Diario El Comercio Lima -Perú
05 -03-1997

Martha Meier MQ.

 
"Javier Prado": Donde se archiva la vida...
 

Una alta reja es la frontera. Cruzar aquel umbral es dejar atrás el bullicio de la ciudad de Lima, es ingresar por un camino de árboles, hierbas y flores diversas, a un mágico y pedagógico reino. Allí la vida ha quedado quieta, detenida, perennizada en su forma original. Estamos en el Museo de Historia Natural "Javier Prado", de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Una suerte de isla del saber, que el último 28 de febrero cumplió 79 años de existencia. Allí sacrificados investigadores, solitaria y silenciosamente y la mayor de las veces con un "esquelético" presupuesto, trabajan para conservar una valiosísima colección de especies de flora y fauna, para seguir enriqueciéndola, para revelarle a los habitantes del Perú las riquezas naturales que alberga nuestro territorio.

Un templo de la enseñanza donde cada visitante, sin duda, descubre azorado la multiplicidad de seres, tan distintos, tan hermosos, tan diversos, con quienes compartimos este milagro llamado vida...

Una isla guanera con todos sus "vecinos" nos da la bienvenida. Guanayes, esas aves guaneras que por su importancia para la agricultura fueron severamente protegidas por los incas, parecen a punto de alzar vuelo, junto a pelícanos y piqueros. No falta en ese rocoso ambiente costero la hermosa y emblemática figura del lobo marino: silvestre criatura convertida, hoy, en todo un símbolo de la destrucción que sufre el mar peruano, por la rapiña humana.

Más allá la andina laguna de Parinacochas, con sus típicas y coloridas parihuanas, de patas y cuellos larguísimos. Tan bellas e indefensas que parecen con vida. Seguimos el recorrido y nos topamos con reptiles típicos de nuestra selva. Una boa enrollada alrededor de un tronco amazónico. Diversidad de especies de fauna, ubicadas en reproducciones de sus habitats naturales. Un diminuto colibrí y por otro lado el inmenso pez sol. Todo esto es parte de los variadísimos tesoros "escondidos" alberga el Museo de Historia Natural Javier Prado, de la Universidad nacional Mayor de San Marcos.

INVESTIGACION Y EXPEDICIONES

Fue fundado el 28 de febrero de 1918, cuando el doctor Javier Prado y Ugarteche (1871-1921) se desempeñaba como rector de la mencionada universidad. Recayó en el doctor Carlos Rospigliosi Vigil la responsabilidad de organizar este importante centro científico. Al inaugurarse, se cumplió así un viejo y olvidado sueño del Libertador don Simón Bolívar. A saber la idea había quedado plasmada en un decreto nunca ejecutado, y que tuvo su origen en las recomendaciones del célebre naturalista alemán, barón Alexander von Humboldt.

Desde su creación, el museo se convirtió en el principal centro de investigaciones de las riquezas naturales de nuestro país. Hoy especialistas de diversas generaciones trabajan en conjunto, conservando todo este valioso patrimonio y enriqueciéndolo día a día.

Para su actual director, el doctor Niels Valencia: "El Museo se ha convertido en la principal institución científica en el campo de la biodiversidad nacional. Para este año tenemos planeado al menos veinte expediciones. En estos días, por ejemplo, saldrá un grupo para estudiar los bosques montanos de las alturas de Cajamarca y Piura". Cabe recordar que la primera expedición partió de Lima un 14 de abril de 1918 rumbo a Junín; Pasco y Huánuco. Se evaluó, entonces, las riquezas naturales de esas zonas, consiguiéndose al mismo tiempo novísimo material para las exhibiciones.

REVELANDO EL PERU

Como es lógico, usual, tradicional y desesperante en nuestro país, escaso es el presupuesto con que cuenta tan importante institución científica nacional. Así, las mujeres y hombres de ciencia deben preocuparse, no sólo de sus investigaciones, sino de conseguir los fondos necesarios para realizarlas. Sacrificio a toda prueba en el afán de revelarle al Perú sus mayores tesoros, las riquezas que se pierden día a día, a ritmos alarmantes.

Los más destacados y lúcidos especialistas, en diversas disciplinas de las Ciencias Naturales, han estado y están vinculados al "verde" museo. Muestra de ello son, por ejemplo, los ocho directores que ha tenido en sus distintos periodos: Dr. Carlos Rospigliosi Vigil (1918-1938); Dr. Carlos Morales Macedo (1938-1947); Dr. Jehan Vellard (1947-1956); Ing. Bernardo Boit (1956-1961); Dr. Ramón Ferreyra Huerta (1961-1981); Dr. Hernando de Macedo Ruiz (1981-1985); Dra. Enma Cerrate de Ferreyra (1985-1988); Dr. Gerardo Lamas Muller (1988-1993); Dr. Hernán Ortega Torres (1993-1996); Dra. Magda Chanco (1996) y actualmente el ya citado doctor Valencia.

DESTACADOS ESPECIALISTAS

Por allí han pasado también renombrados especialistas extranjeros. Para muestra un botón: los esposos Koepcke. La especialista alemana, doctora María Koepcke, llegó a ser jefa de la sección aves. A ella se debe justamente una completísima colección de pájaros de nuestra tierra. En sus salidas de campo para estudiar a las aves que eran su pasión, no dejaba de lado el análisis de lo que venía sucediendo con el resto de la fauna peruana y su hábitat. Como los especialistas de la actual generación se consternaba por lo que hallaba a su paso. Hace más de dos décadas el ilustre botánico Ramón Ferreira Huerta, relató cómo la ornitóloga germana había constatado la ferocidad con la que los hombres "civilizados" masacraban al bello jaguar, por su fina piel, casi dorada con motas marrón oscuras.

Hoy, el Museo de Historia Natural de la UNMSM, sigue siendo una activa institución. Cada año es visitado por cerca de cuarenta mil personas y cada una de ellas, sin duda, abandona el recinto con una actitud distinta, más sensible y responsable por el maravilloso enjambre de vida del que apenas somos humildísimos representantes...