Diario El Comercio Lima -Perú
04-12-1996

Martha Meier MQ.

 
Colores y educación ambiental
Pintando la vida...
 
Amarillo. Naranja. Cae la tarde y el río Amazonas y la selva son un planeta de árboles y aguas solares, o acaso el reflejo de los incendios que arrasan al bosque para darle sitio a campos de cultivo, a inmensas extensiones ganaderas.

En una rama guacamayos intensamente azules, dolorosamente solitarios, observan su amenazado universo. En un paisaje inconfundiblemente serrano, una campesina inicia labores de reforestación junto al río, para protegerse de sus desbordes, para conservar el fértil suelo, sus cosechas... su futuro. En las altas punas caen diezmadas vicuñas, desangradas por los cazadores furtivos.

En la costa, lobos marinos descansando bajo el sol, como muertos, nos recuerdan las persecuciones y masacres perpetradas a lo largo de las décadas por afanes mercantilistas que dieron más valor a su fina piel que a la vida, a su importancia ecológica y a su atractivo para el desarrollo de proyectos eco turísticos. Dos manos inmensas sujetan amorosamente un bosque, con sus cerros nevados, cascadas y árboles poblados de vida. Estos son apenas un puñado de los miles de trabajos presentados al "II Concurso Nacional de Pintura", organizado por el Instituto Nacional de Recursos Naturales, Inrena.

Por segundo año consecutivo niñas, niños y jóvenes de los más remotos rincones del país empuñaron pinceles y lápices para gritar con trazos y colores: "Sin recursos naturales no hay vida, para vivir hay que conservar"...

Los colores con toda su luminosidad llegaron a Lima desde alejados puntos de nuestro país. Patios y pasillos de la sede capitalina del Instituto Nacional del Recursos Naturales, Inrena, (organismo descentralizado del Ministerio de Agricultura), fueron literalmente "invadidos" por inmensos árboles, por interminables bosques, por tigrillos, traviesos monos y mariposas, por campesinas y campesinos, niñas y niños, trabajando unidos para mejorar su entorno, conservar las riquezas naturales de los que dependen las personas para su supervivencia, y los pueblos para progresar y desarrollarse.

ESPLENDOR CAPTURADO

Flora y fauna diversa, paisajes irrepetibles, solidarias jornadas conservacionistas, angustiosos problemas ambientales... De todo quedó inmortalizado, "atrapado" con técnicas varias sobre el universo plano y rectangular del papel, la cartulina y el lienzo. En total más de dos mil trabajos fueron presentados por niñas, niños y jóvenes, en esta segunda versión del "Concurso Nacional de Pintura", convocado por el Inrena, bajo la acertada coordinación general del doctor Gastón Galdós. Ante esta "explosión" de coloridos trazos, de formas a punto de escapar para tomar por asalto los corazones de quienes los mirasen, venían una y otra vez aquellas frases:

"El paisaje somos nosotros; el paisaje es nuestro espíritu, sus melancolías, sus placideces, sus anhelos...", del gran prosista español de la generación del 98, José Martínez Ruiz, más conocido por su seudónimo de Azorín.

Menudo trabajo tuvo el jurado, integrado por Marcela López de Ruiz, directora general de asuntos especializados del Ministerio de Relaciones Exteriores; por la periodista experta en temas agrarios Vilma López; el conocido fotógrafo Heinz Plenge y quien suscribe estas líneas, para seleccionar a los finalistas de entre todo ese esplendoroso y gran ramillete de juveniles dibujos y pinturas con significativo e imperecedero mensaje "verde".

TROMES DEL 96

Tras larga deliberación el jurado consideró como ganadores en la categoría niños (8 a 11 años) a: Carlos Enrique Díaz Canales, de Lima; Francisco Medina Huerta, de Lima; Shirly Curi Salazar, de Huancavelica; Marie Jean Castañeda Angeles, de Lima. En la categoría jóvenes (12 a 17 años): Denis Flores Pizarro, de Tarapoto; Dick Ramos Carbajal, de Tacna; Jorge Luis Falcón Villanueva, Huanuco; Andrés Muñoz Alvarez Calderón, de Lima; Antenor Alva Ortiz, de Cajamarca; Leah Rabanal Odar, de San martín y César Santa Cruz Bustamante, de Lima. Hubieron, además, varias menciones honrosas.

La premiación se realizará el próximo viernes 13 de diciembre, en la sede del Inrena.

