor burocracia. Según informes de la FAO,
las conclusiones frutos de esta reunión pondrán
el tema de la alimentación -tan necesaria a la vida como
el agua- en el primer punto del orden del día, seguida
por la paz y la estabilidad en el mundo.
Se espera que la Cumbre de Roma logre acuerdos que permitan aumentar
la producción agrícola para cubrir las necesidades
de la creciente población mundial, generar empleo, y colaborar
para que los alimentos lleguen a toda la humanidad en su conjunto.
Alimentos para todos ese es el reto para este fin de milenio.
Desarrollar nuevas tecnologías, buscar nuevos métodos
de cultivo, empaque y conservación. Apostar por una distribución
más justa y equitativa de los bienes de la tierra, para
beneficio de las presentes y futuras generaciones. Ese debe ser
el compromiso... MARTHA MEIER MIRO QUESADA
"Los resultados del Censo de talla y peso realizados por
el Ministerio de Educación en coordinación con el
Ministerio de Salud, en diciembre de 1993, con una población
objetivo de escolares entre los 6 y 9 años 11 meses; demuestran
que el 48% de ellos padece de desnutrición crónica.
De ellos el 38% vive en zonas urbanas y el 62%, en zonas rurales..."
INFORME NACIONAL SOBRE LA MUJER Ministerio de Justicia "A
un paso del tercer milenio, el mundo sigue teniendo ante sí
un reto fundamental para garantizar el más básico
de los derechos humanos, el de no padecer hambre". DR. JACQUES
DIOUF Director General de la FAO. "Todos los hombres, mujeres
y niños tienen derecho inalienable a no padecer de hambre
y malnutrición a fin de desarrollarse plenamente y conservar
sus facultades físicas y mentales". Conferencia Mundial
de Alimentación, 1974. "Nada sacamos con producir
más alimentos si estos no llegan a quienes los necesitan
hoy o se obtienen a costa de quienes los necesitarán mañana".
GODOFREDO STUTZIN Conservacionista chileno "Quien sea capaz
de conseguir que un terreno dé dos mazorcas de maíz
donde antes se daba una sola, merecerá más el agradecimiento
de la humanidad que todos los políticos del mundo juntos".
JONATHAN SWIFT (1667-1745) Escritor y periodista irlandés.