Diario El Comercio Lima -Perú 13 - 05 -1998

Martha Meier MQ.

 
Las raíces del futuro...
 

"De todas las cosas, las personas son lo más preciso", reza un antiguo proverbio chino. Y es que la población es la más grande y verdadera 'riqueza natural' con que cuenta un país. Sueños, creatividad, esfuerzo, compromiso de sus mujeres y hombres es lo que hace grande a una nación. La doctora Beatriz Boza, presidenta del directorio de Prom-Perú, así lo comprende, y palpable evidencia de ello fueron sus lúcidas palabras en la ceremonia de inauguración de la Conferencia Internacional "En el Umbral del Milenio", realizada hace pocas semanas en Lima. Como se recordará la cita congregó a múltiples pensadores, tanto nacionales como extranjeros, para tratar temas como cultura, ecología, género y violencia. Expresa la presidenta de Prom-Perú que la magna reunión fue "fruto de la colaboración de la sociedad civil y el Estado, de los intelectuales y los funcionarios públicos".

La conferencia demostró "que estamos sumando esfuerzos y aprendiendo a confiar, a tolerar nuestras discrepancias, a dialogar y a comprometernos con objetivos que trascienden lo inmediato. ¡El país se está articulando!". El mensaje de Boza ha sido claro y el eco de sus frases, plasmadas en "El Perú, un país de futuro" con raíces que resumimos a continuación, marcan el camino hacia ese mañana más justo, solidario, respetuoso de la inmensa diversidad cultural y natural del Perú, nuestro más grande tesoro...

Los peruanos hemos vivido bajo la falacia e indignación de conocer un país de inmensas riquezas naturales pero pobre: un mendigo sentado sobre un banco de oro. Al creer que nuestros recursos naturales nos aseguraban prosperidad y desarrollo convertimos ese 'banco' en símbolo de impotencia y subdesarrollo. Creíamos que 'El Dorado' era encontrar tesoros materiales para hacernos ricos. Pero 'El Dorado', en realidad, estaba en nosotros mismos, en nuestra forma de ser, en nuestra sangre, en nuestro espíritu. No nos habíamos dado cuenta de que la verdadera riqueza del Perú era, y es, su gente: nuestra creatividad, iniciativa, laboriosidad, nuestra fuerza cultural, diversidad y hospitalidad, nuestra capacidad de organización y superación, en suma, la actitud del peruano de hoy.

GENTE QUE ES UN TESORO

Las mujeres y hombres, las ideas, la idiosincrasia y la cultura son los verdaderos tesoros del Perú.

Es hora, pues, de dejar atrás falacias desdibujadas y complejos de mendigo. El gran cambio no es uno de metáforas sino de actitudes. Los peruanos no esperamos sentados, extendiendo la mano, más bien nos lanzamos al camino, hacemos nuestro el cambio. Somos gente de palabra, honramos nuestros compromisos porque nos estamos afirmando como ciudadanos dueños de nuestro destino.

El Perú está forjando su credibilidad como centro de reflexión, con un vigoroso mercado de ideas. Es un país seguro que despierta curiosidad, una tierra de gente tolerante, que dialoga y está atenta a los últimos desarrollos del conocimiento.

LA GRAN TAREA

Promover el Perú no se agota en lo que el Estado haga, o en lo que uno u otro sector esgrima desde su punto de vista particular, sino en que todos lleguemos a la convicción que ése es el país que queremos. Más que imponer metas o resultados, el proceso es el que importa.

Promover el Perú es, pues, generar una visión compartida de futuro que integre el aporte de todos, convocando nuestros sueños y aspiraciones como nación. Hacerlo es una responsabilidad compartida, porque nuestra visión tiene que trascender gobiernos, grupos y personas. Y debe servir para proyectarnos al mundo.

El umbral del milenio nos encuentra en este tránsito hacia la conquista de nuestra identidad y encuentro de nuestro destino en el mundo global.

VIGOROSA DIVERSIDAD

El valor del umbral para el Perú es, por lo menos, doble: de reflexión y aporte. Nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestro propio proceso cultural en relación al mundo, y también la posibilidad de aportar al mundo el legado de una cultura milenaria que se integra a la modernidad, desde su inagotable diversidad y vigoroso mestizaje.

La globalización que vivimos no debe implicar la pérdida de nuestra identidad. Más bien se trata de incorporarla al mundo. Debemos abrirnos a los demás sin temor, con orgullo de mostrar cómo somos: país diverso, integrado al mundo, con ciudadanos dueños de su destino y que viven un futuro con raíces.

Somos lo que pensamos que somos. Una nación que piensa en grande será grande. Promover la imagen del país es, pues, revalorizar nuestras raíces, es redescubrirnos, es generar autoestima, es promover orgullo, es crear país y dar el salto colectivo para ser ciudadanos del mundo.

COMPARTIR LA MAGIA

Como ciudadanos del mundo podemos repetir junto al insigne poeta César Vallejo: "Perú del mundo y Perú al pie del orbe, yo me adhiero".

Es que el Perú, antes que territorio, recursos o gente, es fe, convicción y esperanza. ¡Lancémonos a creer en nosotros mismos y a compartir la magia que es el Perú! -DRA. BEATRIZ BOZA (Presidenta Prom-Perú)