Una alta reja es la frontera. Cruzar
aquel umbral es dejar atrás el bullicio de la ciudad de
Lima, es ingresar por un camino de árboles, hierbas y flores
diversas, a un mágico y pedagógico reino. Allí
la vida ha quedado quieta, detenida, perennizada en su forma original.
Estamos en el Museo de Historia Natural "Javier Prado",
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Una suerte de
isla del saber, que el último 28 de febrero cumplió
79 años de existencia. Allí sacrificados investigadores,
solitaria y silenciosamente y la mayor de las veces con un "esquelético"
presupuesto, trabajan para conservar una valiosísima colección
de especies de flora y fauna, para seguir enriqueciéndola,
para revelarle a los habitantes del Perú las riquezas naturales
que alberga nuestro territorio.
Un templo de la enseñanza donde cada visitante, sin duda,
descubre azorado la multiplicidad de seres, tan distintos, tan
hermosos, tan diversos, con quienes compartimos este milagro llamado
vida...
Una isla guanera con todos sus "vecinos" nos da la
bienvenida. Guanayes, esas aves guaneras que por su importancia
para la agricultura fueron severamente protegidas por los incas,
parecen a punto de alzar vuelo, junto a pelícanos y piqueros.
No falta en ese rocoso ambiente costero la hermosa y emblemática
figura del lobo marino: silvestre criatura convertida, hoy, en
todo un símbolo de la destrucción que sufre el mar
peruano, por la rapiña humana.
Más allá la andina laguna de Parinacochas, con
sus típicas y coloridas parihuanas, de patas y cuellos
larguísimos. Tan bellas e indefensas que parecen con vida.
Seguimos el recorrido y nos topamos con reptiles típicos
de nuestra selva. Una boa enrollada alrededor de un tronco amazónico.
Diversidad de especies de fauna, ubicadas en reproducciones de
sus habitats naturales. Un diminuto colibrí y por otro
lado el inmenso pez sol. Todo esto es parte de los variadísimos
tesoros "escondidos" alberga el Museo de Historia Natural
Javier Prado, de la Universidad nacional Mayor de San Marcos.
INVESTIGACION Y EXPEDICIONES
Fue fundado el 28 de febrero de 1918, cuando el doctor Javier
Prado y Ugarteche (1871-1921) se desempeñaba como rector
de la mencionada universidad. Recayó en el doctor Carlos
Rospigliosi Vigil la responsabilidad de organizar este importante
centro científico. Al inaugurarse, se cumplió así
un viejo y olvidado sueño del Libertador don Simón
Bolívar. A saber la idea había quedado plasmada
en un decreto nunca ejecutado, y que tuvo su origen en las recomendaciones
del célebre naturalista alemán, barón Alexander
von Humboldt.
Desde su creación, el museo se convirtió en el
principal centro de investigaciones de las riquezas naturales
de nuestro país. Hoy especialistas de diversas generaciones
trabajan en conjunto, conservando todo este valioso patrimonio
y enriqueciéndolo día a día.
Para su actual director, el doctor Niels Valencia: "El Museo
se ha convertido en la principal institución científica
en el campo de la biodiversidad nacional. Para este año
tenemos planeado al menos veinte expediciones. En estos días,
por ejemplo, saldrá un grupo para estudiar los bosques
montanos de las alturas de Cajamarca y Piura". Cabe recordar
que la primera expedición partió de Lima un 14 de
abril de 1918 rumbo a Junín; Pasco y Huánuco. Se
evaluó, entonces, las riquezas naturales de esas zonas,
consiguiéndose al mismo tiempo novísimo material
para las exhibiciones.
REVELANDO EL PERU
Como es lógico, usual, tradicional y desesperante en nuestro
país, escaso es el presupuesto con que cuenta tan importante
institución científica nacional. Así, las
mujeres y hombres de ciencia deben preocuparse, no sólo
de sus investigaciones, sino de conseguir los fondos necesarios
para realizarlas. Sacrificio a toda prueba en el afán de
revelarle al Perú sus mayores tesoros, las riquezas que
se pierden día a día, a ritmos alarmantes.
Los más destacados y lúcidos especialistas, en
diversas disciplinas de las Ciencias Naturales, han estado y están
vinculados al "verde" museo. Muestra de ello son, por
ejemplo, los ocho directores que ha tenido en sus distintos periodos:
Dr. Carlos Rospigliosi Vigil (1918-1938); Dr. Carlos Morales Macedo
(1938-1947); Dr. Jehan Vellard (1947-1956); Ing. Bernardo Boit
(1956-1961); Dr. Ramón Ferreyra Huerta (1961-1981); Dr.
Hernando de Macedo Ruiz (1981-1985); Dra. Enma Cerrate de Ferreyra
(1985-1988); Dr. Gerardo Lamas Muller (1988-1993); Dr. Hernán
Ortega Torres (1993-1996); Dra. Magda Chanco (1996) y actualmente
el ya citado doctor Valencia.
DESTACADOS ESPECIALISTAS
Por allí han pasado también renombrados especialistas
extranjeros. Para muestra un botón: los esposos Koepcke.
La especialista alemana, doctora María Koepcke, llegó
a ser jefa de la sección aves. A ella se debe justamente
una completísima colección de pájaros de
nuestra tierra. En sus salidas de campo para estudiar a las aves
que eran su pasión, no dejaba de lado el análisis
de lo que venía sucediendo con el resto de la fauna peruana
y su hábitat. Como los especialistas de la actual generación
se consternaba por lo que hallaba a su paso. Hace más de
dos décadas el ilustre botánico Ramón Ferreira
Huerta, relató cómo la ornitóloga germana
había constatado la ferocidad con la que los hombres "civilizados"
masacraban al bello jaguar, por su fina piel, casi dorada con
motas marrón oscuras.
Hoy, el Museo de Historia Natural de la UNMSM, sigue siendo una
activa institución. Cada año es visitado por cerca
de cuarenta mil personas y cada una de ellas, sin duda, abandona
el recinto con una actitud distinta, más sensible y responsable
por el maravilloso enjambre de vida del que apenas somos humildísimos
representantes...