Diversas especies de aves como los
guacamayos, mamíferos como tapires, añujes y monos,
entre otros, se alimentan de los frutos de la "huasaí,
una de las más bellas palmeras de la selva peruana. De
ella se extrae el cotizado y sabroso "palmito", o "chonta".
En la plaza principal de la bellísima ciudad de Iquitos,
se puede observar la estilizada silueta de estas palmeras al borde
de la extinción, por la explotación irracional de
la que son objeto sus poblaciones silvestres.
Coloridos guacamayos, tucanes, aves de las más variadas
especies volando atraídas por sus deliciosos frutos. Ella,
esbelta, con su silueta enhiesta, grácil, irrepetible.
Las hojas alzándose mecidas por el viento, cual brazos
femeninos extendidos al cielo en señal de oración.
"Huasaí" la llaman los lugareños. Para
los científicos es Euterpe precatoris, o lo que es lo mismo:
"musa que reza".
Se trata de una de las palmeras más bellas de nuestra
selva. Importantísima especie de la flora amazónica
que, sin embargo, está siendo depredada por su suculento
y delicioso corazón. "Chonta" y "palmito":
manjar obligado para quienes visitan el oriente peruano, suculento
plato predilecto de los lugareños, cotizado producto "gourmet"
para los más sensibles paladares del mundo.
"Hace poco más de una década la inconfundible
silueta de la "huasaí" adornaba las orillas de
todos los ríos de la selva peruana, hoy prácticamente
ha desaparecido de los lugares más accesibles", explican
K. Mejía y José Alvarez, investigadores del Instituto
de Investigación de la Amazonía Peruana, IIAP. A
continuación resumimos su trabajo "El Drama de la
Palmera Huasaí", un grito de alerta, una advertencia
de cómo la expoliación de nuestras riquezas naturales,
levantando las banderas de la "libre empresa y el "progreso",
está diezmando un patrimonio común a todas las mujeres
y hombres del Perú. Y mientras retroceden las palmeras,
se ha dado "luz verde" a una envasadora flotante para
que, surcando los sinuosos ríos selváticos, llegue
hasta remotos confines buscando el suave corazón de las
silvestres palmas.
Euterpe es el nombre de una de las nueve musas de la mitología
griega, la de la música y la danza. No sabemos a ciencia
cierta las razones que tuvo el naturalista descubridor para ponerle
nombre tan evocador a la palmera "huasaí". Probablemente
lo hiciera inspirado por la belleza de su porte, y su silueta
esbelta y delicada.
BELLEZA QUE RETROCEDE
Hace poco más de una década la inconfundible silueta
de la "huasaí", adornaba las orillas de todos
los ríos de la selva peruana. En sus hojas posábanse
numerosas especies de aves multicolores para alimentarse con sus
sabrosos y nutritivos frutos.
Esta imagen idílica puede observarse, hoy, sólo
en algunas quebradas y ríos remotos, y especialmente en
áreas protegidas de la selva norte, como la Reserva Nacional
de Pacaya-Samiria.
EL HOMBRE Y EL HACHA
En zonas más accesibles el "huasaí" prácticamente
ha desaparecido. Ha caído victima del hacha y de la voracidad
insaciable del hombre. ¿La causa? Su preciado corazón
o "chonta", suculento plato apreciado no sólo
por los moradores de la selva, sino por "gourmets" de
todos los países.
Los nativos amazónicos han usado esta palmera de múltiples
maneras, por siglos. Su cogollo ha servido de alimento. El tronco
para construir casas y cercos. La raíz para combatir la
malaria. Siempre, sin embargo, ha sido aprovechada de forma sostenible
y sin disminuir sus poblaciones naturales.
BARBARA EXTRACCION
En la última década la instalación de una
planta envasadora de palmito, en Iquitos, ha propiciado la tala
masiva de millones de palmeras. No ha habido ningún tipo
de reposición. Es recientemente que se ha comenzado a experimentar
el cultivo de "huasaí", en una plantación
de pocas hectáreas. La extracción ha sido, y es
tan intensa, que en un área de más de 200 Km alrededor
de Iquitos no puede ya hallársela. Los extractores se internan
cada vez más y más dentro de la selva, en busca
del preciado palmito. Lamentablemente las poblaciones de esta
palmera se concentran, principalmente, en las cercanías
de los ríos, en las tierras estacionalmente inundables
y de mal drenaje: es decir, las áreas más accesibles.
FLOTANTE IRRACIONALIDAD
Preocupa sobremanera que, recientemente, se haya inaugurado con
"bombos y platillos" una planta flotante envasadora
de palmito. De entrar en funcionamiento exterminará las
últimas poblaciones silvestres de "huasaí",
en los lugares remotos de la selva, donde ahora no se extrae la
chonta de forma comercial. Experiencias similares en Brasil han
sido negativas por el tremendo impacto ecológico.
Las autoridades nacionales pertinentes debieran regular, estrictamente,
las proyectadas actividades extractivas masivas que podrían
derivar, a corto plazo, en la extinción local de una especie
de tanta importancia económica y ecológica. Una
actividad extractiva masiva, así, tiene que contar, necesariamente,
con un estudio de impacto ambiental y una licencia o concesión
expresa, para áreas concretas y por volúmenes determinados.
NEGOCIOS INTELIGENTES
Frente a la creciente demanda de palmito en el mercado internacional,
es necesario desarrollar estrategias de producción sostenida.
