Desde Alaska hasta la Patagonia,
cruzando modernísimas ciudades con sus enjambres de semáforos,
altísimos rascacielos y luces de neón; pasando por
extensas planicies donde las sombras se alargan quietas sobre la
hierba; remontando montañas heladas que se confunden entre
las nubes; descendiendo hacia la profunda humedad de la selva amazónica,
ella se extiende única, irrepetible, cambiante. América,
tierra de ensueño, continente donde la vida medra de manera
inesperada e inusualmente diversa, alberga el más grande
tesoro del planeta: sus culturas milenarias.
El Perú será sede de una excepcional reunión
donde se congregarán mujeres y hombres, descendientes de
los primigenios habitantes de esta parte del globo y depositarios
de una sabiduría que se pierde en los albores del tiempo.
A partir del próximo lunes 9 y hasta el sábado 14,
del presente, la hermosa ciudad de Tarapoto, enclavada en las faldas
de la verde vertiente oriental de los Andes, será sede del
Segundo Foro Internacional sobre Espiritualidad Indígena.
El eje central de la cita ser. Ética, Mal y Transgresión.
Representantes de las más diversas etnias del continente,
así como destacados especialistas internacionales, llegarán
para dialogar sobre temas que recién a finales del siglo
XX empezamos a comprender como vitales para la supervivencia de
la humanidad en su conjunto... "La vida es una flor, el espíritu
es el florecimiento. Todos sabemos que los espíritus existen
aunque no podamos verlos. Cada uno tiene un espíritu que
nunca muere; simplemente se mueve a otro mundo sirviendo como
puente". Son palabras de Arturo Leguía, artesano cuzqueño,
recopiladas en el hermoso libro "El significado de la vida".
Allí también aparece la curandera boliviana Ema
Rivas diciéndonos: "Toda la vida viene de la Pachamama.
Sin ella no hay nada -no hay cosechas, fuego, estaciones, ni sueños.
Sin la Pachamama ni siquiera tendríamos un lugar para estar.
Yo sirvo a la Pachamama y ella me da la sabiduría para,
en su honor, ayudar a la gente. Es el poder de la Pachamama que
me permite curar a los enfermos o ver el mal que carcome la mente
de las personas. Cuando padeces hambre, sed o cansancio también
lo siente la Pachamama. Atiéndela a ella primero, antes
que a ti, tal como harías con un anciano, un niño
o un invitado". Y dijo Oren Lyons, jefe de la nación
indígena norteamericana Onondaga: "... toda la vida
es igual.
Esa es nuestra filosofía. Debes respetar la vida, toda
la vida, no sólo la tuya. La palabra clave es respeto.
A menos que respetes la Tierra, la destruyes. A menos que respetes
toda vida como propia te conviertes en un destructor, en un asesino.
El hombre cree, a veces, que ha sido elevado para ser el controlador.
Pero no lo es. Apenas es una parte del todo. El trabajo del hombre
no es explotar sino prever y servir. El hombre tiene responsabilidad,
no poder".
Son frases que nos permiten vislumbrar cuán lejos han
quedado la cultura occidental (consumista y rapaz) y nuestras
sociedades modernas y desarrolladas (tan injustas como corruptas)
del verdadero humanismo, es decir de la armonía entre todos
los seres humanos y la Creación, del respeto a la diversidad
y de la conquista de la paz.
CULTURA DE VIDA
Del 9 al 14 de noviembre Tarapoto será sede del Segundo
Foro Internacional sobre Espiritualidad Indígena, organizado
por el Consejo Interamericano de Espiritualidad Indígena
(CISEI). Esta entidad sin fines de lucro, con sede en México,
agrupa a prestigiosos académicos de todos los rincones
del planeta y a los principales líderes espirituales de
los pueblos indígenas del extenso continente americano.
El primero de estos foros se desarrolló en Morelia, Michoacán,
México en 1996. Ahora dos años después se
continuará en el Perú andando por ese camino.
Expresan los organizadores: "El patrimonio cultural nativo
de América, con toda su riqueza y diversidad es actual
y vigente, y aporta nuevas luces para afrontar la degradación
de los ecosistemas, la fragmentación y deterioro de la
calidad de vida en el contexto de modernidad y globalización
de la economía".
Este patrimonio es, sin duda, el mayor tesoro que esconden las
tierras americanas. Estas mujeres y hombres son depositarios,
no sólo de ancestrales conocimientos y tecnologías
adecuadas a la realidad ecológica de esta parte del planeta,
sino herederos de valores morales y espirituales fundamentales.
CONOCEDORES DE LAS RIQUEZAS
En su libro La Serpiente cósmica, el antropólogo
Jeremy Narby, de la Universidad de Stanford, indica que sin el
saber botánico de los pueblos indígenas, los biotécnicos
quedarían limitados a probar al azar las propiedades medicinales
de miles de especies vegetales.
El CISEI indica: "el medio ancestral utilizado por las diversas
tradiciones indígenas americanas para acceder al ámbito
espiritual y al conocimiento es el uso de las llamadas plantas
sagradas en el contexto de las ceremonias rituales. Estas especies
botánicas psicoactivas usadas con responsabilidad y en
la forma tradicional abren nuevas perspectivas para el tratamiento
del fármaco dependencias. Los actuales avances en la investigación
biomédica y psicológica han permitido revalorar
estos conocimientos, generando expectativas del potencial terapéutico
de las especies botánicas sagradas. Este campo cobra nueva
importancia en el contexto de los hallazgos científicos
modernos que proponen los conceptos de interdependencia y complementariedad
("holístico").
RENACER
La reunión de Tarapoto, sin duda, dejará honda
e iluminada huella en lo que respecta al modo en que durante centurias
los grupos indígenas han venido siendo sistemáticamente
agredidos, postergados y marginados, mientras en silencio veían
cómo, en nombre del progreso y el desarrollo, sus territorios
milenarios fueron -como lo siguen siendo- depredados. La Perspectiva
jurídica y los derechos de los pueblos indígenas,
serán como la espiritualidad, la etnobotánica y
la ciencia médica, también un tema fundamental del
encuentro.
En su "Memoria del fuego", el lúcido periodista
uruguayo Eduardo Galeano, da nueva vida a un mito amazónico
recopilado por Marc de Civrieux, en su libro "Watunna: Mitología
Makiritare", y que constituye un verdadero mensaje de esperanza,
y de vida.
Con su insuperable pluma escribe Galeano”: La mujer y el
hombre soñaban que Dios los estaba soñando. Dios
los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuelto
en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido
por la duda y el misterio. Los indios makiritare saben que si
Dios sueña con comida, fructifica y da de comer. Si Dios
sueña con la vida, nace y da nacimiento.
La mujer y el hombre soñaban que en el sueño de
Dios aparecía un gran huevo brillante. Dentro del huevo,
ellos cantaban y bailaban y armaban mucho alboroto, porque estaban
locos de ganas de nacer. Soñaban que en el sueño
de Dios la alegría era más fuerte que la duda y
el misterio; y Dios, soñando los creaba, y cantando decía:
-Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán
y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán
y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán
de nacer, porque la muerte es mentira...".