Diario El Comercio Lima -Perú
01-12-1996

Martha Meier MQ.

 
Bosques y alimentos
Arboles: Despensas para la vida...
 

En días recientes se realizó en Roma, Italia, la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. Uno de los múltiples puntos tratados en dicha reunión, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, fue la necesidad de proteger y manejar racionalmente las riquezas de los bosques del planeta, considerados uno de los principales pilares de la seguridad alimentaría.

Cabe recordar, sin embargo, que según datos revelados recientemente por el diario El País de Madrid... ¡94 por ciento de los bosques del mundo carece de protección!

Así una de las despensas principales para el futuro de la humanidad, amén de hábitat de las más diversas criaturas, está retrocediendo a pasos agigantados. Sólo en nuestra Amazonía se pierden anualmente trescientas mil hectáreas de selvas y la mayor parte de los bosques que alguna vez existieron en la costa y sierra del Perú han desaparecido, generando más hambre, desocupación y miseria.

En el afán de contribuir con la mayor comprensión de las vinculaciones entre los bosques, los árboles y la nutrición, la oficina de la FAO en Lima ha editado un interesante boletín sobre la mencionada Cumbre Mundial, de la que extraemos algunos valiosos datos y añadimos otros para la nota que difundimos a continuación...

Los bosques son de vital importancia para la nutrición de la población rural pobre.

Estas mujeres y hombres dependen, más que otras personas, de los árboles para mejorar sus economías y principalmente para obtener alimentos. Según lo expresa la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) "Los árboles son esenciales para la supervivencia de los habitantes de las zonas boscosas del planeta, tanto de los que se dedican a la caza y recolección, además de los trescientos millones de agricultores migratorios y de los millones de familias de pequeños agricultores y campesinos sin tierras, que viven en las inmediaciones de los bosques o en las sabanas, o cultivan árboles en sus fincas y caseríos".

SEGURO DE VIDA

Los alimentos procedentes de los bosques pueden ser una garantía para evitar hambrunas, ya sea en caso de escasez estacional o en situaciones de emergencia derivadas de las sequías, inundaciones o las guerras. Frecuentemente los hogares rurales dependen de estos alimentos cuando las reservas de la cosecha anterior se han agotado y falta aún madurar el próximo cultivo.

Son principalmente las mujeres las que obtienen de estos recursos, tanto suplementos nutritivos como alimentos para situaciones de emergencia, amén de leña para cocinar y muchos otros productos necesarios para asegurar el bienestar y mejorar las economías de sus familias.

COMIDA Y VERDOR

Casi todas las personas consumen, en una u otra forma, alimentos procedentes de los árboles: frutales y árboles de nueces, cocoteros, bananos, olivos, etc... Paltas, mangos, guayabas, castañas son algunos de los frutos, algunos de ellos silvestres, que han "brincado" de los bosques del Tercer Mundo a la "fama" y "popularidad" en los principales mercados del globo.

El fruto del célebre "baobab" (árbol tropical africano inmortalizado en "El Principito" de Antoine de Saint-Exupery) supera el contenido de vitamina C de la naranja.

En nuestra selva existen frutos como el "camu-camu" con altísimas concentraciones de esta vitamina, o también el "aguaje" pequeño fruto de una palmera de nuestra selva que contiene muchísima vitamina A. Sé
conocen también hojas silvestres cuyo contenido de riboflavina (vitamina B2) es mayor que la de huevos, leche, nueces o pescado.

No debemos olvidar, además, que a lo largo y ancho del planeta numerosas familias cultivan árboles en sus huertos domésticos. Así añaden a su dieta frutas, hojas comestibles y otros productos.

Los alimentos de los bosques se utilizan tradicionalmente para complementar la dieta básica, aportando vitaminas, sales minerales y proteínas que no están presentes en los cultivos alimentarios amiláceos, es decir aquellos que contienen almidón como la yuca, el maíz, etc... En las selvas, incluida nuestra Amazonía, se consume habitualmente insectos que constituyen una importante fuente de proteínas.

