Diario El Comercio Lima -Perú
17-04-1993

Martha Meier MQ.

 
La niñez:
El recurso más valioso del planeta
 

Este jueves 22 de abril se celebra el "Día de la Tierra". A lo largo y ancho del globo se rendirá homenaje a nuestro redondo y maltrecho hogar. Entre humos, basuras y ruidos, las mujeres y hombres se organizarán para reverenciar la vida en este "Día de la Tierra 1993". En nuestro país, una serie de actividades se desarrollará durante la "Semana de la Tierra" (19 al 25 de abril). Una demostración de cómo el discurso "verde", por la paz y la vida, empieza a ser asumido por diversos sectores de la población. Fecha para recordar que la solución a la crisis ambiental está en nuestras manos.

Mucho es lo que podemos hacer individualmente. El primer paso es organizarse para trabajar solidariamente y no sólo para cuidarnos de la contaminación que amenaza nuestro futuro, sino para proteger a la única esperanza de futuro que tiene la especie humana: la niñez, el recurso más valioso de nuestro planeta y sin embargo...

Volemos con la imaginación hasta la Luna, tan sólo para volver la mirada y descubrir una redondez perfecta y lejana: la Tierra, ¿habrá imagen más hermosa?

Vista desde el espacio se la ve plácida y circular como una amarilla yema de huevo, sólo que azul. Nadie diría que en ella pululan tantos y tan fascinantes organismos. Desde tan lejos no podríamos ni sospechar sus problemas y menos que sus continentes se desangran en sucesivas guerras.

Pequeña y frágil Tierra. El único hogar que conoce la especie humana.

Agua, aire, tierra fértil; tres elementos básicos que posibilitan la vida se encuentran sólo aquí para que pueda existir... ¡todo! Niñas y polillas; Garzas, árboles y hormigas. Niños y caballos. Mariposas, helechos... Lamentablemente la raza humana poco ha sabido cuidar su pequeño paraíso...

Este jueves 22 de abril se celebra el "Día de la Tierra". La finalidad es llamar la atención sobre los "miedos verdes", esos problemas ambientales que se evidencian a cada paso...

La deforestación, la contaminación, el desarrollo urbano desordenado, la acumulación de basuras, la desaparición de bosques y especies animales son hoy noticia de primera plana. Pero no vayamos a perder de vista a las principales víctimas de tan moderna crisis. Nos referimos a las niñas y los niños, esos pequeñitos seres humanos a los que nadie consulta absolutamente nada. El "Día de la Tierra" debe servirnos para recordar a la niñez en problemas.

Cuando se habla de la necesidad de proteger y recuperar la salud del planeta se dice: "la Tierra no nos pertenece, la hemos tomado prestada de nuestros hijos". Un argumento que pretende convencernos que debemos legar un mundo habitable a aquellos que vengan después. Se olvida, así, que quienes se supone vendrán "después" ya están aquí hace rato y sufriendo día a día. Las niñas y niños no necesitan un planeta para vivir mañana, lo necesitan... ¡hoy!

Agua pura, una dieta sana y balanceada, aire limpio, espacio para jugar y paz es lo que requiere cada uno de esos miles de "enanos", que nacen día a día, para desarrollar al máximo su potencial físico, intelectual y emocional. Nunca nos cansaremos de repetirlo: La premisa ecologista de conservar por el bien de las futuras generaciones no debe olvidar el trabajar, por mejorar y elevar la calidad de vida de los más pequeños, hoy. No hay recurso más grande para una nación que sus hombres y mujeres; en este sentido, los niños y las niñas son nuestra única promesa de futuro...