Niñas y niños son
personajes centrales de la celebración navideña.
Cada pequeño, por su pureza, nos recuerda mejor que nadie
a ese Dios que está por nacer. En estas fechas las familias
se esfuerzan al máximo y juntan moneda tras moneda para
que los "enanos" de la casa tengan, al menos, un regalito.
Muchas veces, sin embargo, no se reflexiona sobre aquellos regalos
y su mensaje negativo, de violencia, de frivolidad. Si tiene la
posibilidad de comprar un regalo para sus hijos elija el mejor
de todos...¡un mañana mejor! ¿Juguetes para
la paz o para la guerra y la desigualdad? En sus manos está
la decisión de buscar, o no, el "J.B." (Juguete
Bueno)...
La estancia en penumbra. El aire quieto. Todo huele a navidad.
Como plumas de fuego refulgen las guirnaldas de papel metálico.
Pequeñas luces envuelven un ciprés. Enjambre de
estrellas. Luciérnagas multicolores.
La familia está reunida. "Noche de Paz. Noche de
Amor..." El dulce villancico arrulla la Noche Buena. Una
sombra corre por el pasadizo. Un niño, como un ágil
duende, se lanza sobre el montón de paquetes. Su pequeña
mano rasga un papel con la cara de Papa Noel. Aparece entonces
una fría y amenazante pistola...de juguete, por supuesto.
¿NOCHE DE PAZ?
Navidad, nos han enseñado, es tiempo de paz, reconciliación
y recogimiento. ¿Por qué se obsequian a nuestras
niñas y niños juguetes de muerte y violencia? Si
es tiempo para compartir ¿Por qué se fomenta, con
ciertos juguetes, divisiones irreconciliables entre lo masculino
y lo femenino? ¿Por qué se propicia el egoísmo,
el aislamiento no reflexivo, la frivolidad y el enfrentamiento?
"El juguete sirve para que la niñez exprese sus emociones
y aprenda a relacionarse con sus semejantes. Es por tanto poderoso
instrumento de desarrollo de la personalidad, del carácter.
Cuando son adecuados despiertan la imaginación, la creatividad,
enseñan a respetar la vida, a construir, desarrollan intereses,
propician la manifestación del talento artístico,
o bien llevan a reflexión sobre el mundo que les rodea
o permiten el fortalecimiento del cuerpo. A través de los
juguetes niñas y niños socializan su conducta y
acciones futuras"; así lo expresa un folleto de "Sirena:
Comunicación y Educación para la Paz y el Progreso".
CONSTRUYENDO EL FUTURO
Cuando apenas tenía nueve años Kurt Semm recibió
como regalo un torno. En él aprendió a hacer tuercas
y tornillos. A los once años ya construía motores
con todas sus piezas para el aeromodelismo. ¿Quién
es Semm? Se trata de un renombrado médico alemán
que ha revolucionado las técnicas de cirugía, con
instrumentos que él mismo inventa y fabrica. Por él
existe una rama nueva en la medicina: la "cirugía
de invasión mínima". Sus creaciones sirven
para que médicos de todo el mundo operen sin necesidad
de abrir heridas mayores que las del tamaño de un ojal.
¿Qué tal? Sin duda el "regalo" que recibió
en la infancia es, en mucho, "responsable" de tan grande
avance a favor de la salud humana.
"El deseo que tenemos de contemplar ciertos objetos...está
ligado a las emociones fortuitas de nuestra juventud... En la
impaciencia que yo tenía de contemplar el Océano
Pacífico desde lo alto de la cadena de los Andes, entraba
por algo el interés con que de niño había
escuchado el relato de la expedición audaz llevada a cabo
por Vasco Nuñez de Balboa...". Así trataba
de explicarse el barón Alexander von Humboldt (1769-1859)
esa vocación de investigador y viajero incansable que lo
hizo recorrer medio mundo para, entre otras muchísimas
cosas, estudiar este gran mar y sus particularidades.
Antonio Raimondi contaba cómo siendo muy pequeño
la visión de un gigantesco cactus oriundo del Perú,
cuyas ramas añosas se extendían por el techo de
un invernadero en un jardín botánico italiano, le
despertaron el interés en las Ciencias Naturales y la convicción
de que algún día debía venir a estas tierras
para estudiar su magnífica flora. Queda claro pues cómo
un "regalo", un relato, o una visita a algún
lugar de interés puede "cambiar" el futuro, para
bien de todos...
COMPRA RESPONSABLE
Una pelota. Un libro. Rompecabezas. Pinceles y colores. Juegos
de mesa para integrar a la familia o a la "mancha".
Video-juegos creativos, educativos. Patines. Bicicletas. Microscopios.
Tiernos muñecos de peluche. Una soga para saltar. Cualquier
instrumento musical. Una pequeña cámara fotográfica.
Un equipo para hacer experimentos. Cualquier cosa para armar.
Hay toda una gama de posibilidades. Sea responsable al escoger.
Empezar a cambiar el mundo está en nuestras manos.
Busquemos regalos que eduquen en el amor y el respeto a la vida,
en la tolerancia con nuestros semejantes. ¿O es que preferimos
a niños que sólo juegan con niños, a matar,
y niñas que no exploran ni ven más allá de
sus pequeños espejos con mango de plástico?..