A lo largo y ancho del
planeta, hoy 5 de junio, se conmemora el Día Mundial del
Ambiente 1996, fecha establecida por las Naciones Unidas. Bajo
el lema: "Nuestra Tierra, nuestro hábitat, nuestro
hogar", este año se apunta principalmente a crear
conciencia sobre las implicancias globales de nuestra conducta
cotidiana. Tan "verde día" coincide esta vez
con la Cumbre Mundial de Ciudades, o Hábitat II, importantísima
cita internacional iniciada ayer, en la bella ciudad de Estambul,
Turquía. El mundo tiende a la urbanización. La ciudades
concentran a grandes sectores de la población. Cambiar
de rumbo, retomar el camino perdido, reconstruir y recrear nuestro
mañana, son tareas impostergables, ineludibles. El futuro
de éste, nuestro único hogar, está en nuestras
manos...
"Ninguna sociedad puede florecer y ser feliz si la mayor
parte de sus miembros son pobres y miserables".
ADAM SMITH (1723-1790)
economista escocés en: La Riqueza de las Naciones.
"El Universo requiere la eternidad... Por eso afirman que
la conservación de este mundo es una perpetua creación,
y que los verbos "conservar" y "crear", tan
enemistados aquí, son sinónimos en el cielo".
JORGE LUIS BORGES (1899-1986)
escritor argentino, en: Historia de la Eternidad.
"La ceniza es obra de un instante, un bosque es obra de
muchos años". Estas frases del inmortal filósofo
hispano-romano Lucio Anneo Séneca (4 a.C.- 65 d.C.), contenidas
en su estudio sobre las Cuestiones Naturales encierran una gran
enseñanza. Escasas palabras que expresan una verdad incontrastable:
¡cuánto! podemos perder, sin darnos cuenta, en apenas
un momento...
Bajo el lema "Nuestra Tierra, nuestro hábitat, nuestro
hogar", hoy se conmemora el Día Mundial del Medio
Ambiente. Con poco que celebrar y mucho que lamentar, la fecha
es propicia para tomar conciencia y comprometernos en la amorosa
tarea de recuperar nuestro mundo.
VERDE DIA
El Día Mundial del Ambiente se instauró hace 24
años. Esta fecha fue (como el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente, o PNUMA) corolario de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, más conocida
como Conferencia de Estocolmo, realizada del 5 al 16 de junio
de 1972 en la capital sueca. Recién veinte años
después, el 4 de junio de 1992, la Resolución Suprema
No. 311-92-PCM hizo oficial esta fecha en el Perú, aunque
ya se la venía conmemorando desde mediados de los setenta.
El espíritu de tan "verde día" es que,
por lo menos una vez al año, cada país reflexione
sobre la gestión ambiental y el cumplimiento, o incumplimiento,
de los convenios internacionales vinculados al tema ecológico
(entre los que figuran las resoluciones de Estocolmo y los acuerdos
de la Eco-92, o Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, realizada en Río de Janeiro,
Brasil, en junio de 1992). De principal importancia es lograr
la movilización y participación de los más
diversos sectores de la población hacia un tema de interés
común: la conservación de nuestro planeta, de la
biósfera en su totalidad.
MI CASA ES TU CASA...
Durante los últimos años la premisa ha sido "Pensar
globalmente y actuar localmente". En ese sentido, la fecha
que hoy recordamos es una invocación a desarrollar desde
nuestras propias posibilidades, tareas a favor del entorno. Un
llamado de atención para que empecemos a reconocer las
implicancias negativas que pueden tener nuestros hábitos
de consumo, nuestra
conducta cotidiana, nuestra actitud frente a la vida en general.
En su monumental obra "Cosmos", el célebre estudioso
alemán barón Alexander von Humboldt (1769-1859)
se refirió a la "conexión que existe entre
las fuerzas de la naturaleza, y el sentimiento íntimo de
su mutua dependencia. La intuición de estas relaciones
es la que engrandece los puntos de vista...". Este ensanchamiento
del horizonte ayuda a ver que todo está enlazado. Desde
este enfoque es fácil comprender que hasta nuestras más
pequeñas acciones y decisiones generarán algún
efecto, inclusive en parajes lejanos. ¿Qué no? ¿De
dónde salió la madera para su puerta o silla?; ¿de
dónde la "uña de gato" contenida en su
tableta o el papel en que está impreso este periódico?;
¿y...las deliciosas y nutritivas castañas que venden
en la esquina? El conjunto de necesidades humanas (alimentación,
salud, vivienda, vestido, educación y recreación)
están directa o indirectamente vinculadas a las riquezas
naturales. Conservación y desarrollo son dos caras de una
misma moneda. Todas y
todos compartimos, con las más diversas formas de vida,
una misma y única casa...
SALVAR NUESTRO TESORO
La participación de la gente común en la gestión
ambiental es fundamental. Mucho es lo que se pierde día
a día, y de ello no se puede culpar exclusivamente a las,
por lo general desacertadas, decisiones políticas y económicas.
Ante nuestros ojos la destrucción es patente y ¿qué
hacemos? ¡Nada! Quizá ocurre como lo escribiera Oscar
Miró Quesada de la Guerra, Racso, a principios de siglo
que "las cosas que vemos todos los días nos parecen
naturales y no nos llaman la atención". No se refería
a la degradación ambiental y al caos actuales sino, más
bien, a la belleza y riqueza de flora y fauna que rodeaba a la
capital y que, como todo lo cotidiano suele pasar desapercibido.
En ese sentido tomar conciencia será siempre un inicio,
un primer paso, en el camino de las acciones impostergables que
debemos emprender para rescatar nuestro hogar común...