Diario El Comercio Lima -Perú
26 -02-1997

Martha Meier MQ.

 
Las ultimas palmeras "Huasai"
Palmito: delicia en extinción...
 

Diversas especies de aves como los guacamayos, mamíferos como tapires, añujes y monos, entre otros, se alimentan de los frutos de la "huasaí, una de las más bellas palmeras de la selva peruana. De ella se extrae el cotizado y sabroso "palmito", o "chonta".

En la plaza principal de la bellísima ciudad de Iquitos, se puede observar la estilizada silueta de estas palmeras al borde de la extinción, por la explotación irracional de la que son objeto sus poblaciones silvestres.

Coloridos guacamayos, tucanes, aves de las más variadas especies volando atraídas por sus deliciosos frutos. Ella, esbelta, con su silueta enhiesta, grácil, irrepetible. Las hojas alzándose mecidas por el viento, cual brazos femeninos extendidos al cielo en señal de oración. "Huasaí" la llaman los lugareños. Para los científicos es Euterpe precatoris, o lo que es lo mismo: "musa que reza".

Se trata de una de las palmeras más bellas de nuestra selva. Importantísima especie de la flora amazónica que, sin embargo, está siendo depredada por su suculento y delicioso corazón. "Chonta" y "palmito": manjar obligado para quienes visitan el oriente peruano, suculento plato predilecto de los lugareños, cotizado producto "gourmet" para los más sensibles paladares del mundo.

"Hace poco más de una década la inconfundible silueta de la "huasaí" adornaba las orillas de todos los ríos de la selva peruana, hoy prácticamente ha desaparecido de los lugares más accesibles", explican K. Mejía y José Alvarez, investigadores del Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana, IIAP. A continuación resumimos su trabajo "El Drama de la Palmera Huasaí", un grito de alerta, una advertencia de cómo la expoliación de nuestras riquezas naturales, levantando las banderas de la "libre empresa y el "progreso", está diezmando un patrimonio común a todas las mujeres y hombres del Perú. Y mientras retroceden las palmeras, se ha dado "luz verde" a una envasadora flotante para que, surcando los sinuosos ríos selváticos, llegue hasta remotos confines buscando el suave corazón de las silvestres palmas.

Euterpe es el nombre de una de las nueve musas de la mitología griega, la de la música y la danza. No sabemos a ciencia cierta las razones que tuvo el naturalista descubridor para ponerle nombre tan evocador a la palmera "huasaí". Probablemente lo hiciera inspirado por la belleza de su porte, y su silueta esbelta y delicada.

BELLEZA QUE RETROCEDE

Hace poco más de una década la inconfundible silueta de la "huasaí", adornaba las orillas de todos los ríos de la selva peruana. En sus hojas posábanse numerosas especies de aves multicolores para alimentarse con sus sabrosos y nutritivos frutos.

Esta imagen idílica puede observarse, hoy, sólo en algunas quebradas y ríos remotos, y especialmente en áreas protegidas de la selva norte, como la Reserva Nacional de Pacaya-Samiria.

EL HOMBRE Y EL HACHA

En zonas más accesibles el "huasaí" prácticamente ha desaparecido. Ha caído victima del hacha y de la voracidad insaciable del hombre. ¿La causa? Su preciado corazón o "chonta", suculento plato apreciado no sólo por los moradores de la selva, sino por "gourmets" de todos los países.

Los nativos amazónicos han usado esta palmera de múltiples maneras, por siglos. Su cogollo ha servido de alimento. El tronco para construir casas y cercos. La raíz para combatir la malaria. Siempre, sin embargo, ha sido aprovechada de forma sostenible y sin disminuir sus poblaciones naturales.

BARBARA EXTRACCION

En la última década la instalación de una planta envasadora de palmito, en Iquitos, ha propiciado la tala masiva de millones de palmeras. No ha habido ningún tipo de reposición. Es recientemente que se ha comenzado a experimentar el cultivo de "huasaí", en una plantación de pocas hectáreas. La extracción ha sido, y es tan intensa, que en un área de más de 200 Km alrededor de Iquitos no puede ya hallársela. Los extractores se internan cada vez más y más dentro de la selva, en busca del preciado palmito. Lamentablemente las poblaciones de esta palmera se concentran, principalmente, en las cercanías de los ríos, en las tierras estacionalmente inundables y de mal drenaje: es decir, las áreas más accesibles.

FLOTANTE IRRACIONALIDAD

Preocupa sobremanera que, recientemente, se haya inaugurado con "bombos y platillos" una planta flotante envasadora de palmito. De entrar en funcionamiento exterminará las últimas poblaciones silvestres de "huasaí", en los lugares remotos de la selva, donde ahora no se extrae la chonta de forma comercial. Experiencias similares en Brasil han sido negativas por el tremendo impacto ecológico.

Las autoridades nacionales pertinentes debieran regular, estrictamente, las proyectadas actividades extractivas masivas que podrían derivar, a corto plazo, en la extinción local de una especie de tanta importancia económica y ecológica. Una actividad extractiva masiva, así, tiene que contar, necesariamente, con un estudio de impacto ambiental y una licencia o concesión expresa, para áreas concretas y por volúmenes determinados.

