Diario El Comercio Lima -Perú
22 -03-1995

Martha Meier MQ.

 
Miel, polen y jalea
Las abejas y los tesoros de las flores...
 

Les basta una flor para hacer ese milagro brillante, nutritivo y saludable. La curiosa abeja es un pequeño y utilísimo insecto, del orden de los himenópteros, capaz de transformar el alma dulce de las flores en un producto valiosísimo: la miel. Tras una digestión parcial, o fermentación del polen y el néctar dentro de su organismo, las abejas la regurgitan. Esta sustancia es depositada entonces, en diferentes celdillas del panal.

De unas extraen lo necesario para su diario consumo; guardan el resto como reserva para las épocas de poca floración, como el invierno. Estas "despensas" son selladas con cera. Las precavidas abejas completan su labor, añadiendo una gotita de ácido fórmico. Tal químico natural permite la conservación, por largos períodos, del vital alimento. Pero nuestras "fábricas voladoras" saben producir otras cosillas como la "jalea real"...

Utilizada para alimentar a las larvas en los primerísimos días de vida, la "jalea real" es el alimento fundamental de la reina. Se trata de una peculiar secreción de sus glándulas supra-cerebrales. Es particularmente nutritiva y rica en vitaminas. Que una hembra sea fecunda -es decir "reina" y no estéril "obrera"- depende del período con que se la alimente con ella.

Desde tiempos remotos, los seres humanos hemos sabido aprovechar los regalos de las colmenas. En antiquísimas tumbas egipcias se han encontrado numerosos recipientes con el dulce milagro. Pese a los miles de años transcurridos, esta miel se encontraba en buen estado.

Revalorar la labor de estos insectos y la importancia de sus productos para la alimentación de la creciente raza humana contribuirá, sin duda, a la conservación de nuestros bosques. Las abejas nos permiten obtener beneficios de ellos sin alterarlos, prácticamente... ¡sin tocarlos! Es en esa óptica que el conocido ingeniero agrónomo, Benjamín Almanza Ocampo, nos ilustra. Estas pequeñas criaturas haladas merecen mayor atención. Ellas nos enseñan cómo utilizar nuestros bosques sin derribar los árboles...

Dentro del grave problema de la alimentación humana, en los países eufemísticamente llamados "en desarrollo", aún no se tiene conciencia del papel que desempeñan las abejas con su abundante producción de miel, polen y jalea real.

"DULCES" PLANTAS

Entre los componentes de los bosques tenemos especies sumamente valiosas: Las plantas "mielíferas", es decir útiles para las abejas y su producción de miel.

En la denominada zona árida peruana se encuentra un árbol silvestre muy frondoso que se conoce, vulgarmente, como "Pati" (Bombax weberbauri). En las márgenes de los ríos se encuentra la Tessaria integrifolia. Estas dos plantas son magníficas para la producción de miel.

Lógicamente con un más detenido estudio han de conocerse otras especies valiosas, en este campo tan poco aprovechado.

Una especie introducida hace más de cien años en nuestro país, el eucalipto, se ha adaptado magníficamente en los ambientes serranos. Se trata de una especie de excepcional valor para la producción de miel, desde que florece precisamente en los meses de invierno, cuando otras plantas no lo hacen. La miel de los eucaliptos es una ayuda contra las afecciones respiratorias. No debemos olvidar que sus hojas y flores contienen el aceite esencial "eucaliptol".

MILENARIA MEDICINA

Es uno de los alimentos más antiguos. Reza en el "Corán" que Mahoma la recomendaba como la "medicina que cura todos los males". Hipócrates, el padre de la medicina, decía: "mejora y hace desaparecer pústulas, termina con la ulceración de la boca, cura el carbunclo y las vesículas de pus". Galeno, indistintamente, decía que había que aplicarla a los ojos.

Los romanos la tomaban como afrodisíaco, especialmente en la noche de bodas, pues siempre había una orza (depósito de barro cocido), llena de miel como signo de fecundidad. De allí lo de "Luna de Miel".

Es tradicional que las abuelas de antaño, para curar los resfriados, prepararan un vaso de leche caliente, con unas gotas de cognac y una buena cucharada de miel. Se sabe que sirve, además, de ligero laxante y que es benéfica en casos de artritis.

La aparición del azúcar blanca -que no tiene más que ausencia de vitaminas y sales minerales- ha relegado al olvido a la maravillosa miel de abejas. El cultivo de la caña de azúcar, además, demanda grandes esfuerzos e inversiones y un desperdicio desproporcionado de agua y tierras agrícolas, para un producto nada alimenticio y hasta perjudicial.

DORADA JOYA

La miel es, nada más y nada menos, que el néctar de las flores recogido por las abejas. Es una solución débil de azúcar en agua. Hay 16 formas de azúcar natural conocidas, siendo dos las más predominantes: la fructosa y la glucosa. El funcionamiento de la enzima "invertasa", sobre los azúcares, los hace más fácilmente digeribles siendo el 76% de los componentes de la miel. Esta posee elementos nutritivos como hierro, cal, sodio, magnesio, sílice, cloro, potasio y las vitaminas del complejo B, la vitamina C y proteínas con sus aminoácidos.

PARTICULAS DE VIDA

Desde el punto de vista botánico, en las plantas fanerógamas (con flores) el "polen" es el elemento fecundante masculino que porta el estambre. En el mundo de la salud natural se le llama "aliado contra la vejez"; "partículas de energía y juventud"; "bomba nutritiva", etc.

El "polen" está constituido por pequeños gránulos anaranjados, que se adhieren a las vellosidades de las abejas cuando éstas se posan para extraer el néctar de las flores.

En principio el polen es el alimento fundamental de las abejas, por su alto contenido de proteínas, que proporcionan nada menos que... ¡17! Aminoácidos de los cuales están presentes ocho, de los diez, llamados "esenciales para la vida".

El polen contiene también vitaminas como la C,D,E,B1 y B6, hormonas, ácido láctico, azucares y materiales aún desconocidos. En elementos minerales hay que señalar: las sales de potasio, fósforo, calcio, magnesio, azufre, cloro, hierro y cobre. Sin el polen las abejas no podrían vivir...

COMIDA DE REINAS

El cerebro de las abejas jóvenes segregan la famosísima "jalea real". Es un alimento de hormonas. Alimento vivo. Como tal posee una serie de propiedades vivificantes, que han sido materia de profundos estudios.

La reina de la colmena, es una abeja joven que se alimenta solamente de "jalea real". Gracias a ella es la única que obtiene la ansiada fecundidad, y se reproduce en apartamentos especiales, en los que las obreras no tienen acceso. Mientras las obreras viven apenas pocas semanas, gracias a su especial "comida" la reina puede vivir hasta... ¡cinco años!

BICHOS UTILES

Toda actividad en la promoción de la cría a gran escala de insectos útiles, como las abejas, es de enorme trascendencia en un país grandemente desnutrido como es el Perú. La proliferación de las colmenas no requieren grandes financiamientos sino decisión y creatividad...

ING.BENJAMIN ALMANZA OCAMPO.