A
lo lejos, solitaria, su inconfundible figura domina el paisaje.
Un bello espectáculo frente a los ojos. Como una fogata verde
y espinosa, como un inmenso erizo perdido en las alturas. Titanca,
ticatica, ckara, pua, santón, keshke son algunos de los nombres
con que se conoce a esta planta, una de las más raras y hermosas
del planeta. Nos referimos a la llamada Puya Raimondi, "verde
giganta" de la misma familia de las "piñas"
(bromeliáceas). Asombroso vegetal descubierto en la zona
de Chavín de Huantar por el sabio italiano que le dio su
nombre. Sólo en algunos puntos de los Andes del Perú
y una zona de Bolivia se yergue ella, majestuosa en tiempos de floración.
Especie en peligro de extinción protegida en el pequeñito
Santuario Nacional de Calipuy, en las alturas de La Libertad. Estamos
en lo que se considera uno de los principales rodales de Puya del
mundo...
"Le sale una goma bien rica, dulce, y que se puede masticar
como si fuera chicle", dice una joven mujer. Alrededor de
ella un par de niñas y niños coinciden con esta
apreciación sobre una de las plantas más extrañas
del planeta: la llamada "Puya Raimondi".
El sol cae inclemente sobre la pequeña Plaza de Armas
de Calipuy. Desde esta parte de la sierra de La Libertad se divisa
el departamento de Ancash con su inconfundible Cordillera Blanca.
Viene entonces a la memoria el sabio italiano Antonio Raimondi
(1826-1890) que descubrió tan espectacular especie de la
flora andina, en la zona de Chavín de Huantar.
Se hace difícil así asociar la imagen de la Puya
a otro paraje que no sea aquél. Estamos, sin embargo, a
poca distancia de lo que se considera el "rodal" de
Puyas más grande del planeta: el Santuario Nacional de
Calipuy. Se trata de un paraje de 4,500 hectáreas, establecido
(al igual que la Reserva Nacional del mismo nombre) el 8 de enero
de 1981. Según cálculos de especialistas, entre
La Libertad y Puno existirían algo más de una veintena
de sitios de Puya que cubrirían, de manera efectiva, apenas
unas mil hectáreas.
IMPRESIONANTE ESPECTACULO
Durante el último tramo hacia Calipuy, desde la salida
de Santiago de Chuco, se divisa una que otra de estas maravillas
vegetales, como penachos verdes, como afilados y espinosos "pompones"
aislados en las fuertes y más soleadas pendientes rocosas,
entre las chacras limitadas por rústicas vallas de piedras.
Sus hojas crecen en forma esférica, partiendo del tallo
central. Son duras y poseen espinas ganchudas y recias. Eso es
todo lo que se distingue de lejos.
En el Santuario Nacional estas plantas, emparentadas con las
jugosas piñas, son las reinas y señoras del lugar.
Se les considera auténticas reliquias vegetales. Verlas
en plena inflorescencia es un espectáculo único
e inolvidable. La ticatica, titanca, keschke, santón, ckara
o púa, florece una sola vez en toda su larga vida que puede
alcanzar hasta... ¡cien años! En la etapa de floración,
la "giganta" parece un candelabro con una enorme "vela"
en su centro que se alza a más de diez metros.
Estamos, pues, ante un verdadero "record" tanto de
altura como de cantidad de flores: millares de hermosas y blancas
flores de tamaño mediano cubren cada Puya, produciendo
varios millones de semillas que luego el viento arrastrará.
Lamentablemente pocas germinarán para convertirse en una
nueva planta...
ESPINOSO HOGAR
Acercarse a una Puya es toda una experiencia. Una mirada más
profunda de ella nos revelará todo un universo de vida.
Podríamos descubrir, por ejemplo, que una gran parte de
la planta está cubierta por palitos. ¿Qué
pasa acá? Simplemente nos hemos topado con el enorme nido
de un "canastero". Amén de ante un interesante
vegetal, estamos frente al hogar, albergue temporal y fuente principal
de alimentación de diversidad de especies, entre las que
se destacan las aves. ¡Así es! Durante las frías
noches o los días de lluvia, numerosos pájaros se
guarecen entre sus abigarradas y amenazantes hojas. Sus flores
son manjar divino del que dependen para su sobre vivencia variedad
de insectos y colibríes. Tórtolas, gorriones, perdices
y rapaces, suelen cobijarse también en su seno.
La relación de las Puyas con las aves, según anotan
diversos autores, es íntima y estrecha. Sucede que estos
seres halados son sus principales agentes polinizadores. Ella
subsiste con la ayuda de ellos, y éstos se benefician enormemente
de sus bondades. Impresionante "giganta" andina que
ha ido retrocediendo de sus escasos dominios, debido ¡cuándo
no! a la mano errada, depredadora e irresponsable del hombre...
VERDE BELLEZA
Nombre científico: Puya Raimondii
Nombres comunes: Puya Raimondi, ckara, titanca, ticatica, santón,
keshke, púa.
Familia: Bromeliáceas (la misma de las sabrosas "piñas").
Distribución: Andes de Perú y Bolivia. Por encima
de los 3,800 metros.
En nuestro país se le puede encontrar en más de
una veintena de parajes concretos como: Calipuy, La Libertad;
Cala-Cala, Puno; Titankayocc y Pampa Galeras, Ayacucho; Calca,
Cusco; Huaros, Lima; Cordillera Blanca, Ancash; Pachacayo, Junín.
Protegida en: Parque Nacional del Huascarán, Reserva Nacional
de Pampa Galeras y, principalmente, Santuario Nacional de Calipuy.
Se dice que la planta puede vivir hasta cien años. Florece
una sola vez y la inflorescencia puede alcanzar más de
diez metros de altura, cubierta por millares de pequeñas
flores blancuzcas que atraen a picaflores e insectos. Cada planta
produce hasta... ¡ocho millones de semillas!
Problemática: Se ve amenazada por lugareños que
la utilizan como combustible y material de construcción,
así como por los pastores que queman su base pues los rebaños
de ovejas y alpacas se enganchan en las duras espinas de sus hojas.