ARTE QUE ADVIERTE

"Conservemos nuestros recursos naturales... son nuestro futuro". Tal fue el lema motivador para el certamen de este año. Así más de dos mil trabajos, como hemos referido en líneas anteriores, trataron de plasmar este mensaje de manera creativa.

Arte infantil y juvenil que nos advierte sobre el retroceso alarmante de los bosques... ¡300 mil hectáreas anuales sólo en nuestra selva!; sobre la creciente y sistemática contaminación y depredación de los mares, y el peligro de extinción que ensombrece el destino de diversidad de especies de flora y fauna silvestres. Formas y colores que son a la vez un soplo de vida y enseñan sobre otros caminos, nuevos rumbos y posibilidades para revertir la crisis ecológica que nos afecta. Y creando, estas niñas, niños y jóvenes aprenden también.

CIENCIA Y CREACION

Ernst Haeckel (1834-1919), biólogo alemán considerado "padre" de la ecología decía a sus alumnos de Ciencias Naturales:

"Si no lo han dibujado, no lo han visto". Haeckel, amén de científico está considerado gran artista. Son sublimes sus grabados representando a los radiolarios, clase de protozoarios, diminutas y microscópicas criaturas marinas. Estas ilustraciones de Haeckel son consideradas, por los críticos especializados, verdaderas obras de arte.

El sabio y naturalista italiano Antonio Raimondi (1826-1890) recorrió todos los caminos del Perú para estudiar las riquezas botánicas, minerales y arqueológicas. Ha legado a posteridad una serie de hermosísimas acuarelas de las plantas, flores, frutos y árboles que encontró en su largo peregrinar por esta tierra nuestra, que asumió como suya, y donde vivió por espacio de cuarenta años hasta su muerte en San Pedro de Lloc, capital de la provincia de Pacasmayo en La Libertad.

El barón alemán Alexander von Humboldt (1769-1859), que recorrió gran parte de nuestra América, fue otro estudioso de las ciencias que plasmó la belleza y detalle de la flora y fauna americana. Estos dibujos complementaron sus estudios sobre variadas especies hasta entonces desconocidas, tal es el caso del guácharo. Humboldt descubrió esta ave en las cavernas de Caripe, Venezuela, y la describió por vez primera para la Ciencia, bautizándola como Steatornis caripensis. El guácharo habita también en puntos de nuestra selva, como Cutervo o Tingo María, y otros puntos de la América tropical. Científicos que hicieron arte, quizá sin proponérselo.

En la otra cara de la medalla tenemos a artistas que a través de su oficio han permitido el mayor conocimiento del planeta en que habitamos. Sobresale aquí la alemana Maria Sibila Merian (1647-1717), natural de Frankfurt. Esta pintora del siglo diecisiete aprendió a descifrar el misterio de la metamorfosis de los insectos, en las largas horas que pasaba recreando pétalos, tallos y estambres con sus pinceles. Si dibujaba una rosa, pintaba también cada larva, cada huevo, cada bicho que en ella hallaba. Gracias al apoyo de la corona holandesa viajó hasta la Amazonía, fue la primera europea que llegó a estudiar los bosques de Surinam.

Sus dibujos revelaron a la Ciencia la existencia de criaturas tan distintas como las zarigueyas (marsupiales neo-tropicales, emparentadas con los canguros) o la mismísima y "repudiable" tarántula, entre otras.

SEGUIR ANDANDO

Arte y ecología. Ciencia y arte. ¿Hay en realidad una línea que divide estas dos disciplinas? Arte y Ciencia. Ciencia y Arte.

Dos ramas del saber humano que no pueden ni deben desligarse. El mayor don que tiene la raza humana es el don de crear y con él puede contribuir a elevar el espíritu de los pueblos, a construir la paz, y en el caso del concurso del Inrena a crear una sólida conciencia "verde".

Gastón Galdós, coordinador general del mismo, informa que la tercera versión de este importantísimo certamen tendrá convocatoria internacional y que, como este año, las mejores obras se difundirán como postales y tarjetas navideñas.

El arte nos da un mensaje claro: las mujeres y los hombres estamos aquí para crear, para construir... ¡jamás para destruir!

Ante los trabajos presentados por tantos y tantas niñas y jóvenes del país comprendemos, una vez más, que nada nos acerca más a nuestra única razón de ser, a nuestra esencia verdadera, que el arte en cualquiera de sus manifestaciones...

MARTHA MEIER MIRO QUESADA

"La naturaleza es el fruto del ingenio del Creador El arte