Diario El Comercio Lima -Perú
23 -12-1995

Martha Meier MQ.

 
Juguetes para la paz.
Regalando un mañana mejor...
 

Niñas y niños son personajes centrales de la celebración navideña. Cada pequeño, por su pureza, nos recuerda mejor que nadie a ese Dios que está por nacer. En estas fechas las familias se esfuerzan al máximo y juntan moneda tras moneda para que los "enanos" de la casa tengan, al menos, un regalito. Muchas veces, sin embargo, no se reflexiona sobre aquellos regalos y su mensaje negativo, de violencia, de frivolidad. Si tiene la posibilidad de comprar un regalo para sus hijos elija el mejor de todos...¡un mañana mejor! ¿Juguetes para la paz o para la guerra y la desigualdad? En sus manos está la decisión de buscar, o no, el "J.B." (Juguete Bueno)...

La estancia en penumbra. El aire quieto. Todo huele a navidad.

Como plumas de fuego refulgen las guirnaldas de papel metálico. Pequeñas luces envuelven un ciprés. Enjambre de estrellas. Luciérnagas multicolores.

La familia está reunida. "Noche de Paz. Noche de Amor..." El dulce villancico arrulla la Noche Buena. Una sombra corre por el pasadizo. Un niño, como un ágil duende, se lanza sobre el montón de paquetes. Su pequeña mano rasga un papel con la cara de Papa Noel. Aparece entonces una fría y amenazante pistola...de juguete, por supuesto.

¿NOCHE DE PAZ?

Navidad, nos han enseñado, es tiempo de paz, reconciliación y recogimiento. ¿Por qué se obsequian a nuestras niñas y niños juguetes de muerte y violencia? Si es tiempo para compartir ¿Por qué se fomenta, con ciertos juguetes, divisiones irreconciliables entre lo masculino y lo femenino? ¿Por qué se propicia el egoísmo, el aislamiento no reflexivo, la frivolidad y el enfrentamiento?

"El juguete sirve para que la niñez exprese sus emociones y aprenda a relacionarse con sus semejantes. Es por tanto poderoso instrumento de desarrollo de la personalidad, del carácter. Cuando son adecuados despiertan la imaginación, la creatividad, enseñan a respetar la vida, a construir, desarrollan intereses, propician la manifestación del talento artístico, o bien llevan a reflexión sobre el mundo que les rodea o permiten el fortalecimiento del cuerpo. A través de los juguetes niñas y niños socializan su conducta y acciones futuras"; así lo expresa un folleto de "Sirena: Comunicación y Educación para la Paz y el Progreso".

CONSTRUYENDO EL FUTURO

Cuando apenas tenía nueve años Kurt Semm recibió como regalo un torno. En él aprendió a hacer tuercas y tornillos. A los once años ya construía motores con todas sus piezas para el aeromodelismo. ¿Quién es Semm? Se trata de un renombrado médico alemán que ha revolucionado las técnicas de cirugía, con instrumentos que él mismo inventa y fabrica. Por él existe una rama nueva en la medicina: la "cirugía de invasión mínima". Sus creaciones sirven para que médicos de todo el mundo operen sin necesidad de abrir heridas mayores que las del tamaño de un ojal. ¿Qué tal? Sin duda el "regalo" que recibió en la infancia es, en mucho, "responsable" de tan grande avance a favor de la salud humana.

"El deseo que tenemos de contemplar ciertos objetos...está ligado a las emociones fortuitas de nuestra juventud... En la impaciencia que yo tenía de contemplar el Océano Pacífico desde lo alto de la cadena de los Andes, entraba por algo el interés con que de niño había escuchado el relato de la expedición audaz llevada a cabo por Vasco Nuñez de Balboa...". Así trataba de explicarse el barón Alexander von Humboldt (1769-1859) esa vocación de investigador y viajero incansable que lo hizo recorrer medio mundo para, entre otras muchísimas cosas, estudiar este gran mar y sus particularidades.

Antonio Raimondi contaba cómo siendo muy pequeño la visión de un gigantesco cactus oriundo del Perú, cuyas ramas añosas se extendían por el techo de un invernadero en un jardín botánico italiano, le despertaron el interés en las Ciencias Naturales y la convicción de que algún día debía venir a estas tierras para estudiar su magnífica flora. Queda claro pues cómo un "regalo", un relato, o una visita a algún lugar de interés puede "cambiar" el futuro, para bien de todos...

COMPRA RESPONSABLE

Una pelota. Un libro. Rompecabezas. Pinceles y colores. Juegos de mesa para integrar a la familia o a la "mancha". Video-juegos creativos, educativos. Patines. Bicicletas. Microscopios. Tiernos muñecos de peluche. Una soga para saltar. Cualquier instrumento musical. Una pequeña cámara fotográfica. Un equipo para hacer experimentos. Cualquier cosa para armar. Hay toda una gama de posibilidades. Sea responsable al escoger. Empezar a cambiar el mundo está en nuestras manos.

Busquemos regalos que eduquen en el amor y el respeto a la vida, en la tolerancia con nuestros semejantes. ¿O es que preferimos a niños que sólo juegan con niños, a matar, y niñas que no exploran ni ven más allá de sus pequeños espejos con mango de plástico?..