En
nuestro país un grupo multidisciplinario de mujeres y hombres
de ciencia investiga, silenciosamente, el entorno y aporta reveladores
datos. Son expertos en los olvidados organismos gubernamentales
e integrantes del "Grupo Peruano de Estudios del Cambio Climático".
A lo largo y ancho del globo, equipos similares trabajan en la
misma óptica, correspondindo a los compromisos adquiridos
en Rio de Janeiro, durante la Eco-92. Sin embargo...
Mucho antes que la conciencia "verde" tomara por asalto
a los más diversos sectores de nuestra sociedad, estos
científicos peruanos ya habian avanzado en asuntos como
la prevención y evaluación del impacto ambiental...
La investigación científica tiene la misión
fundamental de ser "develadora de la verdad", según
lo diría el filósofo alemán Martin Heidegger
(l889-l976).
Tomemos por ejemplo nuestro tema semanal: la Ecología...
Para alcanzar progresos reales en torno a su problemática
se requiere un conocimiento cabal, profundo y global de los procesos
naturales.
La posibilidad de investigar a fondo requiere, a su vez, el constante
desarrollo y perfeccionamiento de métodos y técnicas.
El avance de la Ciencia y la Tecnología es, pues, fundamental
para la evaluación realista, prevención y recuperación
de nuestro maltratado entorno.
Ahora bien, lamentablemente el desconocimiento y la falta de
previsión ha llevado a que muchos progresos de la humanidad,
como el desarrollo tecnológico, deriven no pocas veces
en deshumanización y crisis ambiental.
Debemos rescatar la verdadera función de la Ciencia y
la Tecnología, únicas herramientas que permiten
el avance de la civilización.
Ciencia y Tecnología al servicio de las grandes causas
humanas.
Ciencia y Tecnología al servicio del mejor conocimiento
de nuestro pequeño y azul planeta. Ese es el mensaje que
nos da un grupo de científicos y científicas peruanas...
Perú y cambio climático
La "Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático"', es uno de los compromisos que
nuestro país asumió en la Eco-92.
De allí se desprende la obligación de formar, en
cada país signatario, un grupo local de estudios integrado
al "International Intergubernamental Panel on Climate Change".
El "Grupo Peruano de Estudios del Cambio Climático"
está formado por destacados investigadores del "Servicio
Nacional de Meteorología e Hidrología-SENHAMI";
del "Instituto Peruano de Energía Nuclear-IPEN"
y la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad
Nacional de Ingeniería-UNI. Pero...¿qué estudian?
Como es sabido, en la actualidad hayconsenso en la idea de que
un aumento en los niveles naturales de anhídrido carbónico
(CO2), y otros "gases invernadero", impactaría
de manera negativa sobre el clima del planeta.
Los expertos tienen suficientes evidencias como para sospechar
que si, en los próximos cincuenta años, se duplicase
la concentración de este gas en la atmósfera, la
temperatura promedio subiría entre 1.5 y 4 grados centígrados.
Parece poco pero...
Se ha determinado que un incremento de esa índole causaría
verdaderos estragos.
La distribución de las lluvias, por ejemplo, sería
muy diferente a la actual. Bastaría eso para que la producción
mundial de alimentos se viera seriamente afectada y con ello la
supervivencia de la humanidad.
La evaluación de este problema requiere la acción
concertada de científicos de todo el mundo. Allí
entran a tallar los nuestros.
Los expertos peruanos deben evaluar, permanentemente, el impacto
ecológico y los niveles de anhídrido carbónico
que producen las `fuentes energéticas' (centrales térmicas,
automóviles, etc.). Pero no sólo esto...
Deben ocuparse, también, de estudiar lo que ocurre con
las "fuentes no energéticas": fábricas,
pesqueras y basura. No está de más recordar que
el referido gas se produce, tanto, en la quema de combustible
fósil, como en la putrefacción y otros procesos
naturales.
El Dr. Montoya nos explica: "Se trata finalmente de detectar
las principales fuentes de emisión de estos gases, sus
efectos sobre el ambiente y tener un panorama claro de cómo
contribuye el país a agudizar el "efecto invernadero".
