Inmenso. Incesante. Profundo. El
vasto océano es un enorme reservorio de vida. Hogar de
criaturas tan disímiles, como una anémona de un
delfín o una ostra de un tiburón.
Los 8848 metros del Everest, el pico más alto del planeta,
podrían hundirse sin dejar rastro en la Fosa de las Marianas,
el abismo oceánico más profundo. Los mares son únicos.
No se conoce otro planeta en el universo que, como la Tierra,
cuente con tan fascinante mundo de aguas saladas, pobladas de
espectacular flora y fauna. Si se tomase toda la sal que ellas
contienen, podríamos cubrir todos los continentes con una
gruesa capa de hasta...¡ciento cincuenta metros!
El fascinante mar ha sido, desde siempre, de principal importancia
para el sostenimiento de la raza humana. De esas aguas se extrajeron
peces, algas, moluscos y otros recursos que han servido para alimentar
a los seres humanos, en todas sus épocas.
Pese a su importancia vital, los mares sufren creciente degradación.
A estas alturas, nadie lo puede negar, se han convertido en gigantesca
cloca del mal llamado "desarrollo", del mal entendido
"progreso". Allí van a parar toda suerte de desechos,
desde relaves mineros e industriales hasta los desag es domésticos,
sin mencionar los "pequeños" derrames de petróleo,
cada vez más comunes y peligrosos. Más la vida océanica
está amenazada por muchas otras causas como la sobre-pesca.
con fines industriales.
El próximo 22 de marzo, en el "Colegio de Abogados
de Lima" se presenta el libro: "Defensa Ambiental",
publicado por el movimiento ecologista "Verde-Perú".
A continuación resumimos uno de sus capítulos: "Defensa
Ecológica y Contaminación Marina de Puertos Costeros",
del destacado abogado ambientalista Dr. José Ramos Arnao
Como los bosques o los desiertos, el mar constituye un ambiente
natural propio. Encontramos factores meteorológicos, físicos
y químicos que actúan como fenómenos naturales,
contribuyendo a la destrucción de muchas de sus especies.
El ecosistema marino debe utilizarse en forma racional, para
lograr un equilibrio entre lo que la población requiere
para su subsistencia y la cadena biológica (biomasa hidrobiológica).
"NIÑO PELIGROSO"
Fenómenos naturales de periodicidad regular son preocupantes.
En esta temática está el fenómeno de "El
Niño", que sin embargo puede aprovecharse para la
cadena biológica. Además este fenómeno natural
contribuye a la recuperación arbórea en zonas desérticas,
como ocurrió en 1983 favoreciéndose a los desiertos
de Sechura y Olmos.
"COSTA SUCIA"
Ordenar la pesquería para el comercio marítimo
y recreativo significa dar protección a las 736 especies
que constituyen la ictiofauna peruana y el sistema pelágico
(recursos ictiológicos marinos).
La costa peruana es una faja estrecha que comprende el 15% del
Perú continental y marino; en ella habita 60% de la población
del país. Este problema hay que relacionarlo, además,
con el hecho de que en las zonas urbanas habita el 75% de la población
nacional, concentrándose el 43% de la actividad productiva
del país en Lima y Callao. Un graves foco de contaminación
son los colectores de desag es que, increíblemente, operan
con autorizaciones municipales, pese a que la Ley Orgánica
de Municipalidades es explícita en lo que se refiere a
la conservación de la flora y fauna locales y aprovechamiento
racional de los recursos naturales dentro de su jurisdicción
y su competencia en materia de población,salud y saneamiento
ambiental, todo lo cual parece ignorarse.
A los desag es hay que sumar los 53 ríos costeros que
desembocan en el mar; ríos contaminados por los relaves
mineros, los pesticidas empleados en la agricultura y los desag
es de las ciudades. La contaminación de las aguas marinas,
por estos efectos, se da fundamentalmente en el sector costero.
Las naves, además, vierten petróleo y todo tipo
de desechos (detritus). Vemos, pues, que por el mal manejo, el
mar resulta agredido.
DEGRADACION EN EL PUERTO
Ultimamente la prensa ha jugado un papel importante, denunciando
la contaminación en los puertos costeros. Allí,
la atmósfera es agredida por emanaciones de gases fétidos
y tóxicos de las fábricas de harina y conservas
de pescado, con el agregado de que para la elaboración
se emplean peces y restos putrefactos, sin ningún control
de calidad ni estudios de impacto ambiental.
Casos concretos como el puerto de Chimbote resultan alarmantes.
El almacenamiento de la harina de pescado y la suciedad sin control
sanitario alguno ha derivado en la proliferación de roedores.
Se calcula que en esa ciudad hay más de 200 ratas por...¡cada
persona!
En Chimbote opera además una siderúrgica. Las altas
chimeneas generan gases ferrosos que forman nubes rojizas, cuyas
partículas se precipitan luego al suelo esterilizándolo
y causando graves daños a la vida.
Lamentablemente no se exige el "Estudio de Impacto Ambiental
" (EIA)
La impunidad continúa a pesar que en el Código
Penal se tipifican, claramente, los delitos ecológicos,
en varios artículos como el 304 y siguientes.
Otros puntos como Supe, Pisco e Ilo sufren, también, creciente
degradación ambiental.
VEDAS Y VIDA
La explotación irracional, entiéndase excesiva
y depredatoria, que contradice el uso sostenido deriva en desaparición
de especies, cuya recuperación resulta, además de
costosa, muchas veces imposible.
Las vedas son una forma de proteger las especies en determinadas
épocas de año para favorecer su reproducción.
A nivel comercial internacional nuestra legislación pesquera
impone el uso de cuotas como una forma de no excederse en la extracción
de especies marinas.
Imprescindible resulta, dentro de esta política de preservación
de los recursos hidrobiológicos, crearse otras zonas marinas
reservadas y protegidas, como la Reserva Nacional de Paracas y
santuarios como los manglares de Tumbes, donde se desarrollan
los langostinos, entre otras especies de importancia.
-DR. .JOSE RAMOS ARNAO
Movimiento Ecologista "Verde-Perú".