Diario El Comercio Lima -Perú 25 - 05 -1991

Martha Meier MQ.

 
Evaristo Nugkuang:
Señor de la Amazonía
 
La amazonía es una inmensa región, poblada de árboles, plantas, flores y exóticos animales. Interminables bosques albergan en su lascivo vientre verde y en sus interminables venas de agua, especies insustituibles para la ciencia, la medicina, la industria y la alimentación. Pero la amazonía es mucho más... es una inmensa nación subterránea cuyos habitantes descienden de pueblos milenarios y viven, hoy, al margen de lo que ocurre lejos, en las grandes ciudades, pero padeciendo, lamentablemente, por las decisiones que en ellas tomamos.

Rodeados por la exuberancia del bosque y olvidados por sus compatriotas urbanos, más de un millón y medio de mujeres, hombres y niños viven según sus propios ritmos, tratando de mantener sus ritos, su filosofía y las costumbres que heredaran de sus ancestros.
Evaristo Nugkuag pertenece a uno de esos pueblos. Líder aguaruna, es, además, médico de profesión y ganador de un prestigioso premio internacional por su defensa de la amazonía. Comprometido y preocupado por el destino de este admirable territorio, Nugkuag no pudo dejar de referirse a Pacaya-Samiria, la más grande de nuestras Reservas Nacionales, amenazada por la sombra del petróleo.

Sobre Pacaya-Samiria hemos hablado bastante estas semanas, tratando de difundir su belleza y los inmensos tesoros naturales que alberga. Diversos sectores se han pronunciado contra la entrada de petroleras en la Reserva. Lamentablemente, mientras líderes nativos como Nugkuag se oponen a la firma del controvertido contrato entre la Texas y Petroperú, y las fuerzas vivas de la región protestan por lo que consideran un atropello, en Lima pocas autoridades parecen comprender la necesidad de preservar tan valiosa zona ecológica. Mientras en sus oficinas definen si el asunto procede o no, es bueno escuchar a Nugkuag, heredero de una de las milenarias culturas que pueblan el bosque amazónico...

A lo largo y ancho del globo, Evaristo Nugkuag se ha convertido en un héroe. Su nombre es, ya, sinónimo de compromiso y dedicación, de trabajo esforzado y organizado por salvar la amazonía (inigualable territorio que para muchos es, lamentablemente, solo una gran mancha verde en la fisonomía de nuestro continente).

Peruano, 41 años, con estudios de medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y líder aguaruna (de la provincia Condorcanqui, departamento de Amazonas) Evaristo ganó hace pocas semanas el premio que, anualmente y con motivo del Día de la Tierra, entrega la prestigiosa Fundación Goldman. ¿El motivo?, Haber logrado coordinar a la diversidad de comunidades nativas amazónicas para enfrentar unidas los diversos problemas territoriales, de salud, educación y trabajo que sufren por el sólo hecho de habitar las tierras milenarias que desde siempre les han pertenecido. Tierras que algunos quisieran ver abandonadas para poder extraerles hasta la última gota de verdor sin problemas.

Gracias a las gestiones de este líder aguaruna más de doscientas comunidades de Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Brasil aúnan esfuerzos y desarrollan alternativas para una región que alberga, a decir de los especialistas, las mayores riquezas del planeta. Evaristo a través de la COICA (Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica) ha logrado unir a un millón y medio de hombres y mujeres pertenecientes a una inmensa nación subterránea: La gran nación de las ancestrales culturas amazónicas.

Sólo unidos podremos enfrentar todo el atropello, todo el maltrato del que hemos sido víctimas durante siglos. Maltrato que viene de gentes que intentan arrancarle todo a nuestras tierras sin importarles el futuro ni que todo vaya a quedar muerto, triste, desierto..." MMMQ.