Diario El Comercio Lima -Perú
06-11-1996
Martha meier MQ.

 
Cuentos "verdes"
Soñando con un mañana mejor...
 
Un cuadrado perfecto. Leve como una nube o una pluma. Pequeño libro, apenas dos cuentos pueblan su universo de papel: "El sueño de una vida mejor" y "Las Uñas del Gato se desploman". Estas escasas hojas contienen, sin embargo, árboles, ríos, plantas medicinales, variadas criaturas, las bendiciones y horrores de esa maravillosa inmensidad que es nuestra Amazonía. "Planeta Azul" es el nombre de esta publicación del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, IIAP, presentada el día de ayer en la ciudad de Iquitos.

En ella se difunden los textos ganadores del concurso literario convocado por la referida institución, el pasado 5 de junio con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, y en el que participaron escolares de esta parte del Perú. La doctora Yolanda Guzmán Guzmán, presidenta del IIAP, informa que "Planeta Azul" está destinado a los estudiantes de primaria y secundaria. "Creemos -expresa- que la educación tiene un rol decisivo en la formación de actitudes y comportamientos de las personas.

Con esta obra buscamos contribuir a la toma de conciencia de la niñez y juventud, para la conservación del ambiente y las riquezas naturales".

"El sueño de una vida mejor", de José Alberto del Castillo del Aguila, alumno del Colegio San Agustín de Iquitos, es el cuento que reproducimos a continuación. Se trata de una hermosa y pedagógica historia. Sus principales personajes son algunas de las diversas criaturas que habitan las aguas amazónicas, aparecen diversos peces con sus nombres típicos y el delfín de río, o bufeo colorado, uno de los mamíferos acuáticos de esta parte del globo.

Simpática e inteligente criatura sobre la que se han tejido una serie de mitos, como el hecho de que puede convertirse en hombre. Publicamos, además, una de las bellas ilustraciones realizadas por Carlos David del Aguila Insapillo, autor del "Las Uñas del Gato se desploman". Ambos jóvenes han logrado expresar creativamente lo que es preocupación mundial: la imparable destrucción de las riquezas de la Amazonía, uno de los rincones que alberga la mayor diversidad de vida de este azul planeta en que vivimos...

(Martha Meier M.Q.)

Juan era un hombre que trabajaba la tierra en las orillas de los ríos. Sembraba, cosechaba, tumbaba los árboles y se marchaba en busca de otras riberas donde volvía a cortar todos los árboles que encontraba. Y así nuevamente partía sin que nadie le diga nada.

Mientras el efecto de la naturaleza iba dando curso, el cauce del río minaba poco a poco las orillas ya que habían perdido su protección. Entonces, se hizo frágil presa de la erosión del suelo, y en el fondo del río, los habitantes acuáticos vivían un caos insoportable.

Los bujurquis, sábalos, tucunarés, rayas, palometas, yaraquíes, sardinas, el bufeo colorado y otros animales estaban asombrados y preocupados por lo que estaba sucediendo. Después de una conversación apurada y breve decidieron llamar a una reunión de urgencia para que todos puedan opinar sobre lo que estaba ocurriendo con el mundo donde habitaban. La reunión se llevó a cabo bajo la dirección del bujurqui.

- ¡Debemos hacer algo!- exclamó el tucunaré.

- ¡Es el hombre el que está destruyendo el lugar donde vivimos, todo se Nestá

- Volviendo insoportable para nosotros, ya no encontramos dónde Ndescansar, no tenemos la sombra fresca de los árboles, ni mucho Nmenos los frutos para nuestra alimentación!

- ¡Y hasta podemos morir asfixiados! Intervino el sábalo.

- ¡No puede ser! Dijo el bujurqui, tenemos que defender la naturaleza, N.pues es el lugar donde vivimos y allí encontramos nuestra comida Ndiaria.

- ¿Entonces, quién será el que hable con él?- preguntó la palometa.

Y todos dirigieron la mirada hacia el bufeo colorado.

- ¡Serás tú!- dijo el sábalo.

- ¡Tú tienes el don de convertirte en humano y puedes acercarte a él sin Nque te haga daño!- continuó diciendo el pececito.

- Está bien, contestó el bufeo colorado. Seré yo el que hable con él.

Al día siguiente se presentó ante el hombre, quien sin darse cuenta de todo el mal que estaba haciendo a la naturaleza continuaba talando y talando los árboles. El bufeo colorado se le apareció junto a una verde orilla y le dijo: -¿Se da cuenta usted de lo que está provocando con el corte de estos árboles y su ambición de ganar dinero?

El hombre le miró sin sorprenderse y le contestó: - No sé, ni me importa.

- Pues vea hombre - le replicó el "hombre / bufeo". Usted y muchos más Nestán provocando que la tierra de las orillas se erosionen y Ndesmoronen por la falta de defensa que brindan los árboles que usted Nderriba

- ¡Le repito que eso a mí no me importa!- dijo colérico el hombre.

- No se moleste señor, yo sólo quiero advertirle que lo que está haciendo está mal, está dañando la tierra y todos los que vivimos en ella sufrimos las consecuencias. Usted mismo puede sufrir por sus propios actos- terminó de hablar el "bufeo / hombre". Y se alejó tal como apareció.

El hombre murmuró para sus adentros: - eso no me importa mientras yo tenga buenas ganancias. Cuando el sol se ocultaba y el hombre estaba caminando solo, se escuchó el estruendo de un derrumbe y quedó atrapado en la selva. Fue entonces que se dio cuenta que lo dicho por el "aparecido" era cierto. Con el derrumbe fue a dar en el fondo del río y se encontró con el mundo de los peces quienes eran los más afectados. Al ver esto se asustó.

El tucunaré, la palometa, el bujurqui, las sardinas, los boquichicos, los sábalos y el bufeo colorado y todos los amiguitos del agua empezaron a acusarlo y señalándole con las aletas exclamaban: - ¡Culpable! ¡Culpable! ¡Culpable! Entonces apareció el bufeo colorado y le dijo al hombre: - ¿Ya ves? ¡Te lo advertí! ¡Y no me hiciste caso! ¡Ahora eres la víctima de tus propias acciones!

Fue entonces que el hombre despertó de un profundo sueño en donde los animales le sancionaban y le mostraban la destrucción de la naturaleza por sus propias manos. A partir de este sueño se dio cuenta que buscaría ayuda, y que por cada árbol que tumbara, sembraría cuatro arbolitos. Sería, además, promotor de la reforestación del lugar donde vaya, porque conservar la naturaleza es tarea de todos...

"La meta de la vida es vivir en convenio con la Naturaleza" ZENON DE CITIO (335-263 a. C.) Filósofo griego, fundador de la escuela estoica

"La diversidad de las formas de vida, tan numerosas que aún nos falta identificar la mayoría de ellas, es la maravilla más grande de este planeta". E.O. WILSON Investigador vinculado a Harvard, en "Biodiversidad" "Para fines de este siglo, nuestro planeta podría perder entre el 20% y el 50% de sus especies". ARIEL E. LUGO Experto de Puerto Rico "Es de inconmensurable importancia que todos los seres humanos sensibles adquieran una apropiada comprensión de los peligros implícitos en nuestra actual explotación extravagante de los recursos naturales". S. DILLON RIPLEY Especialista del Instituto Smithsonian