De paso por nuestra capital estuvo el doctor
Klaus Lippold, representante ante el Bundestag (parlamento alemán)
del CDU, partido de la coalición oficialista. Lippold es,
además de experto en temas económicos vinculados
al ambiente, vocero de su agrupación política sobre
tales asuntos. En los dos días que estuvo en Lima, tras
visitar Costa Rica y Ecuador, se reunió con diversas instituciones
y autoridades que vienen sacando adelante proyectos de conservación
de la naturaleza y uso racional de la biodiversidad, así
como de reformulación de políticas ambientales,
propuestas empresariales con enfoque "verde", lucha
contra la pobreza y participación y promoción de
la población femenina. Pese a su apretada agenda, el doctor
Lippold se dio un tiempo para conversar en exclusiva con "El
Comercio" sobre temas fundamentales... ¿Cree que el
Perú va por buen camino en lo que se refiere a compatibilizar
la conservación ambiental con el desarrollo económico?
"He estado apenas dos días en el país. He
tenido una serie de reuniones con diversos sectores, tanto privados
como oficiales. En este corto tiempo, sin embargo, he podido constatar
que existe conciencia sobre la necesidad de empezar a avanzar
por el camino del desarrollo sostenible". -Hay quienes creen
que ecología y economía son antónimos, disciplinas
imposibles de compatibilizar.
"Creo que en la actualidad esta mentalidad es algo que va
quedando en el pasado. La conservación de la naturaleza,
la perspectiva ambiental en los grandes proyectos de desarrollo,
son asuntos que empiezan a asumirse como parte integral de toda
propuesta económica. Una economía robusta y con
proyección a futuro necesariamente se sostiene sobre el
uso racional de las riquezas naturales. El propio desarrollo industrial
y de toda actividad productiva depende de este precepto.
A estas alturas está claro que resulta rentable para las
empresas contar con una estrategia ambiental que pasa por el ahorro
de materias primas, el reciclaje de residuos, etc. Esto de alguna
manera deriva en ventajas económicas. Por otro lado, resulta
mucho más barato prevenir, es decir tomar todas las medidas
para evitar los daños ambientales en vez de tener que repararlos
luego. Creo que ésta es la tendencia que se está
viviendo actualmente en el mundo. Por lo pronto ya se empieza
a hablar de una "economía eco-social de mercado",
¿no?".
-Quizá sea así en las naciones desarrolladas como
Alemania. En su país rige aquello de que 'el que contamina
paga', eso no ocurre en muchos países. Los "pasivos
ambientales" y la incorporación de los 'costos ecológicos'
en la contabilidad son asuntos que la empresa privada, por ejemplo,
aquí en el Perú y en otros países de la región,
no parece estar muy dispuesta a asumir.
"Para lograr avances es necesario tener reglas de juego
y normas claras. En Alemania se aplican sanciones fuertes a las
empresas que contaminan, multas y penas de prisión de hasta
quince años, pero no creo que haya que generalizar. Quizá
lo que funciona en Alemania no sea lo óptimo para el Perú,
o quizá sí. No creo que hayan recetas o verdades
absolutas. Cada país debe ir buscando sus propias soluciones,
su propio camino, de acuerdo a su realidad, a la idiosincrasia
de su gente. Las cosas, por otro lado, no pueden hacerse de un
día al otro.
Lograr avances significativos toma un determinado tiempo, y
claro las sanciones siempre ayudan. La impunidad en estos casos
no parece buena aliada". -¿Esto significaría
que las políticas ambientales tienen que ser perdurables
en el tiempo?
"Así es. No me gusta poner como ejemplo el caso alemán,
pero es ilustrativo en este sentido". -Pero se trata de un
país que tiene un reconocido liderazgo en este tema, sus
normas van más allá de las exigencias de la propia
Comunidad Europea...
"En Alemania estos asuntos han sido una preocupación
constante a lo largo de toda su historia, pero tampoco podemos
negar los grandes logros de países como Holanda o Dinamarca,
entre otros de Europa.
Ahora bien, los avances alemanes en este sentido se deben fundamentalmente
a que pese al cambio de timón en el manejo de la política,
o a los cambios en los partidos, la perspectiva ambiental nunca
se dejó de lado. Simplemente se ha seguido avanzando por
el camino trazado hace ya varias décadas". -Y... ¿gracias
a esas políticas estables se han alcanzado importantes
metas?