"Verde" experiencia
Varios de los expertos que hoy integran el referido `Grupo Peruano
de Estudios del Cambio Climático' tienen vasta experiencia
en lo que se refiere a evaluación y prevención ambiental.
Para fines de los setenta y principios de los ochenta se estudiaba
la construcción de un centro nuclear en el Perú.
Hoy ese centro se levanta en Huarangal, en el limeño valle
del Chillón, y lleva el nombre de Racso, en honor de Oscar
Miró Quesada de la Guerra.
Montoya refiere: "La política atómica esmuy
rígida y exigente. No se puede construir un centro nuclear
donde a uno se le ocurra. Deben hacerse estudios, muy detallados,
sobre la zona, su flora, su fauna, sus particularidades geográficas
y sísmicas; su clima. Sin olvidar los aspectos antropológicos".
Para realizar ese estudio se formó un grupo de más
de cincuenta especialistas, en su mayoría del IPEN, SENAMHI
y del Instituto Geofísico Peruano.
La metodología incluyó todas las disciplinas científicas
existentes.
Estas mujeres y hombres realizaron lo que es, sin duda, el primer
estudio de impacto ambiental (EIA), en nuestro país y el
más serio, y completo, del que se tenga noticia.
La detallada investigación fue publicada en...¡veinte
volúmenes! bajo el título: "Evaluación
de la zona de emplazamiento y del área de influencia del
centro nuclear de investigaciones del Perú".
Se trata de un minucioso análisis de la vida en el valle
del Chillón, siete kilómetros a la redonda de donde
se levanta el "Racso".
`El estudio es detallado -comenta Montoya- pues se requiere conocer
todos los datos y así saber qué medidas tomar ante
un eventual accidente'.
Una breve revisión del trabajo nos permite constatar que
se estudió, por ejemplo, la dinámica de los vientos.
"Esto es fundamental. Ante un posible accidente en el que
escapen "ases radiactivos" se puede prever hacia dónde
los arrastraría el viento", nos explica el físico.
Se evaluaron las aguas, tanto superficiales como subterráneas,
para saber como se distribuiría la radiactividad. ¿Cómo
se afectarían las plantas silvestres y cultivadas? ¿Cómo
los peces y crustáceos de los ríos? Pero no sólo
esto...
Se respondieron todas las inquietudes: ¿quiénes
bebían esas aguas? ¿quiénes comían
esos peces? ¿quiénes se alimentaban con la leche
y carne del ganado, eventualmente contaminado? y muchas otras.
Se hizo, además, un análisis profundo de la flora
y fauna del lugar. Por primera vez se censó el ganado y
se investigó los hábitos alimenticios y culturales
de los pobladores de esta parte de Lima.
Tal tipo de estudios permite conocer, por adelantado, los problemas
que pueden aparecer en el camino y a quiénes afectarían
principalmente. Se trata, pues, de "prevenir antes que lamentar".
Desde los tiempos en que se realizaron estos estudios nuestros
especialistas "monitorean", permanentemente, la calidad
del aire, del agua y otros aspectos ambientales en esta parte
del valle del Chillón.
Ciencia al servicio del progreso. Investigación que nos
permite avanzar, con cautela...
Desde que el reactor atómico del "Racso" se
puso en funcionamiento nuestros científicos demuestran
los beneficios del uso pacífico de esta energía.
Son avances de los científicos peruanos en temas `verdes'.
Mujeres y hombres altamente especializados que nos permiten conocer
datos realistas sobre el entorno.
Sólo conociendo, a fondo, las particularidades de nuestro
ambiente, del agua, del aire, del suelo podremos elaborar planes
coherentes para su uso óptimo y prudente.
El desarrollo implica, además, conocer los límites.
Cada día es más patente la necesidad de realizar
estudios de impacto ambiental (EIA).
El concurso de científicos peruanos, altamente especializados,
como los que silenciosamente laboran en nuestros institutos nacionales,
será fundamental.
Capacidad, experiencia y seriedad es lo que se requiere ahora
que tantos se autoproclaman "expertos verdes".