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Cuando este mismo sol
que hoy calcina las arenas del desierto amengua su calurosa furia,
y la lengua blanca del invierno lame las piedras; ocurre lo inesperado.
Allí arriba, cerca al cielo pero no tan alto, brota el verdor.
Árboles, hierbas y flores pintan de colores puntos que vistos
durante el verano parecen un bastión más de la sequedad.
Lachay, Atocongo, El Manzano, son algunos de los nombres de estos
parajes ilógicos; paisajes que parecen imposibles sabiendo
que las dunas apuran su paso muy cerca.
Son las Lomas, valiosos ecosistemas cuya vegetación,
debido a la constante agresión ejercida por las actividades
productivas del hombre, corre peligro de desaparecer....
Respecto a esta triste realidad conversamos con el
Dr.Miguel Ibañez Sánchez, Profesor de Geografía
Física de la Escuela de Ingeniería Geográfica
de la Universidad Nacional de San Marcos, quien encabeza a un grupo
de investigadores preocupados por recuperar esta suerte de jardines
que miran desde lo alto al desierto...
El Desierto Peruano es una extensa franja de sequedad
que corre a lo largo de la Costa del Pacífico Sur, a través
de unos 2,500 kilómetros. Este monstruo de arena constituye
una de las regiones más secas del globo; el promedio de lluvias
alcanza apretadamente los cinco milímetros anuales.
Sin embargo, las arenas han sabido conservar algo
de verdor en unidades ecológicas muy particulares, tal es
el caso del bosque seco del norte y la vegetación de lomas.
La enorme riqueza florística de la vegetación
de lomas fascina a los científicos del mundo pues se trata
de especies imposibles de imaginar en un desierto... De acuerdo
al Dr. Ramón Ferreyra se han encontrado más de mil
especies, la mayoría de ellas únicas y exclusivas
de las lomas de nuestro país.
Las lomas se extienden desde una zona cercana a los
cerros Combo y Campana, en Trujillo, pasan por Lachay, Yguanil,
Huaral, Pasamayo, Atocongo, El Manzano, Pucara, y Pacta en Lima,
y llegan hasta Atiquipa, Atico y Chala, en Arequipa; llegando en
territorio peruano hasta Tacna, y a la localidad de Coquimbo, en
Chile.
Pese a que se trata de zonas ecológicas de
gran valor, la vegetación de lomas está siendo obligada
a retroceder con velocidad. La desaparición total de especies
únicas es casi inevitable. Pero el problema de las lomas
no es de ninguna manera un asunto reciente...
La conocida historiadora Maria Rostorowski, hace
referencia a un caso ocurrido hace casi quinientos años.
Sucedió entonces, que los indígenas de las Lomas de
Atiquipa presentaron sus quejas ante Don Pedro Melgar, alcalde ordinario
de la ciudad de Arequipa, por la presencia de unas vacas que vagaban
y pastaban en sus lomas, causando estragos en la vegetación.
Una destrucción que empezó hace cientos de años,
y que hoy casi ha conseguido dejar al desierto sin sus altos jardines.
Sobre estos delicados y peculiares ecosistemas conversamos con el
Dr, Miguel Ibañez, investigador de la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos.
¿Cuáles son los objetivos que se esperan alcanzar
con este proyecto?
Intentamos lograr una evaluación completa
del retroceso que ha sufrido la vegetación de Lomas en los
últimos cuatrocientos años, y su impacto en los microclimas,
las modificaciones en la sucesión y densidad ecológica
y en lo que se refiere fundamentalmente a las consecuencias socio-económicas.
Los españoles trajeron, entre otras muchas
cosas, la ganadería caprina, que tanto daño ha causado
a la cobertura vegetal de varias zonas ecológicas de nuestro
país. También un forma productiva basada en el pastoreo
libre y en la explotación abierta e irrestricta de los recursos
vegetales. Este sistema ha perdurado hasta nuestros días,
sumándose el crecimiento descontrolado de las ciudades y
pueblos de la costa, lo que ha incrementado la demanda de leña
y alimentos muchas veces provenientes de las lomas. La polución
originada en las ciudades y en los principales centros industriales
y mineros, han terminado con la mayoría de extensiones de
la vegetacíón de lomas.
¿Ha sido importante el rol desempañado
por la vegetación de lomas para el desarrollo productivo
y cultural de la costa?
Las lomas han estado siempre vinculadas a la actividad
económica, tanto en el pre-cerámico como en el tiempo
de los primeros grupos de horticultores y agricultores. En todas
las Lomas, se puede verificar el paso del hombre pues existen restos
de ocupaciones de todos los periódos conocidos.
¿Existen estudios previos que Hayan profundizado
sobre la riqueza ecológica de estas zonas?
