Diario El Comercio Lima -Perú
15 -03-1995

Martha Meier MQ.

 
Sobre pesca:
Nuestro maltratado mar
 

Inmenso. Incesante. Profundo. El vasto océano es un enorme reservorio de vida. Hogar de criaturas tan disímiles, como una anémona de un delfín o una ostra de un tiburón.

Los 8848 metros del Everest, el pico más alto del planeta, podrían hundirse sin dejar rastro en la Fosa de las Marianas, el abismo oceánico más profundo. Los mares son únicos. No se conoce otro planeta en el universo que, como la Tierra, cuente con tan fascinante mundo de aguas saladas, pobladas de espectacular flora y fauna. Si se tomase toda la sal que ellas contienen, podríamos cubrir todos los continentes con una gruesa capa de hasta...¡ciento cincuenta metros!

El fascinante mar ha sido, desde siempre, de principal importancia para el sostenimiento de la raza humana. De esas aguas se extrajeron peces, algas, moluscos y otros recursos que han servido para alimentar a los seres humanos, en todas sus épocas.

Pese a su importancia vital, los mares sufren creciente degradación. A estas alturas, nadie lo puede negar, se han convertido en gigantesca cloca del mal llamado "desarrollo", del mal entendido "progreso". Allí van a parar toda suerte de desechos, desde relaves mineros e industriales hasta los desag es domésticos, sin mencionar los "pequeños" derrames de petróleo, cada vez más comunes y peligrosos. Más la vida océanica está amenazada por muchas otras causas como la sobre-pesca. con fines industriales.

El próximo 22 de marzo, en el "Colegio de Abogados de Lima" se presenta el libro: "Defensa Ambiental", publicado por el movimiento ecologista "Verde-Perú". A continuación resumimos uno de sus capítulos: "Defensa Ecológica y Contaminación Marina de Puertos Costeros", del destacado abogado ambientalista Dr. José Ramos Arnao

Como los bosques o los desiertos, el mar constituye un ambiente natural propio. Encontramos factores meteorológicos, físicos y químicos que actúan como fenómenos naturales, contribuyendo a la destrucción de muchas de sus especies.

El ecosistema marino debe utilizarse en forma racional, para lograr un equilibrio entre lo que la población requiere para su subsistencia y la cadena biológica (biomasa hidrobiológica).

"NIÑO PELIGROSO"

Fenómenos naturales de periodicidad regular son preocupantes. En esta temática está el fenómeno de "El Niño", que sin embargo puede aprovecharse para la cadena biológica. Además este fenómeno natural contribuye a la recuperación arbórea en zonas desérticas, como ocurrió en 1983 favoreciéndose a los desiertos de Sechura y Olmos.

"COSTA SUCIA"

Ordenar la pesquería para el comercio marítimo y recreativo significa dar protección a las 736 especies que constituyen la ictiofauna peruana y el sistema pelágico (recursos ictiológicos marinos).

La costa peruana es una faja estrecha que comprende el 15% del Perú continental y marino; en ella habita 60% de la población del país. Este problema hay que relacionarlo, además, con el hecho de que en las zonas urbanas habita el 75% de la población nacional, concentrándose el 43% de la actividad productiva del país en Lima y Callao. Un graves foco de contaminación son los colectores de desag es que, increíblemente, operan con autorizaciones municipales, pese a que la Ley Orgánica de Municipalidades es explícita en lo que se refiere a la conservación de la flora y fauna locales y aprovechamiento racional de los recursos naturales dentro de su jurisdicción y su competencia en materia de población,salud y saneamiento ambiental, todo lo cual parece ignorarse.

A los desag es hay que sumar los 53 ríos costeros que desembocan en el mar; ríos contaminados por los relaves mineros, los pesticidas empleados en la agricultura y los desag es de las ciudades. La contaminación de las aguas marinas, por estos efectos, se da fundamentalmente en el sector costero.

Las naves, además, vierten petróleo y todo tipo de desechos (detritus). Vemos, pues, que por el mal manejo, el mar resulta agredido.

DEGRADACION EN EL PUERTO

Ultimamente la prensa ha jugado un papel importante, denunciando la contaminación en los puertos costeros. Allí, la atmósfera es agredida por emanaciones de gases fétidos y tóxicos de las fábricas de harina y conservas de pescado, con el agregado de que para la elaboración se emplean peces y restos putrefactos, sin ningún control de calidad ni estudios de impacto ambiental.

Casos concretos como el puerto de Chimbote resultan alarmantes. El almacenamiento de la harina de pescado y la suciedad sin control sanitario alguno ha derivado en la proliferación de roedores. Se calcula que en esa ciudad hay más de 200 ratas por...¡cada persona!

En Chimbote opera además una siderúrgica. Las altas chimeneas generan gases ferrosos que forman nubes rojizas, cuyas partículas se precipitan luego al suelo esterilizándolo y causando graves daños a la vida.
Lamentablemente no se exige el "Estudio de Impacto Ambiental " (EIA)

La impunidad continúa a pesar que en el Código Penal se tipifican, claramente, los delitos ecológicos, en varios artículos como el 304 y siguientes.

Otros puntos como Supe, Pisco e Ilo sufren, también, creciente degradación ambiental.

VEDAS Y VIDA

La explotación irracional, entiéndase excesiva y depredatoria, que contradice el uso sostenido deriva en desaparición de especies, cuya recuperación resulta, además de costosa, muchas veces imposible.

Las vedas son una forma de proteger las especies en determinadas épocas de año para favorecer su reproducción. A nivel comercial internacional nuestra legislación pesquera impone el uso de cuotas como una forma de no excederse en la extracción de especies marinas.

Imprescindible resulta, dentro de esta política de preservación de los recursos hidrobiológicos, crearse otras zonas marinas reservadas y protegidas, como la Reserva Nacional de Paracas y santuarios como los manglares de Tumbes, donde se desarrollan los langostinos, entre otras especies de importancia.

-DR. .JOSE RAMOS ARNAO

Movimiento Ecologista "Verde-Perú".