Diario El Comercio Lima -Perú
16-10-1996

Martha Meier MQ.

 
Día mundial de la alimentación
Exterminar el flagelo...
 

Hoy miércoles 16 de octubre a lo largo y ancho del planeta se conmemora el "Día Mundial de la Alimentación". Una fecha en la que hay poco para celebrar y más bien mucho, muchísimo, que lamentar. El hambre es una triste y cotidiana realidad para grandes sectores de la población global.

La desnutrición afecta a millones de niñas y niños, de mujeres y hombres.

Se calcula que más de... ¡800 millones de personas! Son víctimas de este inhumano flagelo. Doscientos millones de niñas y niños menores de cinco años no reciben las proteínas y calorías necesarias para un desarrollo saludable. Se limita así sus posibilidades futuras, y la debilidad es causa principal de muerte. En las próximas semanas Roma, la ciudad eterna, será sede de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO. Allí, líderes y gobernantes del mundo entero coordinarán una serie de estrategias y renovarán su compromiso en la lucha contra el hambre. La meta es garantizar la seguridad alimentaría para la humanidad toda...

Hoy alrededor del planeta se conmemora el "Día Mundial de la Alimentación". Fecha para reflexionar y luchar por un cambio, por estrategias que extirpen de una vez por todas la más aberrante distorsión de nuestra civilización: el hambre.

Nuestro país posee una inmensa variedad de especies vegetales domesticadas, desde tiempos pre-colombinos, de gran valor alimenticio. En nuestra Amazonía, además, en los alrededores de la hermosa ciudad de Iquitos, se han registrado cerca de doscientos vegetales altamente nutritivos de uso cotidiano, la mayoría de ellos silvestres, con gran contenido de vitaminas y proteínas. No debemos olvidar tampoco que en tiempos de los Incas no se conocieron las hambrunas pues los excedentes eran almacenados en grandes silos para épocas de carestía.

Se sabe que en aquellos tiempos se consumían regularmente multiplicidad de especies vegetales, que llegaban a más de trescientas con varios miles de variedades. No se puede soslayar, además, que los productos de la región andina han enriquecido la dieta mundial, con productos como la papa, el maíz, el maní, la kiwicha, la quinua, tomate, tarwi, zapallo, etc. El hambre y la malnutrición son hoy, sin embargo, un verdadero flagelo en nuestro país y más allá de sus fronteras.

ROSTROS DEL HAMBRE

Cada mañana temprano, muy tempranito, Miguelito se levanta para ir al colegio. Tiene apenas once años y conoce bien el significado de la palabra "hambre". Es pálido, delgado y de pequeña estatura. Casi un hombrecito, mas cualquiera apostaría que no pasa de los ocho años. Se cansa con facilidad, tiene pocas ganas de jugar y menos aún de estudiar. Una simple gripe resultó fatal para su hermana menor mal nutrida como él, cuando vivían en un pequeño pueblo de nuestra sierra. Antes de partir hacia la escuela Miguel tomará desayuno, si así puede llamarse a un té ralo y un trozo de pan.

En un barrio marginal de Surco, el Centro de Educación Inicial Hortencia Marguet de Cresci atiende a más de un centenar de niñas y niños menores de cinco años de escasos recursos. De lunes a viernes brinda a sus alumnos, además de educación, desayuno, almuerzo y un suculento lonche. Cuando llega la tarde del viernes son muchas las pequeñas y pequeños que se lamentan, aseguran que en sus hogares apenas comerán durante el fin de semana.

Un pequeño se abalanza con una franela sobre la luna delantera de un elegante automóvil que circula por una céntrica avenida. "Por favor un sencillito para comprarme pan", dice con los ojos tristes y desorbitados, y el rostro afilado, Descolorido. Estos son los rostros de una maldición que convive entre nosotros. Es el hambre, la desnutrición, esa desgracia que afecta a una mayoría de compatriotas y que se considera como una de las cuatro principales causas de enfermedad y mortalidad en la niñez. Mas el hambre no es de ninguna manera mal nacional, ni únicamente infantil, sino desgracia global, extendida, persistente e inaceptable que afecta a gente de todas las edades. Si el hambre no distingue edades, sí condición social. Son los pobres los más profundamente afectados.

