La hoja no tiene la culpa. Está
íntimamente ligada a la historia y cultura del Perú,
desde épocas inmemoriales. Durante milenios ha sido parte
de los más diversos rituales. "Cachándola"
los andinos han soportado el hambre, han tenido más resistencia
y energía para soportar las inclemencias de las alturas.
Se le utiliza en la medicina tradicional para contrarrestar diversos
males. No pues, la hoja de coca no tiene la culpa sino lo que
hicieron con ella. La pasta básica de cocaína, PBC,
y la cocaína son ya sinónimo de decadencia, corrupción,
violencia y muerte. Una droga utilizada con fines médicos,
un saborizante utilizado en industria, salió hace ya mucho
a las calles para convertirlas en un infierno. Por ese polvillo
blanco los países pierden, día a día, su
mayor riqueza natural: el cerebro y la voluntad de sus gentes,
principalmente jóvenes.
Desde una óptica ecologista, además, el cultivo
de la hoja con fines ilegales viene causando estragos. Miles de
hectáreas en las zonas más frágiles y en
pendiente de los Andes Orientales, son el escenario donde crece
este monocultivo. Grandes extensiones de bosques de gran riqueza
y diversidad biológica han sido arrasados, quemados, para
sembrar una planta que, amen de desgastar los suelos, abastece
las más de las veces al diabólico mercado del narcotráfico.
Fuentes de agua contaminadas que afectan a las mujeres, hombres
y niñez de las zonas productoras de la droga, suelos degradados,
pérdida de variedad de especies de flora y fauna, son algunas
de las secuelas de esta lacra. La otra cara de esta moneda es
aún peor: degradación moral, violencia creciente,
desarticulación de las familias y de la sociedad en su
conjunto. Un mal que de una u otra manera nos afecta a todos.
A continuación el resumen del ensayo "Desarrollo de
la Piscicultura Amazónica como Programa Alternativo a cultivos
de coca", del ingeniero Edgar Aréstegui Moras.
Como se recordará la cuenca amazónica, ese planeta
verde, universo de bosques y aguas, es riquísima en variedad
de peces, la mayoría de ellos de gran importancia para
la alimentación. Se calcula que se trata de una de las
zonas pesqueras más importantes del planeta, superando
en productividad a océanos enteros como el Atlántico.
"Cultivar" y "cosechar" peces es una de las
muchas estrategias que contribuirían a erradicar los cultivos
ilegales de la hoja de coca...
MARTHA MEIER M.Q. "El dominio de lagos y ríos llevó
a la lucha a todas las civilizaciones, por el importante papel
que desempeñan. Los primeros suministran alimentos, los
segundos ofrecen vías de movilización. Para los
habitantes de la amazonía peruana, lagunas y ríos
representan algo así como la ganadería acuática;
el huerto familiar que no falla a los frutos que ofrece la prodigiosa
naturaleza; un seguro o un banco del pobre. Cuándo falta
alimento o dinero van a pescar y... ¡problema resuelto!
RIQUEZA QUE SE PIERDE
La población ictiológica, es decir de los peces,
de nuestra amazonía es extraordinariamente rica. En los
últimos treinta años, sin embargo, la productividad
piscícola de los lagos amazónicos ha declinado notablemente.
Un apreciable número de lagunas que antes eran verdaderos
reservorios de peces, hoy están prácticamente despobladas.
Especies importantes como el alimenticio paiche han ido desapareciendo.
La disminución de estos recursos naturales es una amenaza
que se cierne sobre la vida de las poblaciones que dependen, para
su alimentación, de las lagunas y ríos.
EXODO DE ALETAS
Cada año cuando las aguas de las lagunas disminuyen y
escasea el plancton lacustre, se inicia la "mijanada".
Es el éxodo de los peces que emprenden una suerte de 'marcha
nupcial' para desovar en otros ríos. Es en esa época
cuando se ven gigantescos cardúmenes remontando los ríos
del sistema hidrográfico amazónico. Las mayores
concentraciones se dan en las correntadas del Pongo de Manseriche,
en el Marañón, y en el sector de Chumilla, en el
Huallaga. Estas grandes migraciones de peces suministran, a su
paso por los ríos, abundante pesca para las familias selváticas
ribereñas.
NARCO CONTAMINACION
Los principales factores que provocan el declive de la población
ictiológica, en lagunas, ríos, riachuelos y quebradas
de la amazonía Peruana son tanto la pesca indiscriminada
como la ilegal -con venenos vegetales como el barbasco y la maca-,
también la captura durante la época de la "mijanada"
antes del desove. A estos factores es fundamental sumar la acción
de los narco-cocaleros. Estos deforestan grandes extensiones de
bosques ribereños, quienes luego de macerar las hojas de
coca con kerosene, ácidos y sales, vierten los residuos
a los lechos de los ríos y quebradas, envenenando la vida.
AMBICION Y CONSERVACION
La captura de peces en la época del desove es una mala
costumbre. Significa la destrucción de millones de ejemplares
de peces antes de su nacimiento. Esta práctica ocurre,
especialmente, con el "paiche", en la lago Rimachi y
en la Reserva Nacional de Pacaya-Samiria. La ambición comercial
y la falta de conocimiento han convertido al hombre en un ignorante
destructor de lo que significa su propia vida y la de su descendencia.
Como apunta el dicho: "La naturaleza puede satisfacer todas
las necesidades del hombre, pero no su ambición".
PARAISO ACUATICO
En la amazonía peruana hay miles de lagunas, de ellas
209 son consideradas las principales, y con una riqueza hidrobiológica
de incalculables posibilidades.
El ecosistema hidrográfico de la nuestra amazonía,
ofrece a los profesionales un vasto campo de laboratorio donde
pueden aplicarse audaces concepciones, para generar riqueza y
empleo masivo.
La riqueza hidrobiológica de la selva peruana es incomparable,
tiene un gran potencial y es esperanza de muchos. A un corto plazo
y con una mínima inversión es posible convertir
muchas de estas maravillosas lagunas en verdaderos "viveros
piscícolas".
Serían así, fuentes permanentes de abastecimiento
de peces, es decir proteína animal de bajo costo para mejorar
la dieta de la población nacional y hasta para la exportación.
INTELIGENTE PRODUCCION
La producción de peces es la industria más maravillosa
del mundo, la más económica, rápida y segura,
y al alcance de todos los estratos sociales. Esta actividad no
impacta de manera profunda sobre los ecosistemas, a diferencia
por ejemplo de la ganadería que destruye el bosque para
crear pastizales. La ganadería, lejos de beneficiar a las
comunidades vecinas favorece a los grandes centros de consumo.
Mientras que una hectárea de pastos, en la mejor de las
condiciones puede producir al año hasta doscientos kilos
de carne de res, una piscigranja de una hectárea supera
las... ¡doscientas toneladas métricas de pescado
fresco!
Si realmente hay la voluntad de erradicar definitivamente el
cultivo de la coca con fines narcóticos, es necesario superar
el problema de fondo: el hambre, el desempleo y la pobreza. La
paz social entra por la boca
Existen razones de más para sostener que la mejor fórmula
para alcanzar los objetivos deseados es desarrollando la piscicultura
en la amazonía... -ING. EDGAR ARESTEGUI MORAS