"Así es. Tomemos como ejemplo el río Rin.
Hace algunos años estaba totalmente contaminado con metales
pesados. Hoy en la mayor parte de su cauce han vuelto los peces
y éstos pueden comerse, la gente puede bañarse,
disfrutar del paisaje. La disminución en las emisiones
de gases que afectan la capa de ozono, o promueven el cambio climático
global. Metas así se alcanzan con políticas ambientales
estables y normas claras. Es responsabilidad de cada gobernante
preocuparse por la salud de su pueblo y ésta depende, en
definitiva, del aire limpio, de fuentes de agua no contaminadas,
de espacios naturales para la supervivencia de diversas especies
y la recreación y descanso de las personas. Y esta preocupación
no puede ser temporal, ni pasajera.
En Alemania esto ha sido una constante en las últimas
dos décadas y hoy se pueden ver los avances, la conciencia
de las propias industrias, la búsqueda de alternativas.
Para mí, es particularmente un tema con el que estoy comprometido
desde hace más de quince años, como economista,
antropólogo y político". -¿Es posible
crear nuevos puestos de trabajo y al mismo tiempo conservar el
ambiente?
"Estoy convencido de esto. Estamos hablando de puestos que
van desde guarda parques, pasando por la investigación,
la educación ambiental, la recuperación y prevención
en fábricas, el tratamiento de basura, de aguas, de suelos,
el ecoturismo, la agricultura alternativa, la producción
de nuevas tecnologías y fuentes de energía, las
consultoras ambientales, etc. Hay que tomar en cuenta que el mercado
del futuro estará enfocado, además de en las telecomunicaciones,
en las industrias biotecnológicas y farmacéuticas
basadas en productos naturales, en el desarrollo de tecnologías
alternativas y más limpias. La conciencia de los consumidores
está también creciendo en ese sentido.
Sobre la generación de empleos, lógica preocupación
para cualquier país, un serio problema ambiental: la basura,
nos sirve para graficar cómo pueden crearse puestos de
trabajo y beneficios económicos. Pensemos en la recolección,
en el transporte. En el proceso de reciclaje. Según sea
el caso se pueden generar nuevos productos, como aglomerados o
materiales de construcción, o nueva materia prima.
Durante la combustión, por último, se producirá
energía, ésta puede utilizarse para el propio proceso
y los excedentes para distribuirse por las redes públicas.
Un claro ejemplo de que logrando la eco-eficiencia, en cualquier
sector, necesariamente se crearán nuevos puestos, posibilidades
de más negocios y un considerable ahorro". -Durante
su estancia en el Perú se reunió con diversos sectores,
incluido el Ministerio de Promoción de la Mujer y el Desarrollo
Humano (Promudeh) ¿Qué importancia tiene la participación
de la población femenina en las cuestiones ambientales?
"La participación de la sociedad civil es fundamental
para alcanzar el desarrollo sostenible. Estamos hablando de un
tema que es en esencia democrático y participativo, eso
me ha llevado a tener conversaciones con la Cámara de Comercio
y con organizaciones ambientales, además de instituciones
del Estado.
En el caso particular de las mujeres, estamos hablando de incorporar
a la gestión ambiental a más de la mitad de la población.
Las mujeres son además las principales usuarias y administradoras
de los recursos naturales. Contar con el apoyo de este importante
sector para programas de ahorro de energía, de agua, etc.
resulta de vital importancia, esto a nivel urbano.
En el caso rural, las mujeres vienen cumpliendo una labor importantísima,
quizá poco reconocida, en lo que se refiere a la conservación
de suelos, de semillas, agroforestería, entre otros. En
este sentido, Alemania está muy interesada en apoyar en
el Perú programas que lleven a mejorar la situación
de las mujeres, erradicando el analfabetismo y atacando frontalmente
la miseria que ha llevado a la marginalidad a tan importante sector
de la sociedad". -Antes de llegar a nuestro país,
estuvo en Costa Rica y Ecuador, ¿hay algún interés
de su gobierno en la situación ambiental de estos tres
países?