La alimentación es un derecho humano básico y así debemos entenderlo y luchar por él. El hambre es un freno para el progreso real de los pueblos. La escasez de vitaminas y minerales esenciales puede ocasionar también retraso del desarrollo mental y físico y contribuir a la aparición de problemas graves de salud a lo largo de la vida. Como bien lo sostiene la FAO, la debilidad generada por la desnutrición impide, además, el pleno ejercicio del derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de cada persona, a la autodeterminación e incluso a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, nació al calor de las esperanzas de la post-guerra. Ya desde entonces, distintos portavoces alertaron sobre la alarmante situación alimentaría mundial. Desde entonces la productividad de los campos ha ido mejorando, así como el uso de diversas técnicas que permiten cultivar en terrenos poco aptos, hasta hace poco impensables. No ha corrido la misma suerte la distribución equitativa de esta mayor producción.

Datos de la FAO indican que "en teoría, el mundo produce alimentos suficientes para todos. Sin embargo, los alimentos no llegan a muchos millones. Se estima que en los países en desarrollo ochocientos millones de personas padecen desnutrición crónica. Cada año, casi once millones menores de cinco años mueren como consecuencia directa o indirecta de la malnutrición".

PAZ Y PAN

Entre el 13 y 17 de noviembre próximos la hermosa ciudad de Roma será sede de la "Cumbre Mundial sobre la Alimentación". Bajo el lema "Alimentos para todos", se darán cita Jefes de Estado y representantes de gobiernos de aproximadamente doscientos países. La reunión apunta a lograr una campaña mundial que ponga fin al hambre que azota a distintas regiones del mundo. La cumbre se enfocará en acuerdos de acciones concretas y no en la creación de nuevos mecanismos financieros ni mayor burocracia. Según informes de la FAO, las conclusiones frutos de esta reunión pondrán el tema de la alimentación -tan necesaria a la vida como el agua- en el primer punto del orden del día, seguida por la paz y la estabilidad en el mundo.

Se espera que la Cumbre de Roma logre acuerdos que permitan aumentar la producción agrícola para cubrir las necesidades de la creciente población mundial, generar empleo, y colaborar para que los alimentos lleguen a toda la humanidad en su conjunto.

Alimentos para todos ese es el reto para este fin de milenio. Desarrollar nuevas tecnologías, buscar nuevos métodos de cultivo, empaque y conservación. Apostar por una distribución más justa y equitativa de los bienes de la tierra, para beneficio de las presentes y futuras generaciones. Ese debe ser el compromiso... MARTHA MEIER MIRO QUESADA

"Los resultados del Censo de talla y peso realizados por el Ministerio de Educación en coordinación con el Ministerio de Salud, en diciembre de 1993, con una población objetivo de escolares entre los 6 y 9 años 11 meses; demuestran que el 48% de ellos padece de desnutrición crónica. De ellos el 38% vive en zonas urbanas y el 62%, en zonas rurales..." INFORME NACIONAL SOBRE LA MUJER Ministerio de Justicia "A un paso del tercer milenio, el mundo sigue teniendo ante sí un reto fundamental para garantizar el más básico de los derechos humanos, el de no padecer hambre". DR. JACQUES DIOUF Director General de la FAO. "Todos los hombres, mujeres y niños tienen derecho inalienable a no padecer de hambre y malnutrición a fin de desarrollarse plenamente y conservar sus facultades físicas y mentales". Conferencia Mundial de Alimentación, 1974. "Nada sacamos con producir más alimentos si estos no llegan a quienes los necesitan hoy o se obtienen a costa de quienes los necesitarán mañana". GODOFREDO STUTZIN Conservacionista chileno "Quien sea capaz de conseguir que un terreno dé dos mazorcas de maíz donde antes se daba una sola, merecerá más el agradecimiento de la humanidad que todos los políticos del mundo juntos". JONATHAN SWIFT (1667-1745) Escritor y periodista irlandés.