Es urgente disminuir la presión sobre las poblaciones naturales,
con estrictas normas legales, técnicas de manejo de las
poblaciones naturales, diversificación de la fuente de
materia prima y el establecimiento de plantaciones, entre otras.
Las normas que regulen la explotación de palmito deben
ser claras y prácticas, evitándose que éstas
sean antisociales y antieconómicas, como lo son la simple
prohibición o una veda indiscriminada. El manejo de los
bosques naturales, a través del enriquecimiento y reforestación
con "huasaí", aseguraría una producción
permanente y sostenible. Otra alternativa es el establecimiento
de plantaciones comerciales fuera de su hábitat original.
SALUD DEL BOSQUE
Si la extracción continúa al ritmo actual, o si
llegara a incrementarse, y si no se ponen en práctica planes
urgentes de manejo y reforestación, en pocos años
más habremos agotado esta riqueza. No sólo se trata
de un importante recurso para la economía y la dieta regionales,
sino que resulta fundamental para el equilibrio ecológico
de la selva.
Su "industrialización" pasa necesariamente por
el desarrollo de plantaciones, como se viene haciendo en algunos
lugares y no por la simple extracción de las últimas
especies. Y esto es fundamental... ¿Por qué? Pues
hasta donde se sabe, la "huasaí" -junto al aguaje
y otras pocas palmeras selváticas- es un eslabón
vital de la cadena alimenticia (trófica. La dieta de multitud
de animales silvestres está basada en esta especie de la
flora nativa, que desaparece a ritmos realmente preocupantes.
DESTRUCCION EN CADENA...
La desaparición o drástica reducción de
la población de estas palmeras, probablemente arrastraría
consigo a los distintos animales que, en determinadas épocas
del año, dependen de sus frutos para su supervivencia.
Entre las criaturas que se verían más amenazadas
podríamos mencionar, por ejemplo, a ungulados tales como
el tapir o sachavaca, la huangana, el sajino, entre otros. También
a ciertos grandes roedores como el majáz y el añuje,
esta última especie, como se sabe, íntimamente relacionada
a la reproducción natural de los árboles de castaña
(Bertholletia excelsa). Como si esto no fuera suficiente dependen
de la "huasaí", para su alimentación,
varias especies de monos y vistosas aves como: Guacamayos, loros,
tucanes, y algunas aves de la familia de los crácidos,
como la pava y la pucacunga.
La desaparición de cualquiera de las especies de fauna
antes mencionadas acarrearía, a la larga, otra serie de
extinciones. Como se sabe todas desempeñan un importante
papel en el equilibrio ecológico. Algunas como agentes
dispersores de semillas, otras como alimento de animales depredadores,
o como controladores de la excesiva proliferación de determinadas
especies.
Hoy sabemos que la ruptura de uno de los eslabones de la delicada
cadena trófica de la selva, desencadena la extinción
en serie de otras muchas más, que dependen de un modo u
otro de ella...
MEJORAR LA INDUSTRIA - La producción de palmito es una
de las mayores industrias en el Neotrópico. - Lamentablemente
se ha sostenidos, básicamente, en la extracción
de las poblaciones naturales, es decir silvestres. Estos ocasiona
un fuerte impacto sobre el recurso y pone en peligro su supervivencia.
- En muchas áreas de la Amazonía se ha exterminado
las poblaciones naturales de las especie Euterpe edulis o "jucara",
como la "huasaí", una de las fuentes principales
para la obtención de "palmito". - La "chonta",
o palmito, es la parte superior del tronco y hojas tiernas de
las palmeras. Esta verdura, considerada una delicadeza gastronómica
en los Estados Unidos y Europa, es llamada "heart of palm",
en inglés, y "coeur du palm", en francés,
es decir: "corazón de la palmera". - El aprovechamiento
integral del palmito, diversificando la presentación del
producto, podría incrementar el beneficio económico
de la industria conservera, utilizando partes actualmente desechadas.
- Toda la estructura del palmito es comestible. La industria conservera,
envasa sin embargo sólo el conjunto de las hojas tiernas,
en pequeñas secciones. Se desperdician las partes menos
suaves y el tallo tierno; estas secciones podrían también
ser industrializadas en forma de palmito picado, encurtidos, crema
de palmito, o crema deshidratada. - En la ciudad de Iquitos, departamento
de Loreto, se consume solamente los segmentos de las hojas, desechándose
el raquis y las otras partes suaves.
Estos residuos, así como las cubiertas externas del palmito,
podrían ser transformadas en insumos para alimento animal
- Anualmente se talan, sólo en la selva de Loreto, más
de... ¡cinco millones de troncos de "huasaí",
con fines comerciales, además de medio millón, tanto
para autoconsumo de la población ribereña y su uso
como material de construcción, y para abastecer a la ciudad
de Iquitos. - Aunque no se conoce, a ciencia cierta, el impacto
de esta explotación de los rodales naturales de "huasaí",
hay indicios de que la especie está siendo diezmada de
forma alarmante. - Cada extractor de chonta puede talar en un
día hasta 30 ó 40 troncos (2-3 cargas de chonta),
lo que nos puede dar una idea de lo que tardará ese bosque
en reponerse de esa saca. - La incursión de los extractores
en áreas cada vez más alejadas, es un indicador
de la fuerte presión que se ejerce sobre el recurso, originando
la declinación de las poblaciones y una importante erosión
genética.
- El "huasaí" cultivado puede estar apto para
cosecha en seis años, sin embargo la mayoría de
lo talado en el bosque han tenido un periodo de crecimiento mayor
(entre 15 y 25 años).