"Así es. Se trata de tres países que han tenido
un importante crecimiento en los últimos años y
no sólo esto. El CDU, el partido del que soy vocero para
estos temas, y el Parlamento Alemán están muy enfocados
en lo que se llama "Hot Spots", es decir lugares que
concentran una alta biodiversidad, como es el caso de los países
mencionados. Estamos interesados en brindar cooperación
para sacar adelante proyectos de investigación, conservación
y uso racional de estas grandes riquezas naturales. El tema de
la biodiversidad es de suma actualidad". -¿En ese
sentido ve el Ecoturismo como una buena opción para conservar
estas riquezas?
"Este es un país hermoso, variadísimo. El
Perú tiene un gran potencial para desarrollarse por este
camino. Es una actividad que puede servir para combatir la pobreza
y al mismo tiempo proteger la naturaleza, siempre y cuando se
incorpore a las comunidades locales en estos proyectos, brindándoles
puestos de trabajo y favoreciendo que las ganancias procedentes
se queden en la zona y contribuyan, tanto a elevar la calidad
de vida como a contar con mayores recursos para la investigación
y conservación de la biodiversidad. El ecoturismo puede
además ir de la mano de otro tipo de proyectos. Esta veta
puede ser explotada con una mínima inversión y al
más corto plazo. Los avances de Costa Rica resultan bastante
interesantes, y creo que pueden ser tomados como base para replantear
este tipo de propuestas. Para ello, resulta fundamental contar
con un sistema de áreas protegidas muy bien organizado
y fortalecido.
El Perú es inmensamente rico, hay toda una variada gama
de regiones climáticas muy distintas la una de la otra.
He estado aquí apenas unos días y comentábamos
con mi esposa que ha sido mucho más de lo que nos habían
contado. Nos llevamos muy gratos recuerdos. Estuvimos en Machu
Picchu. El camino desde el Cusco es toda una revelación.
En ese corto trayecto uno puede ver cómo va cambiando el
paisaje, el clima, cómo aparecen especies de plantas y
animales, todas tan distintas.
Me voy convencido de que, como dije antes, el ecoturismo es un
área en el que el Perú puede desarrollarse y crecer
rápidamente". -No faltan quienes dicen que luego que
los países del norte alcanzaron su desarrollo a costa de
su patrimonio ecológico, nos exigen a nosotros, los pobres
países del sur, conservar en vez de explotar los recursos
como lo hicieron los países industrializados...
"Esto no es cierto. La industrialización ha tenido
un costo ambiental demasiado alto. Eso no se podía vislumbrar.
Creo que los errores que se cometieron en los países industrializados
deben servir para comprender cuál es el camino que debemos
evitar ahora. Lo mismo podríamos decir de los países
del este europeo, cuya precaria situación ambiental se
derivó de un modelo inapropiado y de tecnologías
obsoletas. Estos dos ejemplos son una cara de la medalla, en la
otra están los éxitos que se vienen alcanzando en
muchos países desarrollados. El uso de tecnologías
alternativas y el aprovechamiento racional de los recursos, además
la ecoeficiencia en todos los niveles de la producción
es algo cada vez más común en el norte". -La
globalización ha traído una nueva visión
de los asuntos ambientales, ¿verdad?
"Así es. Ha quedado demostrado que los problemas
ecológicos de una región afectan a otra, por más
distantes que éstas se encuentren. Hay problemas compartidos
como es el caso del agujero en la capa de ozono, la contaminación
de los océanos, la sobre pesca, la deforestación,
el incremento de la temperatura del planeta a consecuencia de
la profundización del efecto invernadero. Esto nos afecta
de manera global. Muchos problemas ambientales son comunes.
Vuelvo a citar el caso del río Rin, su recuperación
dependió de tareas coordinadas con los otros países
por donde discurre. Los asuntos ambientales tienen siempre una
dimensión regional, global. Tristemente se ha comprendido
recién en los últimos años". -Algunos
sostienen que el tema ambiental es una especie de moda...
Ojalá fuera eso. Lamentablemente, tras siglos de agresiones
al entorno hemos llegado a una situación insostenible.
Se ha empezado a destruir la herencia de las próximas generaciones,
es decir las posibilidades futuras de la humanidad. En nuestras
manos está hoy el poder de destruir o reconstruir el mundo.
La experiencia de lo ocurrido en los países industrializados
nos lleva a asumir la responsabilidad de colaborar y cooperar
para revertir la situación en el resto de naciones y evitar
así que la historia se repita..."