Diario El Comercio Lima -Perú 04 - 09 -1993

Martha Meier MQ.

 
En Iquitos
Pueblos indígenas del mundo apuestan por la vida
 
Iquitos, ciudad de la Amazonía peruana considerada "capital ecológica del planeta" fue, en días recientes, escenario de un trascendental acontecimiento. Del 25 al 31 de agosto último más de ochenta representantes indígenas, llegados de distantes y distintos rincones de la Tierra, se dieron cita en la "II Conferencia de la Alianza Mundial de los pueblos indígenas-tribales de los bosques tropicales".

Los primigenios pobladores de los bosques dan, así, un paso más en el camino por lograr de los gobiernos estrategias coherentes en lo que se refiere al desarrollo de estas zonas, en un marco de respeto a sus derechos y dentro de una concepción que contemple la supervivencia de los bosques. Una apuesta por la vida de aquellos que, más que nadie, son símbolo mismo de la lucha en defensa de la vida...

Los bosques tropicales circundan nuestro planeta a modo de un cinturón de vida. Su exuberante vegetación y sus alucinantes y variadas especies de fauna se suceden a todo lo largo del Ecuador. Allí donde impera el clima cálido y la humedad, se desarrolla tan impresionante bioma. Africa, el sudeste asiático, América Central y el Caribe y América del Sur (donde se ubica la Amazonía, la más extensa selva de la tierra) son territorios cubiertos, en parte, por dichos bosques. Estas esplendorosas selvas son hogar de cientos de pueblos indígenas que de ellas dependen para la supervivencia de sus milenarias culturas. Tan esencial espacio vital, sin embargo, esta reduciéndose a pasos acelerados por actividades económicas mal planificadas y peor ejecutadas.

Para discutir tales problemas en días recientes se reunieron, en Iquitos, más de ochenta representantes de organizaciones indígenas de los bosques tropicales tanto de Perú como de Argentina, Costa Rica, Filipinas, India, Senegal y Tailandia por citar sólo algunas de las casi treinta naciones participantes. Fue durante la "II Conferencia de la Alianza Mundial de los pueblos indígenas-tribales de los bosques tropicales". Connotados líderes reflexionaron sobre el desarrollo sustentable, la economía indígena, los derechos humanos, la propiedad intelectual de la biodiversidad, los planes forestales... Un intento de concordar posiciones y sacar adelante propuestas que sirvan como base a futuros proyectos de desarrollo en sus respectivos países.

Ha sido la Aidesep (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), organización que agrupa a la gran mayoría de federaciones indígenas de la Amazonía peruana, la encargada de sacar adelante tan trascendental reunión. La realidad y los problemas del bosque en la voz de quienes se ven más afectados por decisiones políticas y "desarrollistas" que nadie les consulta.

La destrucción de la selva es destrucción de culturas milenarias, catalogado ya como un genocidio soslayado. De los pueblos indígenas hay mucho que aprender. Algunos años atrás, el destacado investigador Alberto Chirif publicó un artículo titulado "Bosque: El Mundo en la Creación Indígena" aparecido en "Kanatari", semanario de actualidades que edita en Iquitos, el Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía (CETA). Son nociones que nos ilustran sobre los altos valores indígenas, palabras que hacen reflexionar. Escribió Chirif:

"No compartir significaba ser calificado de mezquino, uno de los insultos más duros que aún hoy puede decirse a un indígena... El indígena sabe que la naturaleza debe estar al servicio de todos los seres vivos, el hombre entre ellos, y en función de esto organiza su acción. A través de siglos ha manejado los recursos del medio sin destruirlos, porque sabía que hacerlo era destruirse a sí mismo. La naturaleza fue para el no un medio de acumulación de riqueza y poder, sino de aprovechamiento de recursos para hacer frente a sus necesidades de consumo, de intercambio y de celebración del ritual..."