El Dr. Ramón Ferreyra ha estudiado con profundidad
la flora de las lomas, archivando en el herbario de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos la mayor parte de las especies. Ferreyra
ha descubierto para la ciencia gran número de especies originarias
de estas zonas como: el arrayán (Myrcianthes ferryrae), Suncho
(Viguiera webwrbaueri), la célebre flor Amancaes (Hymenocallis
amancaes) que tapizaba de amarillo los cerros del distrito del Rimac,
y muchas especies de otros géneros.
Pedro Aguilar ha efectuado también estudios,
durante más de treinta años, sobre la adaptación
de los artrópodos en la vegetación de las loma. De
igual manera, la recordada Maria Koepcke hizo importantes descubrimientos
en el campo de las aves que habitan estas peculiares zonas. Entre
otros científicos que han realizado estudios sobre las lomas,
podemos citar a V. Pulido y J. Torres, por mencionar sólo
a dos. La mayoría de estos científicos han publicado
sus estudios en el Boletín de Lima.
El proyecto a mi cargo, pretende hacer una evaluación
de la actual vegetación de lomas. Evaluaremos también
la capacidad regenerativa de los suelos, y cómo ha sido modificada
por la tala, el sobrepastoreo y la cada vez más intensa polución.
Se ha formado un centro de documentación e informática,
a través del cual se establecerá un banco de datos
para la conservación de toda la información relacionada
a la flora, fauna y variables climáticas y meteorológicas
de estas zonas costeras. El Proyecto se propone, además,
establecer un banco de germoplasma para así proteger, de
forma física, las especies que corren grave riesgo de desaparecer.
Guardar las semillas permitirá también repoblar las
zonas con especies autóctonas. ¿Ha causado algún
impacto la destrucción de estas zonas forestadas en la evolucíón
climática de la costa peruana?
En realidad, el clima de nuestra costa no ha tenido
cambios dramáticos en los últimos diez mil años,
sin embargo la desertificación como una consecuencia de la
disminución de la humedad dentro del fenómeno de la
deglaciación cuaternaria, ha dejado profundas huellas. El
desastre ecológico que significa la degradación de
la vegetación de las lomas y la desaparición del Bosque
Seco del Norte, tienen sus raíces en formas productivas impuestas
a partir del siglo XVI. Este es el motivo por el que nuestro estudio
tratará de determinar la influencia de los factores climáticos
y la responsabilidad de los actividades productivas sobre ellos.
¿Cómo es posible que en un medio de
condiciones hídricas tan severas, se presente vegetación
tan fascinante como la de las lomas? En la parte central y sur de
la costa peruana se presentan grandes masas de neblina que se originan
por la condensación del vapor de agua. Las neblinas ocurren
cuando la masa de vapor de agua se enfría por irradiación
nocturna; al transportarse sobre la superficie de la costa, fria
en invierno, alcanzan el punto de rocío. La humedad ayuda
para que aparezca vegetación en las lomas, la cual se presenta
desde el nivel del mar hasta los mil metros de altitud .Las neblinas
se desplazan, mayormente en las estaciones de invierno y primavera,
entonces las pequeñas gotas se aglutinan en la vegetación
y en las rocas originando una humedad constante, el aire se satura
y caen las garúas. Las plantas de las lomas, lógicamente,
han tenido que sufrir adaptaciones y modificaciones sensibles tales
como el control de la transpiración, el recorte del período
reproductivo y el incremento de la capacidad germinativa pese a
los largos períodos de sequía. ¿Que puede lograr
un Plan de Recuperación, si como hemos podido constatar los
factores de destrucción están basados en el aspecto
productivo?
Evidentemente el estado actual tiene que ver con
el manejo productivo; por ello habrá que presentar alternativas
viables para los habitantes de las zonas. El estudio, obviamente,
tendrá que evaluar la factibilidad de la ganadería
de establo frente al libre pastoreo. Las cabras podrían ser
sustituidas por camélidos; el guanaco, por ejemplo, que habitaba
anteriormente las lomas es un animal que a diferencia de las cabras
protegen los suelos, ya que sus pezuñas cubiertas de almohadillas
no compactan el terreno, y sus dientes biselados no arrancan del
todo la vegetación.
La queja, pues, de los indígenas de las Lomas
de Atiquipa en 1567, anunciaba que de no tomarse acciones concretas
algo muy malo podría ocurrirle a las lomas. Hoy, casi medio
milenio despúes si no se hace algo, y de inmediato, algo
realmente triste podría ocurrir. Quizá la lengua blanca
del invierno no logre despertar el verdor de las lomas, y que los
paisajes que hoy asombran y maravillan se conviertan en una más
de nuestras leyendas...
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