Distintos árboles proporcionan, además, aceites, indispensables para cocinar y para muchos otros usos domésticos. Los hongos son otra fuente de proteínas y sales minerales que permiten variar la dieta. A todo esto hay que sumar la carne de monte, el pescado, etc...

SALUD ENTRE LAS RAMAS

La FAO informa que para protegerse de los depredadores naturales muchos árboles producen sustancias químicas, que a menudo tienen propiedades curativas y resultan vitales para la salud familiar. "Por ejemplo, en las selvas de América Latina, el árbol copayero -indican- produce una sustancia que se emplea como expectorante".

En nuestro país la "sangre de drago" (o "grado") extraída de un árbol amazónico es utilizada por la medicina tradicional para curar variedad de dolencias como: llagas, úlceras, entre otros. Tenemos también la célebre "uña de gato" reconocida como antiinflamatorio y con propiedades anticancerígenos.

La medicina popular, basada principalmente en el saber sobre las plantas, es la forma de tratamiento médico utilizada al menos por... ¡tres cuartas partes de la población mundial, aunque según algunos analistas la cifra alcanzaría al noventa por ciento!

Los productos forestales proporcionan remedios importantes para las enfermedades de los animales domésticos. La resistencia de muchos cultivos a las plagas también depende de la diversidad biológica, que es la clave de la obtención de variedades mejoradas de cultivos y de la selección de razas animales. Las arboledas y bosques constituyen, especialmente en los trópicos, ricos depósitos de diversidad biológica.


VARIADO VECINDARIO

Los árboles constituyen, además, hábitat de animales, insectos y plantas que indirectamente contribuyen a la nutrición humana. Si hablamos de las costas, por ejemplo, los bosques de mangle, o manglares, que en el Perú cubren apenas entre siete y nueve mil hectáreas, son indispensables para el ciclo vital de importantes especies nutritivas, tanto de peces, como crustáceos entre otras.

A nivel mundial los manglares cubren, aproximadamente, 1 600 km2. El célebre oceanógrafo francés Jacques Cousteau ha comparado a estos ecosistemas con el vientre materno ya que resultan indispensables para el ciclo vital de variadas criaturas.

Se considera que por lo menos tres cuartas partes de las pesquerías a nivel planetario dependen de los bosques de mangle. Cangrejos, langostinos, ostras, conchas y muchas otras especies comestibles acuáticas pasan su fase larvaria, se alimentan y crían, en estos ecosistemas forestales costeros.

En todos los bosques habitan variedad de insectos. Además del consumo directo los bichos contribuyen con la alimentación humana de variadas maneras. Un ejemplo lo tenemos en la miel, en palabras de la FAO "universalmente valorada por su alto contenido de calorías". A lo largo del año, pues, las flores de los árboles y de las plantas, que crecen bajo el dosel forestal, ofrecen su néctar y polen a laboriosas y utilísimas abejas.

AVANZAR SIN DESTRUIR

Para la FAO es imprescindible la creación de políticas e instituciones forestales con capacidad de respuesta a las necesidades de las familias que obtienen de los árboles una parte significativa de sus alimentos. Indica: "los gobiernos y las instituciones forestales pueden aumentar considerablemente la seguridad alimentaría de los pequeños agricultores y la población rural pobre. Es necesario que las comunidades locales estén en condiciones de utilizar las tierras forestales y recoger los productos de los bosques sin ejercer una presión excesiva sobre el ambiente.

La integración efectiva de los bosques en los planes de desarrollo ayudará a aprovechar los valores de éstos para un proceso constructivo que permita mejorar la nutrición a nivel mundial".

LOS BOSQUES Y LA NUTRICION (FAO)

"Los bosques y los árboles ayudan de muchas maneras a mejorar la alimentación y a combatir el hambre de las comunidades locales y las familias rurales. No solamente les ofrecen una fuente directa de alimentos y sustancias medicinales, sino que también, al incrementar sus ingresos y mejorar su producción agrícola, contribuyen en forma indirecta a darles mayor acceso a los alimentos.

De hecho, sin el aporte de los árboles y los bosques a la seguridad alimentaría, el hambre y la malnutrición alcanzarían proporciones considerablemente mayores".