NEGOCIOS INTELIGENTES

Frente a la creciente demanda de palmito en el mercado internacional, es necesario desarrollar estrategias de producción sostenida. Es urgente disminuir la presión sobre las poblaciones naturales, con estrictas normas legales, técnicas de manejo de las poblaciones naturales, diversificación de la fuente de materia prima y el establecimiento de plantaciones, entre otras.

Las normas que regulen la explotación de palmito deben ser claras y prácticas, evitándose que éstas sean antisociales y antieconómicas, como lo son la simple prohibición o una veda indiscriminada. El manejo de los bosques naturales, a través del enriquecimiento y reforestación con "huasaí", aseguraría una producción permanente y sostenible. Otra alternativa es el establecimiento de plantaciones comerciales fuera de su hábitat original.

SALUD DEL BOSQUE

Si la extracción continúa al ritmo actual, o si llegara a incrementarse, y si no se ponen en práctica planes urgentes de manejo y reforestación, en pocos años más habremos agotado esta riqueza. No sólo se trata de un importante recurso para la economía y la dieta regionales, sino que resulta fundamental para el equilibrio ecológico de la selva.

Su "industrialización" pasa necesariamente por el desarrollo de plantaciones, como se viene haciendo en algunos lugares y no por la simple extracción de las últimas especies. Y esto es fundamental... ¿Por qué? Pues hasta donde se sabe, la "huasaí" -junto al aguaje y otras pocas palmeras selváticas- es un eslabón vital de la cadena alimenticia (trófica. La dieta de multitud de animales silvestres está basada en esta especie de la flora nativa, que desaparece a ritmos realmente preocupantes.

DESTRUCCION EN CADENA...

La desaparición o drástica reducción de la población de estas palmeras, probablemente arrastraría consigo a los distintos animales que, en determinadas épocas del año, dependen de sus frutos para su supervivencia. Entre las criaturas que se verían más amenazadas podríamos mencionar, por ejemplo, a ungulados tales como el tapir o sachavaca, la huangana, el sajino, entre otros. También a ciertos grandes roedores como el majáz y el añuje, esta última especie, como se sabe, íntimamente relacionada a la reproducción natural de los árboles de castaña (Bertholletia excelsa). Como si esto no fuera suficiente dependen de la "huasaí", para su alimentación, varias especies de monos y vistosas aves como: Guacamayos, loros, tucanes, y algunas aves de la familia de los crácidos, como la pava y la pucacunga.

La desaparición de cualquiera de las especies de fauna antes mencionadas acarrearía, a la larga, otra serie de extinciones. Como se sabe todas desempeñan un importante papel en el equilibrio ecológico. Algunas como agentes dispersores de semillas, otras como alimento de animales depredadores, o como controladores de la excesiva proliferación de determinadas especies.

Hoy sabemos que la ruptura de uno de los eslabones de la delicada cadena trófica de la selva, desencadena la extinción en serie de otras muchas más, que dependen de un modo u otro de ella...

MEJORAR LA INDUSTRIA - La producción de palmito es una de las mayores industrias en el Neotrópico. - Lamentablemente se ha sostenidos, básicamente, en la extracción de las poblaciones naturales, es decir silvestres. Estos ocasiona un fuerte impacto sobre el recurso y pone en peligro su supervivencia. - En muchas áreas de la Amazonía se ha exterminado las poblaciones naturales de las especie Euterpe edulis o "jucara", como la "huasaí", una de las fuentes principales para la obtención de "palmito". - La "chonta", o palmito, es la parte superior del tronco y hojas tiernas de las palmeras. Esta verdura, considerada una delicadeza gastronómica en los Estados Unidos y Europa, es llamada "heart of palm", en inglés, y "coeur du palm", en francés, es decir: "corazón de la palmera". - El aprovechamiento integral del palmito, diversificando la presentación del producto, podría incrementar el beneficio económico de la industria conservera, utilizando partes actualmente desechadas. - Toda la estructura del palmito es comestible. La industria conservera, envasa sin embargo sólo el conjunto de las hojas tiernas, en pequeñas secciones. Se desperdician las partes menos suaves y el tallo tierno; estas secciones podrían también ser industrializadas en forma de palmito picado, encurtidos, crema de palmito, o crema deshidratada. - En la ciudad de Iquitos, departamento de Loreto, se consume solamente los segmentos de las hojas, desechándose el raquis y las otras partes suaves.

Estos residuos, así como las cubiertas externas del palmito, podrían ser transformadas en insumos para alimento animal - Anualmente se talan, sólo en la selva de Loreto, más de... ¡cinco millones de troncos de "huasaí", con fines comerciales, además de medio millón, tanto para autoconsumo de la población ribereña y su uso como material de construcción, y para abastecer a la ciudad de Iquitos. - Aunque no se conoce, a ciencia cierta, el impacto de esta explotación de los rodales naturales de "huasaí", hay indicios de que la especie está siendo diezmada de forma alarmante. - Cada extractor de chonta puede talar en un día hasta 30 ó 40 troncos (2-3 cargas de chonta), lo que nos puede dar una idea de lo que tardará ese bosque en reponerse de esa saca. - La incursión de los extractores en áreas cada vez más alejadas, es un indicador de la fuerte presión que se ejerce sobre el recurso, originando la declinación de las poblaciones y una importante erosión genética.

- El "huasaí" cultivado puede estar apto para cosecha en seis años, sin embargo la mayoría de lo talado en el bosque han tenido un periodo de crecimiento mayor (entre 15 y 25 años).