Diario El Comercio Lima -Perú
11-09-1996

Martha Meier MQ.

 
Santuario nacional de Calipuy
Una giganta llamada "Puya"...
 
A lo lejos, solitaria, su inconfundible figura domina el paisaje. Un bello espectáculo frente a los ojos. Como una fogata verde y espinosa, como un inmenso erizo perdido en las alturas. Titanca, ticatica, ckara, pua, santón, keshke son algunos de los nombres con que se conoce a esta planta, una de las más raras y hermosas del planeta. Nos referimos a la llamada Puya Raimondi, "verde giganta" de la misma familia de las "piñas" (bromeliáceas). Asombroso vegetal descubierto en la zona de Chavín de Huantar por el sabio italiano que le dio su nombre. Sólo en algunos puntos de los Andes del Perú y una zona de Bolivia se yergue ella, majestuosa en tiempos de floración. Especie en peligro de extinción protegida en el pequeñito Santuario Nacional de Calipuy, en las alturas de La Libertad. Estamos en lo que se considera uno de los principales rodales de Puya del mundo...

"Le sale una goma bien rica, dulce, y que se puede masticar como si fuera chicle", dice una joven mujer. Alrededor de ella un par de niñas y niños coinciden con esta apreciación sobre una de las plantas más extrañas del planeta: la llamada "Puya Raimondi".

El sol cae inclemente sobre la pequeña Plaza de Armas de Calipuy. Desde esta parte de la sierra de La Libertad se divisa el departamento de Ancash con su inconfundible Cordillera Blanca. Viene entonces a la memoria el sabio italiano Antonio Raimondi (1826-1890) que descubrió tan espectacular especie de la flora andina, en la zona de Chavín de Huantar.

Se hace difícil así asociar la imagen de la Puya a otro paraje que no sea aquél. Estamos, sin embargo, a poca distancia de lo que se considera el "rodal" de Puyas más grande del planeta: el Santuario Nacional de Calipuy. Se trata de un paraje de 4,500 hectáreas, establecido (al igual que la Reserva Nacional del mismo nombre) el 8 de enero de 1981. Según cálculos de especialistas, entre La Libertad y Puno existirían algo más de una veintena de sitios de Puya que cubrirían, de manera efectiva, apenas unas mil hectáreas.

IMPRESIONANTE ESPECTACULO

Durante el último tramo hacia Calipuy, desde la salida de Santiago de Chuco, se divisa una que otra de estas maravillas vegetales, como penachos verdes, como afilados y espinosos "pompones" aislados en las fuertes y más soleadas pendientes rocosas, entre las chacras limitadas por rústicas vallas de piedras. Sus hojas crecen en forma esférica, partiendo del tallo central. Son duras y poseen espinas ganchudas y recias. Eso es todo lo que se distingue de lejos.

En el Santuario Nacional estas plantas, emparentadas con las jugosas piñas, son las reinas y señoras del lugar. Se les considera auténticas reliquias vegetales. Verlas en plena inflorescencia es un espectáculo único e inolvidable. La ticatica, titanca, keschke, santón, ckara o púa, florece una sola vez en toda su larga vida que puede alcanzar hasta... ¡cien años! En la etapa de floración, la "giganta" parece un candelabro con una enorme "vela" en su centro que se alza a más de diez metros.

Estamos, pues, ante un verdadero "record" tanto de altura como de cantidad de flores: millares de hermosas y blancas flores de tamaño mediano cubren cada Puya, produciendo varios millones de semillas que luego el viento arrastrará.

Lamentablemente pocas germinarán para convertirse en una nueva planta...

ESPINOSO HOGAR

Acercarse a una Puya es toda una experiencia. Una mirada más profunda de ella nos revelará todo un universo de vida.

Podríamos descubrir, por ejemplo, que una gran parte de la planta está cubierta por palitos. ¿Qué pasa acá? Simplemente nos hemos topado con el enorme nido de un "canastero". Amén de ante un interesante vegetal, estamos frente al hogar, albergue temporal y fuente principal de alimentación de diversidad de especies, entre las que se destacan las aves. ¡Así es! Durante las frías noches o los días de lluvia, numerosos pájaros se guarecen entre sus abigarradas y amenazantes hojas. Sus flores son manjar divino del que dependen para su sobre vivencia variedad de insectos y colibríes. Tórtolas, gorriones, perdices y rapaces, suelen cobijarse también en su seno.

La relación de las Puyas con las aves, según anotan diversos autores, es íntima y estrecha. Sucede que estos seres halados son sus principales agentes polinizadores. Ella subsiste con la ayuda de ellos, y éstos se benefician enormemente de sus bondades. Impresionante "giganta" andina que ha ido retrocediendo de sus escasos dominios, debido ¡cuándo no! a la mano errada, depredadora e irresponsable del hombre...

VERDE BELLEZA

Nombre científico: Puya Raimondii

Nombres comunes: Puya Raimondi, ckara, titanca, ticatica, santón, keshke, púa.

Familia: Bromeliáceas (la misma de las sabrosas "piñas").

Distribución: Andes de Perú y Bolivia. Por encima de los 3,800 metros.

En nuestro país se le puede encontrar en más de una veintena de parajes concretos como: Calipuy, La Libertad; Cala-Cala, Puno; Titankayocc y Pampa Galeras, Ayacucho; Calca, Cusco; Huaros, Lima; Cordillera Blanca, Ancash; Pachacayo, Junín.

Protegida en: Parque Nacional del Huascarán, Reserva Nacional de Pampa Galeras y, principalmente, Santuario Nacional de Calipuy.

Se dice que la planta puede vivir hasta cien años. Florece una sola vez y la inflorescencia puede alcanzar más de diez metros de altura, cubierta por millares de pequeñas flores blancuzcas que atraen a picaflores e insectos. Cada planta produce hasta... ¡ocho millones de semillas!

Problemática: Se ve amenazada por lugareños que la utilizan como combustible y material de construcción, así como por los pastores que queman su base pues los rebaños de ovejas y alpacas se enganchan en las duras espinas de sus hojas.