Amarillo.
Naranja. Cae la tarde y el río Amazonas y la selva son un
planeta de árboles y aguas solares, o acaso el reflejo de
los incendios que arrasan al bosque para darle sitio a campos de
cultivo, a inmensas extensiones ganaderas.
En una rama guacamayos intensamente azules, dolorosamente solitarios,
observan su amenazado universo. En un paisaje inconfundiblemente
serrano, una campesina inicia labores de reforestación
junto al río, para protegerse de sus desbordes, para conservar
el fértil suelo, sus cosechas... su futuro. En las altas
punas caen diezmadas vicuñas, desangradas por los cazadores
furtivos.
En la costa, lobos marinos descansando bajo el sol, como muertos,
nos recuerdan las persecuciones y masacres perpetradas a lo largo
de las décadas por afanes mercantilistas que dieron más
valor a su fina piel que a la vida, a su importancia ecológica
y a su atractivo para el desarrollo de proyectos eco turísticos.
Dos manos inmensas sujetan amorosamente un bosque, con sus cerros
nevados, cascadas y árboles poblados de vida. Estos son
apenas un puñado de los miles de trabajos presentados al
"II Concurso Nacional de Pintura", organizado por el
Instituto Nacional de Recursos Naturales, Inrena.
Por segundo año consecutivo niñas, niños
y jóvenes de los más remotos rincones del país
empuñaron pinceles y lápices para gritar con trazos
y colores: "Sin recursos naturales no hay vida, para vivir
hay que conservar"...
Los colores con toda su luminosidad llegaron a Lima desde alejados
puntos de nuestro país. Patios y pasillos de la sede capitalina
del Instituto Nacional del Recursos Naturales, Inrena, (organismo
descentralizado del Ministerio de Agricultura), fueron literalmente
"invadidos" por inmensos árboles, por interminables
bosques, por tigrillos, traviesos monos y mariposas, por campesinas
y campesinos, niñas y niños, trabajando unidos para
mejorar su entorno, conservar las riquezas naturales de los que
dependen las personas para su supervivencia, y los pueblos para
progresar y desarrollarse.
ESPLENDOR CAPTURADO
Flora y fauna diversa, paisajes irrepetibles, solidarias jornadas
conservacionistas, angustiosos problemas ambientales... De todo
quedó inmortalizado, "atrapado" con técnicas
varias sobre el universo plano y rectangular del papel, la cartulina
y el lienzo. En total más de dos mil trabajos fueron presentados
por niñas, niños y jóvenes, en esta segunda
versión del "Concurso Nacional de Pintura", convocado
por el Inrena, bajo la acertada coordinación general del
doctor Gastón Galdós. Ante esta "explosión"
de coloridos trazos, de formas a punto de escapar para tomar por
asalto los corazones de quienes los mirasen, venían una
y otra vez aquellas frases:
"El paisaje somos nosotros; el paisaje es nuestro espíritu,
sus melancolías, sus placideces, sus anhelos...",
del gran prosista español de la generación del 98,
José Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo
de Azorín.
Menudo trabajo tuvo el jurado, integrado por Marcela López
de Ruiz, directora general de asuntos especializados del Ministerio
de Relaciones Exteriores; por la periodista experta en temas agrarios
Vilma López; el conocido fotógrafo Heinz Plenge
y quien suscribe estas líneas, para seleccionar a los finalistas
de entre todo ese esplendoroso y gran ramillete de juveniles dibujos
y pinturas con significativo e imperecedero mensaje "verde".
TROMES DEL 96
Tras larga deliberación el jurado consideró como
ganadores en la categoría niños (8 a 11 años)
a: Carlos Enrique Díaz Canales, de Lima; Francisco Medina
Huerta, de Lima; Shirly Curi Salazar, de Huancavelica; Marie Jean
Castañeda Angeles, de Lima. En la categoría jóvenes
(12 a 17 años): Denis Flores Pizarro, de Tarapoto; Dick
Ramos Carbajal, de Tacna; Jorge Luis Falcón Villanueva,
Huanuco; Andrés Muñoz Alvarez Calderón, de
Lima; Antenor Alva Ortiz, de Cajamarca; Leah Rabanal Odar, de
San martín y César Santa Cruz Bustamante, de Lima.
Hubieron, además, varias menciones honrosas.
La premiación se realizará el próximo viernes
13 de diciembre, en la sede del Inrena.
ARTE QUE ADVIERTE
"Conservemos nuestros recursos naturales... son nuestro
futuro". Tal fue el lema motivador para el certamen de este
año. Así más de dos mil trabajos, como hemos
referido en líneas anteriores, trataron de plasmar este
mensaje de manera creativa.
Arte infantil y juvenil que nos advierte sobre el retroceso alarmante
de los bosques... ¡300 mil hectáreas anuales sólo
en nuestra selva!; sobre la creciente y sistemática contaminación
y depredación de los mares, y el peligro de extinción
que ensombrece el destino de diversidad de especies de flora y
fauna silvestres. Formas y colores que son a la vez un soplo de
vida y enseñan sobre otros caminos, nuevos rumbos y posibilidades
para revertir la crisis ecológica que nos afecta. Y creando,
estas niñas, niños y jóvenes aprenden también.
CIENCIA Y CREACION
Ernst Haeckel (1834-1919), biólogo alemán considerado
"padre" de la ecología decía a sus alumnos
de Ciencias Naturales:
"Si no lo han dibujado, no lo han visto". Haeckel,
amén de científico está considerado gran
artista. Son sublimes sus grabados representando a los radiolarios,
clase de protozoarios, diminutas y microscópicas criaturas
marinas. Estas ilustraciones de Haeckel son consideradas, por
los críticos especializados, verdaderas obras de arte.
El sabio y naturalista italiano Antonio Raimondi (1826-1890)
recorrió todos los caminos del Perú para estudiar
las riquezas botánicas, minerales y arqueológicas.
Ha legado a posteridad una serie de hermosísimas acuarelas
de las plantas, flores, frutos y árboles que encontró
en su largo peregrinar por esta tierra nuestra, que asumió
como suya, y donde vivió por espacio de cuarenta años
hasta su muerte en San Pedro de Lloc, capital de la provincia
de Pacasmayo en La Libertad.
El barón alemán Alexander von Humboldt (1769-1859),
que recorrió gran parte de nuestra América, fue
otro estudioso de las ciencias que plasmó la belleza y
detalle de la flora y fauna americana. Estos dibujos complementaron
sus estudios sobre variadas especies hasta entonces desconocidas,
tal es el caso del guácharo. Humboldt descubrió
esta ave en las cavernas de Caripe, Venezuela, y la describió
por vez primera para la Ciencia, bautizándola como Steatornis
caripensis. El guácharo habita también en puntos
de nuestra selva, como Cutervo o Tingo María, y otros puntos
de la América tropical. Científicos que hicieron
arte, quizá sin proponérselo.
En la otra cara de la medalla tenemos a artistas que a través
de su oficio han permitido el mayor conocimiento del planeta en
que habitamos. Sobresale aquí la alemana Maria Sibila Merian
(1647-1717), natural de Frankfurt. Esta pintora del siglo diecisiete
aprendió a descifrar el misterio de la metamorfosis de
los insectos, en las largas horas que pasaba recreando pétalos,
tallos y estambres con sus pinceles. Si dibujaba una rosa, pintaba
también cada larva, cada huevo, cada bicho que en ella
hallaba. Gracias al apoyo de la corona holandesa viajó
hasta la Amazonía, fue la primera europea que llegó
a estudiar los bosques de Surinam.
Sus dibujos revelaron a la Ciencia la existencia de criaturas
tan distintas como las zarigueyas (marsupiales neo-tropicales,
emparentadas con los canguros) o la mismísima y "repudiable"
tarántula, entre otras.
SEGUIR ANDANDO
Arte y ecología. Ciencia y arte. ¿Hay en realidad
una línea que divide estas dos disciplinas? Arte y Ciencia.
Ciencia y Arte.
Dos ramas del saber humano que no pueden ni deben desligarse.
El mayor don que tiene la raza humana es el don de crear y con
él puede contribuir a elevar el espíritu de los
pueblos, a construir la paz, y en el caso del concurso del Inrena
a crear una sólida conciencia "verde".
Gastón Galdós, coordinador general del mismo, informa
que la tercera versión de este importantísimo certamen
tendrá convocatoria internacional y que, como este año,
las mejores obras se difundirán como postales y tarjetas
navideñas.
El arte nos da un mensaje claro: las mujeres y los hombres estamos
aquí para crear, para construir... ¡jamás
para destruir!
Ante los trabajos presentados por tantos y tantas niñas
y jóvenes del país comprendemos, una vez más,
que nada nos acerca más a nuestra única razón
de ser, a nuestra esencia verdadera, que el arte en cualquiera
de sus manifestaciones...
MARTHA MEIER MIRO QUESADA
"La naturaleza es el fruto del ingenio del Creador El arte